Palencia es una emoción:

31 marzo 2007

EL Gobierno no tiene quien le escriba

El Gobierno está loquito por tener carta. Eso mismo les pasaba a las mozas casaderas de mi pueblo especialmente en aquellos tiempos en que sus novios andaban haciendo la mili. Siempre les tocaba Melilla. No sé cómo se las arreglaban pero a la mayoría les tocaba Melilla. O Ceuta. Con lo cerca que estaba el cuartel de la provincia de al lado. Pues todos a África, joé. Y con la excusa de que estaba lejos y costaba mucho no escribían a su novia. Casi todas se lo creían y el novio volvía con otra y no quería saber nada de lo hablado previamente.
Al Gobierno le puede estar pasando lo mismo, que anda deseando tener carta de Josu Ternera (Loca) y éste anda como los de la mili: Armándola. Que les pillen pegando tiros de entrenamiento en un bosque de Francia , que les pillen pistolas, zulos y explosivo, que les pillen saltándose los controles me recuerda a los mozos de mi pueblo que andaban poniéndoles los cuernos a sus novias con chavalas de la provincia de al lado mientras les hacían creer que estaban destinados en Ceuta.
EL Gobierno no recibe carta ni en estos tiempos de correo electrónico. No sé si ETA le está poniendo los cuernos a Zapatero pero que lo están intentando…. bien seguro es.
Allá cada cual.

Patada del PNV y gol con la mano de Maradona


Acabo de llegar de los estudios de la televisión a los que suelo acudir invitado con regularidad para tratar asuntos de la actualidad. Como a veces los tertulianos somos demasiado deslenguados se nos ha ido el tiempo sin poder hablar de todo. Allí hemos pasado revista a lo de De Juana, a lo de Otegui, a lo del cafelito de 80 céntimos que ya he tratado más abajo y a un montón de cosas, pasando por la actualidad local, inauguraciones propias de este tiempo incluidas. Si me permiten el símil nos ha ocurrido como al presidente Zapatero, que nos alargamos tanto con cada tema que no da tiempo para tratarlos todos. Sólo que nosotros lo hacemos involuntariamente.
Así que yo que iba con la pretensión de hablar de la coz que el PNV le ha dado a la democracia me he quedado con las ganas. Eso sí, lo que no he podido decir lo voy a escribir.
Porque lo del PNV ha sido una patada en la línea de flotación de la Democracia. Ha sido no solamente un gesto de máximo desprecio, que eso es lo primero que hay que decir de toda patada al adversario, sino un gesto puramente fascista, ésa es la derecha extrema de la que a muchos nos gustaría oír hablar a Zapatero. Lo de imponer sus argumentos a base de patadas es precisamente fascista. O leninista, que tanto monta.
Y conste que no me estoy refiriendo a la salvaje agresión a Antonio Aguirre. No me refiero tampoco al selvático agresor ni a su mentecato, tosco, burro, rudo, grosero, zafio, bruto, cerril y agreste aspecto, que es exactamente el aspecto que acompaña a su mentecata, tosca, burra, ruda, grosera, zafia, bruta, cerril y agreste acción. Viendo la foto que acompaña a la noticia en la mayoría de los periódicos, dan ganas de limitarse a copiar y pegar todos los adjetivos que al respecto proporciona el D.R.A.E. en su versión en línea que tantas veces uno tiene que consultar, pero como la imagen de la jeta del tosco, burro, rudo, grosero, zafio, bruto, cerril y agreste agresor vale más que mil palabras prefiero evitarme la maniobra.
Lo que ha pasado más desapercibido y me apetece subrayar, siempre estás metiendo el dedo en el ojo ajeno, diría mi suegra, es la maniobra de encubrimiento y protección que ha desarrollado el PNV con la general complacencia del resto del rebaño político. Aquí no ha pasado nada. Sólo nos hemos defendido de unos ultraderechistas que estaba cometiendo el delito de contramanifestación.
Oiga, y esto ha colado. La gente se lo ha tragado. Que nadie ha protestado, que nadie se ha reído de ellos a mandíbula batiente, que nadie les está llamando protectores del fascismo. ¡Que es que están protegiendo a un tío que ha pegado una patada en… ahí, a un exmilitante del PSOE porque le molestaba que pensara de otra manera! Joé, qué suerte tienen algunos. Que va Llamazares y se calla y lo acepta, que no ha salido en los telediarios tronando contra la caverna derechista montaraz que la emprende a golpes con los disidentes. ¡¡Que Carod Rovira ha dado la callada por respuesta, que no ha hablado de Franco, ni del aguilucho apestoso!! La conclusión es que dependiendo de quien venga la patada es aceptable o no.
Tengo la misma sensación que cuando Maradona metió aquel famoso gol con la mano: que nos están engañando, que todos lo saben y no importa. Que se guiñan los ojos y se dan golpecitos semisecretos unos a otros con el codo. Que todos se ríen de nosotros. Que el árbitro lo sabe pero que a Maradona todo se le permite. Además al día siguiente todos los periódicos le elogian y hablan de “La mano de dios”. Tócate los cojones, con perdón, pero es que viene muy a cuento.
¡Ay, ángelamaríajuandetodoslossantos! ¡¡Ay, si el último, el más paleto, ignorante y retrógrado de los militantes del PP hubiera cometido semejante burrez!!! La de sopas de letras estilo ultraderechistasfranquistasnostálgicoscavernariosextremos que tendríamos que oírle a Zapatero. Ay, la bilis que expulsaría por su boca Llamazares; ay, lo que diría Arzallus sobresaliendo de su tumba en vida; ay, la saliva venenosa que gastaría Carod Rovira; ay, “Federico Jiménez” Polanco lo que soltaría en su antifranquista junta de accionistas.
Pero, qué quieren que les diga, como ha sido este mentecato, tosco, burro, rudo, grosero, zafio, bruto, cerril y agreste PNV todo se oculta mejor, aquí no ha pasado nada, con nosotros la violencia no tiene nada que hacer, podíamos haber pegado a siete pero sólo hemos pegado a uno (Les prometo que es verdad, eso han dicho).
No sin razón el PNV es un partido democrático, moderno, progresista, europeo, siempre imparcial, siempre defensor de los intereses generales… y el PP…, ¿Qué se pude decir del PP? ¡Hasta los dinosaurios eran más modernos que el PP!

29 marzo 2007

Vivir en la Moncloa es no vivir

A mí no me preocupa que Zapatero no sepa lo que vale un café. Qué más da lo que valga en las cafeterías de la Gran Vía si él por allí no pisa, ése es terreno de derechas, vade retro. A Zapatero le basta saber lo que cuesta ese café en La Jeroma, cafetería de tronío donde se da cita lo más granado del lumpen de mi barrio, donde todo el vicio del mundo se cita a partir de las seis de la mañana para mojar unos churros con chocolate. O para mojar lo que se pueda.

A mí no me preocupa que Zapatero no sepa lo que vale un café, en La Moncloa no los paga, se los sirve entre sonrisas y algodones un mayordomo vecino mío que responde al patricio nombre de Julio César. A mí lo que me preocupa es lo lejos que queda la Moncloa de las calles de Madrid y lo lejos que le pilla a Zapatero La Jeroma y lo lejos que le pilla la calle en que yo vivo. Vivir en la Moncloa es hacer oposiciones a no vivir, a permanecer aprisionado por sus altos y espesos muros, encerrado como Ortega Lara, pero en cárcel de oro y con Julio César sirviendo copichuelas de vez en cuando a los ministros que se dejan caer por allí a ver qué pasa con lo mío.


