Palencia es una emoción:

13 mayo 2009

Félix Romero, de Sidi Ifni a Dalí (Y final)

La entrega del cuadro, que Dalí definió como una “inspiración cósmica”, se hizo el doce de octubre en Figueras, en la casa museo de Dalí. Entre una nube de fotógrafos, prensa escrita y altas autoridades del deporte apareció el pintor para mostrar el cuadro, declararse apolítico y aplaudirse a sí mismo. Félix recuerda algunas de las envenenadas preguntas de la prensa al pintor:
- Don Salvador, ¿es verdad que está usted arruinado?
–Simple, más dinero que tú seguro que sí tengo.
- ¿Cree usted que se puede jugar al futbol con un balón cuadrado?
- Seguro, hombre, cuando el hombre ha ido a la luna es que se puede hacer de todo.

El cuadro durmió aquella noche en la comisaría de policía para evitarse algún sobresalto. No todo el mundo puede guardar en su casa sin más un cuadro de Salvador Dalí.

La amistad entre Félix y Salvador Dalí fue rica e intensa, comiendo juntos con cierta frecuencia en los grandes restaurantes de Barcelona. Cuando en los años ochenta “El Divino” ingresó en una clínica con una grave infección, nuestro palentino realizó turnos con el manager del pintor para cuidarle por la noche. La relación entre ambos duró hasta que murió Gala, momento desde el cual ya no se volvieron a ver hasta que el pintor estaba a punto de morir. En esa circunstancia Félix recibe el aviso del pasante de Dalí para que le acompañe junto al lecho de agonizante. De pronto se abre la puerta y aparece el Rey en la habitación, al poco se dirige a Dalí, y le dice: “Don Salvador, en los momentos difíciles de la monarquía usted era el único intelectual que iba por el mundo diciendo que era monárquico”. Cuando su pasante traslada dichas palabras al oído de Dalí, éste empieza a llorar y hasta el mismo Rey hubo de sacar su pañuelo para secarse las lágrimas.

Conoció a Xavier Cugat en el hotel Ritz, a través de Dalí. Cugat iba siempre rodeado de actrices bellísimas y muy llamativas y, aunque recuerda haber cenado con él, Félix no tuvo con el compositor y director catalán la fuerte amistad que con Dalí, porque Cugat iba siempre rodeado de espectáculo y poca seriedad en general, algo que no convenía a los negocios empresariales de Don Félix.

Pero Félix Romero es ante todo palentino y amante de Palencia y de su pueblo, Lomas de Campos. En Lomas se dice que desde la desaparecida torre de la iglesia se podía ver la catedral de Burgos: “La torre de Lomas por todos los sitios asoma”. Félix siempre ha afirmado a los alcaldes del pueblo que con el primer dinero que sacara de unos pleitos pendientes haría un mirador que hiciera realidad este refrán local. Esos pleitos los ganó hace un año pero todavía no ha cobrado. Él, no obstante, mantiene la promesa a la espera de cobrar lo que le adeudan.

Como homenaje a sus orígenes y como afición particular tiene una colección de 2500 piezas diversas de herramientas de todos los oficios artesanales, colección que pone a disposición de cualquier entidad sin ánimo de lucro para exponerla en Palencia, de hecho espera mostrar unos centenares de ellas en un hotel que se va a inaugurar en Villarmentero. Es el resultado de 45 años buscando por todos los continentes y guardando herramientas de todos los oficios habidos y por haber. Valora especialmente cinco rejas de arado, provenientes de diversos lugares del mundo. Lógicamente las cinco piezas a pesar de sus diferentes orígenes son básicamente iguales pues el arado ha sido siempre igual en toda la historia y en todo el mundo hasta que en 1918 se inventó el arado de vertedera.

Actualmente Don Félix Romero Vicente es vocal de la Asociación de Excombatientes de Sidi Ifni, sabe que el 16 de mayo se va a celebrar en Palencia una jura de bandera, él piensa presentarse con su traje militar, su “tarbus” y su faja a repetir la suya en ese acto castrense. Otra ilusión que mantiene es reunirse con todos sus compañeros palentinos de las quintas de 57 y del 58 que todavía vivan y realizar un encuentro, tal vez el día del palentino ausente o alguna fecha significativa, para recordar esta guerra que Franco ocultó.

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