Palencia es una emoción:

31 enero 2008

El fin (de Santiago Carrillo) justifica los medios (del terrorismo.)

Cuando a uno le ponen un micrófono delante no hay que relajarse. Por muy acostumbrado que se esté tienes que ponerte en guardia y escoger muy bien las palabras que vas a utilizar. Si además eres muy mayor y tienes detrás una controvertida historia debes saber que corres grave riesgo de meter la pata hasta el corvejón.

Dice Santiago Carrillo, parece mentira que este personaje haya sido representante del pueblo, que “El terrorismo puede ser el instrumento para combatir la opresión” y añade: “El terrorismo puede ser un arma utilizada de manera 'partidesca' por causas nada nobles, pero el terrorismo puede ser también el instrumento que un país o un pueblo oprimido tiene para combatir a quienes lo ocupan. Por eso todos podemos ser terroristas un día u otro”.

O sea, que el fin justifica los medios, pero ¿no es ésa, exactamente ésa, la manera de pensar de todo terrorismo, incluido el de ETA? Porque ningún terrorista es terrorista porque sí, sino “para combatir la opresión”. Toma Josu “Ternera” resumido en una frase, toma De Juana Chaos en edición de bolsillo.

Pero ¿nadie puede obligarle a pedir perdón? ¿No hay nadie que le diga el significado de la palabra “reflexionar”? ¿No hay quien le retire a una residencia de jubilados en la que le saquen a tomar el sol cuando no haya micrófonos cerca? Porque el terrorismo lo que busca es expandir el terror, dominar por el miedo, acobardar al pueblo, no defenderlo, para controlar sus decisiones. Para ello los terroristas asesinan, secuestran y extorsionan a esos mismos ciudadanos a los que dicen defender, sean o no sean “combatientes”, sean o no sean inocentes. Inocentes o culpables, eso es lo de menos, basta con que no sigan milimétricamente sus decisiones.

Lo de la estricta observancia parece exactamente inventado para ellos. Al final con frecuencia suelen matarse entre ellos por un quítame aquella disciplina interna; o sigues fielmente lo que mandan los de las pistolas y las bombas o pasas automáticamente a formar parte del enemigo “opresor” que “ocupa el país”. O sea, pura ETA.

Don Santiago, buen hombre, hala, váyase a vivir al Moscú de hace treinta años. O a la Venezuela actual.

29 enero 2008

Miedo al nueve de marzo.

Me dan miedo las elecciones del próximo mes de marzo. Mucho me temo que pueda ganarlas el que más dinero dé en vez de ganarlas el mejor. Se han metido los dos grandes partidos (Ya de paso, no se nos olvide que hay otras opciones de voto) en una loca espiral de ofertones que ni El Corte Inglés.

Han puesto precio a nuestro voto, éste era el momento en que los grandes programadores del Ministerio de Educación estaban buscando desde hace treinta años, por fin han conseguido arrastrar la cultura del español medio hasta convertirle en un ser tan estúpido que pueda creerse esta ofensiva subasta electoral. ¿De verdad somos así, es tan triste la realidad española, somos tan bajos y zafios que se puede comprar, no ya nuestro voto, sino nuestra inteligencia, nuestra capacidad de raciocinio y nuestra libertad? ¿Con dinero? No con carreteras mejores, no con más hospitales, no con una mejor educación, no con más grandes científicos, no, no. ¡Con dinero! ¿Pero por quién nos toman? O ¿en quién nos hemos convertido?

Y después de las rebajas de enero viene la Quincena de Oro. Después, la semana fantástica y los ocho días de La India, para acabar con la semana Blancolor. Dos mil euros por ser menor de 21 años, tres mil por tener un hijo, cuatro mil por alquilar una casa, cinco mil si eres mujer. Y encima te devolvemos quinientos euros en cupones de la ONCE. El próximo paso será pagar un bocadillo y una cerveza a los que vayan a los mítines. No, eso ya lo hacía Franco y da mala imagen. Bueno, pues que nos inviten a un porro, que es moderno, juvenil y progresista.

Me da miedo, me asusta que sea verdad, me espanta que estemos ante millones de ciudadanos que en vez de sentirse profundamente ofendidos y noblemente indignados con esta lluvia de ofertas electorales se las crean de verdad y nos vendan a todos al partido que más oferte en esta puja de chalanes, que ridiculiza tanto a quien la formula como a quienes la tienen en cuenta. Me da miedo que hayamos puesto el futuro de España en las manos, en los votos, de quienes resulten ser más inmaduros, ingenuos, zafios y corruptibles. Me aterroriza que el futuro de España lo decidan en las urnas quienes más valoren el dinero o quienes menos aprecien su libertad, quienes sólo la cifren en una cantidad de euros.

Los políticos que nos están conduciendo por este camino impúdico, les recuerdo, lectores, que estoy hablando de ambos partidos, no son dignos de representarnos. Tasar millones de votos, el futuro, nuestra libertad y nuestra dignidad en un puñado de dinero es ruin, obra sólo de seres inmundos e impresentables que prescinden de más elevados valores humanos, es convertir al dinero en lo más meritorio de nuestra sociedad. Creer que van a comprar mi voto, mi opinión, mi libertad, mi honradez o mi capacidad de raciocinio es tomarme por imbécil, ofenderme, menospreciarme e infravalorar la educación que mis padres y tantos esforzadísimos maestros se ocuparon de darme a lo largo de mi infancia y juventud. Dignidad a cambio de monetarismo, nunca.

Porque en este aluvión torticero de ofertas crematísticas hay más de corrupción a escala nacional que de cultura electoral. Lo de “Vótame que yo te pago más” es un primer paso para convertir a una nación en un pueblo sin decencia, que vende su honor por un plato de lentejas. Esto es a una campaña electoral como “Los 40 Principales” a Mozart, como una película de Torrente a “Casablanca”. Soy español y quiero seguir siendo español, pero la verdad es que cada día que avanzamos hacia las elecciones me da más vergüenza. Ni plutocracia, ni democracia ni mesocracia: Corruptocracia

El gran problema es que si no quedamos satisfechos no nos devuelven el voto. Lo que demuestra que España es peor que El Corte Inglés.

28 enero 2008

Rajoy, de charla con Pedro Jota

Rajoy acaba de declarar a Pedro Jota (sí, ya sé, pero yo lo escribo como me parece mejor) que la guerra de Irak fue un error, que de haber sabido que no había armas de destrucción masiva “no habríamos apoyado la intervención”. Y ha tardado más de cuatro años en decirlo. ¿Qué habrá hecho España para además padecer una izquierda que no cree en ella aguantar a una derecha que engaña, se deja engañar y, tras perder por ello unas elecciones, tarda cuatro años en darse cuenta de la realidad?

Claro que más tardó la Iglesia en rehabilitar a Galileo. Eppur si muove, aunque el PP haya tardado una eternidad en darse cuenta. Hace meses que vengo defendiendo la teoría de que la derecha tiene miedo de ganar las elecciones. A ello han contribuido desde el primo meteorólogo de Rajoy hasta Esperanza Aguirre, Ruiz Gallardón y muy especialmente Zaplana, Acebes y el propio Rajoy, naturalmente.

Así como no entendí que Aznar designara (¡designar! Hasta la palabra suena mal) a Rajoy teniendo otras alternativas más brillantes, creíbles y centradas, tampoco entendí que se mantuviera en la dirección del partido a personajes quemados, gastados e identificados con la etapa que había quedado salpicada por los bombazos de Atocha. Con ellos al frente del partido era imposible regenerar los mandos y las ideas, con ellos al frente de las ideas será extremadamente difícil ganar las próximas elecciones.