Lo malo de vivir en la Moncloa es desconocer el precio de los pisos, lo que cuesta la gasolina y lo lejos que queda el colegio de los hijos. Lo malo de vivir en la Moncloa es vivir en la Moncloa y vivir separado del envenenado mundo por un inmenso jardín de las delicias que hace de barrera estanca e impide que circule el aire de la calle, que lleguen las voces de los simples ciudadanos, nuestras aspiraciones, quejas y enfados. Lo malo de vivir en la Moncloa es que no llega el ruido de las manifestaciones en la Cibeles, lo malo de vivir en la Moncloa es que España queda muy lejos y sólo se la puede ver en las fotos de las portadas de El País, una España chachipiruli en la que de vez en cuando algunos se manifiestan sólo por puñetera envidia, porque saben lo bien que se vive allí dentro y quieren ser ellos los inquilinos. Así por eso se manifiestan desde la ingrata derecha extrema hasta esos jóvenes inquietos e impacientes que quieren tener casa ya mismo para no ver a sus padres más que los sábados al llevarles la ropa de la semana y recoger la propina.


Lo malo de vivir en la Moncloa es tener que salir a saraos y fiestas diversas como ésa que le organizaron ayer por la noche en Televisión Española para poder pagar el alquiler. Vives en la Moncloa y pareces muy importante pero has de salir igualmente a ganarte el sueldo, peleándote con cien españoles hieráticos y acomplejados que a la que te pillan en un renuncio te sueltan una fresca y te mientan a Franco. Con saliditas como las de ayer Zapatero busca poder pagar el alquiler de la Moncloa durante otros cuatro años. Otros, que viven en las chabolas de la autopista que ronda mi pueblo sin detenerse, se ponen en la puerta de la iglesia de los Carmelitas para pagar el alquiler, extienden la mano y al cabo de unas horas sacan para pagar un bocadillo en la Jeroma y recuperar fuerzas pa seguir recogiendo cartones al cierre de las tiendas.


Julio César también vive en la Moncloa pero sale más a menudo, no hay fin de semana que resista el ambiente almibarado de las sonrisas de Zapatero y aprovecha su día libre para acercarse hasta la Jeroma, moja lo que puede y luego le cuenta a su jefe cómo es la vida por el exterior. Su jefe le tiene prometido que igual un día se pasa por allí para conocer las necesidades de la otra España, esa subEspaña que no vota por si cobran y porque en su mundo-lumpen no informan de eso, quizá porque no importa porque no pagan. Todas las informaciones importantes de La Jeroma son siempre orales y básicamente se reducen a dos: “¿Cuánto?” y “¿Estás sano?”.


Eso sí, el café es a ochenta céntimos.

27 marzo 2007

Viva Francia, viva Ségolène, viva la Marsellesa

Y ustedes me sabrán perdonar el arranque gabacho que he tenido pero siempre he sido un pelín francófilo, qué le vamos a hacer. Aprendí francés con diez años, representé a Molière en francés con diecisiete y desde entonces poco a poco me he ido enamorando de Francia. A pesar de Francia, tal vez. Francia significó en mi juventud Europa, la cultura y cierta carencia de barreras, y no estoy hablando de política ni del franquismo de aquellos años. Tampoco de Marianne, ni del verano que nos pasamos en el pajar de mi tío. Francia era otra cosa, era el barrio latino y el Campo de Marte y la Catedral...
Y en éstas llegó Ségolène y mandó tocar la Marsellesa. Y todo el mundo se puso de pie y entonó el himno francés. Esta vez no había nazis y Rick’s debía haber cerrado porque ya no había que cobijar a la resistencia ni esconder ningún salvoconducto en el piano. Pero la candidata del PS francés ha decidido reivindicar el himno y la bandera como señas de su proyecto presidencial, como iniciativa fundamentalmente electoral. Lo ha incorporado a sus mítines y ella misma lo entona en ocasiones.
Y dice: “ La idea de la Patria, de la nación, del himno y de la bandera no son ni pueden ser patrimonio de la derecha ni de la extrema derecha. Forman parte de nuestra identidad, pero no deben emplearse con un enfoque excluyente, sino como un instrumento de conciliación y de integración”.
Yo, Pedro de Hoyos, casado y mayor de edad, en pleno uso (por el momento y mientras Polanco no diga lo contrario) de mis facultades mentales pido:
1. Hacerme francés desde hace cuarenta años,
2. Que Zapatero tome ejemplo,
3. Que Zapatero no la llame fascista ni “De Gaulleista”,
4. Que Pepe Blanco se ajuste bien las gafas, tome nota y aprenda.

26 marzo 2007

El boicot a PRISA

Me pide en otro lugar del blog uno de los amables lectores habituales las razones por las cuales creo que el PP se ha equivocado al boicotear a PRISA.
Creo que es urgente aclarar que hay dos antecedentes a este boicot. En ambas ocasiones ha sido el PSOE quien ha propuesto boicotear a Telemadrid y a la Televisión Balear, pero de estos boicots se ha hablado mucho menos por... ¿Por qué? Desde luego en el caso de Madrid el boicot ha sido un empeño personalísimo de alguien tan sectario, tan poco ejemplar y tan atosigante como Pepe Blanco que, curiosamente no parecía acordarse de su postura cuando ha criticado con toda su labia habilidosa, con su huera palabrería, la postura del PP. Criticar en otros lo que antes ha defendido para los suyos se llama parcialidad, sectarismo e inconsecuencia. Y seguro que podríamos encontrar nuevos sustantivos, pero dejo la opción a los lectores que seguramente manejarán el vocabulario con la misma habilidad que Camilo José Cela.
Personalmente he alabado en otro de mis trabajos la postura del expresidente Joaquín Leguina de boicotear el boicot a Telemadrid, acudiendo a sus platós cuando ha sido llamado. “Todavía soy un hombre independiente” dijo al presentador al ser interpelado. Si he criticado esa postura del PSOE la consecuencia me lleva a criticar la misma postura en el PP. En el caso del PP el alcalde de Madrid parece tomar una postura semejante a la de Leguina.
La prueba del error de Rajoy y sus asesores es que ellos mismos han empezado a suavizar su postura y a recular con cuidada cautela y a añadir matizaciones. De hecho al día siguiente Rajoy en su viaje de este fin de semana contestó a tres preguntas de periodistas del Grupo PRISA. Estoy seguro de que nada positivo ha conseguido el PP con esa decisión que también han boicoteado algún otro de sus diputados y senadores. Nada, excepto exacerbar los ánimos de quienes ya eran sus parcialísimos opositores, no hay más que ver el periódico de hoy. Su postura, siempre difícil de explicar y muy fácil de atacar incluso desde una demagogia demasiado elemental, sólo sirve para alimentar la imagen que de él quieren dar sus interesados enemigos.
Por cierto, que “El País” del domingo entre páginas y páginas de críticas al PP (el editorial, opiniones de los socios del Gobierno, del Gobierno, opiniones de la prensa extranjera...) no ha dejado ni un mínimo hueco para criticar con la misma proporción los boicots promovidos por sus fraternos amigos del PSOE. Diario ¿Independiente? de la mañana. Ya de paso, permítanme introducir una cuña para recordar que el todopoderoso dueño de PRISA insultó a varios millones de ciudadanos que votan PP o que acudieron a la manifestación “franquista”. A más gente en menos tiempo y con menos palabras no se puede ofender. Del libro ese de los récords.
El PP necesita defender su imagen en los mismos medios en que se le ataca, necesita hacer llegar su voz a los millones de clientes del grupo PRISA, necesita exponer sus posturas, necesita contrarrestar la contrapropaganda que se hace en los medios que no le son afines, necesita explicar sus decisiones y necesita no enfrentarse a un líder de opinión tan poderoso, parcial y sectario. Como lo demuestra su falta de crítica a los que antes que el PP han tomado idéntica postura. Por eso se ha equivocado un PP que no puede mantenerse indefinidamente en su postura mientras Polanco sí puede.

