Palencia es una emoción:

29 junio 2009

FRANCO SIGUE SIENDO UN VALOR DE LA IZQUIERDA

Yo siempre he pensado que al PP le iría mejor si renunciara a Franco. Franco y Fraga son las mejores bazas electorales del PSOE. Bueno, y el dóberman, claro. Parte del problema del PP (Rajoy aparte) es que lo fundó Manuel Fraga. Y que en el PP relumbran muchos herederos de Franco. Y fíjense que he dicho “relumbran”.

Porque una cosa es la realidad y otra el relumbrón. No todo es trigo limpio en el PSOE pero ya se las arreglan para no sacarlos a relucir. Y si los nombran ministros aprovechan cualquier cacería para cesarlos. Pero eso, que no les dan demasiadas oportunidades de relumbrar, que enseguida les tapan la boca; la izquierda siempre ha sabido guardar los muebles, no como la derecha que exhibe sin recato sus inmundicias en los titulares de prensa un día sí y otro también.

A eso se llama saber cuidar la imagen, Zapatero es una muestra; Zapa no es más que un hueco rodeado de vacío y vestido de sonrisas y palabras de celofán pero gana elecciones, lo que tiene que aprender Rajoy, ya digo. En cambio en el PP… ya ven a algunos que les encantaría llevar a Franco bajo palio. Y de eso se aprovecha la izquierda que conoce los fantasmas populares (Glup, pretendía decir “fantasmas de la gente”, claro, no me malinterpreten) y los alimenta al grito de “¡Que viene la derechonaaaaaa!” Y el imaginario popular (o sea, de la gente) ve a Franco a caballo, escoltado por Rajoy, Aznar y Fraga y dirigiendo la batalla del Ebro. En la siguiente escena Franco preside un desfile de la Falange en la Castellana. Ah, y con los obispos haciendo el saludo fascista. Por lo menos, oiga.

Franco sigue siendo un valor de la izquierda, un almacén de votos vírgenes e incorruptos de la izquierda que el PP tiene que sacudirse de encima. Por eso que el Ayuntamiento de Madrid le haya retirado con el apoyo del PP los honores a Francisco Franco Bahamonde me parce un alivio para un partido que a pesar de la que está cayendo no gana ni al mus. Bueno, a duras penas gana. Además debería ser la apelación permanente del gabinete de prensa popular (del partido, digo, oiga) e incluso debería escribirse con letras de oro en la sede de la calle Génova. “Franco, go home” debería ser el lema del partido para las próximas elecciones.

Sin embargo ya verán ustedes como esos dos concejales populares (quiero decir del partido) que se han ausentado durante la votación van a ser la comidilla de la izquierda durante mucho tiempo. Su leit motiv, quiero decir.

27 junio 2009

La viuda del inspector Puelles no se calla


Hubo un tiempo en que enterrábamos a nuestros muertos a escondidas. Quiero decir que aquellos que eran asesinados por ETA recibían un enterramiento avergonzado y vergonzoso. A deshoras y por la puerta de atrás de las iglesias, vaya. Uno, que por aquel entonces se dedicaba a otras cosas, no termina de comprender por qué, qué pasaba por la mente de nuestra sociedad o al menos qué pasaba por la mente de los que entonces dirigían la sociedad.

Con la oposición de los nacionalistas vascos, embriagados de equilibro entre asesinos y asesinados (excepto cuando alguna víctima era del PNV), la reacción social hizo que esto fuera cambiando y los entierros, siempre tristes y dolorosos, se llevaron a término a las doce del mediodía y en la iglesia mayor. El rostro igual de lloroso y dolorido, pero la barbilla, al menos, elevada y digna, y no como solía, hundida en el pecho.

El siguiente paso fue que los familiares hablaran, la madre y la hermana de Pagaza, por ejemplo, y dieran testimonio de valentía, dignidad y resistencia moral. La sociedad empezaba a cambiar e incluso había quien, echándole testosterona a raudales, se manifestaba contra ETA. Eso sí, los asesinatos continuaban. (No puedo evitar referirme a los otros asesinatos, igual de cobardes y condenables, los del GAL). Con la reacción de madres, viudas y hermanos se empezaba el rearme moral de la sociedad ante los terroristas. Porque para combatir el terror es necesario un rearme social, claro. Una sociedad acobardada no puede luchar contra nada.

La fortaleza argumental, anímica y moral eran imprescindibles y los familiares de las víctimas, víctimas a su vez, consolidaron la espina dorsal de la respuesta social, trasmitiéndonos la necesidad de responder con la firmeza espiritual y legal a los asesinos que se presentaban moralmente superiores. ¡Asesinos moralmente superiores a sus víctimas, qué país de locos! Y en éstas llegó Paqui Hernández, la viuda del último asesinado. Y el PNV mandó callar.

No conviene que hablen las viudas no vaya a ser que sus emocionadas palabras contagien sentimientos al populacho; que se calle Paqui Hernández no vaya a ser que enerve los gestos de las masas amorfas; neguémosle la libertad de expresión no vaya a ser que prenda la rebelión y los domesticados votantes tomen ejemplo de su motín. Pero Paqui no se calla y amenaza con tocar los tegumentos procreativos de una sociedad bañada en morfina, narcotizada y encogida de hombros.

Yo siempre he tenido claro que ciertos dirigentes del PNV no eran demócratas (afirmación que posiblemente me va a proporcionar numerosas críticas y alabanzas, ahórrenselas todas, porfa). Y digo “ciertos dirigentes” por procurar ser discreto y no cargar en exceso las tintas, pero la afirmación podría hacerse extensible a quienes no se oponen a determinadas decisiones o quienes votan a quienes toman esas decisiones. Y hay numerosas juicios del PNV que poner en entredicho, como por ejemplo romper la unidad de demócratas tras la muerte de Miguel Ángel Blanco, lo que procuró el resurgir de quienes estaban empezando a capitular, o dejar que Josu “Ternera Loca” se sentara en la Comisión de Derechos Humanos del Parlamento vasco. Y podríamos seguir.