Rajoy afirma que no va a cambiar la ley del divorcio expréss, la del aborto ni la de los matrimonios homosexuales porque, aunque todas ellas están muy lejos de los presupuestos ideológicos de la derecha, si dijera que iba a hacerlo jamás podría alcanzar el despacho principal de la Moncloa. Sabe que en ese terreno debe seguir la opinión mayoritaria de la población, es la gente de la calle la que marca el camino que deben seguir los partidos y no al revés.

Sin embargo el PP no supo en su momento seguir esa misma opinión mayoritaria en contra de la guerra de Irak, cruel e injusta a más no poder y motivada por razones que empiezan y acaban en los pozos de petróleo del país. España entera, de derechas y de izquierdas, con sus clases sociales diferentes, salió a las calles de todas las ciudades a tratar de parar la guerra. Pero el PP no quiso y perdió. Los salvajes terroristas del once de marzo, crudelísimos asesinos de cientos de inocentes, nos lo recordaron en aquella desgraciada situación.

Y el PP ha tardado cuatro años en comprenderlo… Para curar una herida, para solucionar un problema, lo primero que se debe hacer es reconocer su existencia; para que a uno le perdonen los errores no sólo debe pedir perdón, además debe reconocer que se equivocó, como acaba de hacer Rajoy, y proponerse no volver a cometer jamás la misma tontería. ¿Tantos años le ha llevado este esfuerzo…?

¿Habría pasado algo malo si lo hubiera hecho antes, mucho antes?

27 enero 2008

España:votantes cuchara

Las encuestas lo dicen a las claras: Empate técnico, ni PP ni PSOE podrán gobernar España si el auxilio de los nacionalistas. El precio lo habremos de pagar los demás españoles. En la actualidad, y desde los primeros momentos de la Transición, hay españoles que deciden los Gobiernos y los presupuestos de España y otros españoles que no pintamos nada.

Sólo los nacionalistas salen beneficiados de una situación que se repite una y otra vez. Cada elección el precio sube más. Por eso no se llevó a cabo el trasvase de agua del Ebro que media sedienta España necesita, por eso los papeles de Salamanca salieron a Barcelona y pero los miles de piezas del museo Marés jamás volverán a los castillos y conventos castellanos de donde procedían. Quien manda manda y los demás callan. Los votantes de media España (¿media, sólo media?) son votantes cuchara, que ni pinchan ni cortan en las decisiones nacionales, las toman otros.

Por eso es necesario un tercer partido. Un partido que represente a todas las Españas y no sólo a unas pocas. Ciudadanos de Cataluña y Unión Progreso y Democracia aspiran a ello, pero tienen grandes limitaciones presupuestarias y de implantación (y de acceso a determinada prensa que los ningunea), que les impedirán cumplir con sus propósitos y mucho me temo que tras elecciones volverán a sus cuarteles con el rabo entre las piernas. ¿Y desaparecerán?

Pero ellos mismos han contribuido a sus dificultades tanto por los problemas internos de Ciudadanos, a la postre mal cerrados, como al error cometido por UPD al decidir no unir sus votos en una sola “hucha”, un error que puede costar ese deseado escaño. Un partido nacional que pueda apoyar a cualquier gobierno nacional es imprescindible para que unas españas no se impongan sobre las otras, para que el poder de decisión sea compartido por todos los españoles, para que los presupuestos se elaboren para todos los ciudadanos y en nombre de todos los ciudadanos, para que los votos de una parte de españoles no valgan más que los de los demás, para que no haya ciudadanos cuchara, que ni pinchan ni cortan en su propio país.

Para que no haya discriminación según la región en que los españoles hayamos nacido.

24 enero 2008

El alma del PSOE

Algún día se conciliarán las dos almas del PSOE. Porque el PSOE, como todos los partidos, tiene dos almas. Hasta algunos hay que disponen de varias, de modo que si no acaban en el diván del siquiatra es porque la disciplina de partido siempre supeera a la esquizofrenia. En el PSOE disponen, digo, por lo menos de dos almas, el alma de Bono y Rodríguez Ibarra ( y cuatro de ellos más, como por ejemplo Leguina) y el alma de casi todos los demás. Españolismo y zapaterismo, si se me permite simplificar hasta el extremo.

Intentan coexistir y llevarse como buenos hermanos, pero la verdad es que esa coexistencia se basa únicamente en que unos mandan y otros callan y obedecen. Disciplina de partido, ya lo he dicho, un mal que se extiende a todas las opciones ideológicas. Siempre se ha obedecido mucho en el PSOE, ya dijo Guerra que el que se moviera no salía en la foto. Y como todos quieren salir en la foto pues unos mandan y otros callan. A regañadientes, pero callan.

Rodríguez Ibarra siempre ha callado a regañadientes. Y salía en la foto. Pero por debajo seguía habiendo diferencias que todos conocían y soportaban. Las dos almas siempre enfrentadas pero calladas y taimadas, no se fuese a enterar el enemigo. Rodríguez Ibarra solía tirar la piedra y luego esconder la mano, no para que no le señalasen, sino para cerrar filas y disimular el escándalo. Antes que cualquier otra cosa, antes que su opinión, por encima incluso de su personal libertad, estaba el partido. Fidelidad.

Y al otro lado siempre los oficialistas, los contempladores, los que admiten todo tipo de componendas, soluciones, entendimientos y arreglos antes que enfrentarse al poder. Callar para resistir, resistir para vencer. Nada contra el poder, salvo si está punto de caer. A Rodríguez Ibarra, siempre disconforme, siempre inquieto, el poder, zapaterista o gonzalista, le ha traído tradicionalmente sin cuidado, algo que suele acrecentarse con los años y la experiencia.

Por eso puede defender en voz alta tesis diferentes a las oficiales de su partido. Por eso puede proponer que sin el PP no se vuelva a dialogar con ETA. Por eso propone que es más importante el acuerdo con el PP que con ETA. Por eso nadie le va a hacer caso, porque Rodríguez Ibarra ya no tiene nada que ganar ni perder, es ese abuelo de las batallitas que hay en todas las familias, que recuerdan a todos sus obligaciones y limitaciones y al que todos fingen respetar e ignoran. Rodríguez Ibarra es un cero a la izquierda del PSOE.

Algún día se conciliarán las dos almas del PSOE. Mientras tanto hay que callar para resistir, resistir para vencer. Nada contra el poder, salvo si está punto de caer. El PSOE.
Bueno, y cualquier otro.

23 enero 2008

Si Ibarretxe fuera tan demócrata como yo

Soy demócrata firmemente convencido. En esto mi vulgaridad es extrema, soy demócrata como cualquier otro, como el que más. Pongamos que soy tan demócrata como el mayor demócrata del PNV, pongamos que por lo menos soy como Ibarretxe. Pongamos que a mí tampoco me gusta el Estado, que por cierto no me gusta nada.

Pongamos que no me gusta nada, que ciertamente no me gusta, que los homosexuales adopten hijos. Pero como soy demócrata sólo me queda aguantar y trabajar democráticamente para cambiarlo. No me vale cabrearme, llamar a la prensa y exponer mi inmenso cabreo. Sigo siendo demócrata y para mí siguen siendo válidas las leyes de la democracia. Acepto la situación que no me gusta y fundo un partido que tenga como misión cambiar esta ley.