24 marzo 2007

La libertad de expresión puede ser una mierda

Empecemos por el principio: Si no fuera por la libertad de expresión yo no podría estar al frente de este ordenador, escribiendo para varios periódicos y para éste digital que está usted leyendo, amigo lector. Sin esa libertad no somos nada, no somos nadie. Somos lo que escribimos, somos lo que leemos, somos lo que pensamos.
Pero a la hora de hablar, de escribir, de expresarse no todo vale, no todo puede valer, no todo puede justificarse en nombre de la sacrosanta libertad de expresión. Todas las libertades, toda la Libertad, conlleva necesariamente la responsabilidad consiguiente. No puede justificarse cuanto se le escape a alguien de la boca en nombre de la Libertad. Libertad significa responsabilidad, la libertad de expresión no es un valor absoluto.
El caso de las caricaturas que insultaban al Islam por media Europa, que acaba de resolverse en Francia favorablemente para el dibujante, el de las fotos blasfemas del “genial” artista subvencionado por el gobierno de Extremadura, o el más reciente de “Federico Jiménez” Polanco ante la junta de accionistas de su empresa (Díganme si esas expresiones caben en la junta de accionistas de cualquier otra empresa) son una muestra de que la Libertad de expresión si no va acompañada de la correspondiente responsabilidad personal puede llegar a ser una mierda. Y ustedes perdonen mi libertad de expresión.
En nombre de la Libertad o de sus consiguientes libertades no puedo insultar a nadie ni faltar al respeto. Y si soy un locutor mañanero al que siguen centenares de miles de adeptos o un veterano empresario de la comunicación, con centenares de miles de lectores, centenares de miles de oyentes y millones de espectadores, tengo razones sobradas para mostrar mi responsabilidad ante tantas personas para las que soy líder y para las que significo algo. Se supone que algo elevado y digno. Y afirmar todo esto no significa dar ni un ápice de apoyo al PP ni siquiera suponer que haya acertado, que no lo ha hecho, en esta decisión contra el grupo PRISA.
Y que no se me diga que para esos casos está la Justicia, lamentablemente para cuando la Justicia pueda actuar el mal ya está hecho y es imposible recuperar el honor y el buen nombre del ofendido. La acción del sistema judicial no puede restaurar la justicia, simplemente. En nombre de la Libertad o de sus consiguientes libertades no puedo insultar al presidente del Gobierno ni acusarle de determinadas obscenidades mentales. Ni al presidente de la Oposición. Por mucho dinero que yo tenga, por mucho poder que yo tenga. Por muchos micrófonos que tenga a mi disposición. Se llame como se llame mi emisora. Me llame Federico Jiménez Polanco o Jesús de Losantos. Quizá en la liza política pueda consentirse determinadas exageraciones, quizá los políticos sean capaces de llamarse de todo y seguir sonriendo, pero allá ellos, allá sus responsabilidades y sus limitaciones. Si no hay un ejercicio de responsabilidad personal la libertad de expresión puede ser un contravalor.
Por cierto, decir que PRISA es neutral o quiere serlo y no puede es como si el locutor mañanero de la COPE dijera que... como si dijera... como si dijera lo que dice. Y si no que le pregunten a Hermann Terstch por su libertad de expresión.

23 marzo 2007

La COPE y el País barriendo para casa.

El PSOE está cargando sobre sus espaldas un muy fuerte repulsa de gran parte de la ciudadanía, sin embargo aún así se mantiene fuerte y con grandes expectativas de voto, en práctico empate con el PP. No hay duda de que el partido del centroderecha no está sabiendo llevar a su molino el agua del descontento de muchos españoles, esos españoles que están dispuestos a perdonar todo lo que haga Zapatero antes que votar al PP, convenientemente identificado (que es la gran esperanza de del telepredicador Polanco) con la derecha extrema, la caverna y el Franquismo. Ya puede haber una flor franquista en un bosque de banderas constitucionales que ésa y no otra será la foto que parezca en el País, que se repita en Cuatro y sobre la que se realicen horas de tertulias radiotelevisadas. Sectarismo. Más sutil y menos agresivo que en la COPE, pero tal para cual.
Polanco ha encargado a sus huestes defender el asediado Fort Zapatereision de los rostros pálidos de Rajoy. Y todo vale. Incluso ante la Junta de accionistas llamó guerracivilista al PP. Que hay que ser Federico para mentir de esa forma, para deformar de sea manera, para emborracharse de enemigos y grandilocuencia partidaria. Sectaria, repito. Ver para creer, algunos que ya no peinamos ni canas todavía nos acordamos de los orígenes de El País, Diario independiente de la mañana. No es que sea independiente de la mañana, es independiente de la verdad. Federico Jiménez Polanco, o sea.Se empeñan en llamarnos idiotas a todos lo que no comulgamos con las ruedas del molino del PSOE. Incluso a los que no comulgamos con las ruedas de molino del PP. Les interesa la España bipolar, la España crispada, la España del “Y tú más”, la España del conmigo o contra mí. Les interesa mantener más tensión con la caverna, con Franco, les interesa el Valle de los Caídos, les interesa el aguilucho que han de buscar como sea pa lucirlo en el ojal de la portada de cada día. “Miramos adelante” dicen los socialmunicipales, pero su brújula conduce indefectiblemente a Franco y a las islas Azores y una foto envejecida por el paso del tiempo.
La COPE y el País barriendo para casa, criticando el sectarismo de los demás sin ver la viga en el ojo propio, alimentando las taquicardias, retro feed back de la mala leche, improvisando cada amanecer el enfrentamiento nuestro de cada día. Todo vale en unos y en otros para ganar las próximas elecciones. Y luego las otras y las otras.
¿España? Que espere, ya tendremos tiempo.