Pero PP y PSOE, designados representantes mayoritarios del pueblo, admitían todos estos gestos del PNV con resignación, jamás han osado poner en entredicho democrático disparates cometidos o pronunciados por los grandes gurús del PNV, le seguían admitiendo en el club de pedigrí democrático, supongo que porque enviarlo a las cavernas sería enviar allá a una buena pare de votantes vascos y eso…, ah, no, eso no, nada de empujarlos al averno.

25 junio 2009

Vicente Ferrer

La lectura de un blog amigo me ha hecho reflexionar sobre la poca atención que quienes participamos en los medios de comunicación prestamos a acontecimientos dignos de titulares a cinco columnas, y que sin embargo, quizá llevados por la vorágine de la inmediatez relegamos a un segundo plano. Me estoy refiriendo a la muerte de Vicente Ferrer, el santo laico.

Pocas personas han tenido en sus manos la capacidad de cambiar el mundo tan directamente como él. Perdonen, rectifico. Quiero decir que pocas personas se han entregado tan directamente para cambiar el mundo y para cambiarlo tan directamente, también. Cierto que la marcha económica o social de un país se cambia de manera muy importante desde la firma de un Boletín Oficial, desde la confortabilidad de una residencia oficial, pero la inmediatez y la eficacia se obtienen cuando se pisa el terreno en el que se interviene, cuando se habla con los que padecen las injusticias, cuando se acaricia la mano de los enfermos que padecen sin medicinas o sin médicos.

Vicente Ferrer ha cambiado la vida de millones de personas, ha cambiado el futuro de los que no tenían futuro y ha dado esperanza a los que desesperaban. Y sin embargo su anunciada muerte apenas ha resistido la actualidad, la inmediatez, la fugacidad de un titular apresurado en unan esquina de los diarios y de los blogs que estábamos muy ocupados con el fútbol, con el falcon de Zapa o los trajes de Camps.

Y efectivamente, como se dice en el blog del que les estoy hablando echo en falta una reacción oficial, poderosa, contundente y noble de la Iglesia Católica reconociendo los innumerables, enormes y sacrificadísimos méritos de la eficaz labor de Vicente Ferrer. La misma parafernalia, trompetería y oropel que desenvolvió la Iglesia cuando murió la madre Teresa de Calcuta se echa en falta ahora. Ni sé ni quiero saber (me niego a preguntármelo) la religiosidad del exjesuita, no me preocupa ni me afecta: era un santo, uno de esos santos que tanto necesita la Iglesia proclamar, porque ha entregado su vida al servicio de los demás, de los más pobres de los más míseros, de aquellos que no tienen nadie más que se ocupe de ellos.

José Bono, cuya esposa era colaboradora de la obra de Ferrer, estuvo en sus funerales en representación de las autoridades del Estado. Aún así ha faltado que calara en la opinión pública la importancia de este hombre que llegaba donde no llegaban los Estados, que cubría sus ausencias porque atendía a los que carecían de importancia para la humanidad.

Se ha muerto quien debía ser un ejemplo para todos nosotros y ha pasado inadvertido. Los periodistas de los grandes titulares, lo jóvenes del botellón, los políticos, honrados y corruptos, los padres de familia, los funcionarios, los de la hipoteca imposible de pagar, los de los beneficios imposibles de creer deberíamos aprender de memoria la vida de este santo laico y tomar ejemplo. Él debería ser el patrón por el que todos deberíamos ser medidos. Bueno, quizá no tanto, no pasaríamos el listón ni uno.

23 junio 2009

El bochorno de Aznar nos abochorna a todos

Los lectores habituales de este blog saben ya que quien esto escribe no piensa que el PP lo haga todo mal. Ni tampoco Zapatero. Ni eso ni todo lo contrario, claro. No se tiene la razón de manera habitual por ser de tal o cual partido. Ni se acierta más por ser conservador ni por ser socialista. Aznar tiene bastante razón cuando critica la falta de calidad de los miembros de este gobierno.

Aznar, doy por sentado, acertó en muchas cosas y se equivocó en otras. Por este blog, en las entrañas pues ha pasado el tiempo, he ido dejando críticas y halagos. Yo le recordaré permanentemente haber apoyado la guerra injusta, cruel, salvaje, interesada y equivocada de Irak. Y a Zapa le recordaré siempre… joé, anda que no hay cosas que recordarle… pero entre otras le recuerdo que acertó al intentar el acuerdo con ETA, durante algún tiempo. Pero Aznar tiene razón respecto a los ministros de Zapa. A casi todos, me refiero.

Desconozco las razones, no sé si será torpeza o será habilidad disimulada, pero pensar que personas como Bibiana Aido, Magdalena Álvarez o Mariano Fernández Bermejo sean o hayan sido ministros es pensar en el triunfo de la incapacidad, a la prueba del ministerio de la tontería ese de Bibiana me remito. O los disparates que emanaban de la torpeza de Maleni o del sectarismo del ministro cazador.

Aznar tiene razón, pocos ministros de Zapa se salvan de una crítica seria. No, no hablo de una crítica más o menos partidista, de ésas no se salva nadie, sino de las críticas más equilibradas y centradas. Cierto que producen vergüenza ajena algunos de los que se encargan de representarnos, dirigir nuestro futuro y preparar el de nuestros hijos. Pongan ustedes los nombres que quieran. Sebastian, por ejemplo, el fallido alcalde de Madrid, es una posibilidad, pero conste que mi favorita es Bibiana, la Barbie abortista.

¿Quieren que les cuente un secreto? A mí me produjo bochorno Aznar con los pies sobre la mesa de Bush, o cuando se cambió de lado en las Azores para ponerse junto al presidente americano, o cuando hablaba “tejano”. De la vergüenza de la guerra injusta, cruel e interesada de Irak ya ni les cuento.

21 junio 2009

Sudáfrica, una nación fascista de futbolistas fascistas

Empiezo a escribir estas líneas cuando acaban de sonar los himnos nacionales de España y Sudáfrica al principio del partido que enfrenta a ambas selecciones de fútbol. Suena el de España, nuestros futbolistas lo escuchan con respeto y silencio, entrelazados por los hombros, pero sin emociones, lagrimitas ni mandangas, como hombres. Bien por ellos.

