Palencia es una emoción:

30 abril 2009

Si Zapatero fuera Obama

El PSOE tendría que pedir cita al sicólogo para explicar lo del video de Obama. No se entiende que para vendernos un producto nos ofrezcan publicidad de otro. No veo a Coca Cola publicitándose mediante un anuncio de Fanta naranja, pongamos. Pero ya puestos a imaginar que Zapa fuese Obama imaginemos que España fuese Estados Unidos. Y ustedes perdonen.

A veces pienso en mi vida como en una sucesión de renuncias. Allá en mi juventud renuncié a votar a tal partido. Al otro renuncié ya hace menos tiempo. En su momento renuncié al fútbol, porque dejó de interesarme. Renuncié también al tabaco de pipa, una auténtica pasión durante largos años. Uno de mis últimas renuncias es la televisión. No la veo, la duermo.

Lo siento, no veo ni una sola serie española, ni una sola. Admito mi pecado venial, a salto de mata veo “Camera café”. Empeño mi palabra de honor en que no veo ni una sola más, me basta con la autopublicidad que se hacen en las pausas comerciales cuando veo otras cosas. Es suficiente, aunque también ayuda lo que oigo de ellas en las radios. Viendo las series españolas se comprueba que España está enferma, la fiebre porcina esa es nada en comparación. Eso o que la sociedad que describen no es española, probablemente los guionistas se estén refiriendo a una sociedad de otra galaxia, una de dos.

Paso por encima del grave asunto que los autores de tales astracanadas sin sentido pretendan en todo momento adoctrinarnos en lo políticamente correcto. Que me digan lo que tengo que pensar me pone enfermo. ¿No podrían dejarme a solas con mi conciencia y permitir que me equivocara yo solito? Se empeñan en retransmitirme la visión socialmente correcta de los problemas sociales, se empeñan en formar mi conciencia, en señalarme lo que está bien y lo que está mal, lo que debo apoyar y lo que debo rechazar. Pero ya me estaba liando con ello y pretendía ir a otros asuntos.

Porque también quiero pasar por encima de lo malísimos que son los guionistas y su empeño en retratar una sociedad zafia, barriobajera y falta de nobleza (entiendan esta palabra en su valor espiritual, no hablo de sangre azul). No me ha sido dado comprender el empeño de los guionistas en exaltar la ordinariez y la chabacanería en los personajes y las situaciones, diz que cómicas, que se repite capítulo tras capítulo. Si como cabe suponer estos guionistas terminan pasando al cine se explican muchas cosas del cierre de tantas salas, se explica casi todo excepto el nombramiento de una de ellos como ministra ¡¡de Cultura!! Me niego a creer que España sea así, que ésa sea la situación real de familias, institutos y patios de vecinos de nuestra piel de toro. Eso si no es fascista y antiecologista hablar de España como una piel de toro. Quién sabe si muchas carencias de nuestra sociedad se deben al adoctrinamiento al que he aludido más arriba y que algunos españolitos siguen adocenadamente a la hora de la cena.

Y los tacos… ¿pero es posible que los españoles digamos tantos tacos por minuto como se repiten tan insistentemente en esas series? ¿Tan mal hablamos, tan agrestes somos, tan pocos recursos verbales tenemos, tanta pobreza expresiva acumulamos? ¿Sólo sabemos poner énfasis en afirmaciones o exclamaciones si recurrimos a la grosería, a la ordinariez, a la chocarrería? ¿Tanto ha fracasado la educación familiar y social?

Y aquí entra la admiración de Zapa por Obama que, si se acuerdan ustedes a estas alturas, era de lo que iba el presente artículo. La prohibición de decir palabras malsonantes en televisión no viola la libertad de expresión, según decidió el Tribunal Supremo de EEUU que avala las multas de hasta 325000 dólares a televisiones que el Gobierno (Sí, sí, el de Obama) puede imponer a las cadenas que emitan tacos e insultos en antena. Ya que les hemos copiado ese video, ya que queremos parecernos a ellos, ¿a qué esperamos para corregir tanto exabrupto innecesario? Ya sé que quedaría poco progre pero… con tal de parecernos…

Yo, mucho más pacientemente, no pido multas, ni harto de vino se me ocurriría tamaño disparate. Sólo pido, y sé que inútilmente, que nos eduquen de otra forma. ¿Por qué ese empeño en lo soez?

29 abril 2009

Sarko, je t’aime

El primer viaje que realicé al extranjero, pagado con mi primer sueldo, fue a Francia. Ustedes perdonen si paso por encima de la francesada de 1808 y de las judiadas que nos hicieron y me declaro francófilo perdido. Mis limitaciones literarias y mi falta de memoria me impiden trasmitirles aquel maremagnum de sensaciones que inundaron mi ánimo en aquella ya lejana ocasión. Franco acababa de morir pero salir al extranjero seguía significando mucho más que traspasar una frontera física. Había algo de rebeldía emocional, algo espiritualmente prohibido, en aquel acto de pasar en tren por Hendaya. No les digo ya cuando con mi inmensa juventud a cuestas puse pie en la estación de Austerlitz.

Sí, sí, ya sé las mil y una que nos han gastado tradicionalmente, me conozco como todos la rivalidad histórica entre las dos naciones, pero en 1978 Francia era un sueño político y cultural que mis escasos primeros ahorros habían puesto a mi alcance y eso era lo que importaba. Pensé en tantos otros españoles que habían alcanzado el mismo destino pero obligados por circunstancias laborales o políticas de las que ya resulta difícil acordarse.

Y ahora ha venido Sarko y nos ha enamorado a todos. Miren, lo de la Bruni, sus trajes y sus posados me trae al pairo. Me produjo vergüenza cuando subiendo las escaleras con la esposa de nuestro presi se giraba continuamente para mirar a las cámaras y posar, mirar y posar, mirar y posar. Con lo rapidito que subió Sonso. Y me dio vergüenza de la estupidez nacional, de la simpleza de algunos españoles, de su tosquedad y de su falta de espíritu crítico, cuando tanta atención prestaban a quien en esas circunstancias no era más que un superfluo florero. Por muy bien puesto que tuviera el culo.

Pero, ah, Sarkozy… qué bien puestos los tiene. El caso es que no se recuerdan muchas ocasiones en que nuestros parlamentarios aplaudieran tan unánime, fuerte y entusiastamente. Hasta ahora Francia nos separaba de Europa y ahora puede ser el puente que nos lleve hasta ella. Nos guste o no dependemos de Francia para muchas cosas, estamos situados geográficamente donde estamos y eso es irremediable, no hay más cáscaras. Carreteras, túneles, vías férreas y otras infraestructuras paneuropeas dependen de la voluntad de quien gobierne en Francia. Y pasadas las feroces épocas de gilipollas excelsos como Giscard ahora gobierna un amigo de España. Pero si hasta le gustan los toros, si yo estoy dispuesto a olvidar que a alguien le gusten los toros, esa salvajada que nos ha hecho famosos, es a un gabacho, máximo si tiene el mando en plaza que tiene éste.

Sarko los tiene muy bien puestos quizá porque los franceses en general los tienen muy bien puestos, aunque este argumento valga en sentido contrario según a qué presidente de la república nos refiramos, y al otro lado de los Pirineos no se andan con determinadas chorradas que para nosotros son cuestiones vitales. La energía atómica, por ejemplo. Entre las infraestructuras de las que dependemos de Francia están las centrales nucleares. Como nosotros somos tan exquisitos que no las queremos, ay, cómo se pondría la izquierda, tenemos que comprar a los gabachos la energía eléctrica que producen sus centrales nucleares. Toma incongruencia.

Y los nacionalismos. Si algo envidio a Francia, rechazando de plano su jacobismo extremo que aquí sería impensable, es lo bien integrados que tiene los nacionalismos. Existiendo una Cataluña francesa… el nacionalismo catalán del otro lado de los Pirineos es ridículamente incomparable con el que existe en la Cataluña española. ¿A qué se debe, cómo han sabido montárselo los franceses, cómo han hecho para integrarlos en una república tan centralizada? Y del nacionalismo vasco o bretón podríamos decir casi lo mismo, aunque con ciertas diferencias. Prácticamente inexistentes.

