Palencia es una emoción:

31 mayo 2007

Tengo otra pregunta para usted, señor Zapatero:

Acaba de suceder lo que todos sabíamos, el asesino se vuelve a casa. Me imagino la “alegría” que habrá inundado los pechos de los familiares de su víctimas, si ustedes oyen ahora mismo un potente tambor posiblemente sea el corazón de todos ellos dando saltos de gozo al conocer tan infausta derrota. Y lo malo es que todos sabíamos que iba a suceder en cuantito la noticia no le pudiese estropear las elecciones al presidente del gobierno, qué malos somos , qué cosas llegamos a suponer de nuestro presi, el presi de todos, él que nos quiere tanto...., que tanto se preocupa por nuestro bien.

Bueno, permítanme que acepte como irremediable lo que es irremediable: se trata de una negociación con el único propósito de conseguir que ETA deje de matar, entregue las armas y se sume a los valores democráticos. Aceptémoslo, es un paso más en el camino que ya marcaron asuntos como su paso de la cárcel al hospital de San Sebastián, como el paseo de Otegui por los tribunales con la venia del fiscal general del Estado, o como la presencia parcial de ANV en las recién pasadas elecciones vascas...

Vale, vale, de acuerdo, todas estas son pequeñas e insignificantes cesiones del Estado dirigidas a ese noble fin que todos conocemos, aceptamos y aprobamos. Pero...

Pero en toda negociación unos y otros ceden en sus posturas, se hacen flexibles, aceptan compromisos con los de enfrente.... Señor Zapatero, tengo una pregunta para usted: Usted ha cedido en todo esto que hemos dicho más esto de hoy, la vuelta a casa de un salvaje asesino multirreincidente y que no se ha arrepentido un ápice de sus fechorías, que volvería a cometerlas si pudiera....

¿Y ETA en qué ha cedido, en qué se ha flexibilizado, qué parte de los valores democráticos del Estado ha aceptado?

30 mayo 2007

El espacio del nuevo partido.

Ése y no otro parece ser, a juicio de grandes analistas, el problema principal con el que se va a encontrar el nuevo partido que apadrina Fernando Savater. Yo creo que, antes al contrario, ésa es precisamente la solución, faltaría más. Vistos los resultados de casi todas las últimas elecciones lo que hay que hacer es abrir espacios políticos, nuevos espacios políticos, que no me digan que toda España está concentrada entre un partido popular irascible que no condena el franquismo, que deja sus nombres y sus símbolos guerracivilistas en calles y plazas y un partido socialista que sólo puede gobernar si se apoya en partidos minoritarios, extremos y alejados de la clase media española. Gobernar en coalición con partidos como ERC o aspirar a hacerlo con Nafarroa Bai es muy semejante, en lo absurdo y peligroso, a la vida de esa mujer china que vivió setenta años con una bala de la segunda guerra mundial en la cabeza.

Si no hay más soluciones, si toda la variedad de España está contenida en esos dos grandes convoyes ideológicos es necesario colocarse en el medio de ellos y empezar a dar codazos políticos hasta que los dos grandes mastodontes de nuestra política se aparten y hagan sitio a una nueva España que reniega de ellos, de su forma de hacer política, de su forma de pactar y de lo que ellos entienden como ética política.

Hay mucha tela que cortar tras estas elecciones y si no la hay deben encargarse los interesados en que la haya. Ambos grandes partidos no pueden dar la espalda a millones de ciudadanos que deseamos que se entiendan, se moderen y piensen en nosotros, y si se la dan habrá que refundar la democracia, inventarse nuevos modos, nuevos líderes y nuevas filosofías de defender a la gente que se levanta cada mañana pensando en su trabajo, su casa y su familia, no en sus partidos, sus líderes y sus tejemanejes.

Ya aseguro que el gran primer problema de Savater sería encontrar apoyo económico con el que combatir a los grandes mastodónticos partidos y sus enmadejados intereses. Siempre hay que tener un mirlo blanco dispuesto a implicarse, toda aventura política es una aventura económica, los mismos bancos que nos cobran un 30% por un descubierto en cuenta perdonan millones a todos los grandes partidos, basta con echar un vistazo a las hemerotecas. Pero el dinero no es todo, acordémonos de la Operación Roca y sus millonarias inversiones.... todavía sin cobrar por los bancos y cajas que intervinieron.

Pero pensemos un poco más allá..., pensemos en la derecha, esa derecha que Ruiz Gallardón pretendió liderar hace tiempo. El mismo alcalde de Madrid se acaba de ofrecer como segundo para las próximas elecciones generales y por lo tanto como sucesor de Rajoy. ¿Y si a ese Gallardón con tantos enemigos dentro de su propio partido se le niega de nuevo la posibilidad de dirigir el PP? ¿Se imaginan dentro de unos años con un nuevo partido de izquierdas y otro de derechas? Se imaginan la sociedad española regenerada ética y políticamente con dos partidos dispuestos a no contar con apoyos en minorías interesadas y radicalizadas? ¿Qué tendrían entonces que ofrecer a la sociedad el PP de hoy y el PSOE de hoy? ¿No quedarían como partidos extremos cuya única salida sería la moderación y la ecuanimidad? ¿Qué aspiraciones tendrían entonces los partidos nacionalistas? ¿Qué espacio ideológico cubrirían?

Y ahora, permítanme volver a la realidad y respóndanme: ¿Está toda España ideológicamente concentrada entre un partido popular irascible que no condena el franquismo, que deja sus nombres y sus símbolos guerracivilistas en calles y plazas y un partido socialista que sólo puede gobernar si se apoya en partidos minoritarios, extremos y alejados de la clase media española?

Respuesta posible: Ustedes mismos, señores.

Rajoy habla vasco en la intimidad

De estas elecciones podemos aprender que el bipartidismo es imperfecto, que ambos grandes partidos están condenados a entenderse y que todos saldremos perdiendo mientras no lo hagan. Ninguno de los dos tiene posibilidades de repetir victorias por mayoría absoluta, el voto está tan repartido que es extremadamente difícil volver a lograr lo que en su momento consiguieron Felipe González o José María Aznar. Siempre habrá un partido nacionalista, regionalista o localista del que el resto de españoles vivirá pendiente, siempre habrá un Miguel Ángel Revilla que ponga sus condiciones de perdedor para sacar extraordinario rendimiento electoral al que fue su único diputado. Ad eternum. Rajoy ya está aprendiendo vasco para hablarlo en la intimidad cuando le convenga. Políticamente, quiero decir, cuando le convenga políticamente.

En las actuales condiciones siempre estará disponible un mínimo o no tan mínimo partido que con la mano extendida ofrezca sus dos o tres diputados imprescindibles para formar un gobierno del tipo que sea. Siempre habrá un grupo mayoritario dispuesto a tirar con pólvora ajena desembolsando el precio que se le pida, que alguien habrá que venga detrás y lo pague.

