Palencia es una emoción:

29 enero 2007

Quemar revistas, un apasionante deber paterno

Y que me perdonen los editores, directores, periodistas e impresores, incluso los anunciantes si los tuviera, pero ayer me entró complejo de bombero de Fahrenheit 451 y eché a la chimenea la revista ¿juvenil? que se había comprado mi hija. Y si no me perdonan lo único que se me ocurre es decirles “Chúpate ésa”.
Ayer domingo mi preadolescente hija, que es una insaciable lectora, me pidió permiso para ir a comprar una determinada revista al salir de misa. En mi familia somos así de raritos, vamos a misa y mi hija suele pedirme permiso para muchas cosas. Ella, muy ilusionada, se lanzó al kiosco y en un periquete se plantó en casa con su reluciente adquisición, radiante de felicidad con “Súper Pop” en sus manos. El padre, quien estas líneas de venganza escribe, experto en el trato con niños, menos niños, preadolescentes y adolescentes curtidos, sabía que no podía dejar un arma tan destructiva en sus tiernas manos sin antes echarle un vistazo. Y claro, la puñetera revistita no pasó la censura. Sí, censura, no le busquemos otro nombre, no me avergüenzo.
La revistucha ofrecía un formato absolutamente despreocupado, divertido, juvenil, intrascendente, con mucho colorín por todas partes, con fotos muy atractivas. En una determinada página y bajo el epígrafe “GRANDES PILLADAS” se presentaba a mi hija unas supuestas declaraciones de una infecta adolescente en las que narraba con gran diversión que había ido a una “disco” con sus amigas, se había encontrado con un compañero de clase que luego la había acompañado a casa y con el que se “había enrollado” al llegar a casa, hasta que en un momento determinado su padre abrió la puerta pillándolos “in fraganti”.
Mire la cosa no tendría demasiada trascendencia si no presentase a los indefensos chavales las relaciones amorosas como algo banal, trivial e insustancial. A mí me parece que eso no es preparar a mi hija para el mundo de mañana, para un mundo en el que le van a exigir ser consecuente y trascendente, en el que actitudes así sólo le van a traer desgracia y malos ratos. Claro, luego están otros aspectos morales y éticos como la trivialización del sexo, el “todo vale”, el “no hay nada prohibido”, el “la vida está para pasarlo bien” y otras consideraciones semejantes que no me valen como referente de comportamiento aceptable. Sí, ya sé, soy un facha perdido, ustedes me sabrán perdonar.
Ahí no acabó la cosa.... En otra página, a gran formato, con la idílica imagen de un chavalete muy joven, muy rubio y muy sonriente en pijama, se preguntaba en grandes caracteres” ¿CÓMO ES ÉL EN LA CAMA? ¡¡¡A la chimenea directamente, coño!!! ¿Pero cuántos años creen ustedes que tiene mi hija? ¿Pero cuántos años creen ustedes que tienen sus lectores? Y aunque mi hija tuviera cuatro años más.... Creen ustedes que ése es un planteamiento mínimamente aceptable para este tipo de público? No, no me vale que me digan que esa revista no estaba destinada a gente de su edad.... cuántos de ellos la compran. Insisto, ni de cuatro años más, joé. No pretendo que mi hija lea a Unamuno o a Heidegger, noooooo! Al contrario, quiero que lea cosas apropiadas a su edad. Precisamente por eso, coño!
Bueno, insisto en que la revista acabó en la chimenea, aunque antes tuve buen cuidado de decirle a mi hija que yo le pagaba el euro y ochenta que le había costado. Y efectivamente, hoy, tras hacerme saber que una de sus compañeras de clase tenía “esa revista que tú has quemado”, hemos ido al quiosco, me he rascado el bolsillo, poniendo otros dos euros sobre el mostrador y hemos comprado otra revista. “Bravo” se titula ésta. Y en la portada advierte que regala “Tu boli glamour, sexy, love, crazy”, anuncia “Los 50 mejores SMS de amor de Poncho y Cía” (quién coños será ése?) y un test: “¿Le pones límites al amor?”.
En otros contenidos la revista muestra a un famosillo de medio pelo haciendo pis en la playa, pide a sus lectoras que visiten la web de un fabricante de compresas, enseña como borrar el logo del teléfono móvil (mediante un caro SMS, por supuesto) para lo cual muestra una pantalla con el torso desnudo de un chaval al que se le ve un voluminoso minipantalón de baño. No sigo, la cosa no tiene fin.
Además de sentarme con mi hija a tratar de que la lea críticamente ¿puedo hacer algo más por protegerla? ¿O da igual lo que haga?