Y todo ello manteniendo unas cotas de progreso envidiables, con una influencia en el mundo político y cultural que ya quisiéramos, y con un ejército poderoso. La última cosa que el espacio me permite añadir es que a los franceses no les da vergüenza ser franceses ni manifestarse con su bandera ni decir en público que aman a su patria. Parece ser que eso en Francia no es considerado algo fascista. Ah, L’Espagne…

28 abril 2009

Partido Socialista Obamero Español

Si me permiten la chulería sepan que yo sabía que para estas elecciones europeas Zapa iba a echar mano de Obama. Conste que se veía venir, anda que no nos ha dao la tabarra tratando de equipararse con el nuevo amo mundial, anda que no ha echado mano de los discursos, de las imágenes y de las actitudes del nuevo taumaturgo universal. Yo que estoy muy lejos de ser el más listo de la clase lo sabía, o al menos lo veía venir. ¿Cómo es posible que el PP no lo haya previsto? ¿Cómo es posible que no le haya merendado anticipadamente el bocadillo de agit-prop? Ah, la derecha, ¡qué falta de imaginación, qué poca visión de la jugada, qué conformismo! A la derecha hay que ponerle un dictador detrás que la persiga y la someta a yugo de siglos a ver si espabila. Que llamen a Chávez, que bien que persigue a sus rivales.


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La derecha, esta derecha que está avergonzada de serlo y sin embargo se empeña en no negar a Franco, está encogida, acobardada y casi desaparecida en combate, se desenvuelve mejor en las catacumbas que en libertad. La izquierda le tiene merendada la esperanza y así no hay quien gane unas elecciones. Ni unas elecciones ni una carrera de Fórmula 1, que le pregunten al asturianín. No entiendo cómo los sondeos dan a Rajoy y sus clics de famóbil un par de puntos de ventaja sobre Partido Socialista Obamero Español. En el primer mitin conjunto que dieran Obama y Zapa se acababa esa ventaja, éstos consiguen llenar Las Ventas que ni un mano a mano entre José Tomás y Paco Camps.

Pero habría que ver a Obama volver a los Estados Unidos de Norteamérica del Norte después de ese mitin. Lo de las Torres Gemelas sería nada comparado con lo que le pasaría por identificarse con un socialista. Se ponían en cola todos los superhéroes yanquis, desde Rin-Tin-Tin y los Cartwight de La Ponderosa hasta Arnold El Matón Schwarzenegger, y le corrían a gorrazos. Obama volvía a cruzar el Charco de un solo salto. Que Zapa nos lo presente como su compañero de viaje es una desproporción mayúscula, de ésas que se ven en algunas pelis del Oeste en las que el bueno se enfrenta a mil indios con su colt y sale ganando.

Si Obama se entera de lo que le ha hecho Zapa se parte de risa. Si en vez de España y Zapa se tratara de algo serio le daría un síncope, que se les ocurra algo semejante en Inglaterra o en Francia… ¿Socialista Obama en un país en el que la Seguridad Social europea les parece un diabólico invento marxista? Ay, como se entere el votante medio americano. Claro que el votante medio americano es tan pobrecico como el votante medio español, los hacedores de vídeos saben a quien se dirigen.

El PP, que está infinitamente más cerca que Zapatero del capitalismo dulcificado de Obama, no ha sabido aprovecharse de la estela del icono mundial de la renovación, no ha sabido ir a rebufo del nuevo profeta del cambio, no ha sabido subirse al carro obamista del “esto lo arreglo yo con soltura, elegancia y mucha cámara”, lo que demuestra una de dos: que el PP tiene el departamento de marketing pasando la ITV o que anda ocupado en otras aventuras, no se sabe si en disimular lo de Camps o en llevar a Rajoy al logopeda.

Sea como sea el Partido Socialista Obamero Español hace bien en tirarse el farol de Obama; al votante español (y al francés y al checo y al filipino, probablemente) le traen al pairo los programas políticos de las elecciones en general y no digamos las europeas, que es que no sabe uno a qué se dedican estos políticos con lo lejos que queda todo lo que hay más allá de los Pirineos. El votante vota y calla, que es lo que se le pide, y lo hace con el instinto más que con la cabeza. Pensar cuesta y nos quita de ver “Física o química”, Escenas de Matrimonio” o “La Noria”, con lo interesante que está todo.

Vivimos una época en que se venden coches porque los anuncia una tía buena, ¿por qué no iba el PSOE a venderse con un tío bueno?

26 abril 2009

Dice Zapatero que la salida a la actual crisis será social o no será

Dice Zapatero que la salida a la actual crisis será social o no será. Creo que tiene toda la razón del mundo, pasando por encima de lo que cada uno crea qué es eso de una “salida social” y cuánto de “social” haya en la salida que cada uno le busque. Ciertamente esta crisis no la hemos ocasionado quienes trabajamos cada mes a cambio de un jornal, sino el capitalismo mismo o al menos su mal uso o su mal funcionamiento.

Lo curioso es que hay quien piensa que los curritos debemos ser quienes más pongamos para salir de esta crisis. Parece que haya que reformar a los asalariados y no a los multimillonarios capitalistas, a las grandes corporaciones y grandes bancos. También es de notar el empeño de quienes quieren rebajar el despido laboral… cuando ya se llevan despedidos cuatro millones de despedidos.

La salida a la crisis ha de ser social, no puede ser que de nuevo pierdan los más débiles, sin embargo nada parece indicar que quienes nos dirigen sepan qué hacer, no llevan una política seria y ordenada, se trata de una suma de medidas improvisadas, parches descoordinados y sin una trayectoria definida, contundente y clara. Conocen la meta pero ignoran el camino.

Claro que se trata de algo lógico y propio de un gobierno que primero negó la crisis, que después llamó antipatriotas y apocalípticos a quienes le acusaban de cruzarse de brazos. Algo totalmente lógico en alguien que dijo que lo de que estábamos en crisis era opinable o que la crisis de las hipotecas subprime no afectaría a España, pues eso era cosa de EEUU.

Que el gobierno sepa la ruta y tome las medidas adecuadas a poner fin a la actual situación es algo imprescindible para que efectivamente la solución sea social, pero de momento nada indica que estemos en ese camino, nada señala que nos estemos acercando a la salida de este negro túnel.

Sí, que la salida sea social, aunque no tiene que ser necesariamente socialista en lo ideológico, pero para ello no parece que Zapatero y sus gobiernos sean la mejor receta. Al menos no parece que la conozcan.

24 abril 2009

¡Cuatro millones de parados! Calma, Zapa y Pajín tienen la solución

A veces los ciudadanos nos alarmamos con demasía, innecesariamente, casi siempre movidos por interesados agentes sociales, antipatriotas que somos algunos. Cierto que estamos en una crisis, cuya existencia fue reiteradamente negada, cierto que tenemos cuatro millones de parados, cifra a la que nuestro gobierno dijo que nunca llegaríamos, cierto que hemos alcanzado un porcentaje de parados con el que jamás hubiéramos soñado, cierto que hay un millón de casas en las que nadie trabaja, cierto que el mandamás del banco de España afirma que las pensiones están en peligro, cosa que también nos dicen que nunca ocurrirá. Calma y serenidad, Zapa tiene la solución.

Pensad, españoles, ¿todo eso que parece tan grave qué importa si tenemos a una ministra entre las cien mujeres más sexis? ¿Por qué pensar en nuestros sueldos, en los posibles despidos, en las empresas que cierran, si Carme Chacón ocupa el lugar noventa y siete entre las señoras más atractivas? ¿Acaso esperamos que alguien como Rajoy vaya a poder solucionar algo? ¡Si no arregla ni su propio partido! ¿Por qué te preocupas por la economía, ciudadano español, si la solución es muy fácil, si es algo que tenemos fácilmente a nuestro alcance? Cerramos los ojos, ponemos a Leire Pajín como mujer más deseada de España y se acabaron los problemas.