No nos quejemos, los españoles hemos elegido esta posibilidad, cierto que se nos ha conducido hábil y silenciosamente, pero también es verdad que hemos obedecido mansa, acomplejada y sumisamente a la voluntad inquebrantable de los grandes partidos: Es lo que buscaban, es lo que han encontrado y ésa será nuestra esclavitud permanente: el bipartidismo imperfecto del que siempre habrá alguien dispuesto a sacar ventaja, ofreciéndose a cambio de una bajada de impuestos, de la reforma ventajista de un estatuto aunque no interese ni a sus propios ciudadanos o de la presidencia de algún selecto y oculto organismo sin control.

No sé si la opción del partido anunciado por Fernando Savater terminará por cuajar y disputar las próximas contiendas electorales. Acaban de recibir un fuerte varapalo en el rostro de su partido hermano en Cataluña y esto hará que se lo piensen delicadamente. Parece, por otra parte, que los llamados disidentes del PSOE no lo son tanto, los hay que callan y esperan agazapados su oportunidad para cuando llegue el momento ser los primeros en recordar que ya decían ellos que el rey iba desnudo, y los hay que reconociendo en público esa real desnudez no dan el paso de comprometerse en la solución de aquello que consideran injusto.

Dado que ese deseado entendimiento nunca llegará, situación que se ha repetido históricamente en la política española sin alcanzar una solución, es cada vez más necesario que la bisagra sobre la que gire la composición de los gobiernos sea una bisagra que piense en toda España y no dependa de seis o siete diputados regionales que impongan su visión parcial y particular a toda la sociedad. España sólo será una sociedad equilibrada y homologada si todos los territorios que la componen lo son, algo a lo que varios de ellos no están dispuestos, aún llevando la contrario a su mansos.
Electores, quiero decir.

28 mayo 2007

Estrechar la mano (es de demócratas educados)

Militar en un partido es bueno, supone un compromiso con la sociedad y la lucha por su mejora. Supone entregar generosamente tiempo, esfuerzo y dinero para luchar por el bien de los demás. Sin embargo a veces puede suponer una estupidez, sobre todo cuando ese hipotético militante se cree poseído por la razón y desprecia cuanto no se acerca a su postura política, a su manera de ver este mundo y la sociedad. En ese caso ser militante se equipara a ser sectario, a considerarse el único tipo listo del mundo mundial, distribuidor de marchamos de calidad intelectual, cultural e ideológica.

Sólo este tipo de personajes se cree al ciento por ciento aquello que sus líderes dictan, aquello que sus líderes muestran, aquello que sus líderes pregonan. Sólo este tipo de personajes inmundos toman ejemplo de las conductas públicas de sus líderes, sólo este tipo de personajillos cortos de mollera, duros de intelecto y negados para la sociabilidad creen que sus rivales son sus enemigos, que sus competidores son indignos y que sus adversarios son traidores a su causa.

Sólo este tipo de personajillos agilipollados, engreídos, memos, tarados, repugnantes, desabridos, repelentes, petulantes, fanfarrones, cretinos, mostrencos e insustanciales niegan la mano a alguien que tiene una ideología distinta a la propia.

26 mayo 2007

La espada del Cid (Segundas partes pueden ser buenas)

Llegan todas las referencias periodísticas del mundo, así como varios comentarios de los lectores tanto en mi blog personal como en el del periódico digital en el que escribo, sobre la posible falsedad de la espada del Cid que ha comprado la Junta de Castilla y León.

Como cualquier lector puede entender, mi artículo estaba escrito sobre una noticia de agencia que hablaba siempre de la auténtica espada cidiana. Que de pronto parezca que ya no lo es no quita ni pone una coma sobre la Historia de Castilla ni sobre mi opinión al respecto de la auténtica espada y su compra. Creo que el dinero gastado en esta aventura está muy bien empleado, mejor mucho mejor que en tener unas teles al servicio de JuanVi Herrera o de la hija del candidato socialista de cuyo nombre no consigo acordarme, coñe. Otra cosa es que sea en la Catedral de Burgos, con el precio de una entrada por el medio, donde los visitantes puedan verla.

Todas las opiniones son necesariamente subjetivas, incluida la mía, y tienen el valor que los lectores, varios miles en este caso entre todos los medios, quieran darle. Si la espada se revelara definitivamente como mala, allá la responsabilidad de los técnicos y políticos que decidieron comprarla, son ellos los que deben responder. Y no me cabe duda de que desde la oposición (actual y futura, las cosas no van a cambiar) se sabrá exigir.

De momento, en este instante en que escribo, lo que hay es una polémica al respecto entre Gobierno del PSOE y Junta del PP.
Que se aclaren.

24 mayo 2007

La Tizona del Cid: 1,6 millones de euros que paga la Junta de Castilla y León

Doy por supuesto que la mayoría de los ciudadanos no estará de acuerdo conmigo y que nuevamente me sentiré sólo e incomprendido, qué dolor, pero por una vez estoy de acuerdo con que la Junta de Castilla y León se haya gastado todo ese mogollón de dinero en comprar la espada del Cid.

Todos los pueblos, el castellano también, viene de un lejano pasado en el que hunde sus raíces y que condiciona, aún sin determinarlo, su futuro. Somos hijos de nuestro pasado y los símbolos son nuestra herencia. En todos los pueblos la simbología es parte importante para reconocerse en la Historia de la Humanidad con personalidad propia, la tenemos presente para sentirnos parte de ella, para sentirla parte de nuestro futuro, para amarla, para amarnos y creernos que somos. Todos los pueblos aman sus símbolos porque forman parte de una Historia que es la que explica el presente y el futuro. El Cid es posiblemente el primer héroe de una tierra que primero supo escribir su Historia y fundirla después con la de España, algo de lo que los castellanos se sienten orgullosos a pesar de que en el intercambio no nos pudo ir peor.

Todo pueblo está orgulloso de sí mismo, de su pasado y de sus símbolos. No hay tierra que no tenga su símbolo en el que sentirse representada y del que sentirse legítimamente orgullosa: París tiene Nôtre Dame; Roma, el Coliseo; Grecia, el Partenón. La nuestra también es una tierra milenaria, en realidad ya son más de mil años, y puede estar orgullosa de disfrutar de símbolos históricos y culturales como calzadas o acueductos romanos, catedrales románicas y góticas, villas históricas, monasterios que tallaron delicados orfebres y hasta la iglesia más antigua de España.