28 enero 2007

Franco, ese alcalde

Cuánto y cuánto me gustaría entender a los partidos políticos. A lo mejor cambiaba mi vida, me afiliaba a alguno y me hacían ministro, delegado del Gobierno o alcalde de mi pueblo, que mola mucho. Pero no, me resultan incomprensibles muchas de las cosas que pasan en su interior, como eso que llaman “disciplina de partido” y que consiste en que te tienes que callar verdades como puños sólo porque el que circunstancialmente está al mando no piensa como tú, en que tienes que comulgar con ruedas de molino sólo porque los demás que están a tu lado tienen unas inmensas tragaderas, en que tienes que aceptar mansa y dócilmente el adoctrinamiento ideológico y negarte a pensar por cuenta propia porque para eso entre otras cosas te has afiliado.
Conste que me pasa por igual con los dos grandes partidos, no los comprendo, lo siento, no los comprendo. Miren, la crítica de hoy se la voy a hacer al PP, pero que los simpatizantes del PSOE no se equivoquen, que no cuenten conmigo ni para enviarme la papeleta de voto a casa. Ah, y que los supersimpatizantes del PP “haga lo que haga”, que los hay, no se me echen encima y me llamen rojo peligroso ni progre estúpido. Ambos me la refanfiflan, y ustedes perdonen que me ponga tan evidente grosería como venda antes de que me tiren la primera pedrada.
Ya a finales de diciembre quedaba bastante rarito que los concejales del PP en Salamanca impidiesen que se aprobarse la retirada de la moción de destitución de Miguel de Unamuno en 1936. Sí, ya sé que aprobar o rechazar eso no mejora ni empeora la calidad de vida del ciudadano medio salmantino al que la cuestión le trae al pairo. ¿Pero el PP no fuerza estúpidamente su asimilación con el franquismo y el espantajo de “la derecha extrema” que agita Zapatero y sus ayrgamboys? ¿No es darle armas de razón a sus contrarios? Eso si ya hubiésemos aclarado que no hay razones para no rehabilitar a alguien tan elevado como Don Miguel. Y sobre todo: ¿Y por qué no, qué ha hecho de malo Don Miguel de Unamuno, qué daño iba a hacer a nadie su redención?
Ahora, un mes más tarde, me resulta incomprensible la negativa del mismo partido, de los mismos concejales, a revocar la concesión de la primera medalla de oro de la ciudad a Franco, sin debatir el asunto ni aportar ninguna justificación de voto. Oiga, que dichos concejales ni siquiera tenían que forzar su voto, que bastaba con que se abstuvieran.
La moción del Psoe pretendía “dejar sin efecto” y de manera excepcional, la concesión de la primera medalla de oro de la ciudad de Salamanca al dictador Francisco Franco Bahamonde", acordada por la corporación el 12 de marzo de 1948. Otra moción socialista proponía anular el acuerdo del 1 de abril de 1964 que concedió a Franco el título de alcalde honorario a perpetuidad. Bueno, pues no hubo manera, Francisco Franco, dictador de España durante cuarenta años sigue siendo “alcalde honorario de Salamanca a perpetuidad” y gracias al PP.
Uno, que querría tener más respeto por los partidos, se pregunta que por qué, que a que tiene miedo el PP, que si depende tanto de los votos de la extrema derecha franquista, que si simplemente por estrategia no convendría... Bueno, miren, allá ellos, con su pan se lo coman, pero me gustaría respetarlos más. Dice el refrán castellano que no hay dos sin tres. A la espera quedo.

27 enero 2007

La “puta España” de Pepe Rubianes ante el Tribunal

La Fiscalía de Sant Feliu de Llobregat (Barcelona) ha acusado a Pepe Rubianes de un delito de "ultraje a España" y solicita una multa de 21.600 euros por aquello de “La puta España”. Pues qué quieren que les diga, a mí me parece muy bien que haya algún tribunal que nos aclare si se puede insultar así a España. Bueno, también agradecría que me informaran de qué me pasaría si dijese yo lo mismo de Cataluña, Galicia o Canarias.
Uno, que está tan lejos de ser un facha repelente como de ser un rojo peligroso, piensa que la Libertad no puede amparar disparates de ese calibre. Para presumir de progre no hace falta insultar a España ni a la inteligencia de los demás. Yo me pregunto si los “progres” en versión francesa, china o maltesa necesitan insultar a su propia nación para sentirse progres, avanzados o, llámese como se quiera, de izquierdas. Nunca he entendido el razonamiento por el cual sólo los de derechas parecen tener el “copyright” del amor a España y los de izquierdas parecen aceptarlo y hasta darles la razón. Menos mal que de vez en cuando “rojelios” levantiscos como Bono o Rodríguez Ibarra sacan a pasear sus instintos nacionales al mismo tiempo que su militancia de izquierdas.
Pero estaba con Rubianes, hace falta ser memo para querer hacer gracia insultando, insultando a una nación, digo, hace falta ser memo para creer que la hace, y hace falta ser memo para encontrársela y reírse, como aquel presentador que se partía de risa. Conste que he estado a punto de escribir “patria” en vez de “nación”, pero luego me iban a llamar facha, qué país!. ¿Pero desde cuándo un francés es peligrosamente facha por amar a Francia? ¿Pero desde cuándo un noruego es de derechas por amar a Noruega? ¿Desde cuándo es malo que un español ame a España? ¿Por qué está mal visto? ¿O sea que ser nacionalista vasco, catalán o gallego es “tope guay” pero ser español es de gilipollas y tarados? La multa que le caiga al puto Rubianes le estará más que bien por inculto, bruto, ignorante y creerse el no va más de la progresía.
Y el coro. El coro de soplagaitas que salió a continuación a explicarle, interpretarle, traducirle, disculparle y comprenderle. Media España salió entonces a convencernos de que la culpa la teníamos nosotros, que el pobre chaval en realidad no había querido decir eso, que le habíamos malinterpretado, que si la libertad de expresión, que si él en realidad no pretendía... Pero oiga, señores, que los demás también tenemos estudios, que no hemos nacido ayer, que sabemos entender lo que se nos dice, sabemos en qué mundo vivimos y con quién hemos de vérnoslas. ¡¡¡Joé, que también pensamos!!!
Este tipo de personajes penosos me recuerda mucho a las personas que poblaban el casino de mi pueblo en los años setenta, eran cerrilmente franquistas, absurdamente cegados a todo lo que no fuese como ellos querían que fuese, al que no fuese de su clase, de su dinero, de sus elevadas profesiones, de su distinción social. Pobre del que pensase de manera diferente a ellos. Eran capaces de llamar al cuartelillo si te oían presumir de que no ibas a misa, si te oían que el alcalde del pueblo era un pringao, si tenías llevabas pantalón de pata de elefante y el pelo un poco largo.... Joé, pobre del que pensase de manera diferente a los preceptos estrictamente correctos del momento.
Estos del Rubianes son igualitos, o piensas como ellos o la has cagao, eres un apestado, pueden negarte el saludo para no contaminarse de alguien que piensa que ser español no es vergonzoso. Conozco a uno, juro que es verdad, que se me disculpaba por tener en su jardín unas flores rojas y amarillas. “Bueno, lo siento, sé que queda un poco facha, pero es que estas flores son así”
Yo animo a tanta gente bienpensante a que vayan a Francia, a Colombia (Por cierto, ¿han reparado en que hasta la guerrilla ultraizquierdista se viste con los colores nacionales? Digo yo si serán fachas y comunistas perdidos, todo al mismo tiempo), o a la República Centroafricana y se pongan a “cagarse” en esa nación desde cualquier estrado...
Que vayan, a ver qué cuentan cuando vuelvan a esta puta España.....