Pongamos que sigo siendo demócrata y no me gusta que me impidan sacar a mi hija de España para practicarle la ablación, por ejemplo. Puedo intentar escaparme, si quiero correr ese riesgo, pero debo aceptar que los encargados de mantener las leyes me busquen y en su caso me impidan fugarme y me hagan cumplir la ley. De todas formas si soy demócrata, me aguanto, no saco a mi hija de España y obedezco la ley, que es lo que debe primar en una Democracia.

Si soy demócrata, y hemos quedado en que lo soy, ni harto de vino se me ocurriría expresar en voz alta el menor argumento de defensa, excusa, comprensión o simple atención para aquellos que quieren hundir la Democracia a base de bombas, tiros en la nuca y extorsión. Los rechazaré bien lejos de mí, no tomaré ni un café con ellos, sin importarme si son de mi pueblo o si defienden, a sangre y fuego, ideas semejantes a las mías.

Pongamos que tengo cuitas en los tribunales de justicia. Puesto que soy demócrata y la Justicia emana del pueblo voy confiado ante el juez, dispuesto a defender mis argumentos y a hacer valer mis razones. Si no estoy conforme con la sentencia, recurro cuantas veces sea necesario, buscando siempre que se me otorgue la razón que estoy convencido de poseer. Si en la última instancia vuelvo a perder, sólo me queda conformarme y aceptar que la razón es del otro. Con gran enfado y disgusto aceptaré finalmente las reglas de la Democracia, porque para eso soy demócrata, tan demócrata como el que más, por lo menos tan demócrata como Ibarretxe.

Entonces, si Ibarretxe es por lo menos tan demócrata como yo, ¿por qué desafió ayer al Tribunal Supremo e interpretó la sentencia que condena a Atutxa como un ataque del Estado Español a las instituciones vascas, por qué afirmó que “el Estado español, a través de sus instituciones, está consciente y permanentemente rompiendo el pacto de convivencia alcanzado en la Transición y no respeta las reglas del juego que esta sociedad acordó?” ¿Por qué no acepta, como demócrata convencido que es, los resultados de los Tribunales de Justicia?

Siendo un demócrata convencido, y por lo tanto respetuoso con las reglas del juego democrático, ¿por qué no acepta que las leyes no le autorizan a convocar un referéndum? ¿Por qué Ibarretxe es tan…., tan Ibarretxe?

¿Es Ibarretxe tan demócrata como yo?

España, un país asombroso

Uno no deja de asombrarse de vivir en el país en el que vive. ¿Cómo no asombrarse de que uno de los argumentos de un candidato político sea decir que obligará a cumplir la ley? Es que dice Rajoy que facilitará a todos los niños catalanes la posibilidad de estudiar en castellano. Y se ha armado la gorda. Obsérvese que Rajoy no dice que impondrá el castellano, ni que impedirá el estudio del catalán, no, no. Sólo dice que permitirá estudiar en castellano al que lo desee.

Y ruego al lector que de este comentario no deduzca mis inclinaciones políticas. Que un partido tenga, en mi humildísima opinión, razón en una cosa no quiere decir que la tenga en las demás. Y lleven también este argumento en sentido contrario, por favor. Seguro estoy de que hay mil razones para votar tanto a Rajoy como a Zapatero. Me importa mucho quién sea el vencedor del día nueve de marzo, no me supongan indiferencia, pero no entiendo a quienes todo lo ven maravilloso en un partido y radicalmente negro en el otro. Además… hay más partidos, hay otras posibilidades de voto.

Pero estaba con lo de estudiar en castellano. Para mí que la culpa la tiene Franco. Estuvo tantos años en el poder, lo ejerció de manera tan absoluta y total, oprimiendo a quien deseara hablar catalán, gallego o vasco, impidiendo la libre expresión en estos idiomas (y en castellano también, ¿o se nos olvida esto?) que a la fuerza han surgido imitadores por doquier. Ahora resulta que también hay catalanistas que pretenden remedarle, imponiendo un idioma y excluyendo otro. E incluso acuden a los mismos argumentos de Franco: la unidad del pueblo (y pongan ustedes aquí “catalán” o español”, qué más da). ¿No es maravilloso cómo a veces se tocan los extremos?

Yo puedo, malamente, muy malamente, comprender que Ernest Maragall pretenda que por cataplines se estudie sólo en catalán. Miren, y retorciéndome de dolor hasta puedo entender que un cordobés como Montilla esté de acuerdo y lo apoye… Pero lo que no acabo de entender es que lo apoye el PSOE, aunque sólo sea con el silencio. No entiendo por qué mi vecina del piso de arriba, militante acérrima del PSOE, es su derecho que no cuestiono, apoya con su silencio y su voto esta necedad; no entiendo que Bono, tan españolista, se encoja de hombros y no dé con el zapato en la mesa; no entiendo que la alcaldesa de mi pueblo (Quién la imaginara hace unos años) no se suba a la mesa del comité socialista al que pertenezca y defienda su propia lengua. Chelo, es tu propia lengua. No entiendo que el alcalde de Palencia calle. Callan y pagan las cuotas. ¿No habíamos quedado en que el PSOE era el partido de la libertad? ¿La de quién? ¿Qué es anterior, el PSOE o los derechos ciudadanos?

Admito vivir en un país que me asombra, los afiliados del partido que lleva más de cien años predicando la libertad callan y se frotan las manos porque van a ganar las próximas elecciones… con la evidente anuencia de los votantes. Millones de personas se inhiben y les votan, seguro que con razonables y poderosos argumentos, pero tragando incongruencias como ésta.

Tengo relación personal con algunos cargos provinciales del PSOE. Les reto a que me expliquen todo esto. Yo pongo el café, la cerveza o lo que consideren más correcto políticamente. Sólo quiero escuchar, que las palabras las pongan ellos. Dice Rajoy, ese facha que cercena el progreso del centrista Gallardón, dice la derecha cavernaria y retrógrada, que hay que facilitar que estudie en castellano el que quiera estudiar en castellano. Manda narices, qué disparate.

¿Y los nacionalistas catalanes? Crecidos, claro.

22 enero 2008

Un gran avance social para la mujer

Y luego dirán las malas lenguas, fachas disimulados escondidos en el PP que le han impelido un giro a la derecha más rancia al cercenar el ascenso de Ruiz Gallardón, que la Alianza de Civilizaciones impulsada por nuestro presidente, Don José Luis Rodríguez Zapatero, es un invento artificial que no sirve para nada, que todo se reduce a un numerito de fuegos artificiales sin mayor trascendencia que la pura demagogia y retórica de unas frases bien enlazadas en los titulares de la prensa o en las entradillas de los informativos. La clara muestra de que no es así, de que la Alianza de Civilizaciones es algo pleno de sentido, capaz de dinamizar las estructuras profundas de un mundo tan dispar como el que habitamos, la acabamos de tener en Arabia Saudita.

¿Cabe acaso otra interpretación, cabe otra posibilidad? Este gran avance en la lucha feminista que se acaba de dar en aquel desértico rincón del mundo ¿puede achacarse a otra razón que no sea el impulso social y renovador de nuestro presidente? Sólo las democráticas razones de justicia social que se esconden detrás de la Alianza de Civilizaciones, impulsada por bellas jequeresas, maduros boys scouts, indígenas maoríes internacionalistas y el secretario General de la ONU pueden haber animado a nuestros amigos y aliados saudíes a dar un paso gigante como el que acaban de dar en defensa de las razones feministas más profundas: Alegrémonos todos, entonemos cánticos, acudamos en festiva romería al palacio de la Moncloa, que las mujeres árabes ya tienen el derecho de hospedarse solas en los hoteles de aquel país.