Pocas tierras han dado origen a tantos hombres forjadores de Historia, en pocos lugares del mundo han nacido tantos hombres y mujeres que desde las armas o desde la Cultura o la Religión hayan contribuido tan fuertemente a marcar el destino de tierras y vidas. Las páginas de nuestra Historia están llenas de héroes legendarios entre los que figura Ruy Díaz de Vivar, personaje irrepetible en una Historia de Castilla que terminará fundiéndose con otras para formar la Historia de España. Tener entre nosotros una reliquia de ese importantísimo valor cultural e histórico es una decisión que honra a nuestras autoridades.

Podrá argüirse que es un dinero que podría haberse dedicado a arreglar carreteras o levantar hospitales. Que es lo mismo que pude decirse del dinero que se dedica a restaurar imprescindibles ruinas romanas, edificios históricos centenarios o beatos milenarios. O pagar a los políticos, por ejemplo.

La espada cidiana, como cualquier retablo, como cualquier claustro monacal, como Atapuerca, como nuestros bosques, forma parte de un patrimonio histórico que hemos de cuidar, proteger y legar a nuestros descendientes con legítimo orgullo. El dinero pagado por depositarla en lugar tan noble como la Catedral de Burgos es el que otras Comunidades derrochan pagando una inservible televisión regional, y a veces dos, cuya única misión es estar al servicio de los líderes de los partidos locales. Castilla y León afortunadamente no tiene televisión regional pública en la que enterrar millones de pesetas que sirvan de peana laudatoria al presidente regional. ¿Desde cuándo es mejor derrochar millones en programar películas extranjeras, ridículos concursos o series vergonzantes que invertirlos en Patrimonio?

Que viva el Cid Campeador.

22 mayo 2007

Tercera vía, tercera España: Una arruga en el entrecejo.

Surge con cautela el partido que aspira a unir a las dos Españas, a evitar que las dos Españas machadianas se perpetúen en los garrotazos más negros. Las cosas de palacio van despacio y vísteme despacio que tengo prisa, vaya. Quizá sea una oportunidad única, así que pretenderán aprovecharla, hay una sola bala y hay que dar en el blanco a la primera. Acertar en el modo, en el fondo y en el tiempo puede ser clave. Del dinero mejor ya no hablar, toda democracia es imperfecta y se asemeja más a un oligopolio donde el símbolo del euro marca barreras que sólo se levantan para los más afortunados.

Una tercera vía es la ilusión de buena parte de España que no quiere votar a un PSOE sujeto a los pechos del nacionalismo minoritario, impositivo e interesado, y que no puede votar a un PP que no renuncia al franquismo ni a parte de su herencia y sus tics. Conseguir que el gobierno de España no dependa de quienes se sienten españoles “de aquella manera” y si les conviene a sus intereses es algo saludable que repercutiría en una política territorial más equilibrada en la que ninguna autonomía tendría bula para tener conciertos económicos “especiales” y que discriminan a los demás. Hay millones de españoles que votan lo que pueden porque no tienen otro remedio. O no votan.

Que los intereses que sustenten con sus votos al gobierno de España sean los intereses que correspondan a cualquier español en cualquier punto de España es positivo también para que los partidos mayoritarios lleven a cabo una política más centrada, centrista y cercana al pueblo, que no nos impongan guerras que el pueblo rechaza o políticas antiterroristas también popularmente rechazadas.

Ese partido, a ver de qué “mano” saca los votos, contribuirá también a señalar los graves errores de los demás, excitando el celo de todos los interesados en la res publica para no perder votos que pueden determinar un gobierno. Y así hasta llegar a que el pueblo vuelva a interesarse otra vez por el funcionamiento de la democracia, regresando a unas urnas que ha abandonado, cayendo en vergonzantes porcentajes de participación en las últimas convocatorias.

Añádanle a todo ello el aderezo imprescindible de un nuevo comportamiento ético y moral que debe regenerar una sociedad asfixiante y capaz de devorar a sus mejores hijos. Entonces algunos políticos deberán empezar a preocuparse, todavía no sé si de derechas, de izquierdas o nacionalistas. Pero hoy les habrá salido una arruga en el entrecejo.

21 mayo 2007

ANV se presenta en Castilla y León

Dentro del absurdo que supone que una banda de facinerosos se presente a unas elecciones, las últimas noticias de ataques, boicots y agresiones hablan de que los van a intensificar en los últimos días de campaña, hay que llamar la atención de que los fascistas se presentan incluso en otras autonomías. Sí, como lo lee, amigo lector, ANV se presenta también en dos municipios de Castilla y León que forman el Condado de Treviño, en la provincia de Burgos. Treviño es una isla burgalesa en plena provincia alavesa, algo que sucede repetidas veces en la geografía de España, aunque probablemente usted no lo supiera.

Dentro del absurdo que supone que medio partido sea legal y medio sea ilegal hay otro absurdo mayor, sólo compatible con el afán expansionista del nacionalismo vasco, que partidos nacionalistas vascos se presenten en territorio castellano. Hombre, a ese paso tal vez podríamos alcanzar el acuerdo de que todo el actual Estado fuese subsumido por Euzkadi, llegando a independizarnos todos juntos de España. Siempre podría ser una solución al “conflicto” vasco, en el unos ponen las agresiones, los insultos, las balas y las bombas y otros ponen las víctimas, repitiéndose irremediablemente este reparto de papeles.

Aquel absurdo que se llevó a cabo en la Transición, dividir a Castilla en cinco autonomías de la señorita Pepis para que no pudiera influir en el reparto del “bacalao” estatal, lo estamos pagando hoy día con el gran poder industrial, económico, político y social del que disfrutan unas autonomías que imponen sus criterios a la hora del reparto de influencias sobre sucesivos gobiernos minoritarios que se ven radicalmente desequilibrados en sus decisiones porque necesitan el voto de los diputados nacionalistas. Que éstos saben vender a muy alto precio, precio que pagamos los demás.

Qué distinta sería una España en la que Castilla y sus 17 provincias, con una visión global, positiva y equilibrada de España, fuera quien mantuviera suficiente influencia en los asuntos del Estado. Lamentablemente en aquella ocasión histórica el PSOE, UCD, y AP se plegaron a los intereses peculiares, particulares y ventajistas de los nacionalistas. Así nos va, con todos los gobiernos sometidos a las presiones interesadas de quienes nunca se ven hartos de pedir y pedir a cambio de sus votos.
Eso sí, Castilla no existe (¿Por qué Guadalajara no está en la misma región que Soria, por qué Madrid o Toledo no están en la misma región que Ávila?) y ANV tiene las santas narices de presentarse en un antiguo condado de la vieja Castilla.

