Palencia es una emoción:

22 mayo 2016

Muera el Toro de la Vega

Desconozco el motivo por el que a uno se le identifica políticamente según se posicione respecto al Toro de la Vega de Tordesillas. La prueba de que es una memez, que espero no repitan conmigo, es que todo ese pueblo vallisoletano, con su PSOE local a la cabeza, lo defiende.

Ya lo he escrito otros años, ese festejo me parece una tradición bárbara que hay que sustituir o eliminar. Sí, los toros en general también. Y para que nadie se llame a error debe el lector saber que soy un profundo defensor de las tradiciones castellanas, solo sabiendo de dónde venimos y cómo hemos llegado hasta el presente podremos evitar errores pasados y asegurar el futuro. Soy castellano, de acendrado amor a Castilla y a sus tradiciones. Pero hay algunas que deben variar o desaparecer.

El alanceamiento del Toro de la Vega es una barbaridad medieval impresentable en el siglo XXI. La defensa a ultranza que algunos hacen, e insisto en el indefinido, es de mentecatos pueblerinos, más propios de los chistes palurdos de Gila que de la era digital, de esta era de la sensibilidad y del altruismo. No, no, les ruego que no vean en estas palabras a un estúpido sensiblero ni a un ecologista trasnochado. Los trasnochados son aquellos que piensan que "sobre este tema solo podemos opinar los del pueblo, los demás que no vengan". Palurdos prehistóricos.

Ha hecho bien la Junta de Castilla (¿y León?) en intervenir contra la actual salvajada impropia de una generación civilizada como... como queríamos ser, como deberíamos ser. Y la intervención se ha hecho en el momento oportuno y con el consenso adecuado.

La tradición del toro de la vega debe morir o cambiar. Los toros en general también pero para eso se requiere más tiempo... que llegará. Y para finalizar: quien esto escribe no ha sido ningún loco amante de los toros pero los he disfrutado en televisión y personalmente. Hasta hubo una época en que corrí delante de ellos. Sí, en el pueblo, en mi pueblo. En esto hace ya mucho que tuve el acierto de cambiar, pero no por estar contra este... este... "festejo" cometan ustedes la imprudencia de calificarme políticamente.

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