Palencia es una emoción:

09 julio 2010

¿Y ahora qué hacemos con tanta bandera de España?

Conste que a medida que transcurre el campeonato mundial de fútbol ha ido variando mi opinión al respecto de tanta bandera española colgada en ventanas y balcones. Mi última idea sobre ello es que me gustaría haber sido el chino del comercio de la esquina. Para hacerme rico vendiendo miles de banderas en mi comercio.

Es imposible que nadie haya dejado de apreciar el continuo aumento de banderas en las calles de España; las malas lenguas incluso hablan de que también han aparecido, aunque en menor medida, en pueblos y ciudades de Cataluña para cabreo de nacionalistas y solaz del pueblo llano. A ver si no nos une la Historia, a ver si nos separan los políticos, y nos unen once esforzados chavalotes, once “gallegos”, como despectivamente les describía la prensa paraguaya en su racismo al revés.

Es curioso lo que ocurre en España cuando habla el pueblo y manda callar a los políticos. Cuando los políticos encabezan las reacciones públicas, los mismos ciudadanos se manifiestan, como tras la muerte de Miguel Ángel Blanco o tras el 11-M, sin una sola bandera de España que llevarse a las calles; cuando la reacción espontanea parte del pueblo sin sus líderes sociales, se llenan las calles y plazas de la enseña rojigualda. Lo que no parece servir como símbolo político, porque al parecer de algunos representa la España que los españoles no quieren, sirve como símbolo deportivo y para exaltar los sentimientos patrios. España no será una nación en lo político pero sí en lo futbolístico, paradoja.

Si alguna razón existe para lucir orgulloso la bandera de España parece ser meramente deportiva. El mismo ciudadano que no se atreve a manifestarse con ella por causas políticas o se siente avergonzado porque le llaman “facha” se envuelve en la selección de España y su bandera, se conoce de pe a pa la alineación, la táctica y sus posibles variaciones según vaya el partido y defiende con orgullo su hispanidad ante los asaltos, deportivos, siempre deportivos y nada más que deportivos, que pueda sufrir.

Me pregunto qué haremos con ellas a partir del domingo, tras la final. Dado que no se van a utilizar hasta el europeo de dentro dos años muchas se pueden a apolillar. Lo que me vendría bien si fuese el chino del comercio de la esquina.

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