Viva la monarquía saudí, viva la religión oficial del Estado, viva la modernización social. Que nadie desdeñe tan gran avance en la lucha feminista, que hasta el momento presente las señoras no podían ni siquiera alquilar una casa. Que a nadie le parezca algo despreciable, un logro menor o el parto de los montes, principio quieren la cosas y ya llegará el día en que las mujeres de este medieval y religioso reino puedan salir solas a la calle o conducir un coche.

No, todavía no pueden conducir, lo tienen prohibido; no, todavía no pueden salir solas a la calle, lo tienen prohibido. Pero si un familiar suyo, varón, por supuesto, la acompaña (pongamos que su propio hijo) hasta la misma puerta, sea a pie o en coche, la señora ya podrá tomar una habitación en cualquiera de los lujosísimos hoteles de aquel país o incluso podrá alquilar una casa amueblada. Eso, sí, sin haber enseñado un solo cabello por el camino.

Si su marido o sus hijos varones la expulsan de casa ya tendrá donde refugiarse, suponiendo que tenga dinero para pagarlo y haya tenido tiempo de acudir a cualquiera de las oficinas bancarias sólo para mujeres que existen en tan adelantado lugar del mundo. Aún así, el hotel tendrá la obligación de informar de tan peligroso hecho a la comisaría más cercana, pero la mujer ya no pasará la noche abandonada en las calles, algo es algo.

Aunque, mucho ojito, y a ver qué hace en la habitación dicha señora, que tiene prohibido encontrarse a solas con un hombre con el que no esté emparentada. Violar esta norma puede costarle 200 latigazos y 6 meses de cárcel. Arabia inaudita.

Y luego dicen que la Alianza de Civilizaciones es algo vacío de contenido, vana palabrería con la que rellenar mítines, republicanos fuegos de artificio sin sustento en la realidad. Puestas así las cosas… ¿no apoyaría usted a la ministra que pretende que la Alianza de Civilizaciones sea una materia obligatoria del currículo escolar?

20 enero 2008

Elecciones en Cuba (Y Javier Bardem)

Andan en Cuba metidos en la harina de las elecciones generales. Bueno, de algo parecido a elecciones generales. La diferencia es que los cubanos no necesitan pensar a quien van a votar. Se lo dan pensado. Ni decidir, tampoco tienen que decidir. Se lo dan decidido. Es lo que pasa cuando no hay más que un solo partido. Cuando los demás están prohibidos. Negación de la democracia, vaya. A eso se llama dictadura. Como cuando Franco, ¿se acuerdan?

Las diferencias entre una dictadura y otra son menos importantes que las semejanzas. Da igual que la dictadura sea en nombre del proletariado o del pueblo. Cuando te meten en la cárcel por hablar, no importa en nombre de qué se haga. Por querer hablar. Cuando no puedes defender en libertad tus opiniones poco importa si quien te lo impide sea comunista o fascista. En eso las dictaduras son iguales, qué más da.

Pues Javier Bardem, ese premiado actor de cine español, el mismo cine español que anda en caída libre perdiendo espectadores a millones, acaba de visitar Cuba para… ¿condenar la dictadura castrista? ¿Para condenar la falta de libertades de los cineastas cubanos? ¿Para lamentar la persecución de los homosexuales, la prostitución, el pésimo nivel de vida, que no se pueda salir y entrar libremente del país?

Pues no, a Javier Bardem no se le conoce una palabra de apoyo a la Democracia, a la Libertad, una palabra de condena a las cárceles castristas. ¿Qué opinaría Bardem si la dictadura fuese de sentido contrario, si esos mismos presos y perseguidos lo fuesen por una dictadura de derechas?
¿Qué diría Bardem si el partido único fuese de derechas?

18 enero 2008

Usted va a perder las próximas elecciones


Cuando una tía anciana y solterona se pone enferma y empieza a tener mala cara, los herederos, que sienten por ella cualquier cosa menos afecto, empiezan a hacer sus cálculos, a defender egoístamente sus intereses y a reunirse en conciliábulo por ver la manera de conocer los de los demás y defender sus apetencias personales de la mejor manera posible. Ayer se han reunido los miembros de esa poderosa alianza nacionalista llamada Galeuscat.

En nuestra democracia los castellanos llevamos décadas arrastrando una situación de indefensión ante los poderosos nacionalismos periféricos. Salvo las escasas ocasiones en que los partidos mayoritarios han conformado gobiernos de mayorías absolutas la estabilidad de la situación política de España ha dependido de esos partidos nacionalistas. No existe un tercer partido de ámbito nacional que pueda ser el soporte de esos gobiernos que se ven abocados a pactar con vasquistas o catalanistas. Por otra parte la manifiesta incapacidad de PP o PSOE para intentar entre ellos mismos grandes acuerdos en dos o tres temas generales invalida otras opciones de ese tipo que amplias capas de españoles están demandando.

Así, ante la indefensión de los sucesivos gobiernos, los familiares lejanos de la agónica anciana, egoístas y desafectos, se han reunido esta semana en agitado cónclave y, agitando la bolsa donde sus monedas empiezan a reteñir, sacan lustre a las cajas de caudales en las que posteriormente empezarán a almacenar sus ganancias y se disponen a formar un frente común para cobrase de la anciana tía los cuidados que le van a proporcionar. Ya han avisado públicamente, y el que avisa no es traidor, de que esta vez el precio será mucho más elevado porque su unión hace su fuerza.

Estamos en sus manos, dependemos de ellos, somos incapaces de encontrar otra alternativa. Los resultados electorales plantean dos Españas que son incapaces de gobernarse sin la asistencia de estos partidos minoritarios, asistencia que siempre, y más ahora, se han cobrado de la tarta común que debiera depender de todos los españoles, tarta que sin embargo debiera estar disponible para todos en igualdad de condiciones. ¿Igualdad de condiciones? Vade retro, dice Galeuscat. La irrupción de nuevos partidos como Unión, Progreso y Democracia no va a variar de momento esta situación.

Los castellanos no tenemos un partido nacionalista que desde las Cortes Generales defienda nuestros intereses. Por eso usted va a perder las próximas elecciones, quiera o no quiera, vote a quien vote, sea cual sea el resultado de esas elecciones. Nuestros representantes habituales no nos defienden. Al contrario están en manos de los intereses que les marcan desde sus respectivas sedes centrales. Da exactamente igual a quien vaya a votar usted y quien finalmente resulte elegido en su provincia. Incluso, ya le digo que da exactamente igual si gobiernan unos u otros, el resultado final no varía: ganan los nacionalistas de Galeuscat.

Al final, las leyes, los presupuestos y hasta las intervenciones parlamentarias se harán teniendo siempre muy presentes las voluntades de quienes pueden condicionar el éxito o fracaso de un gobierno. Lamentablemente usted no cuenta entre ellos, su papeleta electoral no vale nada y los grandes partidos van a hacer con ella esa cochinada que está usted imaginando. Los nacionalistas defenderán los intereses de sus terruños, el gobierno central hará lo que buenamente le dejen, tratando en la escasa medida de sus posibilidades de defender eso que llaman “intereses generales”, España, lo que por cierto vuelve de nuevo a incluir a esos terruños anteriores, tratando de no molestar a sus socios parlamentarios a los que tanto deben. Pero, dígame, ¿de nuestros intereses particulares quién se ocupará?