Va a sonar el de Sudáfrica. Calla el estadio, varias decenas de miles de aficionados esperan en silencio. Con las primeras notas los espectadores entonan emocionados la letra de su himno. ¿Emocionados? ¡Pero si hasta parecen orgullosos de ser sudafricanos, orgullosos de sí mismos! ¡Cantan con emoción! ¿Será posible que no haya nadie que les llame asquerosos nacionalistas, fachas perdidos? Observen a los futbolistas, obsérvenlos… Algunos tienen la mano en el pecho, otros han girado su cuerpo hacia la posición de la bandera, levantan la mirada y tienen en los ojos un gesto de vanagloria y exaltación.

¿Cómo es posible que haya gente así? ¿Se imaginan a algún futbolista español con semejante porte, han visto alguna vez a algún español con la mano en el pecho al sonar nuestro himno? ¿Alguien entiende tamaño nacionalismo fascista sudafricano? Menos mal que somos españoles.

¡Surafricanos orgullosos de su nación! ¿Algún español osaría manifestar públicamente su orgullo de serlo? Abajo el nacionalismo, lo importante es ser internacionalistas, pensar en la Humanidad entera, no dormir de preocupación por la tribu Chuk-tck de las selvas de Indonesia, pobrecillos, que se están empezando a poner pantalones y por lo tanto ven amenazada su cultura por el imperialismo occidental.

¡Pero qué fascistas son los surafricanos, mira que ponerle letra al himno, mira que estar orgullosos de su nación, llevarse la mano al corazón, qué atraso, que vulgaridad! ¡Si hasta se emocionaban! ¡Negros tenían que ser! (huy, perdón, se me ha escapao…)

20 junio 2009

¿Por qué nos siguen engañando con ETA?

Conste que de mis labios, o de mi teclado, no salió ni una palabra de censura cuando Zapatero intentó la vía del diálogo con ETA. Todos los presidentes lo habían intentado, y fracasado, pero ninguno lo había intentado con una ETA tan debilitada como aquella con la que Zapatero intentó entenderse. Si el enemigo está débil, ése es el momento de negociar. Pero una de dos, o ETA no estaba tan débil o eran más burro que un arao, que decía mi pobre padre.

Otra cosa fue cuando ETA empezó a poner bombas en Barajas, robó 400 pistolas en Francia y preparaba zulos. Ahí, para mí ya cambiaban las cosas, Zapa seguía empeñado en una negociación con quien se estaba preparando para todo lo contrario, ésas no son maneras de negociar, José Luis. Tarde, demasiado tarde, el hombre que nunca dejaba de sonreír, así le estuviesen apretando los tegumentos procreativos, se dio cuenta y cambió el panorama. ¿Negociar con ETA nosotros? ¡Jamás de los jamases!

Y luego han venido varios muertos, éste de ayer especialmente cruel e inconcebible. Cruel porque el hombre pereció asándose lentamente sin que nadie pudiera ayudarle. Inconcebible porque no parece que tomara medidas de autoprotección, ni, estando encargado de un puesto decisivo en la lucha contra ETA, parece que hubiera un sistema de contraespionaje que le protegiera de los seguimientos a los que sin duda fue sometido.

Ahora se pone en toda crudeza la absurda, ofensiva y estúpida entrevista de “El Follonero” a Arnaldo Otegui. El colegueo descarado con quien fue el delegado de ETA en la vida política es antes que nada una ofensa al sentido común. Además puede ser una cobertura insensata de las posturas batasunas y un intento de disimular y minimizar su radicalismo. Claro que de La Sexta se puede esperar cualquier cosa y la culpa la tiene quien le proporcionó pista de aterrizaje en el panorama de los medios de comunicación. Lo mismo digo de “Público”. Por lo visto los apoyos de Prisa no eran suficientes ni suficientemente izquierdistas, no eran suficientemente “rojos”, y hubo que buscar radicalismo donde lo hubiera. Por cierto, ¿han leído alguna vez los comentarios de los lectores de este periódico a las noticias relacionadas con Batasuna, ETA y el País Vasco? No sé para cuando, pero alguna vez escribiré algo titulado “El público de Público”. No debía bastar con Gara, Egin o como leches se llame ahora la cosa esa. Gracias, Zapa.
De todas formas nos siguen engañando con ETA. Las declaraciones de nuestros líderes me estorban, me molestan, me distraen, no sirven salvo, quizá, para animar a las doloridas mesnadas. Son declaraciones vacuas, hueras, vacías de contenido, reiterativas, incómodas, insatisfactorias, destinadas a dar un titular periodístico, a la publicidad más basta y ordinaria. Encuentro en ellas una insustancialidad que me molesta, sobran, no ayudan, no pintan nada. No sé qué tenían que decirnos en lugar de estas palabras conocidas y manidas. Quizá simplemente no existan palabras, quizá es que sean palabras exculpatorias de sus propias limitaciones.

19 junio 2009

El aborto, la Iglesia, usted, mis lectores y yo.

Soy católico, mea culpa. Espero que la generosidad de ustedes me sepa perdonar. Lógicamente estoy contra el aborto. Digo “lógicamente” no porque por ser católico tenga que opinar necesariamente como la Iglesia, aunque en este caso sea así. Digo “lógicamente” porque aunque sea llevar la contraria a la “modernidaz”, a la ola progre y a la corriente social no creo que abortar sea ningún progreso. No termino de pillar donde enlazan el progreso y el aborto, no termino de encontrar cuál es el nexo común. Por eso, “lógicamente” estoy contra el aborto. Por favor, no me insulten demasiado, es que nunca me gustó ir a favor de la corriente social, soy rarete, siempre he preferido llevar la contraria al mundo.

