Palencia es una emoción:

23 septiembre 2012

La dignidad de los millonarios


Estaba yo esta mañana asomado a mí mismo, contemplando cómo se viene Nadine, como se viene la tormenta, cuando me encontré de nuevo con aquella foto de Sanchez Gordillo viajando a Venezuela en primera clase.

Siempre he pensado que la izquierda tiene un complejo de autosuficiencia que le permite decir una cosa y hacer la contraria sin despeinarse. Defender a los más humildes, asaltar supermercados en nombre de los hambrientos y vestir el pañuelo palestino es compatible con viajar en asientos de lujo. Claro que, tal vez, si el viaje es a abrazar al camarada Fidel, como hacía antiguamente la izquierdona española, o para consultar a Chávez, ese demócrata que tiene preparadas las milicias populares por su pierde las elecciones, sirve de comprensiva excusa.

La foto me recordó una polémica antigua con un compañero cuando hace meses saltaron a la prensa digital imágenes de un incendiario sindicalista (incendiario en sus discurso, permítanme aclarar) vistiendo en seis ocasiones distintas seis diferentes relojes de seis mil euros cada uno.

Se me hace que tiene que ser difícil meterte con los ricos opresores del pueblo si tú eres rico. Se me hace que tiene que ser difícil defender al obrero, comprenderlo incluso, si tienes seis relojes que alternar en tu muñeca. Si encima cada uno de esos relojes equivale al sueldo de varios meses de esos obreros es que te sobra la pasta para lujos orientales. Que no eres obrero, vaya, aunque vistas jerséis como los de Camacho al salir de la cárcel.

Estoy convencido de que cada mañana al vestirnos, o cuando nos compramos ropa, lo hacemos pensando en la imagen que queremos dar, -conste que a mí me gustaría vestir como un pequeño empresario, burgués y exitoso- pero a veces se nos escapan esos detalles que creemos imperceptibles, como viajar como los ricos al tiempo que nos adornamos superficialmente con el pañuelo palestino o vestir carísimos relojes que sólo los más poderosos pueden llevar. ¿Cómo criticar a los ricos siendo rico? ¿O será todo parte de una fachada de cartón-piedra a la que las circunstancias nos obligan para poder vivir confortable y dignamente? Por cierto, ¿cuál es el precio de la dignidad?

PD Si la izquierda tiene complejo de autosuficiencia, ¿no lo tiene la derecha de culpabilidad?

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