¿Por qué pensar en problemas teniendo a Leire Pajín de tía buena?
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PD: (Varias horas más tarde) Cuando leo lo que he escrito me pregunto por qué estaba de mal humor y por qué he sido ácido y agresivo. Creo que la respuesta es que me molesta que la defensa del gobierno de sus posturas consiste en llamar "antipatriotas" a los que predijeron lo que está pasando y ahora les llaman "apocalípticos". Dada la amplitud de nuestro vocabulario sospecho que podemos seguir así mucho tiempo y Zapa siempre tendrá un nuevo adjetivo que arrojar a los que duden de sus decisiones... Es decir, la culpa es siempre de los demás. Pues me cabreo, coño

Cuando el Real Madrid se convierte en un equipo de pueblo.

Empecemos por la sinceridad, soy madridista, o al menos lo he sido mientras el fútbol me interesó lo suficiente. Madridista no fanático, sino simplemente defensor de un equipo que representaba, bajo mi óptica personal y subjetiva, un estilo de practicar deporte con cierta limpieza y elegancia de maneras y formas. No he dejado de ser madridista, es simplemente que el fútbol ha pasado a un plano infinitamente inferior de mis preocupaciones. Aún así nunca me permitiría hacer como mi vecina de enfrente, siempre criticar al que pierde, Barça o Madrid, y explicar los triunfos, del Madrid o Barça, por la suerte y la ayuda de los árbitros. Pobrecita.

El Real Madrid está a punto de convertirse en un equipo de barrio, digno de militar con ciertas apreturas en la segunda división de la liga de equipos de mi barrio. Claro que para ello antes ha tenido que pasar por diferentes etapas. La de vulgaridad, por ejemplo. El Real Madrid se ha convertido en un equipo del montón, chabacano, ramplón y sin sentido en manos de unos dirigentes catastróficos, paradigma de los cuales fue Ramón Calderón, al que escribí en este mismo medio una carta que titulé “Véngase, señor Calderón, véngase”, aprovechando que escribo desde su ciudad natal.

Pero tras la vulgaridad la decadencia parece no detenerse y el que fue un equipo altivo y de señorío, con caballeros del deporte militando en sus filas, puede convertirse en ese equipo de liga de barriada al que aludía más arriba, cuando uno empieza a caer nunca se sabe cuándo se va a detener. De momento el Real Madrid es un equipo de futbolistas macarras, matones y chulos infantiles que golpean vergonzosamente a sus rivales o les sacan la lengua puerilmente. Que pase de ser un equipo de macarras a un club de macarras depende sólo de las decisiones que deben tomar los directivos actuales, en sus manos está llevar de nuevo al club a la senda que le corresponde, la senda de la elegancia, de la deportividad y del comportamiento noble y elevado.

Si las determinaciones que se tomen sobre el violento macarra que confundió el Bernabeu con un ring de pressing catch no son suficientemente duras, con un castigo ejemplar a la altura de la historia aristocrática del club, el Real Madrid será ese club macarra zafio, bajo, pedestre y chocarrero que he predicho más arriba. Nadie en la larga historia que el fútbol madridista tiene se ha portado así ni puede volver a hacerlo, de momento la mancha ha caído sólo sobre él, pero se extenderá a todo el club si no se adoptan las medidas ejemplares que son imprescindibles. El comportamiento de Pepe y el Real Madrid son incompatibles, el Real Madrid debe estar representado no sólo por los mejores jugadores del mundo, cosa que ahora mismo está muy lejos de suceder, sino también por los mentalmente más equilibrados.

Ese otro chavalillo que vestido con la camiseta del equipo que más copas de Europa tiene salía burlándose grotescamente del rival también debe llevar su castigo. Desde luego el delito no es el mismo y no puede serlo la pena con la que acarree, pero el fútbol, entre un batiburrillo de cosas, también es deporte, sigue siendo deporte. Ciertamente el chavalete que sacaba la lengua parece justamente acreditado para jugar en esa segunda división de la liga de mi barrio, pero no parece una persona con la capacidad de aguantar la gran presión que se sufre en las altas competiciones.
Que se venga a mi barrio.

22 abril 2009

El día de Castilla, culo de España

Hoy es 23 de abril, fecha que recuerda la derrota de los Comuneros de Castilla en una de las más definitorias páginas de la Historia de España. Es la fiesta de Castilla y León y de Aragón. Sin embargo en los telediarios esto no ocupará más que unos breves segundos en el cierre del noticiario. Previamente, ocupando largos minutos en el centro de los informativos, nos ilustrarán con amenas imágenes de la celebración del día de la bella costumbre catalana de regalar un libro y una rosa en el día de San Jordi, amable costumbre que deberíamos imitar en el resto de España.

La anécdota es significativa de lo poco que Castilla pinta en esta España de las autonomías. Si Castilla junto a Aragón fue la clave de la unión de diversos reinos en uno solo, el pago que recibe es el olvido absoluto. Castilla vivió más siglos independiente que los que lleva unida a España, pero esa unión ha servido, (sin hablar de atraso, despoblación y envejecimiento) para que Castilla fuera troceada en cinco autonomías de la señorita Pepis, autonomías de segunda, inservibles, ineficaces y poco competitivas.


El Castellano nació en lo que hoy es La Rioja y por algo se llamó Castellano y no Riojano, Santander siempre fue el puerto de Castilla. Sin embargo ambas forman ahora autonomías uniprovinciales diferenciadas. Cabeza de ratón, vaya. Por otra parte, si Madrid no es Castilla, ¿entonces qué diablos es…? Y respecto a la invención política de Castilla-La Mancha… ¿Por qué no se sacaron de la manga también una Castilla –La Tierra de Campos o Castilla-La Alcarria?

Pero eso podemos igualmente trasladarlo a la actualidad: Andan todos los medios informativos poniéndonos al cabo de la calle de las circunstancias políticas de Euskadi, de Galicia, de Cataluña… pero casi nadie fuera de Castilla y León conoce ni de lejos el nombre de nuestro presidente autonómico (incluso pocos castellanos y leoneses lo conocen), es muestra del poco peso político y de la nula influencia que los castellanos, germen de España, tenemos en ella. Somos unas autonomías “cuchara”: ni pinchamos ni cortamos.

Y si hablamos de actualidad hemos de hablar de la financiación autonómica e imprescindiblemente debemos aludir al chollo constitucional que tienen el País Vasco y Navarra, prueba irrefutable de que no todos los españoles somos iguales ante la Ley, así como a la financiación catalana, una vez conseguida la relación bilateral con el Estado. ¿Por qué unos españoles tienen privilegios que otros no tenemos? ¿En nombre de qué democracia se otorgan beneficios a unos que no a otros ciudadanos? ¿En esa “megasuperfinanciación” que Cataluña va a conseguir se descontará lo que los políticos catalanes gastan en embajadas en el extranjero? Que se sepa Cataluña no tiene competencias para ello pero bien que se gasta sus millones. O en potenciar la lengua de los indios jíbaros, de lo que sin duda el ciudadano medio catalán sacará enorme provecho en su vida cotidiana. O en las siempre deficitarias televisiones autonómicas catalanas (E incluyo también la de Castilla-La Mancha; Castilla y León no tiene televisión autonómica pública sino privada)

Sí, sé que estoy siendo superficial al abordar los temas sin profundizar en ellos por falta de espacio. Y por supuesto no se me olvida la enorme responsabilidad que tienen nuestras propias autoridades y los mismos castellanos en esta situación. Desde Franco, con quien empezó la emigración y el despoblamiento, pasando con los responsables “regionales” del PSOE que lejos de imitar a sus hermanos catalanes, vascos o gallegos aceptan cabizbajos y sumisos todo lo que diga “Ferraz”, hasta los repetidos gobernantes del PP, que una y otra vez se turnan en el gobierno autonómico sin conseguir jamás el objetivo de subir a Castilla a la primera división en la toma de decisiones nacionales.