25 enero 2007

La concejala antisistema y yo

Hay cosas que no pueden ser y además son imposibles. No estoy muy seguro de quien lo dijo pero debería estudiarse en las escuelas de primaria, a ser posible como parte del currículum más básico para que nuestros niños no se metan a políticos. Yo siempre me he preguntado cómo podía ser posible que un partido mexicano fuese a la vez revolucionario e institucional. ¿Si era institucional contra quién hacía la revolución? Claro que también me preguntaba cómo podía ser perfectamente demócrata y llevar más de sesenta años ininterrumpidos en el poder...
Nunca hallé respuesta a mis preguntas ni nunca la hallaré, me temo. Y eso me pasa cada dos por tres en esta España de 2007. Por ejemplo también me pregunto cómo hace ETA para colocar bombas, destruir un aparcamiento, matar a dos personas y defender la paz. Todo al mismo tiempo, todo en la misma acción. Preguntas cómo esas me han quitado el sueño durante largas y tenebrosas noches. Se me antojan más difíciles que demostrar la virginidad de María exclusivamente a la luz de la Razón. Imposible, vaya. (Por favor, católicos, no se me echen a la yugular, relean y tomen nota de que me refiero: “exclusivamente a la luz de la Razón”, no de la Fe). También me inquietan profundamente otras contradicciones que han saltado últimamente a la prensa. Por ejemplo la de la concejala catalana que se autodefine como una “antisistema”.
Me gustaría extenderme en el paradójico y contradictorio comentario, que se presta fácilmente al lucimiento, pero creo que ya llego tarde, que de la pobre se ha cachondeado ya medio mundo, permítanme exclusivamente preguntarme en voz alta cómo es posible estar a la vez dentro y fuera del sistema. Del Sistema, quiero decir. Cómo es posible trabajar y combatir a la vez el Sistema. Cómo es posible tener un horario para cumplir con el Sistema, cobrando, y tener otro horario para oponerse. Posiblemente gratis, imagino. A mí todo esto me suena a que se están riendo de nosotros, se están quedando con nosotros y no les importa que lo sepamos. Se frotan las manos, nos hacen pasar por la urnas, nos cobran impuestos, tenemos que desayunarnos todas las mañanas con sus caras en los periódicos y encima tenemos que leernos sus descubrimientos filosóficos como el que les digo. Bueno, al fin y al cabo nos hacen reír, algo es algo.
Lo último de esta concejala y sus congéneeres es que nos quieren cobrar por trabajar. O por el fruto de nuestro trabajo, vaya, que es lo mismo. La estupidez de los políticos es un mal que se extiende más rápidamente que la gripe aviaria y el contagio va del País Vasco a Cataluña y de aquí a Galicia y nos quieren hacer pagar por tener dos pisos. No, no es mi caso, sosiéguese el lector, yo sólo tengo la casa que habito, mal que me pese. Me pregunto alterado si llegará el día que tengamos que pagar, más todavía, por tener dos coches. Ése sí es mi caso, bueno, es el de Misanta y el mío. Ambos lo necesitamos para trabajar, pero, ya puestos, me temo lo peor.
Conste que yo creo que sí, que el Estado debe hacer más para cumplir el derecho constitucional a la vivienda digna, sí. Miren, les doy mi muy sincera palabra de honor de que estas noches de intensa helada mesetaria me acuerdo de todos aquellos que no tienen casa, se lo prometo. El Estado no cumple su función cuando no consigue que todo ser humano disponga de una casa, digna y confortable, en la que vivir. Si sigo filosofando por ese camino suelo terminar preguntándome entonces para qué está el Estado, para qué lo queremos, para qué nos sirve, si no sería mejor alquilárselo al dueño de El Corte Inglés, a Ruiz Mateos o a Polanco y que lo gestionen ellos que seguramente tendrían experiencia suficiente.
Llegado ese punto me detengo, pongo los pies en el suelo y digo que sí, que el Estado puede y debe hacer mucho más por los que no tienen casa. Por ejemplo, cambiar la Ley, respaldar a los que estarían encantados de poner la suya en alquiler, defender a quienes han sido despojados de su propiedad por delincuentes bien asesorados, atrapar a los que desaparecen después de causar indescriptibles daños en la propiedad ajena y obligar a los inquilinos que con prodigiosas excusas trampean año tras año sin pagar a los arrendadores. Claro que el Estado puede hacer más por los sin techo.
No estoy personalmente preocupado porque no tengo dos casas, pero además de los dos coches tengo dos bicis, dos sofás y dos vajillas. Me pregunto si tener dos hijos. Por las dos esposas ya ni pregunto.

