Palencia es una emoción:

06 noviembre 2013

El cierre de los botafumeiros autonómicos

Sé que escribiendo en la prensa desde hace veinte años puede no entenderse mi postura, pero me importa poco que se empiece a cerrar televisiones públicas. No, no todas, despacio que me explico.

Ha habido un tiempo en que hasta en Villarines del Monte Seco tenían televisión propia. Y puede resultar bueno que haya mucha información y competencia entre medios y todas esas zarandajas, pero en la inmensa mayoría de los casos esas teles y radios eran una costosísima ruina al servicio del cacique de turno. Y en esto los grandes partidos eran iguales, sólo buscaban un medio de propaganda y no de información, costase lo que costase. Habitualmente no se nombraba un Director General, sino a alguien que supiese doblar bien la cerviz sin que le importase demasiado. "Sí, bwana" era la fórmula mágica para alcanzar el poder mediático y mantenerse en él.

Pero, con ser gravísimo, no era lo más lacerante: costaban un pastón que pagábamos a tocateja. Eran un botafumeiro inmarcesible, carísimo y ofensivo al buen gusto en cualquier tiempo pasado, tiempo de exceso económico por doquier.... pero cuánto más en momentos de angustia económica. Un chorro de dinero de esa magnitud no se lo puede permitir ninguna empresa privada que quiera ser competitiva, sólo se mantienen en pie gracias a que las autoridades, puestas por nosotros, arañan incesantemente nuestros bolsillos y nuestras menguantes cartillas de ahorro. Pagamos nosotros, no se nos olvide, a precio de oro cada minutito de emisión.

Ha cerrado el incensario del PP en Valencia y no será el único o no debería serlo. Es cierto que es preferible destinar nuestros dineros, que el dinero es nuestro, caramba, a hospitales y escuelas (y a becas Erasmus, ministro Wert) que a juguetitos carísimos que no nos podemos permitir. Dentro de algún tiempo será el cumpleaños de Misanta, yo quería regalarle un anillo de diamantes, zafiros y rubíes engarzados en oro de la mayor calidad. En su lugar daremos un paseo por la calle mayor.

Tras recordar que hay Comunidades autónomas sin tele pública, debo significar que hay otras que mantienen varias teles al servicio de intereses partidistas mientras cierran plantas de hospitales o suprimen maestros. Eso sí, la culpa es de "Madrid". Y un huevo de avestruz.

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