Voy a suicidarme

Hoy he roto con mi mejor amigo, quién me lo iba a decir. Estoy perdido, desorientado, solo, abandonado. Mi mejor amigo, el que me acompañaba toda la vida, me ha engañado. Me siento desamparado y traicionado, he perdido el rumbo, la brújula, la aguja de marear, desconozco cuál ha de ser mi trayectoria a partir de ahora, cuáles han de ser mis opiniones, cuál será mi comportamiento social en los próximos años. Pero he roto con él para siempre. Definitivamente.

Llevábamos... ¿cuántos años llevábamos juntos? Imposible saberlo, pero sé que hemos envejecido juntos, hemos desayunado juntos, hasta hemos dormido juntos alguna siesta, cuánto me ha enseñado, cuánto he aprendido, cuánto me ha entretenido, orientado, aconsejado. Siempre tenía hermosas palabras en su boca, siempre me hablaba emocionado de la Libertad, de la hermandad entre todas las naciones y razas del mundo, de la Alianza de Civilizaciones, del fin dialogado del conflicto vasco...

Era mi guía, mi sendero hacia la honestidad, hacia la limpieza progresista de mi vida, era esa hermosa ilusión que ilumina la vida de los que, afortunados, habíamos encontrado en él la verdad de la existencia. Sin él me iré sumiendo en una crisis existencial, sé que me va a costar levantarme, que al poner mis pies en el suelo me voy a sentir inseguro, débil e indeciso. Deberé hacerlo porque lo hago cada día, pero no sé si tendré el coraje necesario para salir a la calle y enfrentarme al mundo sin mi amigo de toda la vida. Soy demasiado cobarde para pensar en el suicidio. Pero sería una solución.

Siempre se había mantenido fiel a su compromiso con el pueblo, era él y sólo él, quien nos señalaba la verdad, la honradez, la justicia, el camino hacia las soluciones políticas más convenientes para nuestra vida y para España, ¡hay tanto fascista descarado asediando detrás de cada esquina!, pero él siempre lograba desenmascararlo, denunciarlo y someterlo al implacable juicio de la sociedad civil. Gracias a él España siempre ha sabido cuál debía ser la posición políticamente correcta, todos sabíamos cuanto se debe saber para ser un ciudadano ejemplar. Y ahora...

Últimamente habíamos tenido un disgusto a cuenta de Hermann Tertsch. Reconozco que me equivoqué, que no debí hacerlo, era la primera vez que reunía el valor suficiente para plantearme si mi amigo no se estaría equivocando, era la primera vez que acechaba una leve sombra de duda sobre su comportamiento ético, con la profunda confianza que había tenido yo siempre en él y su verdad. Sacrosanta, si me permiten algo de exageración, era para mí hasta entonces cada palabra que salía de sus páginas. Yo no comprendía lo que había pasado con el famoso columnista, pero al final, como siempre, sucumbía a la locuacidad de mi amigo, a su dominio de la situación, a sus explicaciones, a su verdad. Si él lo decía eso era así y yo a callar, él sabía más que yo.

Y sin embargo hoy he decidido cortar con él, punto final. Se acabó. Mi vida será el llanto y el eterno crujir de dientes, tendré que empezar a pensar por mí mismo, tendré que tomar decisiones, ¡YO!, sin consultarle, tendré que arriesgarme a pensar por mí mismo, tendré que arriesgarme a equivocarme y rectificar, ¡con lo fácil que era todo hasta ahora! Hoy “El País” ha vetado un artículo de Fernando Savater. No se lo perdono, con lo que me hablaba de la libertad de expresión, de tolerancia hacia el diferente, de comprensión con el disidente, de respeto...


He roto con él, quién me lo iba a decir. Estoy perdido, desorientado, solo, abandonado. ¿Debo suicidarme? Mi mejor amigo, el que me acompañaba toda la vida me ha engañado.

18 mayo 2007

El atracador solitario

Como ustedes sabrán el famoso hombre solitario que disfrazado con barba y peluca postizas suele atacar oficinas bancarias ha vuelto a actuar. Encuentro en él algo atractivo que si no fuera un delincuente de gatillo fácil me parecería romántico y digno de imitación. Lástima de su estúpida agresividad. Su sangrienta afición al plomo de las armas le asemeja a otros que yo me sé, pero a él no le dejan participar en las elecciones.

Uno se lo imagina absolutamente solitario, sin familia ni amigos, recluido en la inhóspita habitación de un hotel, esperando que se haga la hora de ir a la oficina, repasando detenidamente los pormenores del atraco, las vías de escape, las posibles incidencias inesperadas. ¿Qué le entretiene? ¿Radio o televisión? ¿Mozart o Melendi? ¿Sabe sentarse en un balcón con el periódico del día entre las manos y dejar que simplemente vayan corriendo las horas? ¿Rubias o morenas? ¿Delgaditas o rellenitas?

Me corroe la curiosidad de saber cómo pasará su tiempo libre, su mucho tiempo libre, cómo disfrutará de la vida, si será un gran sibarita o sus placeres serán tan sencillos como los míos: aire puro, holganza por la calle mayor y un buen vino de Rueda con unas chuletillas de lechazo. ¡Tiempo libre! El tiempo libre es el más preciado bien del ser humano y sin embargo lo vendemos trabajando en una malhadada oficina seis días a la semana. Él “trabaja” un ratito cada varios meses y dispone de todo el tiempo que desee para lo que desee. ¡Qué no escribiría yo si tuviera tanto tiempo libre! Tal vez hasta acabaría esa serie de relatos sobre cine antiguo que lleva dos años esperando. O tal vez me dedicaría a sentarme en un banco de ese céntrico parque de mi ciudad a ver la vida pasar.

¿Se dará cuenta de lo que vale esa libertad asombrosa de la que dispone mientras los demás tenemos que aguantar mañanas de reuniones o clientes tarados que posiblemente hayan pasado diez años por la escuela elemental sin que se les note lo más mínimo? ¿Estará preparado para perderla un sorpresivo día unas horas antes de amanecer? A mí también me encantaría vivir al margen del resto de mortales, sin tener que preocuparme de si va a llover, de si llegaré a tiempo, de la gotera de la esquina, del vecino molesto, de las elecciones, del Gobierno, de la oposición...

¿No necesitará hacer confidencias a nadie? Me apunto.

FALTA DE DECENCIA, DE ELEGANCIA, DE CANDIDATOS

Es lo que tiene no ser un buen candidato; es lo que tiene saber que eres un recién llegado sin valor; es lo que tiene ser candidato porque los otros tres o cuatro no han querido aquello que tú has aceptado corriendito: que te pones nervioso porque no sabes, porque no puedes y porque eres el peor. Le está bien empleado a Zapatero, por buscar de aquella manera el candidato de Madrid, de plaza tan importante como Madrid. Nos estamos acostumbrando a la falta de decencia, a la falta de elegancia y a la falta de candidatos.