En lo que espero mis lectores no me condenen es en defender el derecho de la Iglesia Católica a aconsejar a sus fieles al respecto de la fe católica… sean viandantes, conductores de ciclomotor… o diputados con derecho a apretar el botoncito del voto en el Congreso. Y defiendo también el derecho de la peña “Vivan las corbatas” a obligar a todos sus afiliados a acudir encorbatados a sus reuniones sociales. Y también defiendo el derecho de los directivos de la peña “Viva la ensaladilla rusa” a obligar a todos sus socios a comer ensaladilla rusa con pimientos morrones en sus reuniones bimensuales siempre que no coincidan con la luna llena. Así que espero comprensión por apoyar que la Iglesia católica diga a sus fieles qué está bien y qué está mal… para los católicos.

El problema no es de la Iglesia, sino de los que viven tan intensa contradicción como deben vivir los católicos militantes de este ultra abortista PSOE. Tendrán que elegir si les gusta lo que dicen sus obispos o lo que dicen sus secretarios, sus vicesecretarios, sus tesoreros y sus presidentes comarcales. En esa contradicción viven algunos y tendrán que resolverla ellos. Entiendo además que muchos de los cristianos por el socialismo hace tiempo que lo resolvieron y lo tienen muy claro, importa el socialismo y la disciplina de partido, la Iglesia importa… a duras penas. Conozco a algunos, nunca les veo oponerse a su partido, cabe suponer que lo hacen en sus reuniones internas, siempre les veo oponerse pública y altaneramente a la Iglesia. Tampoco importa, toda iglesia se ha distinguido siempre por tener muy buen pararrayos.

Así que pido que aquellos que creen que abortar es progresar, que abortar más es progresar más, que abortar a los dieciséis es progresar desde los dieciséis, que abortar sin permiso ni conocimiento de los padres es progresar sin permiso ni conocimiento de los padres que me expliquen dónde está el nexo común entre aborto y progreso, entre aborto y avance social, entre abortar más y progresar más.

Y lo dicho más arriba: por favor, no me insulten… demasiado.

18 junio 2009

Celia Villalobos o la imperfección de la democracia

Celia Villalobos es una contradicción del PP. Como Ruiz Gallardón. Versos sueltos. Versos satánicos, para algunos. El PP está lleno de versos sueltos. Celia Villalobos acaba de hacerle una pirula al PP.

Y en el PP se han cabreado. Con la experiencia que tienen en pirulas. Anda que no se las están haciendo con la corrupción interna. Toma pirula. Celia Villalobos no ha seguido la disciplina de partido. Toma democracia interna.

Y las mesnadas del PP se han cabreado, con la experiencia que tienen en pirulas, y se han alborotado más que con correas y trajes de a dos mil euros la pieza. Y fuera del PP también se han alborotado, porque, oiga, “¿y dónde queda la disciplina de partido?”

Yo entiendo a Doña Celia; desde una postura opuesta a la suya sobre el aborto, la entiendo. La disciplina de partido es lo contrario a la democracia. Que a más disciplina menos democracia. Que a más partido menos libertad. O sea, que a más partido menos democracia.

Y luego nos quejamos del monolitismo partidario. Partidista. Será por eso que jamás pude militar. Será por eso que me echan de todas partes. Será por eso que no voy a ninguna parte de la que no me echen.

Será por eso que la Democracia es sólo el menos malo de los sistemas de gobierno. Aún está por descubrir el sistema bueno.

17 junio 2009

El informe TALIS

Un estudio de la OCDE llamado “Informe internacional de enseñanza y aprendizaje” (TALIS, en sus siglas en inglés) informa de que uno de cada cuatro profesores pierde al menos un 30% de las clases en tareas administrativas o en lidiar con los alumnos que interrumpen las clases con sus charlas y sus molestias. Los docentes españoles de secundaria están entre los más molestos con el ambiente de sus clases. En general, los profesores pierden un 13% del tiempo de clase manteniendo el orden, pero en Brasil y Malasia el porcentaje crece hasta el 17%. Sin embargo, en Bulgaria, Estonia, Lituania y Polonia la cifra baja a menos del 10%. En España, el porcentaje se acerca a los más altos: el 16%.

Treinta años de docencia llevo a las espaldas. Treinta años cargados de experiencias en muy diversos destinos con distintos alumnos y distintas leyes educativas, siempre tan cambiantes. Siempre he preferido creerme maestro más que profesor. El maestro educa y el profesor enseña, el maestro trasmite habitualmente valores, el profesor trasmite fundamentalmente conocimientos. Ambas tareas son muy diferentes aunque deben ser complementarias. En conjunto dan lugar a uno de los actos humanos más hermosos que se pueden imaginar, la Educación.



Sin embargo a veces uno se pregunta cómo pueden los legisladores hacer tan difícil una tarea que debería ser sencilla. Creo que hay una pregunta clave que aún no hemos resuelto: ¿Qué valores debe trasmitir la escuela, fundamentalmente la pública, cuando vivimos en una sociedad tan abierta, tan plural, que admite tan amplia disparidad de valores, cuando todo, o casi todo, vale?

Sin un acuerdo general de la sociedad sobre qué valores queremos trasmitir a nuestros hijos la educación terminará siendo un acto heroico y educar será más arriesgado que practicar el funambulismo. Si la sociedad no ha alcanzado (en realidad ya lo tenía pero lo ha perdido) un acuerdo sobre la conveniencia de exigir determinado esfuerzo a los chavales para aprobar y pasar de curso, si la sociedad no ha alcanzado un acuerdo sobre la conveniencia de exigir respeto a padres, maestros, mayores y autoridades en general, si la sociedad no ha alcanzado un acuerdo sobre valores tan básicos y elementales cómo éstos, ¿qué debe pensar un maestro/pedagogo/profesor cada mañana al ponerse enfrente de un grupo de adolescentes o preadolescentes.

Hace quince días recibía por correo un chiste de dos viñetas. En la primera aparecían reunidos los padres, el maestro y el alumno, observando las notas. En ella los padres interrogaban con cara de ogros al niño “¿Se puede saber qué significan estas notas?” Pueden ustedes imaginarse la cara del niño.