22 enero 2007

LA GUARDIA CIVIL DE ZAPATERO

Muchos ciudadanos han identificado a la Guardia Civil con el Franquismo y la represión consiguiente sin saber que faltó muy poco para que el Dictador firmase el decreto de su extinción. La Guardia Civil siempre se mantuvo leal a todos los Gobiernos bajo los que sirvió, incluido el Gobierno de la II República, aguantando siempre carros y carretas... hasta que llegó Zapatero.
Como todos los españoles yo crecí viendo los inolvidables tricornios de los guardias civiles por todas partes. Mis recuerdos de infancia conllevan inevitablemente recuerdos de uniformes verdes y tricornios. En la estación de mi pueblo, en el campo de fútbol, en las carreteras, en los paseos nocturnos en pos de alguna novia esquiva.... Y los cuarteles, las casas cuartel, Señor, qué casas, cuántas veces dejadas de la mano de Dios, deterioradas, envejecidas, tercermundistas.... A veces uno se asombraba al ver en qué condiciones habían de ejercer su labor algunos de ellos, y vivir allí....
Siempre firmes, siempre guardias civiles, siempre al servicio del Gobierno.... hasta que llegó Zapatero, al que se le han empezado a poner enfermos cuarteles enteros, decenas de guardias civiles de bajas sicológicas contra Zapatero, su gobierno y sus promesas incumplidas. La disciplina de la Guardia Civil llegó hasta la sumisión, el cabo jefe de puesto era el rey del pequeño mundo en el que no había mayor autoridad que él. Pero él a su vez debía disciplina al inmediato superior en el escalafón, y así hasta llegar al Ministro del Interior y el Presidente del Gobierno... hasta que llegó Zapatero, el primer presidente de al que le montan un espectáculo como el del otro día en la plaza Mayor de Madrid. “Zapatero, embustero” le gritaban miles de guardias uniformados, pero Zapatero tampoco estaba allí para escucharlo, como tampoco estuvo en la T4 para oír los lamentos del pueblo bombardeado.
Zapatero no estaba en Doñana en esta ocasión pero qué más da dónde estuviera, tampoco en esta ocasión estaba allí donde se reclamaba su acción.
22 enero Zapatero y sus ministros de Interior han echado a la calle a estos hombres a base de promesas incumplidas. En principio están apoyados por otros sindicatos policiales y hasta por los grandes sindicatos generales. Pero habrá que ver hasta qué punto se mantienen esos apoyos, a los grandes generales se les han encogido los galones y esperan ansiosos que se reprima tamaño libertinaje guardiacivilesco a base de abrir expediente a todo bicho viviente que sea identificado. Al alto mando, que ha pedido medidas excepcionales, no le gusta nada tanto ambiente libertino, posiblemente piensen algo así como: “Nosotros lo pasamos, ahora os toca a vosotros”, cualquier cosa antes que democratizar el Cuerpo. Pero me surge una pregunta.... El servicio de información de la Guardia Civil, que tiene que dar los primeros pasos para abrir esos expedientes... ¿no está formado también por compañeros guardias civiles? ¿Alfredo Pérez Rubalcaba va a enfrentar a los guardias civiles entre sí?

20 enero 2007

LO QUE MÁS ME GUSTA DE ETA

Lo que me gusta de ETA es verles la cara de felicidad y profunda satisfacción cuando entran en la sala blindada del juzgado. Me encanta verles tan relajados, tan dicharacheros, tan alegres y felices. Es todo un espectáculo ver con qué energía y algazara se saludan unos a otros después de tantos meses de separación, aunque sea ante un juez fascistón, enemigo opresor de Euskalherria, carcelero de la España negra que cercena de raíz las inmarcesibles esperanzas de un beatífico mundo vasco en paz y felicidad.
Me satisface ver repetidas una y otra vez por todas las cadenas la imágenes de tan alegre juventud abertzale, repartiendo ostentosos saludos, proporcionando sonrisas de oreja a oreja, enviando cariñosísimos besos a todos aquellos familiares con los que, aunque sea a través del cristal blindado, se reencuentran después de tanto tiempo de alejamiento.
No me digan que no es reconfortante verlos marchar tan alegremente, tan sin darlo importancia, como si la cosa no fuera con ellos, a un porrón de años de prisión. Es un espectáculo tan sobresaliente que no me importaría verlo acaecer varias veces por semana.
Grandiosos, ahora que el Tribunal Supremo ha declarado a Jarrai, Haika y Segi organizaciones terroristas van a ser unos días grandiosos.