La falta de decencia la vemos en candidatos como aquel del PP que atacó a los homosexuales. Piqué le amenazó con expedientarle pero aquí le tenemos, de nuevo candidato. Para fiarse de ellos, joé. La falta de decencia es mucho más espectacular en casos solemnes como tantos otros candidatos, tantos otros alcaldes, que acosados por la corrupción urbanística, siguen desvergonzadamente deseando montarse a perpetuidad en la poltrona municipal. A toda costa, a todo ladrillo, a todo bosque.

La falta de elegancia es la de Sebastián, que teniendo nombre de labriego podría recibir lecciones de elegancia del último rústico de España. En vez de debatir la vida pública de Madrid quiso debatir la vida privada de su oponente. Pastoril, sucio, burdo, agreste, rústico. Sebastián. Es lo que pasa cuando no se tienen armas, cuando no se tiene preparación, cuando no se tienen argumentos. Cuando no se sabe. Sebastián.

Es lo que pasa cuando no se tienen candidatos, cuando todos se te niegan, cuando todos reúnen por fin el valor suficiente para decirte que no, que muchas gracias, que si sabes contar que no cuentes con ellos. Es lo que pasa cuando se improvisa, que tienes que subirte encima de la podredumbre para poder llegar a la altura del otro candidato.

Es lo que pasa cuando tienes que buscar a alguien que se deje lanzar en paracaídas para ser alcalde de aquel lugar donde aterrice. Es lo que pasa cuando cualquiera vale, que se confunde con el “todo vale”. Zapatero, Sebastián.

16 mayo 2007

Yo quiero que el Nápoles ascienda a la serie A

Verán, hace ya muchos años que decidí que el fútbol no me iba a interesar más, que jamás volvería a escribir cosas como esto que estoy escribiendo en este momento.

Y sin embargo, hoy al leer los despachos de prensa el corazón me ha dado un vuelco, mis cejas se han levantado muy notoriamente y creo que he dado un respingo en mi silla de trabajo. Acabo de decidir que deseo muy fervientemente que el Nápoles ascienda a la serie A del fútbol italiano.

El Nápoles está el tercero de la serie B y quedan cinco partidos para ser primero o segundo y ganar el ascenso directo, claro que también podría ser tercero y disputar la plaza con un equipo de la serie A.

Y, si el fútbol ya no me importaba, imagínese lo que me importa el fútbol italiano. En los momentos en que me “desfutbolicé” el fútbol italiano era una exhibición de empates a cero, de trampas y chanchullos, de ochenta minutos de nada y diez de marrullerías, faltas y empujones. Así que den por supuesto que en realidad el fútbol italiano me importa un bledo, pero quiero que el Nápoles ascienda.

Y no vean en ello nada sucio, nada amoral, nada indigno, nada que tenga que ocultar a Misanta. Y especifico muy enfáticamente que no hay en ello nada sexual, proclamo. Simplemente Sofía Loren ha prometido un strip-tease si su equipo asciende. Y antes de seguir adelante ruego al lector que vuelva a leer los dos primeros puntos de este párrafo.

Si una dama de su alcurnia, de su gracia, de su porte, de su elegancia, de su clase, de su calidad, de su distinción quiere mostrarse en carne mortal es porque puede. Y porque somos muchos los que admiramos su arte, su trabajo, su trayectoria y su saber estar delante de cien mil mirones. Aunque tenga 72 años.

Y vuelvan a leer los dos puntos antedichos, por favor.

Me estoy haciendo socialista.

Qué quieren que les diga, noto en mí una inquietud, una comezón moral, una excitación neuronal que me resulta absolutamente extraña y ajena. La cabeza no para de crear nuevas ideas, de buscar nuevas razones y de proponerme repetidas inquietudes. Yo no sé lo que me está pasando, algo muy gordo e importante está hirviendo en mi interior, porque por primera vez en mi vida (los pecados de juventud no cuentan) siento deseos de defender la causa socialista.

Sí, ya sé que estarán ustedes diciendo que qué oportuno soy, con lo que está cayendo y se me ocurre hacerme socialista. Precisamente éste es el momento, es la gran oportunidad, cuando vienen mal dadas, cuando hay que demostrar lo fuerte, lo maduro y lo decidido que uno es. Pero sí, mucho me temo que voy a abandonar la neutralidad que siempre me he exigido y voy a engrosar las filas de los que quieren una España mejor, más justa, más libre y más solidaria: Me voy a hacer socialista.

Y lo voy a ser porque quiero estar acompañado de los mejores, de los más rebeldes, quiero sentirme al lado de los débiles, de los indefensos, de aquellos que ven su ánimo atribulado, quiero combatir las injusticias, quiero combatir la violencia, responder a la crispación con serenidad, a los insultos con una sonrisa, a las pedradas con una flor.

Sí, porque quiero que De Juana, recuperado, fuerte y sano vuelva a la cárcel, porque quiero que Batasuna entregue las armas (digo bien, qué más da), cumpla las penas y se integre en la vida democrática, porque quiero un Estado fuerte, leal, justo y equilibrado, decididamente apoyaré a Gotzone Mora, a Rosa Díez, a Maite Pagazaurtundua, a Niko Gutiérrez y otros grandes socialistas como ellos.

11 mayo 2007

Aznar & Blair Incorporated

Blair se despide y se va como se fue Aznar, rechazado por los suyos que se deshacen de él como de un estorbo. Dos de los culpables directos de la guerra de Irak y sus muertes, sus injusticias y sus dolores podrían coordinar a partir de ahora sus dolorosos destinos, ay, cuánto desgasta el Poder, pero cuánto desgasta perderlo.

Lo que duele dejar de mandar, dejar de salir en los titulares de las portadas, lo que duele dejar de ser influyente. No se acostumbran nunca, por eso, del mal el menor, Blair va a seguir el edulcorado ejemplo de su amigo Aznar y se va a dedicar, también, también, a dar conferencias por el mundo.

Aznar y Blair... ¿juntos por el ancho mundo?

¿Van a hacer bolos al alimón...?

¿Utilizarán la foto de las Azores como cartel anunciador?

¿Cobrarán según los muertos que han causado?

¿La gira será financiada por las compañías petrolíferas que han sacado partido de la guerra?

Ahora que se ha demostrado que la razón argüida para la invasión era totalmente falsa ¿firmarán autógrafos a los familiares de los que han masacrado sin otra explicación mientras celebraban una boda o compraban en un mercado?

¿Asistirá Bush? ¿Presidirá la Reina de Inglaterra, la misma que acaba de acudir a EE.UU. en descarado apoyo, con su regia corona y su capa de armiño?