En la segunda viñeta se reproducía exactamente la misma situación con los mismos protagonistas, padres, niño y profesor. Pero en esta viñeta los padres interrogaban con cara de ogros al profesor: “¿Se puede saber qué significan estas notas?” Pueden ustedes imaginarse la cara del niño. Cierto, cierto, cierto, no era más que un chiste… que marca las dudas sobre los valores de nuestra sociedad.

15 junio 2009

¿Se acuerda usted de Fernando Delgado? Acaba de morir

Recojo la noticia en varios sitios, recuerdo que uno era “Diario de Ibiza” y otro era “La Razón”. Yo me acuerdo muy bien de él, señal de que ya peino canas (o las peinaría si pudiera) Era un símbolo de un teatro y de una época, pero sobre todo era símbolo de una Televisión, de la Televisión de Estudio Uno. Lo de haber escrito con mayúscula “Televisión” ha debido ser una traición del inconsciente, del subconsciente o del medio consciente, pero no he querido rectificar.

Acordarse de Fernando Delgado es acordarse de Estudio Uno en esta época de “Escenas de matrimonio”, por ejemplo; acordarse de Fernando Delgado es acordarse de José Bódalo, José María Rodero, Luis Prendes, Jesús Puente, Antonio Casal, Carlos Lemos, Ismael Merlo, Rafael Alonso, Manuel Alexandre y muchos otros que mis lectores a buen seguro irán nombrando en sus posts. Y es acordarse de todos ellos en esta época de… de… es éste… ay, cómo se llama? No lo consigo, no me viene su nombre a la cabeza y eso que sale mucho en las revistas cada vez que cambia de novia. O de novio. Sí, hombre, ése que protagoniza… ¿cómo se llama la serie de los jueves? ¿O es los martes…? Ay, mira que no acordarme con lo buenorro que está…

Acordarse de Fernando Delgado, de José Bódalo, de José María Rodero, de Luis Prendes, de Jesús Puente, de Antonio Casal, de Carlos Lemos, de Ismael Merlo, de Rafael Alonso o de Manuel Alexandre es acordarse de la Televisión de España. Quizá porque ahora en España sólo hay televisión.

Reabriendo fosas, a vueltas con la memoria histórica

En un conocido parque de mi ciudad se acaba de reabrir otra fosa de la guerra civil. A partir de ahora los restos de treinta fusilados de la barbarie podrán ser entregados a sus respectivas familias. Bajo toboganes y columpios en los que niños de hoy jugaban como siempre se hallaba la vergüenza de ayer.

Imagino que hay muchos ciudadanos que temen que reabrir estas sepulturas ilegales, injustas y vergonzosas suponga reabrir heridas y reabrir dolores. No creo que nadie sienta deseos de venganza y de reemprender la matanza entre hermanos después de setenta años, setenta años de dolor y abandono. Abrir esas fosas es enterrar injusticias y arreglar los sentimientos de hermanos, hijos o sobrinos de los fusilados.

¿Acaso estos hijos o nietos no tienen derecho a enterrar en un lugar digno a sus familiares, acaso no tienen derecho a despedirse de ellos y a recuperar la dignidad perdida por haber sido familiar de “uno de ésos”? ¿No tienen esos fusilados derecho a recibir cristiana sepultura? Y enfatizo lo de “cristiana”, dirigido a unos y otros. Es fácil ponerse en el lugar de quienes durante años tuvieron que llorar a escondidas la barbarie, de quienes llevan décadas esperando a rescatar a los suyos, a redimir sin ánimo de venganza las ofensas recibidas. Es fácil suponer su desconsuelo, es fácil imaginar la amargura pasada en el silencio de una casa de pueblo.

No hay, no puede haber, no debe haber deseos de desquite, deseos de guerra civil, después de tanto tiempo nadie va a devolver el mal recibido. No estoy muy inclinado a pensar en la bondad natural del hombre, mea culpa, pero me resulta imposible pensar que quienes se han propuesto esta tarea busquen devolver el dolor recibido. Entre otras cosas porque “paseados” hubo en los dos bandos. Y porque retroceder en el tiempo es lo contrario de avanzar.

12 junio 2009

Socialistas castellanos, socialistas catalanes... y Garoña

Llevo escritos ya muchos artículos sobre, contra, de, hacia el partido socialista de Castilla y León, pero creo que todavía no me había preguntado si existe. No si formalmente existe, sino si realmente existe. Formalmente sí que debe existir porque de vez en cuando oigo hablar de un tal López que es su secretario general. Llamarse López en Castilla debe ser un timbre de honor, algo así como llamarse Ibarretxe en Euskadi o Maragall en Cataluña, raíces propias, vaya.

Lo que está en duda es que realmente Óscar López dirija (“secretaríe” habría que decir) algún partido en esta tierra olvidada, que fue independiente más años que española. No, no, no es que ahora vaya yo a defender algo tan imposible como la independencia de Castilla, ni la quiero ni la busco ni la defiendo, faltaría más. Sólo se lo recuerdo a López por lo que viene a continuación.

Si realmente existe el PS de CyL entonces es una sucursal sumisa, cobarde y abochornada del PSOE, y no un partido hermano, pongamos, como el PS de Catalunya. Y López es el lacayo servidor de “Lo que usté mande, Don José Luis. A sus órdenes, Don José Luis”, que jamás tendrá una palabra para defender a Castilla si para eso tiene que oponerse a los de la calle Ferraz. En eso se diferencian López y su PS de CyL del Partit dels Socialistas Catalans. En eso de la “lacayez”, digo. Y perdonen que me invente el vocabulario, pero escribo enfadado, a gran velocidad y sin tiempo ni ganas de ponerme a buscar palabras.

Les hablo de la central nuclear de Garoña. Miren, no sé si hay que cerrarla o no. Bueno, tengo una opinión, claro, pero no quiero convertirla en el centro de esta columna, que sigo con lo de la “lacayez”. Todos sabemos muy bien cuál es la reacción de los dirigentes socialistas catalanes cuando de defender sus tesis se trata y sé cuál está siendo la reacción del lacayo López. Mientras los dirigentes socialistas catalanes mirarían a sus gentes, a sus militantes y a las necesidades de su pueblo, Óscar López mira incesantemente a la calle Ferraz, a ver qué postura tomar, qué consigna defender y qué órdenes seguir.