Los castellanos somos el culo de esta España hecha, cuando la famosa Transición, a la medida de unos cuantos, quizá si tuviésemos un partido político propio con el que presionar al Gobierno de todos, con unos parlamentarios cuyos votos fuesen decisivos, otro gallo nos cantaría, quizá se nos tendría en cuenta a la hora de tomar decisiones.

21 abril 2009

CINE ESPAÑOL: DESNUDOS, “ENCAMAMIENTOS” Y FOLLETEO

“Lope” es la nueva peli española destinada a triunfar por todo lo alto en nuestro mercado nacional. A mí el cine español, por lo general, me la refanfinfla. Ya dejé perfectamente explicada mi opinión al respecto cuando escribí sobre Pilar López de Ayala y su ¿interpretación? en “Juana la Loca”. ¿Cómo se puede decir que alguien es actriz si ni siquiera sabe vocalizar sus frases? Si en tan poco espacio de tiempo vuelvo a escribir sobre dicho tema es porque… porque… porque me aburro y me da la gana.

Bueno, pues parece que a los cineastas españoles se les agota el filón de la guerra civil y les da por los temas históricos, así “Lope” nos amenaza con un éxito “arrollador” basado en las andanzas juveniles de Félix Lope de Vega y Carpio. Que una película española tenga éxito supone que nos va a costar menos dinero a los contribuyentes, usted ya sabe que estas pelis las pagamos con nuestros dineros, que el cine español ingresa más por subvenciones que por taquilla. Es tan absurdo como verdad lo que les estoy contando. La pregunta es entonces si se hacen películas para los espectadores o para los subvencionadores. Esperemos por el bien de todos que “Lope” salga bien y venda muchas entradas, aunque contando con la tal Pilar de co-protagonista lo llevamos mal. Si al menos aprendiera a hablar…

No se enfade quien llegue hasta esta página y piense que soy gravemente injusto, observe el lector progre que ni siquiera aludo al clan de la “zeja”, allá cada uno con sus preferencias políticas, pero si la solución de los problemas del cine español pasa por poner el cazo sempiternamente vamos de culo, ustedes me perdonen, nos tocará seguir poniendo dinero. Lo que cabe suponer es que en esta nueva peli veremos, como casi siempre, un sinfín de desnudos, “encamamientos” y folle-folle, para hacerla más amena y conseguir que los patios de butacas se ocupen en mayor medida. Pa echarse a temblar. Es lo que pasó en la más arriba aludida peli de Pilar López de Ayala, que no cesábamos de ver al supuesto Felipe el Hermoso “tirándose” una y otra vez a la Reina de Castilla, de modo que en vez de “Juana la Loca” la película podía muy bien haberse llamado “Felipe el salido”. Pues ni con ésas consigue el cine español salir adelante.


“Sigo pensando, con matices, que el problema del cine español no es la piratería, sino la falta de talento. El talento siempre es necesario y siempre lo echo de menos. Faltan estímulos para los guionistas y los guiones se cuidan poco. Es el trabajo peor valorado y pagado.” Este párrafo, avispado lector, va entrecomillado porque las palabras no son mías, las acaba de pronunciar Juan Marsé, delantito de la mismísima ministra de Cultura, guionista de cine ella, tres días antes de que le entreguen el Premio Cervantes. Amén, señor Marsé.

19 abril 2009

Lapidemos a Susan Boyle, la megaestrella facha

Susan Boyle es esa escocesa, fea, gorda, católica y virgen recién llegada a la perecedera fama de este mundo. Si en Occidente fuéramos como debiéramos ser deberíamos lapidarla inmediatamente, pero no por los pecados que acabo de mencionar.

Susan Boyle nos ha demostrado a todos las limitaciones que nuestra estulta percepción de la realidad nos impone en la vida cotidiana. Vivíamos muy tranquilamente en un mundo bastante estructurado, todos tenemos las cosas claras y sabemos qué necesitamos para triunfar en esta vida, para alcanzar gloria, poder o dinero. Todos sabíamos y controlábamos el importante valor de la propia imagen, por ejemplo, para alcanzar nuestras sensualistas metas vitales; todos sabíamos también que hay cosas de nuestras intimidades que no debemos publicar porque tienen mala imagen; todos sabemos lo que debemos publicar y exagerar de nuestras personales biografías para conseguir ser admitidos en los círculos sociales.
Todos sabíamos las reglas del juego, todos sabíamos a qué atenernos, llevábamos muchos años dominando las condiciones de nuestra vida, controlando las condiciones establecidas en las que movernos, todo estaba bien, todo estaba en orden, hasta que llegó Susan Boyle y lo puso todo “patas arriba”.

Bueno, lo de poner el mundo “patas arriba”… me refiero al mundo de los no muchos ciudadanos no aborregados, ciudadanos pensantes por cuenta propia que no siguen la religión oficial, predicada en los zarrapastrosos púlpitos de las televisiones españolas por multimillonarios profetas del hedonismo que después de horas de gimnasio, maquillaje, peluquería, masajes y sastrería presumen de encamarse sin fin unos con otros porque son muy liberales, muy progres y viven la vida a tope sin cortapisas ni limitaciones filosóficas o religiosas. De Victoria Beckam a Belén Estrada, de lo pijotero a lo barriobajero, tenemos sobradas muestras.

Susan Boyle comete el error de ser católica, ayudar en su parroquia y no ocultarlo. ¿Pero se dará cuenta de lo antiguo y conservador que es eso? ¿Acaso no sabe lo importante que es en el mundo actual, ¿o sólo en España?, mantener una imagen laica, anticlerical y progre? Vade retro, cualquier cosa antes que ser rata de sacristía, la sana juventud española tomará nota de todo esto y huirá velozmente de seguir tal ejemplo. Claro que con todo ello encaja perfectamente que sea fea, mayor, mal peinada y peor vestida. Y gorda. ¿Cabe desastre mayor en nuestra sociedad que una persona así? ¿Se han fijado lo desagradable que resulta su imagen? ¡Señor, qué aspecto tan ridículo tiene, si parece salida de una peli en blanco y negro de lo antigua que parece. No me extraña que aún sea virgen, que ni siquiera la haya besado nadie. ¿Pero es que no ve “Física o Química”, sólo un ejemplo entre mil posibles, para darse cuenta de que los adolescentes españoles están locos por desvirgarse urgentemente antes de llegar a la ancianidad de los catorce años? ¿En qué piensa esta mujer? ¿No es para que se tire por la ventana más alta que tenga su alcance?

Susan Boyle canta como los ángeles y ha llegado casi hasta la puerta de la senectud sin que lo supiera nadie más que unos cuantos vecinos, ha dedicado su vida a cuidar de sus padres e ir a misa y sin embargo triunfa. ¡A su edad! ¡Con ese peinado horrible y esa cara de simple! ¡Estando tan gorda como está! ¡Y siendo virgen! Susan Boyle debería suicidarse o dejarnos que la apioláramos a pedrada limpia, no se puede demostrar lo equivocada que es la dirección de una sociedad y seguir alegremente impune. No se puede demostrar a todo occidente que ha perdido el rumbo y sonreír sin pagarlo muy caro. En caso contrario debería ser la sociedad la que se suicidara colectivamente, bien por vergüenza, bien de pena.


No sé ustedes, pero yo me voy a hacer cola a la tienda de discos para hacerme con uno antes de que se acabe el mundo.

18 abril 2009

¿Le pondría usted una calle a Pilar Bardem?

Yo desde luego no. En este blog llevo largo tiempo defendiendo que hay que sustituir todos los nombres de calles franquistas por otros más acordes con el sistema democrático, pero sería absurdo sustituirlos por nombres que levantaran polémica, que sirvieran para desunir a los ciudadanos. Anda que no es rica la historia de España en héroes, científicos, literatos y deportistas. Y si se acaban siempre queda el recurso de aludir a plantas, ciudades o países. Ponerle una calle a Pilar Bardem es una tontería que sólo los más sectarios son capaces de llevar a cabo y de defender con ilusión e ímpetu juveniles.