Antes estos personajes que ocasionaban grandes guerras recibían una sonoro nombre de la sociedad mundial y terminaban escondidos y perseguidos. ¿Ahora se paga por escucharlos? ¿Es posible que esta gente, mayo del sesenta y ocho, hippies, haz el amor y no la guerra, haya llegado a gobernar el mundo?

Respuesta: Que paren el mundo que me quiero bajar.

El Rey, imprudente.

Conste que a mí la monarquía me parece bien, al menos mientras no moleste. Lo que ocurre es que la república también me parece bien y me parecería mejor si no nos trajera recuerdos de quema de iglesias, por ejemplo, si en la memoria colectiva española la república no fuera una sucesión de desórdenes públicos que acabaron en cuarenta años de paciencia.

Lo peor que ahora mismo tiene la república es que habría que cambiar una monarquía con la que nos va bien, hay paz, progreso y mejoras sociales y cierto reparto de la riqueza. Sólo “cierto”. Sin embargo la monarquía tiene los pies de barro, buena parte del Parlamento está esperando el momento oportuno para lanzarse al trono. No sé si lo verán mis ojos pero me temo que el día del cambio constitucional llegará, me temo, sospecho, supongo..., yo apostaría a que Leonor I no llegará a subir al trono.

Y es fácil saber quiénes son los principales enemigos de la Monarquía, básicamente los que le han poyado en este desliz de ingenuo lenguaraz que ha tenido el errático monarca, que tanto ha dado que hablar en las últimas semanas. Ésos que tanto han alabado sus supuestas, y sólo supuestas, palabras de apoyo son los mismos que no pierden ocasión de sacar la bandera republicana, los mismos que le llaman “el ciudadano Borbón” y le niegan el pan y la sal cada vez que no pueden interpretar a su favor las palabras del monarca.

Porque hay que aclarar que Don Juan Carlos ya ha hablado con Rajoy y Zapatero para aclararles que no dijo, sólo, lo que dicen que dijo, que también añadió, y esto se oculta malintencionadamente, que no había relación con la actualidad española. Y es que hay que saber con quién se relaciona uno, a quién puedes contarle algo y a quién no hace falta darle cuatro cuartos para que haga de pregonero. Precisamente ésos son los que luego presumen de ser más amigos tuyos. Pa que te fíes. A ver si pueden sacarte la soga con la que colgarte.

Vade retro.

10 mayo 2007

“Larga vida a Castro” (Así nunca seremos un país serio)

Hace tan poco tiempo la encuesta del CIS, nada menos, nos recordaba que los políticos son nuestro quinto problema. Terrorismo, paro, los precios, la educación, échenle lo que ustedes quieran, qué más da, y....¡Los políticos!
Y encima van y nos regañan porque en Francia se vota más que en España. ¿Es posible que alguien quiera asimilarnos a Francia? ¿Será posible que algún francés quiera que nos asimilemos? ¿Estarán preparados los franceses por si nos asimilan?
Empiezo a convencerme de que España es un error de la naturaleza, una confusión de la Creación, una casualidad química que nunca reflejará su imagen en un espejo, una realidad abstracta que no produce sombra en el suelo. No tenemos parangón, no tenemos “países de nuestro entorno” a los que parecernos, con los que integrarnos. Perdón, perdón, permítanme que introduzca una matización: no me refiero a España, en realidad estoy hablando de nuestros políticos: Son un problema. Nuestro problema.
¿Con qué cara voy a votar yo, o mi vecino, o mi compañero de trabajo, o el criado del conde de ahí abajo o la señora de los lavabos? Oiga que en los últimos días me he encontrado con un político, ciertamente dimisionario y venido a menos, que pedía que le dejaran en paz si conducía y bebía... ¿Pero qué sentido de la responsabilidad tiene semejante personaje? ¿Sabe de lo que está hablando? Sabe a qué sociedad se está dirigiendo? ¿Y este señor ha sido un político serio, reflexivo y responsable? ¿Responsable? ¿De qué?
Pero es que otros dos ¿políticos? de nuestra inmarcesible izquierda nacional, anda que como para estar orgulloso de ellos, como para confiarles que cambien nuestra sociedad, se han descolgado con sendas declaraciones que demuestran a las claras, muy a las claras, qué diantre entienden ellos por Democracia.
Magdalena Álvarez, ministra de Fomento, estúpidamente enfrentada con Esperanza Aguirre por la inauguración de la línea y estación del metro que lleva a la T4, acaba de vomitar: “El único sitio donde podría haber estado Aguirre es tumbada en la vía o colgada de la catenaria”. Magnífico ejemplo de educación, respeto y en definitiva de democracia, eso pasa porque cada vez que entramos en el metro los ciudadanos andamos pensando quién fue el héroe nacional, el glorioso prócer de la patria, que inauguró cada estación, cada línea. Cabe suponer que incluirán estas manifestaciones para ser estudiadas en “Educación para la Ciudadanía” ¿O sería mejor educar a doña Magdalena para la ciudadanía?
Pero permítanme que pase a ERC, partido estrambótico desde su peripatético líder hasta el último de sus estrafalarios cargos públicos. ¿Estrambóticos, peripatéticos, estrafalarios? Joan Tardá, su exótico diputado ha cerrado su intervención contraria a pedir la libertad de los presos cubanos con un “Larga vida a Castro”. Y aquí me entran serias dudas de si hay que mandar a Castro o a Tardá a estudiar Educación para la... Democracia. Dicho de otra forma que vivan los dictadores, que vivan las dictaduras... si son de izquierdas, claro.
Y como se me está haciendo tarde y se acerca la hora en que mi vecina de enfrente se cambia de ropa enfrente de la ventana, abrevio para simplemente recordar muy de pasada que Agustí Cerdá, otro diputado de ERC, al hablar de la ilegalización de ANV manifestó que este hecho “está dando legitimidad a cualquier tipo de acción fuera del Estado de Derecho”.
O sea, que lo mismo que existe la televisión basura existen los políticos basura. Vaya luego usted a votar, hombre, y no se desanime.

09 mayo 2007

Puta España, puta Cataluña y puto Rubianes

Valga de entrada mi máximo respeto y total acatamiento de las sentencias de los jueces, y me refiero incluso a las que la misma sociedad rechaza porque no las entiende, desde aquellas que arrojan sombras de culpa sobre la violada porque llevaba minifalda hasta la actual causa contra Pepe Rubianes, el cómico-bufón de “la puta España”, que ha sido archivada por una juez (una “jueza” dice siempre el ignorante locutor del lenguaje políticamente correcto pero gramaticalmente ridículo) de El Prat, alegando que Rubianes no se refería “a España, nación, sino a una concepción de España", que el actor definió días después como "diferente a la democrática y constitucional" y propia del franquismo, según recuerda en la sentencia.