Mientras los socialistas catalanes dan muestras continuas de tener autonomía de decisión y ganas de defender lo suyo propio contra viento y marea, aún enfrentándose a los dirigentes de Ferraz, los socialistas castellanos carecen de opinión propia, de postura propia y sólo piensan en cómo no ofender a quienes tienen en sus manos la posibilidad de ascender en su carrera dentro del partido. “Lacayez” indigna e indignante.

Defender a Cataluña debe ser algo más digno y más socialista que defender a Castilla, a pesar de los años de independencia, sospecho. O será que en esta tierra de Myo Çid todavía no ha llegado quien la redima de una postración que empezó cuando Franco (¿O 500 años antes?) y sigue actualmente sin posibilidades de finalización.

Y sí, efectivamente, las mismas críticas, palabra por palabra, que dedico a los socialistas castellanos se las dedico a los populares. Las mismas; mucha “España, España, España” pero a la madre de España que le vayan dando por donde amargan los pepinos, total, si no dejan de votarnos...

Ah, y todo ello sin que yo renuncie a sentirme español, me da miedo tener que aclararlo.

11 junio 2009

Madrid, los curas rojos contra los obispos

Leo en El Mundo Digital: “El Foro de Curas de la Diócesis de Madrid, formado por alrededor de 120 párrocos, la mayoría de barrio, han denunciado, en un documento de 40 páginas, "el silencio clamoroso" de los obispos respecto a la crisis y han anunciado que destinarán el 5% de su sueldo de todo el año a los pobres.

Estos párrocos han pedid
o a la Iglesia "más solidaridad" con los pobres y que la Iglesia mantenga la misma intensidad de oposición a la pobreza que la que muestra contra el aborto.”

Anclado en mi vida cotidiana de mi capital de provincias desconozco quiénes son estos curas, aunque es fácil imaginárselos implicados en los barrios más pobres y atrasados de Madrid, allí donde hay más miseria que ratas y más hambre que bocas. La noticia afirma que entre ellos están quienes formaban parte de la conocida parroquia roja de Entrevías y daban de comulgar con rosquillas. Hasta José Bono comulgó, imagino que muy devota y convencidamente.

Este atrasado, cavernícola, crédulo católico que firma este blog piensa que en esencia tienen razón estos curas progres. Éstos si son progresistas de verdad, metidos hasta el cuello en los problemas sociales de sus respectivos barrios, y no los artistas de las “zejas” que tras manifestarse a favor de Zapa vuelven a sus jacuzzis, a sus BMW y sus apartamentos de 300 metros cuadrados. Progres como estos curas hacen falta unos pocos en cada ciudad. Reconozco que me vendría bien que me echaran unos cuantos todos los días a ver si consiguen arrastrarme con su ejemplo. Conste que estoy dispuesto a dejarme.

Salvo en la chorrada esa de las rosquillas, a veces hacemos símbolos heroicos de solemnes chorradas encastillándonos en ellas como si fueran la última frontera, esa línea que no estamos dispuestos a traspasar, estoy de acuerdo con esa postura enunciada más arriba. Lo más simple, lo más elemental que se puede pedir a la Iglesia es que hable del pecado nefando de quienes se han enriquecido con esta crisis; lo menos que se puede pedir a la Iglesia es que salga en manifestación por la Carrera de San Jerónimo para exigir trabajo para los padres de familia.

Lo menos que se le puede pedir a la Iglesia es que haga como Jesucristo, vivir para los más pobres. Y si pueden dejar ese tono melifluo de sus discursos, mejor. Los seminarios no pasarían por la lamentable situación actual. ¿Dónde quedan todos los pecados ante la situación desesperada de quien no pude pagar una hipoteca, de quien vive en situación ilegal para poder trabajar en España, dónde quedan los mandamientos cuando no puedes comprar las medicinas que necesitan tus hijos? Ahí se echa de menos la voz enérgica, decidida y sin contemplaciones de los obispos, la misma voz, la misma decisión y la misma energía que para el aborto. Pecado por pecado es mucho más grave el del abandono a su suerte de cientos de trabajadores.

Otro gallo le cantaría a la Iglesia si además de defender el aborto con la firmeza que lo hace, aparte de condenar a los curas pederastas, pedir perdón y pagar las indemnizaciones correspondientes, se subiera a los púlpitos a demandar a los poderosos que renunciaran a sus moquetas, a sus despachos amueblados a la última, a sus trajes de miles de euros y a sus colegios de pago para sus hijos. ¿Quién dijo aquello de que la Iglesia cuanto más pobre, más cerca está de Dios? Y si la propia Iglesia diera ejemplo, miel sobre hojuelas.

Y sí, sé muy bien, conozco suficientemente la labor social de la Iglesia. Importante, fundamental, imprescindible. Pero no estoy hablando de Caridad, virtud teologal; hablo de Justicia, virtud cardinal. No hablo de dar limosna; hablo de dar trabajo.

Pedirle a la Iglesia que “mantenga la misma intensidad de oposición
a la pobreza que la que muestra contra el aborto” es de una elemental prudencia.

10 junio 2009

Bibiana Aido a examinarse y no ha encontrado el camino de vuelta.

Sé que los lectores van a acusarme de perder el buen juicio, de no ser equilibrado y tal vez tengan razón, mucha razón. Con Bibiana Aido pierdo el equilibrio, la Barbie abortista del PSOE me pone de los nervios, que con sus limitaciones sea ministra es una muestra de las barreras de la democracia; que con su cultura haya llegado tan arriba es una muestra de que se puede pasar por la escuela sin que la escuela haya pasado por uno.

Doña Bibiana es la limitación intelectual con melena rubia; es la falta de luces con mirada pija; es la incongruencia con sonrisa profidén. Para ella las señoras de trece semanas de embarazo tienen en su interior un ser vivo que no es humano. Que no fuera cesada a las veinticuatro horas de no haber dado explicaciones explica las limitaciones de nuestro sistema político.