18 enero 2007

DE LOS CÓMICOS DEL PSOE

Yo amo el arte, todas las artes, de la primera hasta la más reciente. Sin arte no somos más que animales a dos patas. Dentro de las artes las que siento más cerca de mí son el teatro y el cine, el bello arte de la simulación y el engaño, el bello arte de vivir las vidas de otros, los tiempos de otros, las seducciones y los amores de otros, las batallas y los esfuerzos de otros.
Admiro a los actores, a casi todos; me enamoran los más clásicos, me enganchan mejor, me engañan mejor con sus miradas y su dicción aquellos que llevo toda una vida viendo sobre los escenarios o en las pantallas, mayor que voy siendo, afortunadamente. La dicción, ay, es la asignatura pendiente de muchos jovenzuelos inexpertos, creídos e insoportables que pueblan las series baratas que consume el español medio en los “fast food” de las televisiones comerciales.
Los actores no tienen por qué ser intelectuales, son asuntos diferentes, no tienen necesariamente que ser cultos. Lo de la intelectualidad es un sambenito que les hemos colgado aquellos que los admiramos. O un disfraz convenientemente buscado, no olvidemos que estamos hablando de actores.
Es bueno que los actores, los cómicos de la legua, a veces despectivamente llamados simplemente “cómicos” sean personas comprometidas con su tiempo y su país, con los problemas y las opciones que regulan la vida social y política que los rodea. Todos debemos comprometernos, todos debemos defender nuestras ideas. Todos, seamos actores, policías, maestros o panaderos, debemos implicarnos en una sociedad que necesita del esfuerzo y la opinión de todos, Democracia no es sólo ir a votar cada cierto tiempo. Pero no por ello se nos supone una mayor autoridad. La autoridad viene dada sólo por cosas como el Conocimiento, la Sabiduría y la Experiencia. Y para ello no hace falta ser actor, probablemente la más bella de las profesiones, que quise para mí en mis años mozos. Inútilmente.
Está bien que tomen posición los actores durante los conflictos sociales, nadie debe permanecer al margen de lo que ocurre en su sociedad. Está bien que la manifiesten, pero ser actores no les confiere mayor autoridad ni la posesión de la verdad. No desde luego más que a mí o a quien está ahora leyendo esta opinión compartida. No están necesariamente en posesión de la verdad, sólo tienen “su” verdad, nada menos.
A los actores, como a todos los que aspiran a ser líderes, a aconsejar a los demás, a orientarlos o a influir en ellos cabe pedir la mayor objetividad posible, que no tiene que ver con la indiferencia sino con el equilibrio y la neutralidad. Cabe esperar que quien quiera convertirse en un referente del pensamiento, del comportamiento y de la actitud de sus semejantes tenga criterio propio, que no haga seguidismo de las teorías de otros, que no se deje arrastrar por un sectarismo que le lleve a prescindir de la mitad de la población, de la mitad de la opinión y de la mitad del pensamiento y de la voluntad de España. Cuando Federico Luppi dice que la oposición: "Excede hoy el marco ideológico y se ha convertido en un ejercicio de perfidia, mediocridad y bajeza política", cuando se atreve a manifestar que : "Nos va la vida en crear un cordón sanitario para evitar que esta derecha cerril y casi gótica se adueñe del pensamiento español. Se trata de evitar que España se rompa” está cayendo en el carpetovetónico vicio casposo que critica. El hecho de que previamente haya pasado por la Pampa no añade nada, la Pampa no es ninguna Universidad. Eso sí, menudas vacas da.Es bueno que defiendan su posición, sea cual sea, dándonos ejemplo de respeto a todos, sin dejarse arrollar por el partidismo, la parcialidad y el apasionamiento. Manifiéstense y hagan pública su opinión, si así les place, a favor de unos pero sin menospreciar a los otros, sabiendo que ser grandes actores no les otorga superioridad sobre los demás mortales, tan dignos como ellos, tan preparados como ellos, tan cultos como ellos, tan responsablemente informados como ellos.

16 enero 2007

CUANDO LLORA LA MONTAÑA PALENTINA

Cuando uno piensa que ya no puede ocurrir nada peor van y cierran Venta Campa, mi refugio favorito en la inmensidad de la montaña palentina. Venta Campa era un faro que atraía mis pasos cuando, decidido a dejar atrás la ciudad, sus ritmos y sus obligaciones, escogía perderme donde Palencia sale al encuentro del cielo, allá donde las montañas palentinas adornan la vida pausada de quienes tuvieron la buena ventura de vivir en la naturaleza.
Al desaparecer Venta Campa Palencia sacrifica en el ara de la modernidad parte de su tradición y su cultura popular. Con su cierre Palencia es un poco más pobre, el cielo es más gris y la montaña está más abandonada y sola. Los que de vez en cuando asistíamos a los ritos mágicos de su cocina y sus comedores imploramos a los cielos que alguien quiera sustituirla y levantar en el mismo solar un templo a los dioses de la gastronomía surgida de las profundidades del la tierra, de las raíces poderosas de los hombres de estas montañas castellanas, pero dadas las condiciones de abandono del medio rural uno tiene tendencia a la depresión.
Si Venta Campa estuviera en Palencia su espacio enseguida sería sustituido por alguna de tantas elegantes franquicias de nombre estúpidamente refinado, horteras hasta la saciedad, que están igualando en su memez decorativa todas las calles de España. Llegará un momento en que todas ciudades se igualen en su amariconado aspecto y que dé exactamente igual en cuál te encuentres, siempre estarás en la misma y pasearás delante de Adolfo Domínguez, Zara, Amichi, Don Algodón o Mango. O Telepizza, Burger King o McDonald, qué más da.
Precisamente porque era lo contrario a todo esto me gustaba Venta Campa. Me gustaba su ambiente rústico, sus gruesas paredes, por gruesas y antiguas, y su construcción antañona perfectamente ensamblada en ese rincón de la montaña. Me gustaba Venta Campa porque me gusta Palencia, porque me gusta San Salvador, su iglesia y su espadaña, la más bella espadaña del románico, me gustaba porque estoy enamorado de sus cumbres y de sus prados, de su pantano y de sus cielos, me gustaba por su tradición y por mil cosas más.
En Venta Campa siempre me atendían con especial cordialidad, con un trato directo y sencillo que yo agradecía muy sinceramente, en un ambiente de naturalidad, de proximidad y de confianza que no voy a volver a encontrar. Pero me gustaba sobre todo por su cocina, su cocina de siempre, me gustaba porque cocinaban lo mismo que cocinaban las madres toda la vida y como cocinaban todas las madres. Me gustaba porque su cocina era auténtica, porque sus ollas de garbanzos y judías tenían el sabor profundo y auténtico de siempre y sus guisos eran guisos de verdad, contundentes, serios, alimenticios y cuidados, porque era lo contrario de esa extremadamente cursi cocina de pitiminí que tanto se lleva ahora en determinados ambientes autodenominados modernos, como si se pudiera llamar comida a un minúsculo trocito de alguna sustancia supuestamente alimenticia, “recogida al amanecer en el huerto de mi abuela”, y que pareciera perdida a su suerte en medio de un enorme plato cual abandonado náufrago.
La Pernía como toda la montaña palentina y el mundo rural entero está en decadencia, la despoblación lacera esta tierra tan dura de habitar y los antiguos negocios y fábricas que hubo alguna vez están desapareciendo. De qué nos vale tanta Historia y tanto pasado, de qué nos valen el rollo, las casonas y la colegiata si la Pernía se queda sin futuro. Ya no se muelen forrajes, ya no hay salón de baile ni mercería ni economato. Y encima ya no nieva. Si también nos cierran Venta Campa qué nos queda en estas altas tierras que nos una al pasado, que nos ligue a lo que de verdad fuimos, qué quedará que nos recuerde que estamos en la primigenia Castilla. Venta Campa merecía ser considera como un Bien de Interés Cultural y ser protegida por las instituciones palentinas, si alguien convoca una manifestación para conseguirlo que cuente conmigo.

