Palencia es una emoción:

23 diciembre 2015

No sé si España es una gran duda

Les confieso que muchas veces me asalta la duda de si el pueblo español es merecedor de los gobiernos que tenemos o si los gobiernos que tenemos son un castigo para un pueblo noble que ha escrito grandes páginas de la historia.

Duele tener por representantes a imbéciles supinos que creen que por sustituir a un rey mago por una mujer causan algún beneficio a alguien. Son gente tan creída, con egos tan elevados, que jamás son conscientes de sus limitaciones intelectivas ni de las tonterías que éstas les llevan a hacer, como saltarse tradiciones milenarias que nos atañen a todos o, en otros casos, atacar a la religión. La religión ha sido siempre la bicha de algunos que negaban el voto femenino porque estaban influidas por los sermones dominicales. Como si alguno de los pocos que van escuchase con atención en vez de dormitar hasta el “ite, missa est”.

Se llenan la boca de defensa de las minorías y se olvidan de los intereses de las mayorías. Creen que la causa de las mujeres se defiende de manera tan banal, que desmontar todo aquello que signifique tradición es naturalmente bueno y  positivo, que todo lo que haya nacido antes que ellos debe ser sustituido por sus políticas de artificio y palabra hueca. Creen, infelices, que ir sin modales ni actitudes educadas los hace mejores, más genuinos, más naturales, olvidándose de que la dignidad de representarnos debería obligarlos a una indumentaria y un aspecto más arreglado. Y a una desenvoltura más cuidada. Se llama civilización.

Pero hay otros representantes que se las arreglan para ir vestidos elegantemente, tener un porte distinguido y unas maneras atentas y permitir que haya desahucios de ancianos, de enfermos o de personas con menores a su cargo. Sí, sí, hay que cumplir las leyes y las normas, especialmente las reglas económicas y el que no pague debe devolver lo que posee sin pagar. Vale, ¿y entonces a todos esos señores (empresarios, deportistas, periodistas) que tienen casa, coche, fama, incluso una televisión que emite todos los días, por qué se les permite vivir sin pagar sus millonarias deudas con Hacienda? ¿Por qué no pagar doscientos o trescientos euros al mes supone arrojarte de tu casa pero no pagar un millón no supone nada?


¿Ven? Aquí están mis dudas. ¿Somos un pueblo bruto y culpable que se merece estos políticos porque los elige libremente o somos víctimas de estos políticos brutos y culpables? No sé si España es una gran duda o una gran deuda…

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