Yo siempre he admirado una importante cualidad de los artistas de la “zeja” zapateril: se entregan con fe y constancia a sus ideas y no les da miedo ni vergüenza proclamarlos a los cuatro vientos, defienden sus ideas progres, que no siempre progresistas, sin miedo a represalias, a no ser contratados o a ser señalados con el dedo acusador. ¿Conoce usted otro caso igual entre los artistas de la derecha? No digo alguno que lo haya proclamado alguna aislada vez, que lo hay, sino ¿los artistas de derechas son tan belicosos en defensa de sus ideas? ¿Salen habitualmente a defender el público al PP o se callan ladinamente? ¿O es que cree usted que no existen actores, cantantes y cineastas de derechas? Sea como sea no existe un movimiento público de gentes de la farándula que apoyen a Rajoy. ¿No es de admirar que los actores de izquierdas no se paren en temores y se lancen adelante con sus ideas?

Seguramente Pilar Bardem es una buena actriz, aunque anteriormente ya he dejado clara constancia de mi pésima opinión sobre el cine español. Pero permítanme aceptar sus méritos artísticos, premio Goya incluido. Lo que está claro es que existen muchos actores en España que tienen un currículo igual o superior al de la Bardem, basta con echar alguna mirada a las carteleras o buscar en Internet la lista interminable de actores premiados cada año. Pero no les ponen una calle y a ella se la ponen en Sevilla y no porque un día naciera, un tanto de paso, en la capital hispalense.

También es evidente que la señora Bardem ha ejercido el derecho democrático a manifestar en público sus opiniones políticas, cosa que no se atreven a hacer los actores de opinión contraria, ellos sabrán por qué. Pero esas manifestaciones la alejan necesariamente del aprecio de una buena parte de la sociedad española, pongamos que cosas que ha dicho la enfrentan directamente a la mitad de los ciudadanos, alguno de los cuales tendrá que fastidiarse y vivir en la calle de Pilar Bardem.

Seguramente esas altaneras, displicentes y ofensivas manifestaciones son buena causa de este alto honor que se le hace ahora, quizá no como pago, pero al menos como agradecimiento. Pilar Bardem, que ya tiene una calle en Rivas-Vaciamadrid, se ha caracterizado por su dureza, su intransigencia y su intolerancia, rechaza de manera orgullosa, despectiva e insultante la manera de ver la vida de buena parte de los ciudadanos. Dedicarle una calle es hacerle un honor que la mitad de la población cree que no se merece.

Es importante cambiar los nombres más polémicos de la calles por otros… ¿también polémicos? ¿Con la permanente sospecha de que no sólo se hace por méritos culturales? ¿Cuántos actores españoles tienen un currículo semejante o superior al de esta sectaria actriz?

17 abril 2009

Zapatero es mucho más inteligente que Sarkozy

A veces es reconfortante comprobar que las grandes personalidades que dirigen el mundo tienen las mismas debilidades que nosotros, saber que tienen que superar dificultades terrenales y que tienen puntos débiles ayuda a recordar que son humanos con las mismas limitaciones que nosotros. Cuando me encuentro a media mañana en el ascensor con la agria cara de mi vecina de enfrente me acuerdo de que no será muy diferente la que tendrá nada más levantarse Carla Bruni y me alivia el trance.

Lo que no debería ser posible, lo que no deberíamos admitir, es que dichos grandes y poderosos personajes se porten como críos. Cierto que todos tenemos filias y fobias, a todos nos ocurre que tal o cual compañero de trabajo, tal o cual camarero del bar al que siempre acudimos, nos cae mal. Pensar que los presidentes de repúblicas y jefes de gobierno se caigan mal, se pongan zancadillas y se tiren puyas entre sí es ridículamente infantil. Que Sarkozy haya realizado comentarios despectivos hacia Zapa es de niños de parvulario, algo poco serio, poco edificante y bastante estúpido. Fundamentalmente es de majaderos (y más cuando Sarko va a venir a España en unos días) creer que puedes poner a caer de un burro a un colega y que nadie se va a enterar. Creer que la prensa no lo va a sacar en primera página es de una candidez increíble en un baqueteado político. Siempre hay un micrófono abierto, nadie guarda un secreto, todo el mundo cuenta todo, la prensa termina por enterarse siempre. Hablar mal del ausente es una enorme falta de tacto sólo compensada cuando alguien corre a contarlo a tus espaldas. Pobre Sarkozy y pobre su servicio de prensa que ha tenido que salir a toda prisa a defender a su jefe.

Los españoles no deberíamos hablar de las limitaciones de Zapa. Ni siquiera aquellos que se sientan próximos al PP por muy deseosos que se sientan de hacerle una crítica demoledora. Criticar las limitaciones intelectuales de Zapa, en el caso de que las tuviera, supone hablar mal del pueblo que le ha elegido. Si Zapa fuese corto de entendederas el pueblo español sería el primer (ir)responsable por poner al frente de su destino a semejante personaje. Que Sarkozy le haya llamado lo que le ha llamado debería ser tenido en cuenta como una afrenta nacional, digna de otro dos de mayo por lo menos. ¿Cómo va a ser tonto nuestro presidente si lo hemos puesto nosotros ahí arriba?

Además Zapa ha dado en estos cinco años, incluso antes de llegar al poder, muestras suficientes de su inteligencia y su saber hacer. Es un mago prodigioso manejando los tiempos políticos, sabiendo con enorme precisión cuando tiene que cambiar a medio consejo de ministros para no quemarse él, sabiendo con exactitud a qué compañero del partido tiene que encumbrar a la presidencia de algo o a quién jubilar anticipadamente para que no le haga sombra, a quién enviar a dirigir el partido “a provincias” o a quién enviar al Parlamento europeo para que no enrede más. Pocos políticos europeos han sabido deshacerse tan rápida y tan efectivamente de los estorbos heredados de sus antecesores y adueñarse de los resortes adecuados con los que manejar el partido a su antojo. Dudo que Sarkozy posea la mitad de estas habilidades que Zapa ha demostrado con frecuencia. De hecho Sarko sólo es superior a Zapa en su gusto por escoger esposas.

La última demostración de la suprema inteligencia de nuestro Gran Timonel de Valladolid la está dando en estos días. El mundo está sumido en una crisis económica de tres pares de narices, andan todos los dirigentes mundiales volviéndose locos para encontrar el bálsamo de Fierabrás con el que solventar nuestros graves problemas mundiales de una sola tacada. Pues Zapa, nuestro preclaro líder, está lleno de emocionantes proyectos parlamentarios para resurgir económicamente y alcanzar el pleno empleo en unos breves meses: las nuevas leyes del Aborto, de Libertad Religiosa y la de Igualdad de trato y no Discriminación.

¿Acaso existen remedios más efectivos para atacar la grave situación económica? Y España sonríe encantada de haberle conocido. Y votado.

15 abril 2009

Tiembla, Europa, llega Maleni

La tradición dice que una de las mejores maneras de quitarse de encima a alguien molesto o inútil es darle la patada p’arriba. La tradición también dice que el Parlamento europeo es el lugar en el que se entierra a aquellos políticos de los que alguien poderoso quiere deshacerse. Que tiemble Europa, Zapa les envía a Magdalena Álvarez.

De Parlamentario Europeo se debe vivir muy bien, a mí me gustaría serlo. Con lo lejos que queda Bruselas, sin tener que rendir cuentas a nadie, sin la prensa incisiva con los ojos clavaditos en ti, tratando asuntos que a nadie interesan, a nadie preocupan… Qué bien se debe vivir de parlamentario europeo. Además, allí recluida, Maleni seguro que no puede montar ninguna de sus habituales calamidades… no puede montarla en España, que tiemble Europa.

Lo que más me molestaba de Magdalena Álvarez no era que se le hundiese el metro o que por los ojos de sus puentes no pasara ni carretera ni río ninguno. Lo que más me molestaba de Maleni no era que si empezaba un túnel por los dos extremos a la vez los caminos nunca llegaban a encontrarse… al fin y al cabo tendríamos dos túneles cuando sólo contábamos con uno, no hay mal que por bien no venga. Lo que más me molestaba de Maleni no era que preguntase por el tráfico de buques por el puerto de Pajares.

