Palencia es una emoción:

14 abril 2011

Las tetas de la candidata

Soledad Sánchez Mohamed, candidata del Partido Democrático de Ciutadella a la alcaldía de esta ciudad, ha conseguido lo que pretendía: llamar la atención para que algún votante se fije en ella. En ellas, quiero decir.

Se las han hecho quitar, claro. No las tetas, faltaría más, sino el cartel que los mostraba en la sede de su partido. No tanto porque los chavales del pueblo, aún sin edad de votar, se pusieran ciegos al ir o al volver al cole, cuántos rodeos habrán dado para pasar por el lugar, sino porque Izquierda Unida lo ha denunciado por sexista. En Europa hemos decidido que todo se puede vender si lo envolvemos en unas tetas o en un culo femenino. Por ello no hay nada mejor para conseguir un objetivo que utilizar una excusa progresista, sería absurdo que algún padre escandalizado montara en cólera como esos norteamericanos que se han cabreado por una muñeca mamona, acusando a los fabricantes españoles poco menos que de pedófilos. Eso tal vez tiene un pase en EEUU, pero no en la progresista España.

Además de ser verdad lo del sexismo denunciado por IU (A ver qué pasa con los anuncios de coches o colonias protagonizados por señoras al borde del orgasmo), lo absurdo es que la señora candidata hablara en el cartel de “dos grandes argumentos” para conseguir votos. Si por eso fuera... (¿cómo se llamaba?) Samantha Fox era presidenta del mundo mundial. Si Doña Soledad ofrecía a los votantes esos dos argumentos para captar el voto muy probablemente es que no tuviera nada más que enseñar, razón suficiente para no votarla. Además... ¿qué ofrecía de esos dos “argumentos” tan grandes? ¿Sólo la visión en un cartel electoral o ofrecía algo más a los que la votaran? Tal vez en ese caso...

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