Les sedes centrales del PP y del PSOE marcarán la estrategia a seguir para gobernar, pagarán el precio que sea, todo lo que se les pida, con tal de disfrutar del poder, pero al final da igual el nombre del caballo ganador de la carrera del nueve de marzo, el gran premio se lo va a llevar otro. Usted va a ser derrotado, su voto es una escoria, no vale para nada salvo para dibujar e él la sonrisa del vencedor.

Usted tiene la desgracia de ser castellano y los castellanos no pintamos nada en un Estado cuyos gobiernos no nos tienen en cuenta, un Estado en el que no influimos en lo político ni en lo económico o cultural, que se gobierna teniendo en cuenta la opinión y el interés de personas y territorios muy ajenos a nosotros.
Somos hojas caídas que se ven arrastradas por los vientos dominantes sin que haya nadie capaz de evitarlo.

14 enero 2008

Menores de edad

Cuando escribo este artículo acabo de enterarme de que el asesino de la catana ha quedado libre. El asesino de la catana es aquel chaval que un día decidió que su vida sería más libre si terminaba con la de sus padres y su hermana, así que se remangó y se puso a ello. En un tris tras acabó con su faena y siete años, nueve meses y un día después ha alcanzado tanta libertad deseada. Está en la calle sin vigilancia de ningún tipo, sin reclamaciones y sin preocupaciones. Enhorabuena, chaval, objetivo cumplido.

En Medina del Campo una pandilla de mozalbetes agredió a una señora, a la que entre otras lindezas partieron un dedo. Según refiere la agredida se mofaban de ella diciéndole que a ver si se atrevía a devolverles la agresión, “que somos menores”. La cosa está por esclarecer, que los chavales tienen su propia versión y hay que esperar a conocer la que finalmente ofrezca la policía. Si traigo aquí este suceso es como muestra de cómo está el ambiente social al respecto.

Después de casi treinta años dedicados a la educación tengo la sensación, mantenida desde hace mucho tiempo, de que nos hemos equivocado claramente en asunto tan delicado. Por variados motivos. Uno de ellos es sin duda que a los niños y adolescentes sólo les hemos educado “al cincuenta por ciento”. Les hemos hablado permanentemente, durante decenios, de sus derechos. Lo que está muy bien, tiempo hubo en que nunca se nos hablaba de ello. Pero estaría mucho mejor si con la misma insistencia y periodicidad se les hablara de los derechos de los demás.

Porque hasta ahí, hasta tropezarse con los derechos de los demás, llegan los nuestros. Y en ese mismo punto empiezan nuestras obligaciones. En esto ha fallado un sistema educativo, tanto dentro de la familia como en la escuela, que se ha olvidado de hablar con especial énfasis de las obligaciones. O de los derechos de los demás.

Todos los chavales conocen que siendo menores todo el monte es orégano. Ése era el argumento que manejaban los de Medina, según manifestó, e insisto en que hay que esperar, la agredida. Por otra parte, la Ley acaba de adoptar recientemente una nueva medida a favor de este estado de cosas. Resulta que un padre tiene ahora prohibido corregir con un sopapo a su hijo. Y sé que “sopapo” suena muy fuerte, pero me da la gana utilizarla en vez de “cachete”, por ejemplo, palabra mucho más políticamente correcta. Y sepan que cuando hablo de sopapo, cachete o lo que ustedes quieran estoy hablando de una corrección moderada, no de una agresión o de una salvajada violenta. Estoy hablando del correspondiente correctivo cuando un padre ha agotado otros sistemas más frecuentes y generalizados. Y cuando digo “correspondiente” hablo de un castigo físico inmediato, la inmediatez es a veces imprescindible, y proporcionado, no estoy defendiendo la tortura medieval.

El día cinco de enero a mi amigo Fernando, un balonmanista de anchas espaldas que con quince años me saca dos cabezas de altura, le abordaron dos individuos, también menores, en un parque público cercano a su casa. Uno de ellos, con la cara cubierta, le llamó por la espalda, tocándole en el brazo. A Fernando sólo le dio tiempo a ver cómo un puño, nocturno, cobarde y traidor, impactaba en su rostro. Sin más. Sin otro motivo. Porque sí. Quizá simplemente porque los dos menores agresores se aburrían.

Diez minutos después de que Fernando saliera de casa tan campante, dispuesto a disfrutar de una tarde de ocio, su madre recibía una llamada del hospital para comunicarle que un alma caritativa había llevado a su hijo hasta la sección de urgencias. ¿Saben ustedes qué días están pasando estos amigos míos, honestos, trabajadores y responsables a carta cabal? La policía está en ello, pero como los agresores eran menores habrá que esperar para ver si no les resulta económico dar otro puñetazo a alguien para divertirse.

13 enero 2008

Sin mierda no hay paraíso

Lo último que se espera de un columnista es que se repita, que a los pocos días vuelva a la carga con los mismos temas, con los mismos argumentos, con los mismos razonamientos. Lo siento, pero Telecinco, visto el éxito de “Escenas de matrimonio”, nos recuerda que en esta sociedad “Sin tetas no hay paraíso”. Si no quieres caldo…, tienes que comulgar con ruedas de molino.

Volvemos a la zafiedad, a la vulgaridad y a reírnos de nuestra cultura. De nuestra incultura, sería mejor decir. O sea a reírnos de nosotros mismos pero haciendo sangre. Telecinco está inmersa en una crisis de espectadores, a pesar de tan atractivas e interesantes series como éstas a las que aludo, y para combatir el malquerer de los espectadores cualquier cosa vale, supongo yo.

Son muy conscientes los guionistas del nivel cultural del espectador español. Es lo que hay que pensar ante tanta reiteración en la zafiedad, ante tanto revolcón popular en la basura, porque nos estamos revolcando muy gustosamente en la mierda, sin mierda no hay paraíso. Hemos llegado a un punto en que sólo se puede pensar mal, muy mal, de la inteligencia, la cultura del ciudadano medio. Nuestras inquietudes filosófico existenciales se resumen en que “Sin tetas no hay paraíso” y en que más valen dos tetas, mejor si son grandes, que dos carretas, ya se sabe.

Me imagino al espectador medio de estas dos joyas de la sociología del siglo XXI metiéndose el dedo en la nariz a la caza y captura de una idea inteligente mientras la televisión expulsa estos esperpentos, que me perdone Valle-Inclán, reflejo de la mentalidad del homo actualis, degeneración simiesca del homo antecessor de Atapuerca. Como degradación colectiva parece bastante profunda, aunque estoy seguro de que nunca será la máxima. Con qué moral, con qué propósito de mejora, con qué contribución al progreso de la Humanidad se levantará cada mañana un ser ¿humano? que haya pasado la noche revolcándose en la bajeza cultural de estas dos series. ¿Qué filosofía vital se está imponiendo, qué estamos trasmitiendo a las próximas generaciones? ¡Qué herencia cultural estamos trasmitiendo!

Si ésta es la España que hemos construido en Democracia, mejor me borro. Mejor me borro de español medio, me borro de esta mesocracia basura, me borraría si pudiera de este sistema educativo basura del que formo parte mal que me pese, pero que está triunfando al moldear “asín” a quienes van a formar parte de su futuro. Me borraría como ya me he borrado, hace muchos años de teleespectador medio.

