Palencia es una emoción:

01 noviembre 2015

Viva la delincuencia (si es catalana)

Sea por sectarismo o por ignorancia a un determinado grupo de seguidores fanáticos de Isabel Pantoja no les importa el dinero indebido que se ha llevado y cada vez que sale de la cárcel, ¡de la cárcel!, con un permiso penitenciario, ¡penitenciario!, se reúnen a la puerta de la prisión para reclamar su libertad. Es más fuerte la pasión que sienten por esta estrella delincuente que el rechazo al delito cometido. Son irracionales, son animales brutos pues les abandona la conciencia y se dejan guiar únicamente por sus instintos más primarios. Todo se lo permiten a su estrella y solo a su estrella. Porque para eso es su estrella.

Con el nacionalismo catalán pasa algo muy parecido. Después de treinta años de absoluto poder en los periódicos y en las televisiones, orientando y manipulando a su favor sin la más mínima resistencia, después de treinta años adoctrinando en la escuela sin que nadie osara criticar esta manipulación de las mentes más párvulas (¿qué pasaría si PP o PSOE hubieran hecho lo mismo a nivel nacional?), después de treinta años influyendo partidistamente en la política de todos y cobrando por ello… se presentan como víctimas de una España que “ens roba”.

Para ello, para urdir tan grande manipulación de las gentes, ha hecho falta una ingente cantidad de dinero con la cual engrasar la maquinaria propagandística de periódicos subvencionados, de organizaciones sociales independentistas mantenidas, de televisiones sometidas. Todo con tal de manipular, orientar, dirigir y gobernar las mentes de los votantes al tiempo que ocultar la gran maraña de la corrupción que hace ya diez años, ¡diez años!, anunciara tímida y discretamente Pasqual Maragall. ¡Qué tupido silencio!

Sea por sectarismo o por ignorancia a un determinado grupo de seguidores fanáticos del nacionalismo no le importa las dramáticas consecuencias. Hay dinero para embajadas pero no para farmacias, antes la ideología partidista que la salud o la economía de todos. Sea por sectarismo o por ignorancia a un determinado grupo de seguidores fanáticos del nacionalismo no le importa que personas que les han robado, timado y esquilmado queden libres e impunes.


Todo por la independencia, incluida la honradez, la justicia o el comercio. Si es por una Cataluña independiente todo vale. Viva Pujol, vivan sus hijos, viva el despilfarro, viva el latrocinio. Es más fuerte la pasión que sienten por esta estrella delincuente que el rechazo al delito cometido. Son irracionales, pues les abandona la conciencia y se dejan guiar únicamente por sus instintos más primarios. Todo se lo permiten a su estrella porque para eso es su estrella, porque por encima de otras cosas son independentistas catalanes.

PD: Al pagar el gobierno central las deudas de la Generalitat a las farmacias catalanas los demás españoles estamos compensando sus gastos en independentismo: subvenciones a los periódicos que apoyan, televisiones, embajadas... ¡Con mis impuestos!

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