Palencia es una emoción:

04 abril 2013

Abdicación o revolución


Los tiempos no están ya para revoluciones ni guerras, ni en Corea. Las monarquías pueden perder la corona pero no la cabeza, se quiere rodear el Congreso pero nadie quiere asaltar la Bastilla. Así que eso que van ganando los Borbones… mientras les quede tiempo, porque no se puede decir de esta agua no beberé. Que Don Juan Carlos, a pesar de lo que digo en el artículo de mañana para la prensa de papel y en este blog, se ponga las pilas y apriete los puños. Por si acaso me equivoco.

Nadie ha hecho más republicanos que la familia real en los últimos meses, nadie ha favorecido más a sus rivales que el rey de caza, el rey heredando o el rey casando a sus hijas. Lo de casarse es muy personal y casi ningún padre está de acuerdo con sus yernos o sus nueras, siempre son poca cosa comparado con sus hijos. Supongo, y eso dicen las malas lenguas, que el rey no sólo lo piensa de sus hijas sino también de su hijo. Al final se va a demostrar que el rey va desnudo… o al menos que es mortal y no tiene la sangre azul. Algo malo habrá hecho la familia real cuando hasta la derecha más derecha pide la tercera república, que hasta hace poco era cosa de rojos comecuras, malos de peli de terror y cuatro locos más ajenos a la realidad.

Yo de revolucionario no tengo nada, de inconformista tampoco, de amante de la inestabilidad, menos. Pero me estoy cansando de tanto escándalo real; no es buena época para autoridades políticas, sociales o morales, hace falta ejemplaridad e ir delante de los acontecimientos, liderando la sociedad. Ni ejemplaridad, ni liderazgo pueden encontrase ahora en la familia real. O se anticipan a los hechos o pueden ser arrastrados por ellos… con nosotros dentro. Abdicación o revolución, o sea: liderazgo y ejemplaridad. O vía.

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