¿Dónde están, dónde se meten tantos giliprogres defensores de la dignidad de la mujer cuando conviene a sus intereses? ¿Dónde, las asociaciones feministas? ¿Dónde, aquellos que protestaban, tan justificadamente, porque una modelo saliera en ropa interior para anunciar un coche? ¿Por qué callan, tan estúpidamente como de costumbre, esos ñoños soplagaitas conservadores que se asustan de que suene un taco en una serie, pero que van regalando a otros más perspicaces este terreno de combate social, el de la buena educación, el respeto y el feminismo sincero y profundo, como si a ellos les diera igual, como si anduvieran sobrados de argumentos para reivindicar sus posiciones?

Me llama la atención el generalizado conformismo social que no levanta la voz contra Telecinco y sus gestores; me llama la atención la naturalidad con que se acepta cualquier afrenta que cada noche nos eche la televisión siempre que sea suficientemente progre, zafia o políticamente correcta; me llama la atención la ausencia de una sociedad que pondría el grito en el cielo si en una serie alguien llamara maricones a los homosexuales, si alguien saliera defendiendo las bondades del tabaco.
¿Por qué callan, tan cobardes?

12 enero 2008

Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia

Sigo apoyando a Chávez. El lector interesado podrá encontrar en este mismo blog varios trabajos míos de apoyo al caudillo iberoamericano, futuro presidente de la Unión Republicana de Sudamérica, prócer de la patria venezolana que liderará el renacer bolivariano de una región del mundo que de no haber sido expoliada por España estaría ahora mismo liderando el progreso universal.

Dice el Simón Bolívar del siglo XXI que ni las FARC ni el ELN son terroristas, que son auténticos ejércitos. ¿Qué habría bebido el gorila rojo para decir esto y quedarse tan ancho? ¿Se habría inyectado alguna sustancia estupefaciente directamente en vena? El argumento del golpista sudamericano supone que el hecho de disponer de una gran fuerza de choque, con gran capacidad de fuego y daño, legitima tus posturas, sean las que sean. A este paso, el fracasado caudillo venezolano pretenderá justificar las animaladas, bestialidades y salvajadas cometidas por Hitler y Stalin. Hombre, sus ejércitos si eran fuertes, eh, y sí dominaban un amplio territorio. Y hasta tenían una afirmada doctrina política bien reivindicativa.

Pues nada, entonces quedamos en que las FARC no son terroristas... OK, gorilón. Pero entonces… ¿cómo llamamos a los setecientos secuestrados en poder de ese… “ejército”? ¿Qué son? ¿Presos de guerra? Por cierto, que están encadenados, sin asistencia médica, y mal alimentados y cuidados. ¿Nos olvidamos de tantos y tantos años de larguísimo secuestro? ¿Acaso son presos condenados en justos juicios, realizados por tribunales democrática y legalmente constituidos?

Las pretensiones de Hugo Chávez, que pasan por desestabilizar Colombia a ver qué puede “pescar”, son las de un pobre hombre, absolutamente desbocado, que ha perdido la orientación y desconoce qué hacer para ser noticia y salir en los medios. Y del negociete que se tienen montado estos “angelitos” bolivarianos con la droga y el narcotráfico hablamos otro día, pobricos, que a ver cómo se iba a financiar un “ejército” de este tipo…

11 enero 2008

El himno de España

El himno de España ya tiene letra y podemos darnos con un cantito en los dientes. Les voy a confesar un secreto: Me encanta que la tenga, además creo que su única vía de penetración y popularización es a través del deporte. Es la única ocasión en que los españoles nos decidimos a sacar la bandera como símbolo de unidad, no de enfrentamiento. Izquierdas y derechas podrán no estar de acuerdo respecto al uso de la bandera, excepto en el deporte, especialmente el fútbol, cómo no. Nadie grita “España, España, España” en una manifestación política bajo riesgo de que le acusen de franquista, “Ah, eso no, yo de todo menos facha, conste”. En cambio en cualquier partido internacional las gargantas de izquierdas enronquecen tanto como las de derechas gritando el nombre de la selección que las une a todas. La labor de Manolo el del bombo a este respecto merecía un homenaje del “Gobierno de España”. Si el nuevo himno cala o no entre la población lo dirá el próximo partido internacional de alguna selección nacional. De España, digo.


También les confieso que le veo poco recorrido al asunto. Resulta que los gobiernos de España, sean del partido que sean, necesitan aliarse obligatoriamente con los nacionalistas si quieren subsistir frente al otro gran partido, sea también el que sea. Y los nacionalistas no pueden permitirse el lujo de apoyar cualquier asunto, sea canción, ley, cuento o propaganda gubernamental, que hable de España, como no sea para hacer de él un campo de batalla o un chiste. En eso se resumen todos los conflictos del nacionalismo político, si chiste o bronca. El caso es que el nacionalismo sabe que como mejor vive es contra Franco, perdón, perdón, quería decir contra España. Así que dudo mucho que esta nueva letra tenga posibilidades de futuro, mucho me temo que pude pasarle como a la letra de José María Pemán, que pase inadvertida por los siglos de los siglos.


Los socios del gobierno, éste y los que estén por venir de la mano de quien sea, tienen claro que no pueden apoyar un himno que fortalezca la idea de España, idea con la cual aterrorizan a sus niños cuando no quieren tomarse la sopa (“Mira, niño, o te comes todo o llamo a España”) así que el gobierno, éste y los que estén por venir de la mano de quien sea, debe tener claro que se ahorrará un dolor de cabeza si evita el debate en las Cortes para convertirlo en himno oficial, que es lo que los, fachas, seguramente, promotores de la idea pretenden hacer recogiendo 500.000 firmas por las calles.


De todas formas lo que me va a resultar interesante será el debate que se monte en el PSOE, entre los bonos y rodrígueces ibarras, apoyando por un lado, y los zapacerriles miembros del aparato del partido por otro, buscando las más peregrinas ideas para rechazarlo sin que parezca que lo rechazan, no sea que el PP les llame malos españoles y se vuelva a liar, con lo poco que falta para las elecciones. Cómo se las arreglen para convivir ambas sensibilidades, qué palabra más cursi se han buscado para disimular sus desavenencias, es algo que importa poco, lo llevan haciendo mucho tiempo sin que pase nada importante en el PSOE, todo sea por el poder.


Sólo se me ocurre un argumento importante que salve las posibilidades de salir delante de ésta u otra letra para el himno de España: Estoy convencido de que la SGAE se va a llevar un montón de dinerillo cada vez que haya una competición internacional, y no digamos si al final un español alcanza el podio y vuelven a tocarlo. ¿Se imaginan ustedes a noventa mil espectadores en el Bernabéu, ni se me ocurre pensar en el Nou Camp, coreando esas cuatro estrofas que se van a hacer famosas en un abrir y cerrar de ojos? ¿Se imaginan cómo se iba a poner la botas la SGAE a sólo un eurito cada español que entone el himno? Poderoso caballero es don dinero y los autores y artistas que apoyan al Gobierno se esforzarán para que éste lo saque adelante. Y el Gobierno, que tanto los necesita y tanto los apoya, puede volver a arriesgar unos votos muy importantes, como ya hizo con el asunto del canon, con tal de sentir el respaldo de Ramoncín y Bardem.

08 enero 2008

Me gusta Hugo Chávez

Sí, ya sé, queridos lectores que a la mayoría de ustedes no, qué le vamos a hacer. También soy un fan incondicional de otros que repelen a la mayoría de ustedes, pongamos Fidel Castro o Arzallus. La Humanidad entera reconocerá un día la deuda que con ellos tiene.