21 marzo 2007

Jaime Ignacio del Burgo tiene razón

Del Burgo tiene razón, la guerra de Irak fue un inmenso, un monumental error. De Aznar, claro. Está bien que empiecen los populares a arreglar cuentas con los fantasmas del pasado. Y el fantasma no es Aznar, sino la guerra, conste, que más temprano que tarde los propios populares tendrán que arreglar las cuentas con quien les hizo perder unas elecciones y les metió a ellos y a todos nosotros en el galimatías actual en que está enfrascada España con su huero presidente.
Quizá para algunos haga falta recordar que fue una guerra basada en una mentira, en una inmensa manipulación, en un colosal embuste para embaucar a todo el planeta en los planes petroleros del amo del mundo. Una mentira que ha generado decenas de miles de muertos y que aún en la actualidad causa 100 muertos diarios en atentados terroristas. Recordemos que cuando en España hay dos muertos por terrorismo temblamos todos.
Hace bien Jaime Ignacio del Burgo en abrir la espita de los lamentos. Si hay suerte, para España y para su partido, muchos deberían seguirle hasta que a quienes todos sabemos les salgan los colores. El partido Popular necesita una regeneración, hacer borrón y cuenta nueva, para echar a andar sin el lastre de tan oneroso pasado. Lo malo de todo esto es que Del Burgo ha escogido el peor de los momentos políticos para pensar en voz alta, lo que le ha cerrado firmemente las puertas de su futuro político. Buena cuenta darán de él esos buitres políticos que no perdonan una. Los de su mismo partido, quiero decir.
El momento es el peor de los posibles por la proximidad electoral, cuando hay que cerrar filas como sea, el imperialismo de los partidos no admite ni titubeos ni fisuras ni el más leve asomo de crítica, véase cómo andan de calladitos los inconformistas del PSOE. ¿Dónde están Bono y Rodríguez Ibarra? Cerrando filas con los suyos. Pero también es muy inoportuno el momento elegido por Del Burgo porque por fin el PP empieza a sacar milímetros de ventaja a un partido socialista enfangado hasta las orejas en el caso Otegui-De Juana-Batasuna y presionado por una calle de la que se han adueñado las diversas versiones de las fuerzas conservadoras. Justo en este momento, casualmente electoral, un torpísimo Partido Socialista que no consigue explicar su trabajo de los últimos tres años ha tenido que mirar al pasado, a la torpe guerra de Irak, para oponerse a la Oposición e intentar salir de nuevo a flote. ¿Pero es que no hubo aniversario de esta guerra el año pasado? ¿Y hace dos? ¿O lo que no había hace una año ni hace dos era... elecciones? ¡Y Jaime Ignacio del Burgo solidarizándose con la táctica “retrovisora” de Pepiño Blanco!
Lo lamentable de todo esto es que haya esperado hasta ahora para expresar su inconformismo, tantos años después. Hablar a toro pasado es excesivamente fácil para alguien con tanta responsabilidad y tanta experiencia políticas. Tuvo oportunidad de protestar, de quejarse, de manifestar su desacuerdo y no lo hizo, calló y otorgó. Culpablemente. Ahora se da cuenta del error, ahora que él, su partido y España están en un atolladero. Bueno, cada uno el suyo, que son tres atolladeros heterogéneos. Qué imagen más diferente dejaría este político si esto lo hubiese dicho hace cuatro años, si hubiese tenido la honradez de abrir su corazón, levantar la barbilla e irse a casa cuando tal gesto todavía podría haber servido para algo.
Se ha hecho el harakiri político censurando una guerra que ya había condenado hasta el Papa, pero ¿para qué? ¿Para dar armas a sus contrarios?
Pobre, no es nada, no es nadie. Y a partir de ahora, menos.

Otegui y el manejo del tiempo

A me maravilla con cuánta oportunidad suelen hablar los políticos, con cuánta oportunidad suelen callar. El manejo del tiempo, de los tiempos, qué importante, cuánto nos puede enseñar el presidente del Gobierno.

Zapatero nos da siempre la lección de saber callar a tiempo: “¿Qué será de Navarra? Lo que los navarros quieran”. Y no hay quien lo saque de ahí. Saber callar. Otegui acaba de darnos la sabia lección contraria: Hay que saber hablar a tiempo. A Dios rogando y con el mazo dando, quiere presentarse a las elecciones de l próximo mayo y ya ha emprendido el camino que le llevará hasta las urnas: Es un "error" utilizar la "lucha armada" para conseguir la independencia del País Vasco. Eso se llama tener claras las metas y los caminos para conseguirlas. ¿Pero éste no es el antiguo jefe de un comando terrorista? Y aún mucho más: "No es posible construir un proyecto independentista si no es por las vías democráticas". Lo dicho, a Dios rogando y con el mazo dando. Todo por la causa, todo por las próximas elecciones. Manejo del silencio, manejo de las declaraciones, manejo del tiempo electoral... o es que, casualidad, hoy tiene que acudir ante un juez. ¿Estará en las próximas elecciones? ¿Apostamos?

(Oportunidad de los silencios, oportunidad de las palabras: La ministra de Cultura, Carmen Calvo, admite que la decisión sobre el canon digital, la sangría tecnológica que nos va a administrar este Gobierno, se va a retrasar sobre los plazos legales aunque sugirió que habrá que pagar. Eso sí, no dijo cuándo. Ni cuánto. Tiempo electoral, hay que saber administrar las decisiones por pequeñas que sean no vayan a restarnos votos. Cuando nos voten les joderemos, o sea.)

Administrar los tiempos, administrar los silencios, administrar las decisiones... Administrar los comunicados de ETA. Administrar las cien pistolas que va a devolver.... Administrar los votos que esto va a proporcionar... Administrar las otras trescientas que no va a devolver...
¿Alguien va a volver a preguntar a Zapatero por Navarra? Navarra sólo será lo que quieran los Zapateros.

20 marzo 2007

Burkas en Espa.. en el Estado Español

He aquí que se nos presenta una nueva batalla. Las fuerzas progresistas que movemos la sociedad y la hacemos avanzar acabamos de encontrar un nuevo objetivo para demostrar a ese caballo de Atila de la derecha extrema que tienen en nosotros unos firmes defensores de todas las razas y todas las culturas. Respeto para todos, por raros y marginales que sean, respeto para las mujeres que libre y voluntariamente han decidido vestir el burka, el niqab o el hiyab, hermosas prendas propias de sus lejanas culturas que la misma derecha intolerante que pisotea todas las decisiones de los ciudadanos pretenderá, ya lo verán, impedir que vistan en Espa... en el Estado.
No en vano ha sido uno de los periódicos tradicionales de la derechona cavernaria el que ha levantado la liebre, denunciando la presencia de miembras de alguna poderosa nación árabe vistiendo estas originales y simpáticas prendas en centros comerciales de Madrid y Cataluña. Debemos prepararnos para defender la Alianza de Civilizaciones, porque, no nos engañemos, éste y no otro es el decidido objetivo de este periódico que destaca por apoyar las posiciones más retrógradas de la oposición y por combatir, habitualmente con una sarta de mentiras, los puntos de vista del primer Gobierno que ha sabido defender con hábiles políticas progresistas a las mujeres de los ataques machistas de sus maridos, la mayoría de ellos votantes del Partido Popular.
Defendiendo el uso del burka defenderemos un Estado multicultural, enriquecido por las aportaciones de estas ciudadanas que se han visto obligadas a emigrar por la injusticia del capitalismo explotador. Y no nos dejemos engañar por los cantos de sirena de los habituales portavoces de esta derecha extrema que padecemos en el Estado. Oiremos decir que hay que prohibir, que hay que censurar, que hay que impedir... No se nos olvide que éstas son las posiciones habituales de aquellos que, aunque no se atreven a decirlo, en realidad querrían defender la dictadura de Franco porque para ellos es la única manera de sofocar la indomable libertad que el Partido Socialista está poniendo en las manos del pueblo soberano. Del Pueblo Soberano, quiero decir.
Y la habitual labia y los poderosos medios económicos de los voceros de los enemigos del pueblo nos envolverán la realidad para engañar a aquellos ciudadanos y ciudadanas más influenciables, haciéndoles creer que esas vestimentas tradicionales sofocan la libertad, que en realidad son un instrumento de dominio machista, que son una imposición religiosa y cosas así. ¡De Libertad religiosa van ellos a hablarnos a nosotros!, a nosotros que hemos tenido que salir en defensa de un pobre fotógrafo extremeño, atacado y vilipendiado por las fuerzas liberticidas con malas excusas que sólo buscaban cercenar la libertad de expresión y de creación, pilares de toda Democracia popular.
No os asustéis, españoles y españolas progresistas, defendamos a estas pobres mujeres de las agresiones de las mismas fuerzas que en las Azores decidieron atacar sus países, ahora hace cuatro años, defendamos la Alianza de Civilizaciones, defendamos las políticas sociales de Zapatero. El burka, el hiyab y el niqab sólo son odiados por las fuerzas de la derecha extrema y cavernaria, las mismas que odian todo lo que se sale de sus estrechos márgenes de tolerancia. No son imposiciones machistas ni religiosas, son muestras del folklore y de la cultura originaria de otros países que los hombres y las mujeres progresistas del Estado hemos de defender en nombre de la Libertad, en nombre del Feminismo, en nombre de la Tolerancia y del Respeto a todos. Y a todas.