Lo insoportable de Maleni era su soberbia. Lo insoportable de Maleni era su engreimiento, lo insoportable de Maleni era su desfachatez, su orgullo, su rostro pétreo, su torpeza verbal, su ofensiva e innecesaria agresividad, su “mantenella y no enmendalla”. Lo que menos me gustaba de Maleni era Maleni.

Pertenece (tentado estoy de escribirlo en pasado, pero no me atrevo) a esa estirpe de políticos que jamás reconoce un error, pertenece a ese grupo de autosuficientes que cuando ve venir de frente a doscientos coches por una autovía piensa que se trata de doscientos gilipollas que han entrado por dirección equivocada. Pertenece al mismo grupo de intolerantes que Álvarez Cascos, del que hace un par de días acabo de escribir, ahí lo encontrarán ustedes, un poco más abajo.

No sabe Bruselas la que se le avecina, que tiemble Bélgica, que se preparen flamencos y valones, en cuantito se descuiden estalla la guerra civil. Conociéndo a Maleni como la conocemos en España sabemos que ella siempre apoyará a los flamencos, que pa eso es andaluza.

La tradición dice que el Parlamento europeo es el lugar al que se envía a aquellos políticos a los que hay que retirar. En este caso es pa echarse a temblar, Maleni es capaz de montarles un bingo a estos jubilados de oro y conseguir que ninguno cante línea. Y encima les reñiría por ello.

14 abril 2009

En Melilla sigue el fantasma de Franco

A veces me cuesta mucho entender a los partidos políticos, a veces sus actitudes, sus decisiones y sus estrategias me resultan inalcanzables. Las de unos y las de otros, ustedes me sabrán disculpar si hoy le toca al PP. Al PP de Franco.

Franco no llenó España de estatuas a modo de los dictadores megalómanos y egocéntricos, pero unas cuantas sí nos dejó. Retirar cada una de ellas conlleva una ardua polémica, innecesaria y estúpida, además. No entiendo todavía cómo algunos militantes de un partido democrático, constitucional y constitucionalista se revuelven cada vez que hay que hacerlo, debería ser una fiesta para un partido democrático desmontar el legado de un dicta
dor radicalmente antidemocrático hasta el momento de su muerte.

Por definición, dando por sentadas sus querencias democráticas y las antidemocráticas de Franco, el PP debería apoyar la retirada de todo recuerdo “cariñoso” de las estructuras fascistas. Vivo en una provincia en la que todavía quedan plazas y calles en recuerdo de militares que se levantaron contra la república, debería estar acostumbrado a la situación, supongo, pero no consigo entender que alcaldes y concejales demócratas la consientan. Estatuas de Franco no nos quedan, que yo sepa, pero todavía abundan recuerdos numerosos de las epopeyas franquistas en numerosos pueblos.

Me cuesta entender qué tipo de esfuerzo tiene que hacer el gobierno de la ciudad autónoma de Melilla para retirar sin más la estatua de Franco, entregarla a la institución del Estado que considere oportuna y sanseacabó. Pues no, como antes en Santander, por ejemplo, no hay manera simple de hacer algo tan simple. Parece necesario enredar con el asunto. No sé qué ganancia electoral saca el partido conservador de todos estos asuntos, cuando lo fácil es suponer que alejarse de la dictadura, poner barreras y establecer diferencias entre el franquismo y el PP debería servir para limpiar su imagen, centrarla y modernizarla. Sin embargo, ¿la simple apariencia? de connivencia con los peores momentos de la reciente historia de España da argumentos, hay que reconocer que cargados de demagogia facilona, a quienes buscan en el lógico debate político restarle votos y credibilidad.

Estoy seguro de que en las altas estructuras del PP no queda nadie con querencias franquistas, aunque no puedo decir lo mismo de otros niveles del partido, ¿a qué viene ese empeño en identificarse, o al menos en facilitar que los identifiquen, con el fenecido Régimen?

13 abril 2009

El día en que caiga el gobierno socialista

Miren, creo que ha empezado el principio del fin del partido socialista, que esta crisis de un gobierno que sólo llevaba un año en marcha (¿en marcha?) es la predicción de lo que está por venir. Ah, y que Chaves haya salido del OK corral andaluz, donde era el dueño y señor, es un sacrifico personal que acelerará la crisis de un presidente de gobierno sin ideas. Andalucía votará al partido popular más tarde o más temprano. Bueno, o a lo mejor no.

El caso es que de pronto me he dado cuenta de que si cae el gobierno socialista, si como las encuestas amenazan en las elecciones europeas el PP le da un varapalo al PSOE, a lo peor tenemos elecciones generales anticipadas. Y no, me niego, qué pérdida de tiempo. Que a Zapa le sustituya Rajoy no sirve de nada. Cambiando los collares de los perros nada cambiará y el sistema seguirá en pie. El caso es que nada garantiza que la sociedad, diríjala quien la dirija, siga un rumbo lúcido, de progreso y de trascendencia, por la mera sustitución de un partido por otro. Es la propia sociedad la que debería cambiar y eso no sucederá. A lo peor es que soy un radical insatisfecho y me pasa como a esa señora de Alemania que se arrojó al foso de los osos polares, que es que se aburría y quería experimentar sensaciones nuevas. Ser comida por tres osos polares debe “poner” mucho, digo yo.

Pues eso me pasa, que me aburro con una sociedad penosa, con una España casposa y preocupada solamente de que con la que está cayendo el año que viene no podremos ir al Caribe. Durante estos últimos años España entera ha ido de vacaciones a esos hoteles en los que lo tienes todo sin necesidad de salir al mundo exterior, te ponen una pulsera y no necesitas salir; te pasas los doce días en la piscina y bebiendo cerveza o combinados tropicales a todo trapo, sin necesidad de conocer nada del país que te acoge, ni el pueblo más próximo ni ruinas ni cultura ni nada. Piscina y piña colada, ése es el opio del pueblo capitalista.

Y eso no lo arregla ni el PP ni una coalición de fuerzas socialistas universales. España da grima y basta sentarse ante la televisión y contemplar desesperanzados cómo nos retratamos nosotros mismos para sentir vergüenza propia. Los Serrano, Aída, Física o Química, Escenas de matrimonio, Cámera Café… Al costumbrismo elegante y popular de los hermanos Álvarez Quintero la tecnológica España actual le responde con la chabacanada de “Aquí no hay quien viva”; a la astracanada de Pedro Muñoz Seca responde la España avanzada, culta y progresista del año 2009 con la telebasura de los programas más seguidos por la ciudadanía.

Así somos, qué le vamos a hacer, así se autorretrata España, así es la España que unos y otros se empeñan en cambiar… ¿Para qué? Hace tiempo que al ciudadano dejó de interesarle cambiar, los españoles no quieren cambiar, les da igual todo lo que pase, así tiemble el mundo, así se deshaga el hielo polar, nada importa mientras no ocurra en el bolsillo donde llevamos el fajo de billetes que han de asegurarnos que antes de la comida nos tomamos un vino, después un café y en navidad, semana santa y verano… piña colada en el Caribe. Lo demás… ¿Lo demás qué importa mientras tengamos dinero en el bolsillo?

España se está aburriendo soberanamente y cualquier día se arrojará al foso de los osos polares para ver qué se siente. Que el oso que nos devore sea del PP o del PSOE no nos importa mientras podamos seguir siendo chabacanos, esforzadamente bastos, mientras contemos historietas bien zafias y ruines para provocar las risotadas de los que están alrededor de nosotros.

No sé si en realidad ha empezado el principio del fin del gobierno socialista, ni sé si Chaves ha hecho bien en abandonar Andalucía. Qué más da, a España no la cambia ni la madre que la parió, España es Salsa Rosa y Crónicas Marcianas, España es La Noria, España es un reality show putrefacto seguido por cuarenta y tantos millones de espectadores y no hay partido de derechas o de izquierdas que lo cambie.

