Palencia es una emoción:

11 abril 2013

La calle es de la izquierda


Pasaron los tiempos aquellos, la vida es puro pasar, en que la calle era de Fraga. Ahora la calle es de la izquierda. De la ultra izquierda con el consentimiento del PSOE y el apoyo de IU. Las revoluciones siempre se han fraguado en las calles y no en los parlamentos, esto lo dominan muy bien los estrategas de la revolución callejera y a las barricadas, mis camaradas. Por cataplines.

Si alguien tiene culpa de lo que está sucediendo en la Europa mediterránea es desde luego el capitalismo y la banca (esa tontuna que llaman “los mercados”) pero en España contaron con el auxilio confortable de Zapatero. Sí, cierto, cierto, que no lo voy a negar… Y ahora con el concurso de Rajoy, que en vez de cercenar los gastos de un Estado despilfarrador, con múltiples niveles de administraciones que incluso se hacen la competencia, prefiere cercenar el sueldo de jubilados y funcionarios. Mientras, la gran banca se va a casa con indemnizaciones escandalosas.

Pero Zapatero se gastó todo nuestro dinero de entonces y parte del futuro en hacer carriles bici y rotondas. Hay en Palencia un carril bici que circula por la mediana de una autovía. Antes de que lo estrenaran, dos coches se la cruzaron a pesar de las enormes protecciones laterales que tiene. Hoy, por ese carril bici no circula nadie, a pesar de que se ha obligado a reducir la velocidad de los coches a cincuenta kilómetros por hora.

Zapatero, una sonrisa rodeada de nada, un desconocimiento rodeado de ignorancia, una ideología carente de ideas, una cantinela monótona vacía de gobierno, negó la crisis más que San Pedro a Cristo. Intentó deformar la realidad con aquello de los brotes verdes pero le salió tozuda y no se dejó domeñar. Por cierto, espero que los lectores también estén tomando nota de que el actual gobierno ataca también nuestra inteligencia con el mantra de la inmediata recuperación.

Con Zapatero se empezaron a tomar las primeras medidas para favorecer los desahucios, como todo buen ciudadano preocupado por los pobres debe recordar por siempre jamás amén. Con Zapatero, según se acaba de desvelar, comenzaron el ochenta por cien de los desahucios que se están llevando a cabo…. Y sin embargo Ada Colau decidió quedarse en el anonimato y guardar sus protestas y sus acosos a la espera de..,. ¿de que gobernasen otros?

A cierta izquierda siempre le ha ido más la calle que los parlamentos. Y a la otra izquierda le va la vida en apoyarlos, no vaya a ser que alguien se de cuenta de la realidad y se nos vayan los clientes: los votantes de los partidos y los huelguistas de los sindicatos. Porque resulta que esa izquierda que apoya los escraches estaba en los parlamentos que decidían las leyes, incluso las impulsaba y estaba en las cajas de ahorro, previo fabuloso unte económico, que decidían apostar todos nuestros dineros a caballo perdedor.

Eso sí, los escraches –maldita palabra- a la puerta de los señores (y señoras, no se me enfaden las feministas) del PP. Por cierto, lo diré en mi artículo para el periódico de mañana, yo también quiero escrachear, pero a todos, no a unos sí y a otros no. Y nunca en sus casas, que los partidos tienen sedes muy claras.

La calle es de la izquierda, coma suele suceder cuando la derecha gana en las urnas.

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