¡Urka, urka, urka, todas con burka!
¡Urka, urka, urka, todas con burka!
¡Urka, urka, urka, todas con burka!
¡Urka, urka, urka, todas con burka!

19 marzo 2007

Las fotos blsfemas y la progresía oficial

Lo siento, lo siento. Detecto en mí cierta incapacidad para comprender algunas de las posturas oficiales de la progresía oficial de este país. No es redundancia, es verdad, hay quien vive de ser progre oficial. Que a estas alturas de la construcción de una sociedad de respeto me vengan José Saramago, Montxo Armendáriz, Miguel Ríos, Luis Pastor o Pablo Guerrero y otros cuantos más a los que profesionalmente admiro un montón a defender las ofensas de un autodenominado intelectual extremeño es para mandarles a todos al carajo. Uno, que tiene puestas en la izquierda muchas confianzas de mejora de la sociedad, tantas como en la derecha, da por supuesto que el respeto a los demás, a sus creencias, a sus opiniones y a sus sentimientos acompaña al espíritu de quienes saben que sus libertades y sus derechos, de expresión también, terminan allá donde empiezan los de los demás. Es norma imprescindible de la vida social.
La izquierda ha impregnado nuestra crédula juventud de un espíritu de honradez y limpieza, de respeto y de apoyo a las minorías... salvo a las minorías religiosas. Aquí andamos pensando que hacer publicidad con dos niñitas vestidas de mayores y con la cara maquillada es promocionar el turismo sexual y lo prohibimos: “Nene, caca” le decimos al publicista encargado, que hay que respetar, faltaría más, la infancia, santa infancia, del tercer mundo. No hacemos chistes de gangosos, de homosexuales o de enanos porque eso es burlarse de otros seres humanos tan respetables como el que más. Censuramos (con lo que a algunos les cuesta defender la censura, joé) otra publicidad de hombres aparentemente forzando a una mujer porque sentimos un infinito respeto por ellas y porque podría suponer una invitación a la violación, nada menos. Bienvenida esa censura, yo la aplaudo con frecuencia.
Pero no, a las personasa religiosas bien se las puede, ofender, nada de respeto para ellas, que aguanten, que aguanten, que para eso está la libertad de expresión. Pero ¿dónde queda la libertad de expresión del creador en los casos anteriormente descritos? ¿Acaso no se la elimina en nombre de otros bienes más elevados como el respeto a las minorías? Porque la libertad sólo puede tener un límite, la libertad de los demás. Yo no puedo quejarme de que ofenden a las personas de determinada raza o de determinado origen si no defiendo a las personas de determinadas ideas.
José Saramago me parece un escritor plasta, muy plasta. Eso no quiere decir que lo sea; antes al contrario estoy marcando mis limitaciones culturales, lo siento. Pero que sea, sin duda, un gran escritor no quiere decir que siempre tenga razón, que acierte cuando habla de cosas terrenales ni siquiera que sea objetivo ni neutral, que debería ser su primera tendencia, su búsqueda más fuerte, su más alta pretensión. Respecto a los otros firmantes... qué puedo decir, que unos son muy buenos músicos (anda que no he bailao yo en la disco de mi pueblo con sus canciones), buenos cineastas, que son muy de izquierdas.... pero que inteligentes, muy inteligentes... no deben ser.
Digo yo que si en nombre de esa libertad de expresión pudiera yo decir cuanto se me pase por la cabeza dónde andarían mis vecinos de arriba, el jefe del subsector de tráfico de Matalascañas de Campos y ese vecino que siempre deja abierta la puerta del ascensor en el noveno piso. Si no pusiéramos filtros, de educación, de respeto, de convivencia en definitiva, no nos permitiríamos un minuto de respiro nunos a otros, nuestro mundo sería insufrible.
Uno, que está prendado de las teorías de la izquierda, de algunas de las teorías de la izquierda, se tiraría de los pelos si pudiera al observar sus prácticas, sus malas prácticas, su pésima realidad.
Ay, si todo fuera predicar sin tener que trigo dar.

El silencio de los corderos socialistas

Los partidos políticos se han convertido en la cobertura de los más cobardes o los más entregados, nunca nadie cuestionó nada desde el interior de uno de ellos. Quizá sólo lo está haciendo Rosa Díez, con lo poco que le queda en el seno del PSOE. Que hay que estarse quieto y no molestar para progresar vale para todos los partidos, que exigen a sus militantes cerrar filas, asumir lo que le pongan por delante y callar.
Y eso es lo que lamentablemente está ocurriendo en el PSOE. Cuántos desacuerdos insinuados –Bono, Guerra, Ibarra, el propio González- se vuelven apoyos incondicionales en cuanto el protagonista intuye que hay un micrófono cerca. Callan luego cabalgamos podrían decir Pepe Blanco y Rodríguez Zapatero. Tragan luego sigamos, podían añadir. Porque el asunto de ETA, las no-negociaciones, el atentado de la T-4, De Juana, Navarra y los navarros están conformando una actualidad insistente que no le conviene al partido en el poder y que limita sus posibilidades de éxito. Por eso callan, tan cobardemente, quienes anteponen su partido a España cuando ya nos queda apenas un año de legislatura.Si acusan al PP de mentir en estos temas del terrorismo lo tienen fácil los socialistas: Luz, taquígrafos y claridad, mucha claridad al respecto, algo que escasea en las apariciones de un gobierno que se defiende atacando al contrario, en vez de mostrar contundentemente las razones por las que ha obrado desde un primer momento. Una prueba: ¿Por qué se esconde Zapatero permanentemente detrás de Rubalcaba? ¿Por qué salen éste o de la Vega a dar la cara por él? Que se dejen de presentarnos vídeos, esta semana parece que toca otro “made in Pepe Blanco”, y que salga Zapatero a hablar, pero a hablar y decir algo consistente, algo creíble, algo que nos oriente en estos tiempos de tribulación.