13 enero 2007

SER DE IZQUIERDAS ES MÁS INTELIGENTE

Ni izquierdas ni derechas tienen siempre la razón, al menos para los que intentamos pensar por cuenta propia sin seguir las consignas partidistas. En ninguna de las dos reside la solución del mundo y ninguna tiene la exclusividad del acierto.
Tener razón no me parece a mí que tenga más razón la derecha que la izquierda, ni viceversa. Pero más inteligentes sí que deben de ser las organizaciones de izquierdas, permítanme generalizar, aunque de todo habrá en la viña de Marx. Las izquierdas siempre han sido más habilidosas, más ladinas, si usted quiere, un punto arpías para los malpensados. Una prueba de ello siempre me ha parecido a mí el hecho de que esté tan extendida la filosofía de que ser progresista ofrezca una imagen moderna de voluntad de arreglar la sociedad, mientras los conservadores aparecen como atrasados ogros, cavernarios guerracivilistas y/o egoístas multimillonarios a los que los demás y sus problemas les traen sin cuidado. Quizá porque el arte de la propaganda siempre ha estado dominado por gentes de izquierdas. Digo yo.
Un estereotipo, sin duda, pero que funciona entre ciertas capas sociales. Muchas veces he pensado que la derecha debería rebelarse contra este arraigado lugar común y combatirlo con las mismas armas de la propaganda y de la inteligencia, aunque por otra parte si después de tantos años la derecha sigue estando ahí, presente y combativa, quizá sea porque el bulo surte menos efecto de lo que yo creía.
No se enfade contra mí media España y tómenlo como una opinión muy particular, que estamos en tiempos estúpidamente radicalizados, en los que por cualquier inocente aserto te catalogan sin más ni más de rojo peligroso o de fascista asqueroso, pero la prueba de esta superioridad intelectual de las gentes de izquierdas es que el PP ha caído en la manifestación-trampa de hoy sábado. Sin duda UGT de Madrid ha sido infinitamente más inteligente que él, primero proporciona una excusa, que no una razón, a los conservadores para no ir a la manifestación. EL PP entra al trapo mansa e inocentemente y en el justo momento de la embestida los sindicalistas del Gobierno, le quitan la excusa, le apartan el engaño y.... le pillan sin saber por dónde queda la salida.
Le han faltado reflejos a Rajoy, le ha faltado cintura, le ha faltado claridad de ideas para afrontar la habilidad manipuladora de los sindicalistas zapateranos. El PP tenía pensado no acudir a la manifestación por razones diferentes a que en la pancarta pusiera o no pusiera la palabra “Libertad”, que no era más que el trapo colorao que les enseñaban para que Rajoy le diera unos cuantos cabezazos. Podía haberlo dicho desde el primer momento, razones contundentes tenía para no ir, hablo desde luego de “sus” razones, pero no podía de pronto rechazar la argumentación que hasta el momento había dado, en la que llevaba varios días apoyándose.
Ya puestos, lo lógico sería inundar la manifestación con sus numerosos militantes, hacerla suya y combatirla civilizadamente desde dentro, apropiarse de ella a base de simpatizantes, de consignas y de banderas, si fuese necesario. Y marcharse multitudinariamente en el momento más impactante. “NOS VAMOS. PÁSALO. MARIANO”. Un partido disciplinado, multitudinario y con poderosos medios económicos y de comunicación a su disposición lo habría hecho. Si fuese más inteligente que sus rivales.
Qué tiempos aquellos en que podías ir a una manifestación contra el terrorismo sin que tu presencia supusiera ni ataque ni defensa del Gobierno de turno.
Las dos España han de helarme el corazón.

12 enero 2007

CARTA DEL ANTIGUO MAESTRO DE E.G.B. DE ZAPATERO

León, 12 de enero de 2007

Estimado José Luis:
Una vez más te agradezco esta nueva oportunidad de permitirme revivir aquellos dorados momentos en que me encontraba en pleno ejercicio profesional, es bueno tener antiguos alumnos que con tanta frecuencia me recuerden aquellos viejos tiempos pasados.
Venga, volvamos a empezar como si no hubieran pasado los años. Sabes que los dos primeros errores los perdono siempre, pero al tercero se pagan todos juntos: Quédate en clase durante el recreo y cópiame 300 veces: “No confundiré trágicos accidentes con trágicos atentados”.
No te saltes ni una sola y hazlo con buena letra o tendré que ponerte una nota para casa.
Quinientas, eh, majo.

