Palencia es una emoción:

07 agosto 2011

La bandera republicana

De pronto todos nos hemos vuelto republicanos. De pronto hasta los más fachas se declaran enemigos de la monarquía y lanzan vivas a la república. De pronto en el País Vasco el semietarra que en "Gara" tituló “Ortega Lara vuelve a la cárcel” cuando fue liberado por la Guardia Civil lleva a cabo un homenaje a los represaliados por Franco. España mañana será republicana, no me cabe duda, pero extraña que no lo sea también hoy.

Al Borbón le salen contrarios por todas partes, me sorprende que la política de memoria histórica de Zapahuero nos arrastre tan lejos y tan vanamente. No me cabe duda de que la Tercera se instalará entre nosotros tarde o temprano (bien iremos mientras sea realmente la tercera y no como muchos pretenden la segunda-bis) pero las razones que se esgrimen me parecen demasiado circunstanciales, flojas y alentadas por el perroflautismo de las huestes zapateriles. Veinte años no son nada, dice la canción, pero siete años de zapaflautismo han sido suficientes.

Hasta ahora la República era una cosa lejana y ajena al momento presente, traída a la actualidad sólo de vez en cuando por los artistazos de la ceja que con gran éxito entre parientes y amigos íntimos cobraban sabrosas subvenciones por rodar intragables peliculones en los que los republicanos eran buenos buenísimos y los demás eran fachas muy fachas. El personal votante estaba al margen de la cuestión.

Dudo mucho de que la operada periodista llegue a reinar, sólo espero que el cambio no suceda en medio de grandes convulsiones, que no se quemen iglesias ni se asesine a nadie para que la República sea verdaderamente de todos. Pero que el cambio es ahora más posible de dar que hace dos urnas es claro.

Sin embargo, que la forma del Estado suponga un ahorro de interés es dudoso, aún en el caso de que los hubiera, pues España gasta más en moquetas y coches oficiales que en la representación del Jefe del Estado, pues España gasta más en embajadas autonómicas y soportes televisivos del correspondiente régimen (autonómico o estatal) que en privilegios reales. ¿Más demócrata una República que la monarquía? Sin duda, puesto que elegimos a quien nos representa, pero no se nos olvide que ni el Rey ni el posible Presidente de la República deben ejercer labor partidista ni implicarse en batallas electorales, con lo cual su tarea democrática tiene –debe tener- claras limitaciones.

Sea como sea la República me parece un camino de inevitable recorrido, sólo es cuestión de tiempo, lo que me llama la atención es que el PSOE, partido que gobierna bajo la monarquía sin hacerle ascos, rinda homenaje a Blas Infante rodeado de banderas republicanas. Curioso este país nuestro que hasta hace poco se dividía entre republicanos de izquierdas y monárquicos de derechas. Cómo cambian las circunstancias, ya hasta hay republicanos de derechas, ver para creer, Juan Carlos. Curioso igualmente que la bandera española que se puede exhibir sin tapujos en Euskadi es la republicana. 

Seguidores del blog

Otros blogs míos.