Palencia es una emoción:

15 marzo 2012

Todos a la mani contra la Iglesia


La izquierda es imprescindible para controlar los desmanes de la derecha. Y viceversa. La corrupción, la ambición y la mala leche no son, al igual que el esfuerzo, la honra y la entrega a los demás, patrimonio de unos u otros. La izquierda es, quedamos, imprescindible. Pero.

Zapatero, además de ser el más negado presidente de la Democracia (que pregunten a Jordi Sevilla o MAFO) en cuestiones económicas, ha sido el más radical revisionista, el más furibundo anticlerical y el más ingenuo de todos. Su mensaje simple, guerracivilista y barriobajero pretendía volver a vivir la guerra civil para ganarla esta vez. Los españoles le pagaron dejándole en la cuneta de la historia y olvidándose de él en cuantito han pasado unos meses. Cómo estará la cosa que ni en su partido cuentan con él, cuanto más lejos, mejor. Ha dejado la sede de la calle Ferraz como un solar batido por una tormenta de rayos.

Pero su mensaje torticero, anticlerical, revisionista y reescribidor del pasado ha calado en parte de esa izquierda que antes mencionaba. Las almas que se creen enviadas por Marx a salvarnos de las penas del infierno social han asimilado a pies juntillas su pedagógico mensaje: “Con lo buenos que somos, qué malos son los herederos de Franco y La Iglesia” Para estos panolis, almas simples que se creen arcangélicos seres enviados a rescatarnos, que se sueñan querubines endiosados, la Iglesia es mala per se y hay que destruirla. Los cristianos son enemigos cuya destrucción (sólo verbal e ideológica hasta que volvamos al año 36) nos ha sido encomendada por el ángel del señor Zapatero.

Esa izquierda que se cree encargada de orientarnos, de salvarnos incluso a bastonazos si no queremos, esa izquierda que todas las mañanas al levantarse se pregunta “¿Quién como yo?” ha organizado una manifestación para el Jueves Santo. 365 días tiene el año y el día escogido es el jueves santo. O sea, que buscan altavoces, publicidad gratis y todos los focos de la prensa para tocar las pelotas a una de las minorías religiosas españolas. A la izquierda, cuando más ruin y cainita mejor, siempre le ha dado muy bien el agit prop. Les faltan los cojones suficientes para organizar una manifestación contra los clubes de fútbol el día de la copa del Rey. O el día de la victoria en el pasado mundial.

La izquierda, la más ruin y cainita, la que pretende enseñarnos respeto y democracia, la que se cree poseída por la diosa de la ética, ha organizado una mani contra la Iglesia católica el jueves santo. Otra vez este año. Y estos ciudadanos se creen mejores que los que dan de comer a los hambrientos que su patrón ha dejado fuera del amparo del Estado. La izquierda frentista, villana, rastrera nunca será la que consiga para España convivencia, integración, civismo y solidaridad. Porque la izquierda es respeto, democracia, tolerancia y concordia. Lo mismo que la derecha. Porque vicios y virtudes no son patrimonio de una ideología o de un grupo, sino del individuo. E individuos buenos y malos hay en todas las partes, pero no en esa izquierda antigua, antediluviana, arcaica y marrullera que esconde su gusto por la ofensa, el menosprecio y su egoísta convencimiento de la propia superioridad bajo la capa marrullera de “es que yo tengo derecho, oiga”. De acuerdo, pero sus derechos acaban donde empiezan los demás ¿Es que no les han enseñado esa parte? Y los demás tienen el derecho a ser respetados. Lo que para ustedes sin duda será una novedad interesante. ¡A escardar

2 comentarios:

Hester Goizueta dijo...

Maravillosamente expresado! Ya tienes una incondicional fan de tu blog.

Pedro de Hoyos dijo...

Gracias, Hester, necesito muchos fans, adelante. Reitero las gracias

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