10 enero 2007

LOS ECUATORIANOS NOS VAN A RIDICULIZAR

Les apuesto un café con leche de la tasca de debajo de mi casa a que los ecuatorianos que se van a manifestar el próximo sábado día 13 contra el terrorismo etarra nos van a dar una lección, nos van a dejar a la altura del betún, nos van a ridiculizar. ¡Pobres españoles! Y todos los ciudadanos seremos responsables, empezando por los partidos políticos y sindicatos que a la convocatoria acudan.
Veremos las calles repletas de ciudadanos inmigrantes que se solidarizan con el dolor de estas dos familias de trabajadores asesinados por ETA (el colmo, una organización ultra izquierdista asesinando a proletarios, toma marxismo de narices) gritando contra la barbarie y enarbolando su bandera, la hermosa bandera de la atribulada república del Ecuador. Miles de banderas inundando calles, avenidas y plazas, ondeando al viento y manifestando el legítimo orgullo de ser y sentirse ecuatorianos, aún con lo injusta que la república pueda haber sido con ellos, que se vieron obligados a dejar su tierra.
También estarán sin falta, tremolando orgullosas al viento, las banderas de los sindicatos que se suman a la convocatoria, UGT y CCOO, que se aúnan al dolor de tantos trabajadores; no faltarán las banderas de organizaciones de izquierda, PSOE, PCE, que quieren dejar bien patente su defensa de los intereses de los más débiles de la tierra. Hasta es posible que encontremos banderas de las diversas regio..., esto..., de las diversas autonomías que componen España, al menos de algunas que nunca faltan. Todas expresando el legítimo orgullo de quienes bajo ellas desfilan.
¿Y de España, cuántas saldrán? ¿Apostamos? ¿Nos avergüenza nuestra bandera? ¿Consideramos que no es nuestra? ¿Por qué todos esos partidos constitucionales, ¡y constitucionalistas!, que desfilarán la esconden? ¿O creen que reconocerse en la bandera de España significa ser fascista? ¿Sentirse español es de fascistas? ¿Y sentirse francés, portugués o italiano? ¿Fascistas también? ¿Y los ecuatorianos que van a desfilar con su bandera? ¿Fascistas todos? ¿Pero hay algún país serio que renuncia a su propia bandera?
Es cierto que Franco se apoderó de la bandera, de España y del sentimiento español. El Franquismo consideró malos españoles o incluso antiespañoles a todos los que no sintonizaran con la peculiar y casposa idea de la España imperial. Aunque... ¿Franco y el franquismo no han muerto en el año 75?
Pero también los partidos de izquierdas, fundamentalmente los de izquierdas, son culpables de ceder a la derecha lo que debía ser de todos, se supone que con la Constitución aceptaron esa bandera como símbolo de unión, como símbolo de todos, nunca más como símbolo de dos españas, sino de una sola. La derecha franquista y parafranquista que se la apropió y la torpe izquierda que se avergüenza de ella, que no la reconoce pese a haberla aceptado en la constitución, son memamente culpables.
Pero habíamos quedado en que Franco había muerto y con él el franquismo... ¿Lo sabe la izquierda?
¡País de esquizofrénicos!

08 enero 2007

SOCORRO, MI HIJA HA RECIBIDO DEMASIADOS REGALOS

Créanme que no soy un monstruo que piensa en cercenar la alegría preadolescente de mi hija. Al contrario, soy el primero en desearle todo el bien que en este mundo pueda recibir, es sólo que no pienso que tener muchos regalos sea bueno para ella, ya ven que soy un padre probablemente atrasado y poco acorde con estos tiempos de intenso consumo que corren. Estoy absurdamente convencido de que no es más feliz el niño que más juguetes tiene, ni el que más manifestaciones amorosas en forma de alegría presupuestaria recibe. Y el caso es que no sé cómo abordarlo, ni seguramente tiene solución. No es que rete a los lectores a ofrecerme una, es que se lo suplico encarecidamente.
Pienso que un número limitado de regalos le vendría mucho mejor a largo y corto plazo, sabría valorar aquello que posee y el esfuerzo necesario para conseguirlo. Y le sería más fácil acordarse de quienes no los tienen y solidarizarse con ellos. Acostumbrarse tanto a esta sobreabundancia material como a lo fácil de su obtención no puede ser bueno para nadie, especialmente para alguien que todavía no ha posee el complejo mundo de criterios éticos y morales elaborado por la sociedad adulta.
Permítanme caer en el lugar común de afirmar que la vida no es fácil, que hay que luchar para conseguir una serie de objetivos que todos necesitamos, que hay que ser merecedores de todo aquello cuanto poseemos y que aún así, siendo merecedor de muchos bienes materiales o no, con frecuencia no los conseguimos. Y una vez soltado el tópico tan justo como inevitable, pregunto: ¿Cómo puedo conseguir que mi hija lo aprenda, lo interiorice y viva conforme a estos valores si ella está experimentando lo contrario?
Permítanme un ejemplo ocurrido ya hace unos años, cuando no era más que una niña. En casa siempre pensamos que un determinado tipo de muñecas, ésas que los publicitarios nos presentan ya adultas, esbeltas y sofisticadas, no ofrecían el modelo de juego infantil que nosotros estimábamos apropiado. Pues hasta diez llegó a tener. Diez, digo bien. Como es obvio ninguna se la regalamos sus padres sino los vecinos, los amigos, los familiares y hasta algún cliente agradecido. No es ya que esa muñeca estúpida fuese inapropiada, que lo era y lo sigue siendo, sino que ¿cómo va una niña a valorar los bienes materiales que posee si parecen crecer por generación espontánea en su habitación?
No, escondérselas, quitárselas, no es lo apropiado, no. Y lo de menos es que el tío o el vecino que le hizo tan absurdo regalo le pregunte luego a la infeliz criatura si juega mucho con la dichosa muñeca. Una vez hecho el regalo el problema es insoluble, la niña siempre sabrá que hay más muñecas y que el canalla de su padre no se las quiere entregar.
Y con esto llegan los Reyes, no sé si necesito hacer la salvedad de que este inconfesablemente carca padre defiende a los Reyes Magos por encima del cocacolero Papá Noel. Y con los Reyes llegan los regalos imprescindibles de los amorosos padres, pero también de los tíos de ambos lados familiares. Y de los primos. Y de los amigos, al menos de los más íntimos. Y no vale que digas nada. Año tras año ellos se defienden repitiendo la misma apostilla que además es muy razonable y fácil de entender: Todos tienen el mismo derecho a ofrecerle regalos y manifestarle su cariño. Lo sé, lo sé, es verdad. ¡Cómo no, si yo también les hago regalos a sus hijos y me considero afortunado por ello! ¡He aquí la flagrante contradicción!
A mí me gustaría que mi hija creciera educándose en un ambiente de sobriedad, de esfuerzo, donde los bienes materiales tuvieran su importancia justa, pero nunca fuesen en sí mismos un objetivo fundamental de la vida, ¡ya ven que soy impertinentemente absurdo!
Por favor, aconsejen a este acomplejado padre.

