Palencia es una emoción:

16 marzo 2013

Francisco, un Papa para la izquierda


Entre las cosas que jamás he comprendido es cómo la izquierda no escarmienta de lo poco que importan sus opiniones en determinados ámbitos. Que se iban a poner de uñas, de garras más bien, con el nuevo Papa, fuesen cuales fuesen sus circunstancias, edad, nacionalidad, estudios, pasado, era algo de lo que no cabía duda. Italiano o no, europeo o africano, asiático o americano... bastaba que fuera católico para que le pusiesen pegas. ¿No es para ellos bastante pega ya ser católico?

Al papa Francisco, sea primero o no, le han publicado mi amigos del facebook argentino fotos en las que simplemente pasaba al lado de Videla para buscarle así una relación con la dictadura. La izquierda publicada le ha buscado novias y malos rollos hasta debajo de la alfombra, encontrándose con que no había nada... Pero si el papa hubiera sido otro, ¿habrían actuado de otra forma, habrían dejado de buscar la maldad hasta en el modo de ponerse los pantalones o en la manera de subirse las gafas sobre la nariz? ¿Hay algún Papa que les hubiese gustado, quizá uno zurdo, quizá si fuese cojo, bisojo, calvo? Coño, ¡que en cualquier caso tendría, habría de tener, el estigma de ser católico!

¿Pero es que no se han fijado en los millones de personas de toda clase social y económica, de toda condición política, cultural o geográfica, a los que no sólo no le importa nada su opinión sobre este asunto, sin duda porque la daban por descontada, sino que han celebrado con júbilo la elección del nuevo Pontífice? Y ojo, que no obstante muchos de ellos votan a la izquierda.

La izquierda hubiera querido nacer hace dos mil años para competir en "pedigree", la izquierda siempre ha pretendido disputar a la Iglesia el liderazgo social del mundo, pero para conseguir el gobierno y el poder. La derecha en cambio, debe ser la única habilidad en que gana a la izquierda, ha preferido aliarse con ella y manipularla desde dentro, listillos. El angelico de Chávez, más listo que el hambre, se sumó desde sus posiciones indigenistas, populistas e izquierdistas a la apropiación de los sentimientos católicos de sus paisanos, algo así como Franco pero en el siglo XXI, y si le llega a dar tiempo monta su propia iglesia católica venezolana oficial, como los chinos católicos que sin embargo niegan a Roma y obedecen a su Partido Comunista.

Ahora que ya llevo escrito casi todo el artículo veo que no he aclarado que me refiero más a la izquierda mediática que a la política, que para mi personal gusto esta vez ha permanecido acertadamente discreta. Ah, y cuando hablo de la derecha manipuladora me refiero sobre todo pero no exclusivamente a la derecha social y económica. Qué pena.

Sí, a mí tampoco me importaba "la matrícula" del nuevo Papa. Sé que son infinitamente más las posibilidades de que mis deseos y esperanzas se vean insatisfechas que las posibilidades de que emprenda una reforma de arriba abajo. Una mano de chapa y pintura no me basta, sería una chapuza que no reformaría nada y dejaría todo pendiente. Ojalá me equivoque pero me temo que será así. Otra vez.

Seguidores del blog

Otros blogs míos.