Palencia es una emoción:

06 abril 2014

Esperanza, no son modos

Se puede ver de cualquier manera y por cualquier observador, pero lo de Esperanza Aguirre no tiene por dónde cogerse. Un error lo puede cometer cualquiera y éste lo ha cometido Aguirre y puede acabar con su carrera, yo no me puedo fiar de quien huye de la policía. Esperen, antes de que los amargados de costumbre me lo recuerden.... Yo no me puedo fiar de quien huye de los agentes de movilidad.

Este bloguero, de provincias y por lo tanto automáticamente sospechoso de paleto (¿por qué?), conoce suficientemente la Gran Vía y lo que es un carril de "solo bus" y sabe lo despejada que está en toda su longitud esta importante calle madrileña y lo visible que resulta un coche estacionado en ella. Y lo llamativo que queda. Ni harto de vino detendría allí mi coche para acercarme a un cajero. No digamos ya siendo un personaje público y codiciado. Decir que en ese momento no estorbaba al tráfico es regodearse en la torpeza.

A una persona con el dominio de los medios, con las tablas y con los contactos de Esperanza Aguirre cualquier solución era más beneficiosa que echarse a correr y refugiarse en su propio domicilio, "escoltada" por agentes que intentaban hacer que se detuviera. El escándalo es mucho mayor ahora que una multa, una sonrisa ante la foto y un reconocimiento  humilde, aunque fuera fingido, de que es humana y puede equivocarse como todo. Y aceptar que como humana se debe someter a las mismas normas y leyes que los demás. Luego, en distintas emisoras acepta la culpa, se ríe de sí misma... Y mañana alcaldesa de Madrid si los votantes quieren. Nunca ninguno de los mortales, salvo predelincuentes o delincuentes, habría salido por piernas, siempre se tienen las de perder, no digamos si se trata de un personaje público y perfectamente conocido e identificado.

Después si fuera procedente, se empezaría in elemental proceso de revisión de los procedimientos policiales. Yo le añadiría, ciertas dosis de altiva comprensión hacia el paisano con el ataque de ansiedad y a otra cosa, mariposa. Pero huir y no hacer caso a las indicaciones de los agentes... ni hartito de vino barato. Esperanza.... marchitada.

PD. Lo que es triste, muy triste, es lo poco que han esperado algunos de su partido para echársele encima y regodearse en lo sucedido. Penoso partido.

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