Desde tal respeto y el acatamiento, así pues, me conformo con que gente tan progresista, tan guay, tan socialmente bien aceptada por los contrarios a lo español, tan “à la page” de las conveniencias de la izquierda actual (y por lo tanto antinacionalistas españolas, pero aliadas de los nacionalistas regionales, qué maravillosa contradicción) se haya llevado un pequeño susto y hayan aprendido algo de la experiencia pasada.

Hablar mal de España es algo visto y fácil, basta con ser español. Reto a gente tan culta e inteligente, faro de Occidente, ariete de la progresía, azote de la España negra, caínitas intrépidos, a ir a Francia, ahí al ladito, y repetir experiencia sobre la tierra que le acoge.

Lamento dolorido que esta gente no pronuncie semejantes exabruptos dirigidos a la “puta Cataluña”, pero sólo a la “puta Cataluña” de los ultranacionalistas fascistas que impiden que los niños estudien en castellano, a la “puta Cataluña” que vigila en qué idioma se expresan los niños en los recreos escolares, a la “puta Cataluña” que controla en qué idioma imparten sus clases los profesores, en qué idioma rotulan los comercios o en qué idioma se prescriben las recetas médicas. Hombre, ya en una afán “internacionalista ibérico”, tampoco me importaría oírle hablar de la “puta Euzkadi”, pero refiriéndose sólo a la puta Euzkadi que agita el árbol, a la puta Euzkadi que recoge las nueces o a la puta Euzkadi que lleva al exilio a 200.000 vascos no nacionalistas.

Claro que para eso hace falta valor, no digo ya porque para este tipo de personajes el nacionalismo catalán es políticamente correcto (al contrario curiosamente que el nacionalismo español) y por lo tanto jamás osarán criticarlo, ni me refiero al valor necesario para resistir el acoso del extremismo nacionalista catalán, que se produciría en su caso, ni para resistir las consecuencias profesionales que le acarrearía tal osadía, destierro por siglos de todo acto político o cultural en Cataluña. Me refiero al valor necesario para remar contra corriente, el valor de mantener el tipo y no dejarse llevar por la facilona corriente social que les dicta lo que es políticamente correcto y/o conveniente.

06 mayo 2007

La madre que parió a España

Recibo visita de Cataluña, de esa montaraz Cataluña rural y europea y española y universal que aspira a convertirse en ejemplo de sensatez y ciudadanía. Alguien dijo, disculpen mi mala memoria, que los catalanes eran los más europeos de los españoles, yo también lo creo, hay sobrados ejemplos de ello en la cultura, en la vida social y en la vida política y económica.
Y me hablan de la ausencia oficial del idioma castellano, que no de la ausencia social, de la imposibilidad de estudiar en castellano, de la persecución de los carteles en castellano y me hablan entusiastamente de Ciutadans, el partido que se define como antinacionalista. Y me animan a defender, empleando al parecer el mismo entusiasmo, las argumentaciones políticas de Ciutadans de Catalunya.

Es la segunda vez que ocurre, hace un par de meses me llamaron de un periódico local diciéndome que había fuertes rumores de que iba a presentarme por un partido semejante a las elecciones autonómicas. Lo negué, claro. Faltaría más. Jamás nadie me había hecho la más leve insinuación. No soy antinacionalista, al contrario, defiendo con energía su actividad, su presencia, aunque no su protagonismo y desde luego no, ni mucho menos, su determinismo en la política actual. Sí me defino, hace tiempo que lo hice en estas páginas, como anticatalanista y antivasquista, lo que es muy distinto a ser anticatalán o antivasco. Qué más quisieran los nacionalistas vascos o catalanes que conseguir la equiparación entre nacionalista y catalán o vasco, qué error si los demás ciudadanos lo permitiéramos.

No sólo no soy contrario a ellos, sino que les entiendo perfectamente, si alguien quiere extender el bien y la justicia por el mundo lo más lógico es empezar por aquello que nos es más próximo, más conocido y más querido. El nacionalismo es un hijo del romanticismo, es decir del sentimiento y del afecto, su existencia es absolutamente normal mientras el Hombre siga siendo hombre. No soy antinacionalista.

Sin embargo el papel representado por estos vasquistas y catalanistas no sólo consiste en arrimar el ascua a su sardina, sino además en impedir que los demás comamos también alguna sardina de vez en cuando; no sólo se trata de autoafirmarse, sino de negar a los demás; no sólo se trata de exaltar su propia bandera y su propio idioma sino que además se trata de negar los de los demás. Soy contrario a estos vasquistas y catalanistas.

La mejor prueba de todo ello es la ausencia de Castilla del panorama político español. Hoy Castilla, la madre que parió a España, no existe porque un Estado débil, claudicante y agilipollado, ustedes perdonen, cedió ante dichos nacionalistas, dividiendo a Castilla en cinco regiones autónomas de baratija, que no pudieran influir en la marcha política, económica y social de España. En su lugar existen cinco regioncillas intrascendentes, insignificantes y carentes de influencia, que no pintan nada, como los nacionalistas catalanes y vascos quisieron, en la marcha de una España sometida, por eso, por eso, a las influencias de quienes con diez diputados determinan a las decisiones del Gobierno central, del Gobierno, supuestamente, de todos. ¿Acaso Madrid no es Castilla? ¿Y Toledo o Guadalajara? ¿Y Valladolid o Palencia? ¿Por qué no están todas en una misma autonomía? ¿A quién interesaba? Exacto. A eso se le llama parricidio político pero también suicidio, porque España se entregó en manos de una minoría que tiene una visión peculiar y significativamente pacata de ella.

Apoyo a Ciutadans en la medida, en la enorme medida, en que vienen a regenerar la podredumbre de la vida política española, con dramáticos personajes presidiendo nuestra vida, tomando decisiones por nosotros, presentándose para alcaldes enfangados en la corrupción hasta las orejas.... Ciutadans son absolutamente imprescindibles en el futuro como punto de referencia ética y como equilibrio en una vida política absolutamente ebria de poder. Eso espero. Si saben guardarse y no morir de éxito, parece que acertadamente han elegido ir despacio en su implantación nacional, les espera un gran futuro. Yo se lo deseo.
Pero si hay que definirme la palabra es castellanista, aunque suene raro.

03 mayo 2007

España, ¿para qué te quiero?