18 marzo 2007

La “Radio Televisión Española” de Superzapatero

Me llama la atención uno de mis blogueros habituales sobre otra parte más de las declaraciones de Rodríguez Zapatero a Onda Cero hace ya unos días. Esto de la prensa digital es lo que tiene, que los “posteadores” van y te enmiendan la plana con sus razones, sus explicaciones y sus motivaciones, algo que lamentablemente no es tan fácil en la prensa de papel, mucho más encorsetada por el factor tiempo.
En este caso el lector-compañero-corresponsal me advierte sobre la falacia –es palabra mía- de las declaraciones del Presidente del Gobierno sobre la pluralidad de Televisión Española. Y aquí nuevamente he de concluir que Zapatero es tan mal político como todos los anteriores. O tan bueno, según se considere si un político puede no decir la verdad a sus ciudadanos.
Es como los demás, me parece a mí, porque creído de sus superpoderes se autoconvence de la realidad que más le interesa. Que más le interesa subjetivamente, claro. Unos nos iban a dejar una España que no la iba a conocer ni la madre que la parió (¿sería una alusión a Castilla?) y para otros España iba bien. Seguramente no es una cuestión de honestidad, sino del color del cristal con que se mira la vida. Los políticos siempre la miran con gafas de color rosa, seguramente las heredan unos de otros. O puede que sea el síndrome de la Moncloa, que sea, vaya usté a saber, de color rosa.
Que Televisión Española sea plural y no defienda al Gobierno de turno es como la cuadratura del círculo, es como ese vecino mío que todas las semanas se va de putas y al cruzarse en el ascensor siempre dice que se va a ligar. Todo mentira, claro. Lo de Zapatero y lo de mi vecino. Toda la ciudad sabe ya las veces que ha tenido que ir al médico a cuidarse la entrepierna, que ni con eso tiene cuidado el hombrico. Pues con Zapatero y la tele gubernamental es más de lo mismo, no hay quien se lo crea. La televisión de un Gobierno será siempre la tele del Gobierno, sin importar por qué curioso y complicado procedimiento se elija al director general. Al final los que tienen que seleccionar las noticias, los minutajes de cada una y las imágenes que han de ilustrarlas saben para quién trabajan, saben quién es su jefe, saben quién manda “aquí” y quién toma las decisiones de prolongar y renovar contratos. Y no es el pueblo.
Que la televisión de todos sea la televisión de todos es un imposible y además no puede ser, como dijo no sé quién. La televisión será siempre de quien tenga el poder de contratar y despedir. Lo de la libertad tan absoluta como pretende Rodríguez Zapatero no existe casi en ningún medio. Debo decir sin embargo que quien esto firma no ha tenido nunca ningún problema de censura ni en este ni en ningún periódico.
Superzapatero se cree sus propias ilusiones ópticas, sonoras, olfativas, gustativas y táctiles, no conviene hacerle mucho caso, creo yo, no por socialista, sino por presidente del Gobierno que debe por encima de todo defender su propia obra.
¿Pruebas de todo ello? Cada vez que hablan de una manifestación contraria.

17 marzo 2007

EL culo de España

Me confieso seguidor de Carlos Herrera, me entretiene, me informa y me ayuda en esas difíciles horas del despertar. No suelo seguir sus entrevistas, no resisto a ningún entrevistador, lo siento, pero la de Zapatero era diferente. Y eso a pesar de que el resultado lo sabíamos todos: Zapatero se iba a escapar sin soltar prenda que no le interesara soltar y no iba a proporcionar ningún titular importante en sus palabras. Zapatero fue valiente, acudió a una radio “enemiga” a pecho descubierto, pero en realidad no mereció la pena, se lo podía haber ahorrado.
De todo lo que dijo, algunos lectores ya me conocen, lo que más me llamó la atención fue que repitiera varias veces eso de que “Castilla y León son Comunidades Históricas”. En este momento me hubiera gustado estar al ladito de Herrera y darle ese leve codazo que se da cuando se quiere avisar a alguien. ¿A qué Castilla se refería? ¿A la de la mitad norte o a la de la mitad sur de España? ¿Piensa que hay dos Castillas? ¿Una? Entonces... ¿por qué permanece sin actuar dejando que Castilla esté dividida en varias autonomías? ¿Se atrevería a hacer lo mismo con Andalucía, Cataluña o Galicia?
Más... si somos tan “históricos” ¿por qué somos una autonomía de la señorita Pepis? ¿Por qué no se pone al frente de su autonomía (¿es poco para él? Otros socialistas, Maragall, Patxi López, no piensan así de su región) y la pone a liderar España?
Claro que Castilla es la Comunidad más histórica de toda España... si extendemos la historia más allá del año 36, que es donde la limitan algunos interesadamente. Señor Zapatero, yo me siento tan orgullosos de ser castellano como sus socios nacionalistas de ser catalanes, por ejemplo. Sólo que nadie en Castilla pone ni jamás pondrá en cuestión al conjunto de España. ¡Pero si fuimos nosotros los que la parimos!
Usted nos avergüenza, señor Zapatero, con usted y otros como usted, Aznar no se queda atrás, Castilla es el culo de España, el desierto, la “desindustria”, la despoblación, el abandono. Así pagamos, desde Franco, las culpas de haber “fabricado” España, una España de la que siempre otros han sacado las ventajas, mientras nosotros nos dedicábamos a emigrar a otras regiones o países de Europa.
¿Pero no se supone que el socialismo defiende siempre a los más débiles? Pena de no haber estado al ladito de Carlos Herrera.....

13 marzo 2007

Volverán a llovernos los ataúdes (ETA también vota)

Estamos en manos de ETA como antes lo estuvimos en las de Al Qaeda. Esta manifestación del pasado sábado y la que se prepara en Navarra van a ser fácilmente contrarrestadas por el PSOE con la que ha convocado para el fin de semana que viene contra... ya no me acuerdo contra qué, hay tantas últimamente que al ciudadano de a pie le hace falta una agenda para programarse el finde. La semana pasada, contra la guerra de Irak; la que viene en apoyo a la de Afganistán; la siguiente contra los cortes en el suministro eléctrico y la otra contra las centrales nucleares...
El efecto publicitario y propagandístico de una manifa se neutraliza con otra. O con las que haga falta. A pesar de disponer de su firma en el BOE y del apoyo que sus socios mediáticos le proporcionan el Gobierno no tiene el futuro perfectamente claro y en las encuestas no consigue separarse del partido de la oposición, mal dirigido y mal representado por Rajoy. El Gobierno está mordiéndose las uñas a la espera de la próxima carta que le escriba ETA anunciando el abandono de las armas, según dicen los infiltrados de la prensa en los más altos niveles de la Administración Zapaterista. La cuestión es si los españoles están suficientemente indignados o no con Zapatero como para disculparle lo de De Juana a cambio de que ETA abandone las armas. Permanent, definitiva e irreversiblemente, supongo. ¿Se imaginan el triunfo del PSOE? ¿Será por eso que los socialistas que critican en privado a Zapatero le apoyan en público?
¿Pero es lo mismo un abandono de las armas que su entrega? ¿Lo uno implica lo otro? ¿Va a valer un “Prometemos que vamos a ser buenos y no las vamos a tocar nunca más”? En cualquier caso ésa será la gran baza que está dispuesto a jugar un Zapatero al que ya le empieza a molestar su íntimo amigo y ministro del Interior. ¿Pero, tratándose de ETA, puedes estar en desacuerdo con tu ministro del Interior, puedes tener en contra al primer encargado de la lucha antiterrorista? Porque si no llega la carta de ETA volverán a llovernos los ataúdes, ya saben los terroristas que con unas cuantas bombas en el momento oportuno pueden cambiar nuestro gobierno, pueden cambiar nuestro voto, pueden cambiar nuestro futuro. ETA también vota.
Con cartas o con ataúdes, pero vota y enseguida vamos a saber qué gobierno le interesa.