07 enero 2007

ES LA HORA DE ARRINCONAR A ETA

Aceptando los contactos con ETA mientras seguía la kale borroka, seguían las extorsiones y se producían robos de armas el Gobierno de Zapatero enviaba a los terroristas un mensaje equivocado. Las claras señales de conformismo y debilidad que enviaba Zapatero y los ciudadanos rechazábamos proporcionaban a la organización criminal una sensación de fuerza y certeza en la victoria que le servían de rearme moral para hacerse fuerte en la mesa de negociaciones.
Para jugar una apuesta tan fuerte como la del Gobierno hay que tener mala leche. O al menos dar la sensación de que se tiene mala leche, hay que poner cara de ogro y aparentar estar dispuesto a comerse a los de enfrente. No se puede poner cara de Bambi en las ruedas de prensa y ofrecer al enemigo (enemigo, sí) un inacabable repertorio de sonrisas y palabras melifluas. Y mostrarse permanentemente a su disposición, como hacía el PSE, que pedía “un nuevo estatuto vasco que Batasuna pueda aceptar”. Negociar puede ser saber ceder, sí, pero también saber resistir, amagar, presionar y asustar. Zapatero ha trasmitido la imagen de un pobrecillo dispuesto a perder hasta la camisa en esta partida de strip-póquer en la que ETA le ha dejado con las guirnaldas inguinales al aire.
Ahora ya se acabó el tiempo de la negociación, empieza la hora de arrinconar a los asesinos y obligarles a negociar de nuevo, nadie puede creerse que con 200.000 votos detrás ETA va a desaparecer sólo por presión policial. Así llevamos treinta años y no tenemos cárceles suficientes ni jueces suficientemente rápidos para tanto aspirante a etarra. Hay que perseguirlos y acorralarlos como estaban antes de empezar todo esto. Entonces será el momento de ver qué condiciones se les exigen para creer que esa vez van en serio, que no es una nueva broma siniestra, que realmente aceptan las condiciones que les impone la Democracia, el gobierno del pueblo.

ES (TAMBIÉN) LA HORA DE LA POLICÍA

¿Cuántas veces quiere ETA hacernos volar? Con tanto explosivo acumulado ETA sólo podía tener por objetivo volar media España. En dos semanas muy provechosas las fuerzas de seguridad han descubierto más de doscientos kilos de material explosivo. Lo de Barajas aparte. Era la aportación etarra al proceso de paz. No sólo querían hacer volar la tregua, querían hacer volar a los gobernantes y a los gobernados, quizá porque todo el que no está con ETA está contra ETA. Como los dos inmigrantes ecuatorianos. ETA asesinando proletarios. Puro Lenin. Ésa y no otra era la voluntad de paz de los asesinos terroristas. Y Zapatero y Pepiño Blanco convencidos de la bondad de ETA. ¡¡Convencidos de la bondad de ETA!!
Nos han engañado a todos, a unos más que a otros, claro. A Zapatero, el presidente que prefirió irse de vacaciones a Doñana en vez de visitar a las familias de los fallecidos, a Pepe Blanco y especialmente al PSE les han engañado como a chinos. Como a niños chinos. Como a inocentes niños chinos. Zapatero, el de los discursos pomposos, grandilocuentes, fatuos, vanos y hueros ha sido engañado. Zapathuero. Algunos de los que creíamos que tenía tanta razón como los anteriores presidentes que intentaron el final dialogado de ETA también creíamos que tenía tantas posibilidades de acertar como ellos. O de errar. O de herrarse, a saber.
Era tonto, infantil e ingenuo el empeño del Gobierno en hacernos creer que el evidente rearme de ETA no tenía importancia, que pistolas, explosivos, kale borroka y extorsión eran gestos de cara a la galería. El gesto de cara a la Terminal Cuatro hizo que la ingenuidad de Zapathuero quedase a la intemperie cuando voló el aparcamiento. Es absurdo confiar en ETA, en su bondad y en su buena voluntad y en su ingenuidad porque uno mismo sea buenista, ingenuo y tenga buena voluntad. Cuando te juegas tanto al póquer, o a las siete y media, qué más da, hay que poner mala cara, fruncir el entrecejo y tener mala leche. Necesariamente tienes que desconfiar, tienes que presuponer mala fe, tus rivales son tus enemigos. Si por el contrario crees que todo se va a solucionar con ingentes dosis de sonrisas y buena voluntad mejor no jugar. Y si el rival es una banda de asesinos, se llama ETA, roba 350 pistolas, extorsiona y almacena cientos de kilos de diferentes explosivos yo no juego con él ni a “Tres en raya”.
Dicen que entre el Sindicato Unificado de Policía corre el siguiente SMS: “Ni una oportunidad más a los terroristas. A por ellos. Se acabó el tiempo del diálogo. Es tiempo de la policía. Pásalo.” Cierto, muy cierto, es la hora de la policía, se acabó la tontuna. Y sin embargo el final de ETA tendrá que ser hablado, negociado y pactado. Cuando 200.000 personas apoyan con su voto, con sus manifestaciones y con su militancia a una organización terrorista nunca podrás acabar con ella por la fuerza de las armas. Por muy legales y lícitas que sean éstas, no hay cárceles suficientemente grandes, no hay suficientes jueces. Será dentro de mucho tiempo pero volverán las negociaciones, las llevarán a cabo presidentes más serios, inteligentes y menos ingenuos que Zapathuero. Y mejor informados, que 24 horas antes de que le vuelen medio aeropuerto no cometerán el infantilismo de decir que España va bien ante millones de espectadores. Ingenuo, nuevamente.
Para entonces, para que podamos creer la voluntad de paz de ETA, los asesinos deberán demostrar su voluntad de paz y su sinceridad entregando o destruyendo sus armas. ¿Cómo creerlos si no? De momento es la hora de la policía. Que sea buena hora.

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