Nada excita tanto el celo democrático de los partidos como la proximidad de unas elecciones. Mucho antes de que suene la señal de partida se oye por doquier el alboroto propio de esta excitación cuasiadolescente. Antaño el grito popular era “Al ladrón”, ahora ha sido sustituido, o debería, por “Al corrupto”. O “Al corruto”, dependiendo de quién lo diga.
“Al corrupto” o “Al tramposo”, que para todos los gustos hay. Llevamos ya largo tiempo con muy graves denuncias, casi siempre ligadas al urbanismo excesivo, que enriquece a unos cuantos y empobrece a todos. España limita por todas partes con un ladrillo, vista desde el mar es una muralla de hoteles y apartamentos; desde el interior, vista desde el campo, es un agujero de golf rodeado de adosados. España, ¿para qué te quiero? Para construir, naturalmente.
El caso es que las denuncias se extienden por igual a la costa que a los escasos bosques que en el interior nos van quedando. Además afectan por un igual a ambos grandes partidos, ambos tienen alcaldes y concejales pillados con las manos en la masa, nunca más exactamente dicho. Sin embargo esas denuncias, en su mayor parte, parecen estar estancadas y PP y PSOE vuelven a presentar a los mismos presuntos corruptos en sus listas electorales. O a sus esposas, qué más da, quizá para que todo quede en casa. A veces me pregunto si no convendría impugnar ante el juez tanta lista viciada antes de nacer, si los que investigan a ASB y ANV no tendrían un huequecito para dedicárselo a los ediles del ladrillo. Sólo hoy, por fin, la noticia es que el alcalde de Pego es el primer cargo público que entra en prisión por delito ecológico. Albricias.
Y tampoco parecen tener solución las múltiples denuncias de trampas electorales. La España de Rinconete y Cortadillo no feneció con el Siglo de Oro, los actuales pícaros ya no hacen de lazarillos de ningún ciego listo ni tienen que trampear para subsistir, ahora militan en los partidos y trampean para ganar poder, que es la razón más indigna de trampear.
Hace ya tiempo, que se acusó al PP de Melilla de enredar suciamente con las papeletas para solicitar el voto por correo. La denuncia no prosperó y fue archivada, nunca más se supo de ella y a la prensa nacional no llegaron las excusas públicas que sin duda alguna pidieron los que se pasaron de frenada al denunciar.
Ahora los denunciados son del PSOE. Del Riojano y del gallego, concretamente, aún con asuntos muy diferentes y de muy diferente gravedad. Al PSOE de la Rioja se le acusa de precipitación al solicitar el voto, quizá una frase desafortunada, publicada antes de tiempo. Lo de Galicia... ahí llueve con más fuerza, Galicia siempre fue terreno abonado a la sospecha, cosas de la Historia. Lo de Galicia, digo, se acerca demasiado a comprar el voto de los emigrantes... ¡Y con dinero público! No cabe ya extrañeza ante la opinión generalizada de que los políticos son nuestro quinto problema.
Si en el caso del PSOE riojano puede tratarse de un descuido o de dejadez –no por ello deberá pasar en vano- en el caso del voto de los emigrantes gallegos es algo especialmente denigrante y sucio. Las reacciones de unos y otros partidos ante semejante espectáculo retratará ante la sociedad a sus dirigentes nacionales y a determinada prensa sectaria que, según su orientación política, ocultará el caso tratando de echarle tierra encima o aprovechará para sacar las uñas y lanzar dardos envenenados contra los rivales.
Dicen que eso es democracia.

01 mayo 2007

Una idea para el nuevo logotipo del Estado

Ya saben ustedes que se ha convocado concurso para buscar un nuevo logotipo para representar, en esta época en que priman los iconos, al Estado. El escudo de toda la vida no vale y debe ser sustituido por una imagen más moderna y atractiva. Alea jacta est.

Yo, en afán de colaboración y esperando me sea tenido en cuenta a la hora de mi declaración de Hacienda, también abro un concurso privado para añadir sugerencias a quien corresponda. Y quiero ser yo el que realice la primera aportación: sugiero que el Estado esté permanentemente representado por una cara que tenga las cejas de mister Bean, la sonrisa de Zapatero y el bigote de Aznar.

Puesto que soy especialmente sensible a las diferencias culturales del Estado se podrían realizar diversos acomodos a las correspondientes comunidades, añadiendo txapela, boina, barretina o sombrero cordobés según conveniencias y requisitos políticos de cada lugar.


Es más, dadas las circunstancias zapateriles por las que está atravesando España, esta brillante idea mía, a la que espero se sumen entusiastamente todos ustedes, tiene la ingeniosa adaptación de que, si las circunstancias vienen convenientemente dadas, a la cara siempre se le podría añadir un gorro frigio que recoja la nueva idea de España a la que caminamos.

Por favor, no me echen flores, ayúdenme a pagar a Hacienda.

¿Qué memoria histórica queremos recuperar?

Nunca he estado muy seguro de que este empeño en recuperar la memoria histórica valiera la pena. Cuando la Constitución hubo un acuerdo general en olvidar y perdonar. Pareció que con UCD y con los gobiernos de Felipe González y de Aznar todo ello seguía en pie. Y en estas llegó Zapatero y mandó revisar....

Entiendo que haya muchos españoles que se sientan agraviados con padres o abuelos “ajusticiados” por el bando franquista, hijos o sobrinos de aquellos que levantaron con su sudor, su sangre y su vida el Valle de las Caídos, por poner ejemplos.

No sé si esto, después de tantas decenas de años, tiene algún sentido, no puedo saber si a los herederos de aquellas víctimas les sirve de algo, si con ello sienten su honor resarcido, quizá porque mi padre que estuvo a punto de ser “paseado” pudo librarse, más tarde caer herido en la batalla del Ebro, curarse y engendrarme. No sé si con esta actividad reivindicativa tiene alivio su justo dolor... setenta años después. Tampoco sé cuánto afán de revancha hay en alguno, cuánto “ahora es la mía”, ni siquiera sé cómo no se intentó esto mismo en los gobiernos socialistas de Felipe González. ¿Por qué ahora, cuál es la diferencia con Zapatero?

Pero sí sé de sectarismo, sí sé de parcialidad y de imparcialidad, sí sé de equilibrio y de Justicia, sí sé de correspondencia. Y sé que ambos bandos fueron crueles e inhumanos con los contrarios, que en ambas retaguardias las disidencias estaban perseguidas y cobradas con pena de muerte. Lo que sí sé que si el Estado tiene que pedir perdón por unos lo tendría que pedir por todos, incluida la persecución religiosa, los asesinatos de sacerdotes por el mero hecho de serlo, la violación de monjas, la quema de iglesias, tanta destrucción, tanto dolor, tanto fuego aterrador. Lo que sí sé es que si vamos a recuperar la memoria histórica habría que recuperar toda la memoria, todas las memorias, sin parcialismo, sin parcialidad, ninguna es mejor que las otras.

Ni siquiera sé si este empeño no nos traerá otras complicaciones, otros recuerdos, otras reivindicaciones y más tarde otras y otras en una cascada de acontecimientos que nos lleve hacia atrás en el túnel del tiempo histórico.

Dudo, luego existo.

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