11 abril 2009

La prepotencia de Álvarez Cascos

Álvarez Cascos nunca fue un personaje de mi agrado, pertenece a esa estirpe de engreídos, autosuficientes y sabelotodos que aparentan estar dispuestos a comerse de un solo trago a quienes no se sometan a su peculiar voluntad. Era un personaje con algo de siniestro, era la figura a la que nunca te atreverías a parar en la calle para preguntarle la hora o una dirección. Por nada del mundo querría yo ser uno de sus empleados, un subordinado de un personaje con algo de siniestro autoritarismo.

Conozco en mi vida personal un grupo de personajes de ese tipo, con tal engreimiento y exceso de confianza en sí mismos que te hace suponer que corres algún riesgo si permaneces demasiado tiempo cerca de ellos. Ni se te ocurra contrariarlos. Naturalmente me tengo médicamente prohibido el contacto frecuente con esas personas. Álvarez Cascos quizá fuera un buen ministro pero siempre fue un personaje prepotente y desconsiderado con los demás, durante mucho tiempo fue la perfecta imagen que la izquierda quería dar de la derecha: intolerancia, intransigencia y absolutismo.

Quien nace así sigue así para siempre, supongo. El que es tímido suele darse cuenta de su defecto y puede combatirlo, casi siempre sin remedio, me temo, pero los engreídos, los autosuficientes, los autosatisfechos, aquéllos que jamás se encuentran un solo defecto, ésos que se creen siempre poseídos por la razón no suelen cambiar, su actitud les acompaña de por vida. Eso le ha pasado a Álvarez Cascos, su actitud negativa y su comportamiento adolescente no se ha limitado a su vida pública, le ha seguido ahora que ya no es más que un personaje privado e intrascendente, cuando afortunadamente ya no tiene que ocuparse de asuntos públicos. Sus escoltas están hartos de él, de protegerle, de defenderle y de ayudarle. Hace falta mucha mala leche para ofender, hartar y cansar a quienes tienen por profesión poner en peligro su vida para defender la tuya. Cabe pensar que con ellos deberías llevarte siempre muy bien, deberías hacer un esfuerzo de agradecimiento, de comprensión, de paciencia…

Pero los policías que le custodian y protegen no le aguantan más. ¡Están hartos de sus malos modales, hartos de tener que perseguirle para protegerle, hartos de sus ofensas! Tanto, tan hartos, que la Confederación Española de Policía (CEP) ha pedido al Ministerio del Interior "la retirada absoluta de la protección oficial que se brinda a este personaje". Podría decirse de Álvarez Cascos que le ha sentado muy mal el alejamiento de la vida pública y de la política, pero, no es eso, el caso es que el personaje es así, qué le vamos a hacer. El mundo está lleno de personas tan repelentes como él, yo conozco a varios.

05 abril 2009

Dicen que el cine español es malo, malo, malo, y se quedan cortos

Siempre me ha gustado el cine, he pasado grandes tardes de mi infancia, juventud y primera madurez en las salas de cine. Aún recuerdo, a pesar de los años pasados, los grandes programas dobles del los lunes en el cine Savoy de Venta de Baños. Con el paso de los años y los sucesivos aumentos de la propina paterna me daba para venir al cine a Palencia y acompañarlo con unas palomitas.

Dejé de ir ya hace tiempo, en su momento dejé de disfrutar con las pelis made in Spain, me cansé de los entusiastas que me vendían que en España tenemos grandes actores e increíbles directores. Me sobra que algunos tengan el Óscar, el Nóbel o hayan ganado las justas poéticas de Villamolinos del Río. Qué malo es el cine español, si me permiten la siempre injusta generalización.

Acabo de dejar a medio ver “Juana La Loca” en uno de esos servicios de video que ofrecen las empresas de televisión por cable, lo siento, mea culpa, no he podido soportar la torpeza de los guionistas, la mediocridad de los actores, la zafiedad en general del film. Ahora comprendo la noticia que estos días ha aparecido en los titulares de prensa: el cine español recauda por taquilla 81 millones de euros mientras recibe 87 de subvenciones del Estado.

Claro que el Estado debe apoyar a nuestro cine, lo comprendo y lo defiendo, hay que ayudarle con leyes y subvenciones. Pero qué malo tiene que ser el cine español cuando los espectadores han dejado de ser su principal fuente de financiación. ¿Para quién, si no, se hace una película entonces? No, que la respuesta no sea que se hacen pelis para recibir subvenciones.

Acabo de dejar a medio ver “Juana La Loca”, ya digo. No comprendo como Pilar López de Ayala, con un premio Goya en su poder, se hace llamar actriz cuando no ha aprendido a vocalizar, cuando el espectador tiene que pasarse hora y media haciendo esfuerzos continuos por entender lo que está mascullando. Porque eso es lo que me ha pasado la otra noche, esta supuesta actriz se pasa toda la peli, en la que representa a la Reina Juana de Castilla, farfullando entre dientes sus frases de modo ininteligible. Pero, ¿a qué lúcida mente se le ocurrió decir que esta señora es actriz, quién osa afirmar que sabe, ya no digo declamar, expresar palabras en castellano, el bello idioma de la reina Juana? ¿Dónde estaba el director cuando esta señora chapurreaba parrafada tras parrafada sin vocalizar, sin articular de manera levemente comprensible para el espectador? Pero qué malo es el cine español, si me permiten la siempre injusta generalización.

Y los guionistas, ay, Señor, qué pena, así me temo que no hay manera de que levante cabeza, cómo se puede ser guionista con esa escasez de ideas, con esa imaginación en barbecho, con esa falta de capacidad. Entiendo que el cine es también negocio, entiendo que necesiten atraer espectadores y que estén de los nervios porque están fracasando en ello, entiendo que haya que poner escenas de sexo, lo comprendo, lo comprendo. Pero cabe suponer que los guionistas debían ofrecer a los pacientes espectadores una serie de hechos históricos novelados, con cierta trama sentimental, caballeresca, de acción… pero no, señores, no, lo que estos mediocres guionistas ofrecían era una sucesión continua de “encamamientos” del supuesto Felipe el Hermoso. Porque no había más, no había mayor punto de interés, sólo escenas de cama y sexo, light, por supuesto, y más sexo. Oigan, que enredos palaciegos hubo siempre, anda que no podían ustedes inventar tramas, colorear intrigas, añadir traiciones y exagerar situaciones para dotar de interés a su película. Pero no, con seguir las supuestas andazas sexuales de Felipe el Hermoso ya tenían peli, ¿para qué exprimirse el cerebro y pensar un poco?

Ahora comprendo por qué el cine español recauda por taquilla 81 millones de euros mientras necesita recibir 87 millones en forma de subvenciones del Estado. A eso se llama poner el cazo, ¿para qué molestarse en pensar? Pero qué malo es el cine español, si me permiten la siempre injusta generalización.

04 abril 2009

Esa zarrapastrosa pedorra llamada Belén Esteban y otros personajes similares.

Me maravilla España, me maravilla que a pesar de todo sigamos siendo europeos, me maravilla que la frontera de Francia esté a sólo unas horas de coche desde mi casa y no les importe a los franceses, me maravilla que L’Arena de Verona esté a dos horas y algo de Barajas y sigamos siendo españoles. Me maravilla que Europa siga aceptándonos como colegas, me maravilla que nos consideren como iguales. Y no, esta vez no estoy hablando de Zapatero, el gran mediador internacional, el gran timonel que nos lleva con mano firme y decidida hacia el desastre económico…

Me refiero a toda esa multitud de personajes siniestros, desahogados, funestos que pueblan la mente de muchos españoles que dilapidan el tiempo pensando en este tropel de personajes ridículos, risibles, sanchopancescos, groseros, insulsos, barriobajeros y esperpénticos como los que me han servido para dar título a este artículo. Que con los problemas que nos acucian, que con la importante actualidad política española e internacional, con lo que estos días se está jugando el mundo haya periódicos y programas de televisión que dediquen amplio espacio a satisfacer la curiosidad morbosa de muchas marujas y marujos españole nos define como país.

