Palencia es una emoción:

24 marzo 2010

“Hay un tú en ti”

En Occidente en general y en España en particular podemos avergonzarnos de crear una sociedad cuyos futuros miembros serán la generación más fácilmente manipulable de cuantas han existido. Les hemos criado en mantillas facilitándoles la vida en todos los terrenos, sean familiares, sociales, estudiantiles o profesionales. Mis intentos como padre de mantener una alta exigencia familiar se han visto entorpecidos una y otra vez por una sociedad que se empeñaba en exhibir impúdicamente su lado más hedonista, menos exigente y más acomodaticio.

La imagen de negación del sacrificio, de rendición popular ante los medios de comunicación social y el endiosamiento del placer por el placer representan el camino opuesto al que desearía para los míos, son una batalla cotidiana en la que con frecuencia doy con mis huesos en el suelo; la imagen de frivolidad vital, de falta de trascendencia y de que todo da igual es la antítesis del ejemplo que me gustaría que percibiera mi familia.
 
¿Qué importancia tienen las relaciones sexuales precoces, la consumición de alcohol también precoz y excesiva, los alborotados horarios inadecuados si está prohibido prohibir nada a los adolescentes, si todo les debe ser consentido, si nada hay ilícito, si se les debe alejar de todo esfuerzo o compromiso? Para algo está el aborto, caramba, por si ha habido algún pequeño e insignificante error en aquella aventurilla con el chaval de aquella noche. O el de la semana anterior. O el otro o el otro. Viva la vida, viva la intrascendencia, viva la ligereza. (Al hilo: Con los siglos los bárbaros conquistarán Occidente por nuestra propia decadencia, barriéndonos sin demasiado esfuerzo, tan blanditos y exquisitos nos estamos poniendo. A joderse, yo no lo veré)

Por eso me gusta la campaña episcopal. “Hay un tú en ti” tiene el sentido contrario a la inconsistencia vital por la que se desliza nuestra sociedad, intenta enviar un mensaje de seriedad y compromiso que será sin duda rechazado mayoritariamente por una sociedad alejada de lo trascendente, amante de la vida fácil, incapaz de pensar más allá del propio ombligo. No, del ombligo no, me refiero a una sociedad incapaz de pensar en algo distinto de lo que hay algo más abajo del ombligo. Los obispos no saben donde se han metido, la que les va a caer por intentar llevar la contraria a la sociedad, a la corriente dominante de la vida muelle, por intentar hacernos creer que la vida debe ser algo más que hedonismo y cachondeillo popular. Populachero, quiero decir.
Y si alguien se pone inteligente y me relaciona esto con los casos de pederastia: que antes de hablar de ello en este blog se lea lo que escribí ayer o antesdeayer al respecto, no vaya a ser que se equivoque.

3 comentarios:

Fede Laport dijo...

Disculpe, vamos a ver, tengo 23 años y he sido un delincuente conocido en mi barrio en Coruña, gran consumidor de droga como todos los jovenes aquí y crecí en el seno de una familia excesivamente permisiva de clase media baja inmigrante (quizás baja para alguna persona). Actualmente soy un novel ingeniero. Verá, pienso que tiene razon en algunas cosas y que en esta sociedad ni valoramos el trabajo ni la disciplina ni nada por el estilo, quiero decir, que simplemente queremos recibir placer por placer lo mas facilmente posible. Pero ligar eso a temas sexuales es un poco inocente por su parte, está pecando de retrógrado sin darse cuenta! Usted ha crecido en tiempos en los que su villa era un pueblo donde no pasaba nada y ver un pecho era motivo de largos debates entre amigos. Al mismo tiempo en otros paises (ya sabemos la historia: américa etc) la gente se criaba en un ambiente un poco mas avanzado. Usted se ha topado de golpe con esto. No lo asimila. Morirá sin asimilarlo probablemente. Sin embargo a mi no me pasará lo mismo porque el cambio no será tan radical, incluso es probable que cambie algo de dirección, que se estabilice la tendencia despues de esta locura de las últimas décadas. Creo, al igual que usted si no me equivoco, que la gente piensa que es "avanzar" todo lo que ocurre y no lo es. De hecho, estoy totalmente seguro que volverán algunos valores antiguos, tarde o temprano. Pero disculpe, no pasa nada porque una chica y un chico de 15 años hagan prácticas sexuales. Siempre se ha hecho en la historia y prehistoria de la humanidad, usted ha vivido el final de un periodo sombrío de dominio de creencias sombrías religiosas. No le pido que abra los ojos, es imposible. Pero deje una puerta abierta a la duda, dude de sus principios, yo tambien lo hago, seré joven pero no soy tonto.

Anónimo dijo...

Disculpe el comentario anterior era mio, ha salido el nombre de mi primo. me llamo Lucas Catalán

José Manuel dijo...

Gran artículo. Tiene usted toda la razón, vivimos en una sociedad decadente, decadente moralmente e intelectualmente. Una sociedad hedonistas, dada al placer, cuyo único fin, no se busca el bien o la verdad, sólo el placer. Como bien vemos se nos puede acusar como el anterior comentario de tener valores antiguos, no lo creo, tengo veinte años, y no creo que mis valores sean antiguos, sino sensatos. Busco el futuro y el progreso, pero sin olvidar las virtudes que han sido, son y serán siempre las mismas. El bien no cambia, no es relativo. Confundir los valores con algo caduco demuestra la decadencia de una sociedad. Podemos tener una sociedad basada en la libertad y la tolerancia, y por tanto no escandalizarnos por ciertos comportamientos sexuales que antes hubieran sido escandalosos, pero de ahí a asimilar una sociedad donde el sexo se salga de lo que es y todos lo asimilemos esa forma, hay una gran diferencia.

Gran artículo. Tiene un seguidor más.

Un abrazo.

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