Palencia es una emoción:

16 agosto 2013

Reescribiendo la Historia de Cataluña

Cervantes era catalán y escribió El Quijote en catalán. Colón era catalán y descubrió América enarbolando la senyera en nombre de la república de Catalunya. Rodrigo Díaz no era de Vivar, sino de Vilanova y la Geltrú. El alcalde de Móstoles en realidad era de Vich. El dos de mayo tuvo lugar el onze de setembre.

Moisés no separó las aguas del mar Rojo, sino las del Ebre. Y eso porque Dios es catalán y aprecia mucho a los suyos. Juan El Bautista en realidad bautizaba en el Llobregat, mal que le pese a la Biblia. Los doce apóstoles eran todos chavales de la cantera del Barça, no hablaban arameo sino catalán. Judas no, Judas era de un pueblo de al lado de Burgos. Cristo no nació en un establo abandonado sino en una masía incautada porque su dueño no quiso pagar el 3% a CiU. Que el Duero corra hacia el oeste en vez de tener su salida natural hacia Catalunya es una clausula impuesta por
los castellanos después de la guerra de Sucesión.

La paella valenciana fue descubierta por un lugarteniente de Rafael Casanova mientras rebuscaba en el frigo algunas verduras para arrojarlas a los opresores borbónicos. Elliot Ness tuvo que cambiarse el nombre y emigrar a Chicago para no ser fusilado por los castellanos. Marconi, el inventor de la radio, se llamaba Marconet y había tenido que exiliarse en Italia por presiones de los envidiosos esteparios. El agente 007 era un mosso de escuadra que en su tiempo libre se dedicaba a visitar a los empresarios y recordarles amablemente que CiU ni olvida ni perdona.

La victoria de las tropas imperialistas cambió los libros de texto y desde entonces los peregrinos caminan en dirección contraria: Santiago de Compostela estuvo previamente en Cataluña y se llamaba Sant Jordi del Panadés. La catedral de León fue expoliada a L’Espluga de Francolí y para más escarnio sus sillares fueron llevados a lomos de asnos autóctonos catalanes. La estación de Venta de Baños se habría llamado siempre “de Banys”, de no ser por la censura franquista.

El fuego no fue descubierto a orillas del lago Baringo, en África Oriental, sino a orillas del lago de Banyoles y por supuesto por un homo erectus que hablaba catalán con acento del lugar. Asterix nunca fue francés sino un almogávar catalán, pero las presiones de Franco consiguieron, previo pago con dinero expoliado a Catalunya, que Francia lo aceptase como suyo. Machado en realidad quería titular “Campos de Catalunya”, pero no supo resistirse a las presiones centralistas y terminó escribiendo “Campos de Castilla”.


El himno de Cataluña nunca ha dicho nada de hacer tinta roja con la sangre de los castellanos. En las escuelas catalanas hay libertad para escoger el idioma vehicular.  Los catalanes son libres para hablar en defensa de España. El Ebro es un río catalán que nace donde se le pone en las narices, ya está bien de tanta opresión anticatalana.

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