Pero centrémonos en Chávez. Es un personaje al que todos quienes ofrecemos en público nuestras opiniones le debemos estar eternamente agradecidos. Anda que no se han rellenado millones de columnas en todo el mundo gracias a él. Anda que no se han empleado minutos de radio y televisión a cuenta de sus venturas y desventuras. Un monumento deberíamos erigirle entre todos.

Pero esa misma cualidad la tienen también todos los anteriormente aludidos, mi gratitud pública, y sin embargo… Hombre, no me digan que es lo mismo escribir de Hugo Chávez que de Javier Arzallus… ¿Qué puedes esperar de éste último? Viéndole aquella cara de estreñimiento que tenía, viendo su rictus avinagrado, sólo cabía esperar mala leche y enfado permanente. ¿Ustedes se acuerdan? ¿A que era así?

¿Alguien ha reído alguna vez con alguna anécdota de Fidel Castro? ¿Ha estado simpático alguna vez? Tampoco. Y miren que lleva en el poder desde la llegada de Colón a América…, pues nada, siempre con cara de amargao, siempre con cara de hierática señorita Rottenmeyer barbuda. Cabe preguntarse si Castro y Arzallus saben que existe la posibilidad de sonreír.

En cambio Chávez… Ay, Chávez es un mundo de expresividad cómica, un mundo de muecas, meteduras de pata, tropezones y resbalones en la piel de plátano que es la vida real. Chávez es un monumento a la belleza de la vida situado a medio camino entre la alegría de la huerta y el coño de la Bernarda, sin saber por dónde le da el sol. Chávez es una película cómica en blanco y negro que termina en una batalla de tartas entre las risas del respetable.

A mí me gusta Hugo Chávez, la vida sería mucho más seria y adusta sin sus errores, sin su personalidad bufona, sin sus pretensiones grandilocuentes convertidas en fracaso por la dura realidad. Sé que los venezolanos, bendita gente, lo tienen que soportar resignadamente durante algún tiempo, pero les pido que sean pacientes en favor del resto de la especie humana. Muertos Charlot y Charlie Rivel no nos queda casi nadie más que nos haga reír de igual manera (He dicho “casi”, conste)

Cuando las noches de insomnio se apoderan de mí, cuando mis terrores nocturnos me acometen, cuando el mundo parece hundirse a mi alrededor… me inyecto en vena uno de los videos inigualables protagonizados por este gorila rojo. Tengo una colección muy amplia y variada que suministro a mis vecinos y amigos cuando pasan por una situación comprometida tal que la fractura de una pierna, la pérdida de un familiar o un despido laboral por ejemplo.

Hay multitud de resbalones, suficientes meteduras de pata, abundantes situaciones cómicas protagonizadas por él que serán reídas por generaciones venideras, como por ejemplo cuando convocó el referéndum para seguir en el poder… y lo perdió. El que más me solicitan sin embargo es el de un Chávez prepotente, engreído, entrometido, ofensivo con el presidente de Colombia, que quiere ser el protagonista (oiga, que se llevó a Oliver Stone y todo, eh) de la liberación de tres secuestrados por los terroristas de las FARC y tuvo que volverse a su casita con el rabo entre las patas y las manos vacías. Lo he titulado “Fracaso en la selva esmeralda”.

Más cómico imposible.

07 enero 2008

El espantajo de la Iglesia

Algunos no hemos podido dejar de sonreír ante el escándalo mediático, absolutamente vano, por otra parte, sucedido entre la Iglesia Católica española, con el apoyo del Vaticano, y el gobierno de España con el apoyo del PSOE.

La verdad es que me ha producido la impresión de un “deja vu” o quizá de algo natural y propio de las circunstancias, que voluntariamente se ha querido sacar de quicio por las dos partes. No acabo de entender la que se ha montado y sólo lo entiendo si se mira con las gafas propias de las circunstancias políticas actuales. ¿Acaso cabía esperar otra postura de la Iglesia? ¿Pero con mayores o menores matices no se sabe ya que los católicos están, de modo inmensamente mayoritario, contra el llamado matrimonio homosexual? ¿Pero es sorprendente acaso que la Iglesia y con ella el 99% de sus simpatizantes se opongan a la naturalidad y demasía con que se aborta, de manera casi libre, en España?

Cierto que en la manera de presentar esa oposición católica hay diversidad de matices, pero básicamente se trata sólo de esa apariencia externa, sólo se trata de cómo realizar la presentación pública, y no del fondo de la cuestión. La unidad de los cristianos en ese fondo de las cuestiones es casi absoluta y total, si exceptuamos a esa minoría que representan “Cristianos por el socialismo”, tan minoritarios en la Iglesia como en el PSOE. Por cierto, ¿a que todos tenemos muy claro cuál sería su opción si tuvieran que escoger entre cristianismo y socialismo, a que absolutamente nadie tiene dudas al respecto de con quién se alinearían en caso de tener que elegir entre una y otra opción?

Ciertamente los altos representantes de la Iglesia fueron a hacer pupa, a buscar enfrentamiento y, si se me permite y se entiende en sus justos términos, a “hacer sangre”. Algunas de las alusiones que hicieron fueron gratuitas e innecesarias. Y exageradas. La Democracia no está en disolución, y eso deberían saberlo quienes durante tantos años han vivido “soportando”, y entiéndase la ironía, la dictadura franquista. Además, y siendo absolutamente verdad que la labor del gobierno es gravemente criticable desde el punto de vista católico, hay leyes puestas en marcha por este gobierno que son un claro apoyo a la familia y que nadie hasta ahora se había atrevido a poner en marcha, como por ejemplo la ley de dependencia.

Parece, visto desde fuera, que al PSOE la cuestión le viene tan bien como mal le viene al PP. Un Partido Socialista que tras cuatro años de gobierno zapacerril no acaba de arrancar ni puede, a pesar de tantas maravillosas políticas sociales como dice haber puesto en marcha, destacarse en las encuestas necesita unas banderillas negras que ponerle a su afición para arrastrarla a las urnas, ¿y qué mejor banderín de enganche que ofrecerle al tradicional anticlericalismo español el espantajo de Rouco? Y ahora con la crisis económica en puertas, esa misma crisis que Zapa, interesado y zalamero, niega, hay que conseguir que vayan a votar como sea, que las urnas corren peligro a pesar de la inutilidad de una oposición que se empeña en no querer gobernar. La invitación a la Iglesia a presentarse a las elecciones era tan innecesaria como provocativa. Tal para cual.

Parece clara la intención socialista de usar todo esto como arma electoral contra un PP que no quiere entrar en un fregao al que no acudió y que prefiere considerar como un enfrentamiento ajeno. Andan los conservadores queriendo quitarse de en medio, sabedores de que no tienen nada que rascar ni ganar en este conflicto interesado.

Todo forma parte de una gran comedia en la que cada actor desempeña con gran éxito su papel correspondiente, sabiendo de antemano la respuesta que va a obtener del “partenaire”. Iglesia y Gobierno se han soltado la melena y ambos se han quedado bien satisfechos, aunque está por demostrar que eso sea bueno para España.

05 enero 2008

Solbes, la que está cayendo y usted

Las cosas van tan mal en el terreno económico para el gobierno Zapatero que en el PSOE han decidido cambiar de estrategia para afrontar los dos meses que quedan hasta las elecciones. Ya no van a insistir tanto en las grandes ventajas sociales que han proporcionado a España los cuatro años de “zapaterazgo” y la modernización del Estado con leyes como la del matrimonio de los homosexuales, sino que van a poner su acento en los aspectos económicos.