12 marzo 2007

Yo no defiendo la "Nación Española" de Rajoy

Lo malo de la situación actual es que parece que estás obligado a ser del PP o del PSOE. Rajoyano o zapateril, caramba. Como si no hubiese otro remedio, otras alternativas, en esta España polimórfica que ser necesariamente del Real Madrid o del Barcelona, como si yo no pudiese ser del equipo de mi pueblo, pongo por caso. Como si no hubiese otras posibilidades a las que apuntarse. Guatemala o Guatepeor, escoja usté.
Lo malo está en que si criticas lo más mínimo la política del Gobierno, como si no hubiese razones para ello, automáticamente quedas identificado con el PP. ¿Pero qué política es ésta? Lo malo está en que si apoyas cualquier aspecto mínimo de la política del PSOE automáticamente pasas a ser un miembro más de la izquierda. Lo malo está en que todos quieren no sólo tener razón, sino tener toda la razón, despojar de la más mínima posibilidad de acierto al contrincante. Nos están pintando una España en blanco y negro, negando el arco iris, negando el resto de posibilidades de la paleta del pintor, negando la gama de posibilidades que presenta la naturaleza en esta primavera que ya se huele.
Yo no defiendo la España zapateril, la España desequilibrada, la España del embudo, la parte ancha para las autonomías más ricas y prósperas, la parte estrecha para los más atrasados, despoblados y desindustrializados. No defiendo una España para cuyos políticos es tan extremadamente grave, definitivamente preocupante y radical un estatuto de autonomía al que luego los votantes dan la espalda. Pero tampoco defiendo la España del PP, no me gusta la España que habla catalán en la intimidad cuando el Gobierno de turno necesita determinados votos, prefiero la España que hable catalán cuando le da la gana, en la intimidad o en público, pero sin depender de lo que decida un gobierno regional de una esquina de España.
El caso es que parece necesariamente que ambos partidos quieren tener siempre la razón y toda la razón, y para ello tienen organizadas y distribuidas sus influencias económicas y mediáticas, que les ríen las gracias, les bailan el agua y les hacen los coros, siempre carentes de neutralidad, lejos de la independencia y de la asepsia. Y el españolito, algún españolito, se cree que está obligado a defender contra viento y marea todos y cada uno de los diferentes aspectos que conforman la política del momento. Imposible para un conservador admitir que el PP pudo haberse equivocado en no sé qué decisión, no digamos ya si la decisión la hubiese tomado el endiosado Aznar. Imposible para alguien que se tiene como progresista admitir el más mínimo error en la gestión de Zapatero, inmarcesible líder supremo. Mecagüen la España polarizada que nos quieren vender unos y otros
Hay otras posibilidades, hay otras elecciones, hay otra España, que no pertenece a ninguno de los dos partidos, que admite que unos y otros se pueden equivocar un día y acertar al siguiente, que la verdad, la razón y el acierto no son patrimonio permanente e inamovible de ninguna opción política, otra España que se niega al dualismo, al “conmigo o contra mí”, una España que no admite los desaciertos de Zapatero sin arrojarse sumisa en los brazos del PP; una España que piensa por cuenta propia sin dejarse comer el coco por los cantos de sirena que le niegan el pan y la sal al Gobierno, una España que puede ir a la manifestación del sábado sin creer que la salvación de España depende de Rajoy, el único profeta que puede salvarnos de la desaparición de España. O que puede quedarse en casa, criticar al PP, sin bendecir cada palabra y cada acto que sale del Consejo de Ministros.
El panorama español está lleno de opciones políticas minoritarias y dignísimas y bien preparadas, sólo postergadas por el poder económico y mediático de los dos grandes partidos depredadores.

10 marzo 2007

Sobran razones para manifestarse contra Zapatero.

Pablo es un chavalote de ocho años que era el jefe de la pandilla hasta el verano pasado. El último agosto llegaron a su pueblo dos familias nuevas cargadas de hijos. A partir de ese momento no sólo perdió su jefatura “pandillar” sino que además ha sido condenado al absoluto ostracismo por los nuevos jefes. Ahora mismo anda solo y perseguido por los que antes eran sus amigos. “Lo malo de ser el jefe es que te lo crees y te crees que va a ser pa siempre” me dijo el otro día cuando yo trataba de consolarle.
Es lo que yo digo, que lo malo de ser presidente del Gobierno es que te lo crees y que piensas que nunca vendrá otro más fuerte que te pondrá de patitas en la calle. Entonces empiezas a pensar que el resto de la pandilla está equivocada, que ya te harán caso cuando te necesiten y entonces verán cuánto dependen de ti, verán quién es el más listo, el mejor y el más fuerte. Eso es lo que le pasó a Aznar por enfrentarse a todo un pueblo echado a la calle. Que se creyó que nadie le iba a apear del burro y que todos íbamos a reclamarle que volviera dirigir nuestros pasos con su áureo e inmarcesible estilo de gobierno.
Sobraban las razones para manifestarse contra aquel Aznar, como sobran las razones para manifestarse contra este Zapatero. Es lo que tiene el gobierno, que te crees predestinado para dirigir los pasos de la plebe aunque la plebe no se deje. Seas de derechas de izquierdas, de arriba o de abajo. Debe ser contagioso, porque que yo recuerde le pasó también a Felipe González, tal vez sea algún microbio o alguna bacteria infiltrada en los tapices de la Moncloa, pero ya ve usted cómo les afecta a todos por igual. Terminan por enfrentarse a quien debe mantenerlos, a quién es su jefe natural y por ello tiene la potestad de despedirles del trabajo.
Hace tiempo que tengo escrito en este mismo blog que Aznar cometió dos errores: Ése de enfrentarse a toda España por la guerra de Irak, una de las más injustas de las últimas décadas, y designar a Rajoy como sucesor. Sólo en los errores del gallego puede entenderse que ambos primeros partidos están más o menos equilibrados en las encuestas de votos, no se entiende de otra forma. La cerrazón de Zapatero (A cualquier persona medianamente preparada han de llamarle la atención sus discursos hueros, plenos de retórica y de alusiones grandilocuentes pero vacías de contenido real) y su distanciamiento de la realidad, de lo que la calle quiere y de lo que en petit comité le dicen sus grandes líderes regionales debían haber servido para que otro líder hubiera llevado ya al PP a superarle por muy amplio margen.
Que el PP no lo haya hecho, teniendo en cuenta la gestión de Zapatero con el tema de los estatutos de autonomía, con la negociación guadianesca con BatasunETA y su enfrentamiento actual con sus propios compañeros de partido es sólo muestra grave del segundo error de Aznar. Hay razones sobradas para manifestarse contra “Zapathuero”, pero yo no voy a ir, no con este PP.

09 marzo 2007

Rodríguez Ibarra, ¿falta de valor o falta de personalidad?

Yo tengo en mucha estima a Rodríguez Ibarra, sólo un par de post más abajo encontrará el lector alguna de las alabanzas que le echo en ocasiones. Pero la verdad es que hasta sus admiradores nos empezamos a cansar de esa táctica suya ya tan gastada que comienza mostrando sus alborotos y exabruptos, sus cataratas de gestos desmedidos y arrebatados y que, una y otra vez, terminan por convertirse en suaves lagunas de bellas aguas calmas y mansas.
Rodríguez Ibarra se ha convertido, como tantos otros en un cero a la izquierda en el PSOE. No pinta nada, ya no es ni un estorbo, se queda en un simple próximo “jubilao” de oro que ya no llega ni a elemento decorativo representativo de otras etapas ya pretéritas del partido. A Rodríguez Ibarra no le ha jubilao su mala salud, le ha jubilao Rodríguez Zapatero y él, con la experiencia que dan los años y las múltiples batallas libradas en ejecutivas y comités surtidos de los que ha formado parte, se ha limitado a tomar nota, entonar el adiós y subirse al carro del vencedor para mantener en los últimos momentos las glorias pasadas.
Yo creía que era un espíritu libre a la manera de Leguina, Rosa Díez, y algunos otros socialistas con personalidad, aunque sodomizado por la disciplina de partido, algo a lo que los demás citados se niegan. Yo creía, puesto que es uno de los pocos socialistas a los que no empalaga hablar de España como nación y patria, que para él ser socialista era una manera de servir a España, de defender sus intereses generales al tiempo que los de la clase trabajadora.
Pero, no, una vez más repite sus marchas atrás, a sus arrepentimientos, érase un hombre sumido en el arrepentimiento socialista perpetuo. A sus habituales reculeos en cada ejecutiva socialista ha añadido el de ayer mismo, al manifestar que intentó «influir» para que el Gobierno de la nación dejara morir al etarra José Ignacio De Juana Chaos, porque pensaba que era lo correcto en ese momento, pero que se ha «plegado» a las posiciones del Ejecutivo porque siempre tiene más información. Las palabras “influir” y “plegar”, convenientemente entrecomilladas, son suyas, claro. Y pregunto yo si nuevamente se plegará por falta de valor para oponerse a lo que diga su Líder Supremo o por falta de personalidad.
A elegir por el lector.
(Y también pregunto... ¿por qué ha tardado tantos días en iluminarnos con su posición al respecto de lo de De Juana Chaos?)