Bibiana es socialista, joven, guapa y andaluza, únicas razones, razones de cuota, por las cuales figura en la cada vez más decadente galería de retratos zapateriles. Con ella y su sorprendente elocuencia es imposible caer más bajo. Bueno, pues ahora Bibiana se ha convertido en escritora de culto, de culto socialista… naturalmente.

Como ya sabrán los lectores en una prueba de selectividad en Cataluña han propuesto un texto en Castellano de doña Bibi para que los chavales hicieran un análisis de texto. A nosotros nos ponían a Machado, Unamuno o Garcilaso. A los chavales de hoy les ponen a Doña Bibi. ¿No es trágico el problema de la enseñanza en España?

Sólo las dictaduras como la de Franco, la del coreano ese que ha nombrado heredero a su hijo o la del cubano ese que ha nombrado heredero a su hermano entronizan de esa indecente manera a sus líderes, adulándoles hasta el sonrojo y arrojándoles incienso en cantidades industriales. Algo así como lo de Leire Pajín a Zapatero pero institucionalizado.

La Barbie abortista del PSOE acaba de convertirse en una autoridad literaria de referencia en España, lo que nos da una idea de cómo está España.

08 junio 2009

Elecciones, ¿sólo cuenta la economía?

Voy a empezar este comentario preguntando a los lectores si estaban pensando en el Parlamento Europeo cuando han decidido su voto. Permítanme ser el primero en confesar que yo no, que pensaba exclusivamente en asuntos nacionales. Y ya de paso añado que España parece eternamente dividida en dos mitades bastante iguales, sólo un leve colchón de ciudadanos que según las circunstancias varían su voto proporciona la victoria a unos y u otros.

Estas elecciones son un claro castigo al PSOE, según parece entonces. La crisis, la pérdida de empleos y la errática política de inversiones del Gobierno han marcado el voto de muchos ciudadanos. Mi personal percepción, y sólo es eso, una percepción personal, es que la política radical del gobierno en materia de moral o costumbres sociales (Aborto libre; aborto de menores sin permiso paterno; barra libre, aunque temporal, en inmigración; ayudas económicas a los malos alumnos que estén a punto de dejar los estudios; permiso para pasar de curso con varios suspensos; laicismo por cataplines) no cuenta a la hora de que los españoles decidan su voto. Somos dinero y lo único que nos importa es el dinero. La sociedad parece haber dejado de interesarse en otras cosas menos materiales.

Como consecuencia de todo ello, los casos de corrupción denunciados y que no han obtenido una respuesta clara de los denunciados (Camps, Chaves) no han sido tenidos en cuenta por los votantes, algo que ofende a quienes nos gustaría una sociedad más seria, más discreta, más moral y más adulta. Menos berlusconiana, en definitiva.

A los españoles no parece interesarnos renovar la sociedad, seguimos fundamentalmente divididos en dos bloques irreductibles, asidos a los partidos tradicionales, los mismos que llevan treinta años lanzados en bloque a mantener sus prebendas, olvidados de recuperar la moral social. Vivimos presos entre dos Españas: una España casposa, cuyos mayores símbolos son los actores de la “zeja” y la planetaria Pajín, a cuyos planteamientos asombrosamente llamamos progresistas, y una España irresponsable socialmente, de cuyo discurso están ausentes los débiles del tejido social, en cuyo discurso se echa de menos la defensa de los trabajadores y de las capas sociales.


Vivimos en una sociedad inflexible, rígida y estática; una parte acepta absorta los cánticos envueltos en el papel de colorines que llaman progresismo y los sigue borreguilmente “no vayan a llamarme carca”, y otra parte es incapaz de poner en su sitio a quienes no consiguen renunciar a su parte franquista, a quienes no aportan una solución a los problemas sociales y tienen miedo de llamar a la renovación de argumentos morales, éticos y espirituales.

Ya, ¿y después de estas elecciones qué? La vida sigue igual, por supuesto.

04 junio 2009

Raúl no es sólo el nombre de un futbolista

Soy un exmadridista convencido. Convencido de que es mejor no hablar de fútbol. Hace tiempo que dejé de hacerlo tras ver que cuando el Madrid ganaba me llamaban de todo y cuando perdía me ponían a caer de un burro. (Hago un inciso para hablarles de una persona próxima a mí que siempre es “anti”: Antimadridista cuando pierde el Real Madrid y antibarcelonista cuando pierde el equipo catalán, el caso es dar guerra y chinchar al prójimo) Así que ya apenas me entero de los resultados dominicales, sé que San Florentino vuelve y que vuelve prometiendo fichajes millonarios como el de Kaká, que debe estar aterrizando en Barajas.

Admiré a Raúl en su momento, aunque la vida de un futbolista de élite es tan efímera que con sus ¿treinta? años ya le consideran viejo y le sugieren la retirada del fútbol activo. Raúl marcó una generación de campeones y como tal recogió innumerables elogios y premios.

Hoy quiero hablar del Raúl que no es futbolista, sino ciudadano. Casado con la misma mujer desde hace “siglos” no se le conocen escándalos ni fiestas lujosas ni actividades llamativas o estrafalarias. Será mutimillonario pero vive como una familia de las antiguas, y comprendan que uso la palabra con retranca y de modo elogioso. Todo ello bien alejado de las modas entre estos millonarios caprichosos, estos niños inmaduros pero adinerados que son sus compañeros de profesión. La normalidad, dentro de la excepcionalidad de su carrera, su popularidad y su sueldo, parecen presidir la cotidianidad de su vida.


Hoy, cuando España está sumida en la espiral del aborto, cuando la disputa social ya no es aborto o no aborto, cuando no se discute abortar a los dieciséis o no, sino que se discute la patria potestad de los padres de la presunta abortista, Raúl encabeza (al mismo nivel que su esposa, feministas) una familia numerosa, con lo difícil que es eso. No, no me refiero sólo a las dificultades económicas de una familia numerosa, dificultades que Raúl no tendrá, sino a las dependencias que cuatro hijos te cuelgan a la espalda, dependencias de horarios, de salidas, de problemas educativos (¡sobre todo de problemas educativos¡), de libertad, de responsabilidad.