Se supone que de aquí a las elecciones todavía podrán, aunque sea escudriñando en la letra pequeña de los periódicos, encontrar noticias que les sean favorables y se disponen a explotarlo. Nunca sabrá Zapa el error cometido por no adelantar las elecciones. Y la paciencia que nos habríamos ahorrado los demás, la misma que vamos a tener que derrochar hasta marzo. La política social de un gobierno socialista postergada por razón de la mala marcha de la economía.

Tiene buena parte de razón el PP al considerar que Solbes y Zapatero han desperdiciado la herencia que Aznar y Rodrigo Rato les habían dejado. Tal y como está la economía del mundo, con datos entrelazados e interdependientes, un resfriado en Wall Street puede ocasionar un estornudo en la calle mayor de cualquiera denuestos pueblos y ciudades, pero es cierto que no parecen haber sentido preocupación ni interés por la marcha de la economía española en estos últimos años. Los vientos eran favorables en todos los lugares del mundo desarrollado y al parecer no había motivo para preocuparse.

Pero cuando ya estamos preocupados, cuando todas las alertas han saltado, cuando ya en el PSOE se aprestan a cambiar de estrategia electoral necesitamos oír la voz del responsable directo de todo esto. Necesitamos que el responsable salga y nos diga qué está pasando, que nos calme y nos advierta clara y contundentemente que de ésta saldremos. Y que los presupuestos del Estado, recientemente aprobados y que son tan extremadamente generosos con los recién nacidos, con los jóvenes que se quieran emancipar y con aquellos que quieran alquilar un piso, están perfectamente diseñados, controlados y van a suponer un rápido alivio en las vacas flacas que parecen avecinarse.

Pero sin embargo Solbes parece estar de vacaciones, ausente, fuera de juego. Carente de reflejos Solbes parece desaparecido en este combate teórico contra la inflación y el desempleo que sólo acaba de empezar. ¿Dónde está Solbes, no le preocupa lo que está pasando? ¿Por qué no llama a un par de periodistas y nos cuenta algo que nos tranquilice? O algo que nos advierta, claro.

03 enero 2008

El amor de Zapatero y Penélope Cruz

La sorpresa ha asaltado las portadas de los periódicos españoles de hoy viernes. A las pocas semanas de su divorcio Rodríguez Zapatero ha encontrado refugio en los cálidos brazos de la conocida actriz Penélope Cruz. Sorprendidos al principio los españoles han terminado por aceptar la realidad que tan impositivamente les ha mostrado su presidente de Gobierno.

El presidente y su nuevo amor se han mostrado en público paseando de la mano entre las atracciones de Port Aventura, sin la más mínima preocupación por las cámaras que les acompañaban. Los españoles se desayunaban al día siguiente con las sorprendentes imágenes que todos conocemos de su presidente y la futura primera dama. Poco tiempo más tarde ambos estrenaron este nuevo año 2008 tomándose de la cintura y paseando su incipiente amor entre las conocidas dunas de Doñana absolutamente indiferentes a la expectación creada. Tras las correspondientes imágenes hechas públicas apresuradamente en las entradillas de los telediarios, entre los españoles se está levantando un curioso debate sobre el inusual comportamiento público de su presidente, jamás en la experiencia democrática española nadie había osado romper tan públicamente los tabúes sobre los límites entre la vida privada y la vida pública.

Ahora los españoles están sorprendentemente más al lado de su presidente, tanto en sus exitosas gestiones para la liberación de los pilotos franceses del avión que una ONG española había fletado para atraer a niños para su adopción como en su firme combate contra ETA o en su apoyo a la unidad de España y su enfrentamiento democrático contra los partidos secesionistas.

02 enero 2008

Navidad, penosa navidad

Aún el alzheimer no ha hecho suficientes estragos en mí como para olvidarme de la ilusión y despilfarro de energías con que celebraba estas fiestas sólo unos años atrás, pero, qué quiere usté que le diga, ya nada es igual. Los mismos años que quitan fuerzas proporcionan serenidad. Y hartazgo.

Hay ya demasiadas cosas por las que no paso, la tolerancia nunca ha sido mi fuerte y no soporto que la sociedad me ordene que tengo que divertirme un montón, que ser extraordinariamente feliz y que ame a mis semejantes por encima de todas las cosas, que es algo insoportable, insufrible e intolerable, me cagüen tanta obligación navideña. No basta con ser moderadamente feliz, no basta con divertirse razonablemente, el exceso parece ser imprescindible en esta época. Cuando a uno le preguntan cómo lo ha pasado parece como que diera vergüenza decir que ha estado en casa, sin sobresaltos, soportando tranquilamente a cuñados, sobrinos y demás familia.

Porque ésa es otra realidad convenientemente oculta de las vacaciones navideñas. Encima vienen tus cuñaos a ocupar tu sillón favorito, a dormir en él la siesta mientras tú friegas los platos y a poner todo el día las televisiones de deportes. ¿No hay ocasiones en que maldita sea la gracia de la navidad? Pues encima tienes que convivir con esta caterva de parientes que parecen salir de la nada, disfrutan de tu casa con las manos en los bolsillos y se van cuando ya no queda más turrón. Y mientras buscas inútilmente temas de conversación para entretener con ellos las largas horas de inanidad, tus amigos de toda la vida, con los que de verdad querrías haber pasado las fiestas, siguen en los mismos garitos de siempre, que tanto te gustan, dándole al vino de Ribera sin echarte de menos.

Las navidades dejaron de gustarme el año en que alguien decidió que tenían que empezar justito después de la fiesta de todos los santos. No sé cuándo fue, pero cuando vi por primera vez que el híper de la ciudad colocaba los arcos de bombillas el tres de noviembre juré enemistad eterna entre estas celebraciones y yo. Ya dije el otro día en la tele de Canal 4 que el inicio de la navidad debía estar regulado por ley para hacerlas coincidir necesariamente con el sorteo de la lotería. Antes, pecado.

Ya termino, lector, pero aún quiero enviar un recado a tanto estúpido extranjerizante que se empeña en colocar en su balcón esa horterada vestida de rojo a modo de Papá Noel rampante. Es un proceso de desculturización que no puede llevarnos a buen puerto, es una pérdida de valores tradicionales vendidos al mejor postor anglosajón. ¿En qué son mejores que nosotros? ¿Acaso Europa termina en los Pirineos? Si yo tuviera un tirachinas y destreza en su uso se iba a enterar tanto ciudadano hortera vendido a tradiciones foráneas.

Y finalizo, más por falta de espacio que de ganas, con la fiesta de fin de año. Mayor obligación de ser feliz, más ruido, voces, música a toda pastilla, gentío, tumulto y follón hasta en el váter de casa. ¿En nombre de qué? ¿En nombre de qué hay que salir necesariamente, pagar un sueldo por ir donde va todo el mundo, dejar que te abracen incondicionales desconocidos, que el gilipollas de todas las fiestas te manche de cava barato y beber no se sabe qué a no se sabe qué precio?

Y si no sales de tu casa, peor, que a la mañana siguiente tendrás que apechugar con los restos mortales del jolgorio, con todos los muebles llenos de residuos de la cena, miles de platos por fregar, redondeles de copas en esa mesa tan antigua que te regaló la tía Eduvigis y un borracho desconocido durmiéndola sobre tu aparador.

Y siempre con la permanente obligación, volvemos a ella, de resistir los infumables programas de televisión hasta que se le ponga en las narices al último de tus familiares, no importa las veces que bosteces. Con lo cerquita que tienes tu cama, sólo un poco más allá, al fondo del pasillo.

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