Que haya quien tenga la atención puesta en esa zarrapastrosa pedorra llamada Belén Esteban, en si se divorcia por segunda o tercera vez define el nivel sociocultural de la sociedad española, tantos lustros de decadencia de los programas escolares había de notarse en la calle. ¿Puede alguien explicarme qué diantre ha hecho semejante iletrada para atraer sobre su vida privada (¡su vida privada!) la más mínima atención de ciudadanos españoles supuestamente inteligentes y pensantes? Porque éste es el país que nos hemos construido, un país de analfabetos despreocupados que antes que pensar en sus propias miserias vuelcan todo su interés en vivir por delegación, como subarrendados, las vidas ajenas, las vidas de personajes tan merecedores del desprecio público que debería bastar nombrarlos para tener que pasarse el estropajo por la lengua.

¿Podemos saber qué pecado hemos cometido en España para “disfrutar” de la presencia de Yola Berrocal mezclada con los demás españoles como si fuera un personaje real? ¿Alguien sabe a qué se dedica tan enternecedora señora, aparte de exhibir públicamente sus siliconadas glándulas mamarias cada vez que tiene oportunidad para ello? ¿Alguien conoce a algún indefenso ciudadano español que haya mantenido una conversación medianamente profunda con Yolita? ¿Cuál es el oscuro motivo por el cual algunas docenas de españoles/as tienen puesta su atención sobre tan intelectual personaje? ¿Hay algún motivo de interés por el cual el señor Manolo deja de hacer su crucigrama de todas las mañanas para pensar en la vida privada de semejante cebollina? ¿Es que acaso existe una razón de peso para que la señá María deje de pelar patatas para el puré y se ponga a pensar en semejante zopenco y en si sale o entra, en si va o viene?

Encumbramos a los más bestias, a los más zafios, a los más chabacanos, a los más egoístas, a los más repelentes ejemplares de la especie humana como dioses del olimpo mundano del siglo XXI.

No entiendo que en Francia, Italia o Portugal nos sigan considerando colegas, sigan tratándonos de igual a igual. Sólo tiene una evidente explicación: No les extraña nada, ellos también tienen este tipo de fauna asilvestrada, ellos también tienen a sus respectivos Coto Matamoros, a sus Paquirrines, a sus Borjita Thyssen.

Y digo yo que cuánto resistiría la Humanidad si estos personajes dominaran el mundo…

03 abril 2009

Pues me alegro de que le hayan metido seis a Maradona.

Pues me alegro de que le hayan metido seis a Maradona. Sé que está mal alegrarse del dolor ajeno, sé que debería ser neutral o al menos intentarlo, pero qué le voy a hacer si no puedo aguantar a Diego “Armario” Maradona. Es un personaje que desde hace unos años me ha resultado insoportable, perdón.

El caso es que una selección humilde, de un país tercermundista en el que los futbolistas son poco más que serios aficionados, le ha colocado seis goles como seis soles a la selección súper profesional de Argentina. Viva Bolivia. Ah, y que viva Argentina, también, que a mí los argentinos me han caído siempre bien, menos Videla y sus conmilitones, claro. Y, en otro plano, Maradona. Un país, sobre todo un país tan grande como Argentina, no puede ser juzgado por sus líderes (menos aún si son unos dictadores asesinos) ni por sus deportistas; un país como Argentina siempre está por encima de unos y otros, ni siquiera es la suma de todos ellos, la dignidad de un país está por encima de sus miembros más conocidos.

Así que Diego habrá sido siempre un futbolista genial, supongo. No soy yo el más adecuado para criticar su trayectoria deportiva, ni lo pretendo, allá él y los que le hayan admirado. Le podemos adjudicar ya mismo el más alto título deportivo que el lector desee. Para mí este célebre personaje dejó de ser un ídolo el día que se creyó Dios, que creyó que su mano era la mano de Dios y que todo valía si lo hacía él. Pretender engañarnos tan desconsideradamente era una muestra de egolatría, egocentrismo y egomanía descomunales. Tamaño ego no cabía en ser humano alguno y le desbordó, el que había sido genial futbolista no supo ser genial persona y se dejó arrastrar por las drogas, ofreciendo al mundo un ejemplo lamentable del deterioro y abandono de una persona.
Recuerdo que en aquella época titulé “Pobre niño tonto” la columna que escribía entonces. Nadie debería ganar una cantidad de dinero tan grande que no estuviese preparado para administrar. Y tantos millones le venían demasiado grandes al pibe. El dios de la mano larga, falsa y traicionera tenía los pies de barro. Y se derrumbó.

Pero no se derrumbó su soberbia y su altanería, ninguna muestra de humildad, sólo una barriga cada vez más enorme, una cabeza más orgullosa y una mirada más envanecida cada día. Empujado por la presión familiar y social hizo una machada y con grandes esfuerzos, dignos de alabanza que yo no le niego, consiguió curarse de su adicción. Volvía el dios… ¿pero ya para qué? Para alabar el comunismo y para recibir seis goles de una selección de tercera regional.

Las dictaduras se parecen hasta extremos insospechados; vista una, vistas todas. Unas te encarcelan en nombre de la patria, otras en nombre del proletariado, pero las cárceles son las mismas. Las dictaduras son gotas de agua que se confunden al caer sobre ti, da igual que te torture un fascista argentino que un comunista cubano, da igual si te impiden pensar y escribir en nombre de las clases medias que en nombre de los parias de la tierra. En eso Diego Armando debería haber aprendido de la historia de Argentina y haber sacado conclusiones. Bueno, a un futbolista nunca se le exigió saber pensar, bastaba con correr más y mejor que los rivales y para eso se usan los pies. La cabeza… para rematar. Y si no se llega con ella se usa la mano de dios… aunque sea trampa.

Y Diego Armando, el de los seis goles de Bolivia, no llega a entender que las dictaduras son malas, para él las dictaduras son malas… si no son las de sus amigos; las de sus amigos son buenas y sanas porque... son sus amigos. Por eso Maradona es un declarado defensor de la dictadura cubana de los Castro. Lejos de sacar conclusiones tras los años sangrientos de los militarones argentinos él apoya a los militarones… cubanos.

Vivan las dictaduras… si son de los míos.

01 abril 2009

Torpe socialismo del PSOE, torpe populismo del PP

Que me lo expliquen, que nos digan a los votantes, a los impuestopaganos, a los ciudadanos cumplidores de la ley por qué Federico Trillo sigue teniendo un lugar al sol del PP, por qué le siguen apoyando, por qué sigue teniendo cargos y prebendas después de conocidos los disparates cometidos tras (y podríamos decir “antes de”) el accidente del Yakolev. Simplemente, ¿por qué no se deciden de una vez a limpiar profundamente sus cloacas y lapidar políticamente a un individuo bajo cuya gestión se cometieron tales desmanes? ¿Por qué no se deciden a deshacerse de un personajillo que fue incapaz de reconocer sus errores, tan graves, tan dolorosos, tan flagrantes, y pedir perdón a las familias afectadas? ¿Es de esta manera como el PP piensa hacerse más popular, así es como piensa ganarse al pueblo?

Y ya puestos que vengan los socialistas y me demuestren cómo apoyan a la sociedad, cómo defienden al obrero, cómo es compatible la ideología socialista, de tanto progreso, de tanta justicia, de tanta igualdad, cómo casan sus supuestos más de cien años de honradez con las actuaciones de la Caja de Castilla la Mancha, dirigida por el presunto socialista Juan Pedro Hernández Moltó, una vez que se ha demostrado que declaraba ganancias pese a que perdía millones de euros en cada ejercicio. Que venga y me hable Pepe Blanco de los tejemanejes del PP de Valencia y me cuente la vida del sastre del presidente de la Comunidad, pero que lo haga después de explicarme cómo el tal Hernández Moltó dejó de publicar su sueldo en 2007 después de subírselo casi el doble ese año.

Y luego me piden que crea en este nuestro sistema…

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