Hoy los periódicos anuncian que Raúl González y su esposa van a ser padres por quinta vez. A este niño no le hace falta venir con un pan debajo del brazo, que bien se lo pueden pagar sus padres, pero que una familia famosa y millonaria viva su intimidad sin escándalos y sin la notoriedad impropia pero habitual en otros es noticia reconfortante. Que hayan decidido tener un ¡quinto! hijo es de tirar cohetes sin parar-

03 junio 2009

Todos los que entonces amamos a Susan Boyle

Susan Boyle dejó patidifuso a medio mundo no porque tuviese una voz asombrosa que nadie había aún descubierto. Susan Boyle nos dejó boquiabiertos porque era la antítesis del éxito. Fea, gorda, demasiado mayor, religiosa y poco refinada en un siglo en el que la imagen es el pasaporte que te cierra o abre los caminos de la vida ella parecía haber alcanzado el éxito llevando la contraria a todo el mundo, siendo políticamente incorrecta, confieso que personas así “me ponen”, por utilizar una expresión popular aunque heterodoxa.

Su voz asombrosa nos trasformó a todos en incrédulos absolutos, parecía imposible asumir lo que las pantallas de televisión nos echaban a la cara. No encajaba, parecía imposible en nuestro mundo en el que tan controlado teníamos qué era el éxito y los caminos para acceder a él. Su imagen era grotesca, absurda y fuera de lugar en un mundo cabalmente ordenado en el que no parecía haber resquicios para lo imposible. No era sólo su voz lo que destacaba; lo que rompía los moldes de nuestra concepción social era ella y sus circunstancias vitales ajenas a lo que la tele nos predica cada día.

Ayer Susan Boyle ha perdido y casi a continuación ha tenido que ser ingresada en un hospital siquiátrico, no ha resistido la presión de la fama, de las fotos, de youtube, de las preguntas capciosas de la prensa. Susan Boyle era una persona hecha para la vida discreta de su pueblo, no para los altares sociales de una aldea global en la que algunos como ella no pueden estornudar sin que se sepa inmediatamente en las antípodas. En este momento Susan Boyle es un juguete roto por la presión social que necesitará tiempo para recuperarse. Probablemente su vida no volverá a ser lo que era en un principio, algún día terminará por grabar discos, firmar autógrafos y protagonizar alguna película por la que Jolivuz le pagará una pasta gansa.

La pregunta profunda, el interrogante al que nadie sabrá responder, la adivinanza insoluble es ¿cuándo ha vivido mejor Susan Boyle, cuándo ha sido más feliz, antes o después?

01 junio 2009

Palencia: La Fuente de la "¿qué?"








Los fines de semana suelo levantarme temprano por aquello de hacer ejercicio y perder (parte de) los kilos que voy acumulando a lo largo de la semana. Este domingo pasado 31 de mayo tardé algo más de lo habitual al entretenerme en hacer las siguientes fotos en los alrededores de la fuente de la Salud. ¿Salud? bueno, ustedes dirán....

Si yo no fuera español

Ando con pocas ganas de escribir, qué le voy a hacer. Ya es tarde y me he descuidado pasando la tarde en familia y disfrutando de la tarde de domingo. Si llevo años sin preocuparme del fútbol hoy no me pregunten quién desciende y quien asciende, sé que media España anda preocupada por ello pero a mí me trae al pairo: El mejor equipo del mundo, el de mi pueblo, debe estar en regional, creo. Injustamente, pero está.

Hoy me ha dado por leer la prensa internacional, en Gran Bretaña andan revueltos con la corrupción. No se trata de unos trajes, ahí no se andan con chiquitas, van a lo grande y el escándalo es mayúsculo. Nunca me ha gustado ser inglés. El mes que pasé hace años en Margate me permitió hacer buenos amigos para siempre, a los que luego nunca volví a ver, pero no son gente que en general me caiga bien. Sus guardias de aeropuerto, sus ciudadanos de a pie en plazas y calles y hasta las taquilleras del cine me parecieron demasiado estiradas, demasiado orgullosos de ser británicos, demasiado prepotentes. Y cada vez que me acuerdo de Margaret Thatcher me deprimo.

A los diez años empecé a estudiar francés, Francia está ahí mismo, a sólo unas horas de coche desde mi casa. Francia representó para mí y para otros muchos la libertad exterior, la caída de la boina, la cultura y la antítesis de la España de Franco. ¡Cómo cambiaba el paisaje, la ordenación urbana, el ritmo de vida nada más pasar por Hendaya! Mi primer dinero me lo gasté en mis primeras vacaciones en Francia. Volví a casa asombrado por Nôtre Dame, por el barrio Latino y por Montmartre. Lo de la torre Eiffel me dejó frío, conste. Es el país que nos abre Europa, es el idioma más hermoso que conozco, de chaval siempre quise, qué frustración, tener una novia francesa, lo que hubiera presumido yo delante de mis amigos. Ser francés estaría bien si no fueran tan… tan franceses. Y lo de 1808 no ayuda mucho. Sarkozy me interesa bastante, aunque más me interesa su esposa.

Hace un par de años descubrí Italia. Redescubrí Italia, quiero decir. Es la misma vida española, mediterránea, callejera, anárquica dentro de un orden, de relaciones personales profundas y próximas pero con agua por todas partes, nada de restricciones de ningún tipo, nada andar midiendo el agua del grifo, nada de reciclar el agua de las fuentes, nada de “pertinaz sequía”. Italia es la sonrisa ambulante, Italia es la chulería porque sí, pero sin resultar ostentosa ni agresiva, Italia es sol, luz y cultura. Que su presidente sea un fantoche, un papanatas y un inconsistente multimillonario, del que de una u otra forma depende toda la prensa italiana y que controla las diversas televisiones le quita interés.

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