EL PP manipula el lazo azul

Este blogero ha defendido en numerosas ocasiones el derecho del PP a usar en sus manifas la bandera de España. Sólo la ceguera y la parcialidad de cierta izquierda pueden criticar que unos españoles usen lo que es de todos y para todos; nadie impide al PSOE y a otros partidos usarla también en sus mítines y manifestaciones, como ocurre con toodas las izquierdas de Europa, ninguna renuncia estúpidamente a sus símbolos nacionales como hace la izquierda española, nadie les impide que asuman y hagan propios aquellos símbolos que tanto dicen defender. Eso es exactamente lo que han hecho ahora con el lazo azul, cuya uso exclusivo por el PP han intentado impedir. ¿Por qué no sucede lo mismo con la bandera y el himno de España, por qué no lo intentan a ver qué pasa?
Pero el caso del lazo azul es muy distinto, aquí se equivoca el PP, aquí sí se apropia de algo que nació con un fin determinado y fue concebido por unas personas en concreto, “Gesto por la paz”, que en realidad son los padres intelectuales del lazo y, si se me permite la expresión, tienen el “copyright” del invento. Lo que pretendió ser un símbolo de unidad contra ETA y Batasuna, esos matones mafiosos que aterrorizan a todos los que no piensan como ellos, puro fascismo-leninismo, está siendo utilizado contra otro partido democrático, equivocado o no, desde luego enfrentado a una mayoría de los ciudadanos, pero que está en el gobierno.
El PP manipula lo que otros inventaron para unir a los demócratas con el fin de dañar a otro partido democrático. No es honesto, no es justo.
Se equivoca el PP.

08 marzo 2007

Joaquín Leguina y los hombres (y mujeres) libres

Confieso que disfruto como cerdo en revolcadero cuando leo sobre los pocos espíritus libres que van quedando en los partidos. Siempre me han llamado la atención aquellos que no siguen a machamartillo las directrices de su propio partido, aquellos que se pasan la disciplina parlamentaria por lugares que prefiero no explicitar. Me encanta cuando Celia Villalobos le hace un corte de mangas a su partido y vota lo que le sale de las entretelas. Me encanta cuando Rodríguez Ibarra amenaza con echarse al cuello de algunos de sus compañeros. Me encantan los versos libres con los que van componiendo la política José Bono, que siempre se queda acobardado sin rematar la faena, y Ruiz Gallardón, que incluso estuvo a punto de echarle aquel famoso pulso a su partido.
La disciplina de partido será necesaria, lo dudo, pero es increíblemente aburrida y predecible, pura cuestión de matemáticas: Tantos diputados tienes y tanto vales a voto por diputado. Punto.
Quizá por eso admiré, cuando las elecciones catalanas, a Ciutadans, porque amenazaban con enviar todo esto a la puñetera calle, por echarlo todo abajo y empezar de cero este establecimiento de todo a cien que llamamos España, porque pretendía revalorizar un sistema político que se había convertido en una cucaña resbaladiza y peligrosa para el ciudadano de a pie. Por eso admiro a los actuales socialistas que se rebelan, empezando por los semiocultos que se están yendo en silencio del partido en Cantabria.
Por eso me encanta Rosa Diez, por su lucha en solitario contra esos montaraces gigantes disfrazados de molinos de viento que son las estructuras férreas de los partidos, pensadas para controlar la respiración y los latidos de sus militantes. Por eso me encantan todos los socialistas que se salen del carril huevero por el que circula su partido. Y mira que tiene mérito ser concejal en el País Vasco, tener que llevar escolta permanente y enfrentarse hasta con el partido que tradicionalmente ha sido tu refugio y tu segundo hogar.
Por eso me encanta Joaquín Leguina, olé tus bemoles, que fumándose (siempre en lugares autorizados, supongo) las órdenes de su Partido Socialista de Madrid, acude a las emisiones de Telemadrid, canal vetado por el partido zapateril, en tantas ocasiones como es invitado. El señor Leguina acudió el pasado lunes al programa ‘El Círculo a primera hora’. Comentando que su presencia en el canal autonómico podría generar su correspondiente polémica, respondió: “No sé por qué, ¿cómo no voy a venir ahora? ¿Por qué? ¿Porque ha dicho no sé quién no sé qué? Yo soy un hombre libre, todavía”.
Y yo, qué quieren que les diga, cuando alguien se mueve arriesgándose a no salir en la foto le admiro. ¿Ustedes no? Que viva la disidencia, que viva la vida viva, que vivan quienes no se callan, quienes no se conforman, quienes no se amilanan, quienes tienen independencia para sentirse libres, quienes se quejan de las dictaduras, vengan éstas de donde vengan, como si vienen de sus propios amigos y conmilitones.

04 marzo 2007

Y el PSOE volverá a arrasar

Disciplina de partido lo llaman, yo creo que es una de las peores noticias de la democracia. Lo ocurrido ayer en el Comité Federal del PSOE, donde todos los participantes se unieron como una piña ante su jefe Rodríguez Zapatero me recuerda situaciones parecidas ocurridas cuando el PP nos metió de hoz y coz en la guerra de Irak. Ésa es una de las razones por las que jamás he querido militar en ningún partido, no se puede pensar por cuenta propia, tienes que asumir, cueste lo que cueste, pienses lo que pienses, lo que el líder supremo diga que hay que asumir.
Así cuando el PP nos llevó, en medio de una conjura de mentiras y en contra de la voluntad de todos, a la guerra injusta de Irak se celebró una votación al respecto en el Congreso de los Diputados. Creían, ilusos, los diputados del PSOE que iban a dejar claras las contradicciones internas del partido de Aznar, que algunos de los diputados, aquellos más díscolos o simplemente guerreros, aprovecharían el secreto del voto e iban a romper la disciplina, llevando la contraria a su propio Gobierno. El fracaso fue absoluto, incluso creo recordar que, fuese por despiste o intencionadamente, algún diputado del propio PSOE votó en contra de su propio partido, en medio del regocijo de los diputados populares. La disciplina de partido se había impuesto, las amenazas y exigencias habían funcionado y el PP y sus diputados habían sido una piña. Al pueblo español le podían dar por donde los pepinos amargan que los ayatolás del PP se habían salido con la suya, ofreciendo a toda España una imagen de unidad y firmeza. Aún en contra de la voluntad de sus propios votantes y del resto de ciudadanos. Que les den.
Pero no importaba lo que los ciudadanos opinasen, siempre he estado convencido de que a pesar de tener a toda España contra de aquella guerra, cruel, injusta y mercantilista el PP habría ganado las siguientes elecciones de no haber sido por los ataques terroristas a los trenes de Atocha.
A Zapatero le está pasando lo mismo, le importa un bledo lo que pensemos los ciudadanos; al Comité Federal reunido ayer sábado tampoco le afecta lo más mínimo lo que los ciudadanos sientan. Fríos, les dejamos fríos, a ver quiénes somos nosotros para oponernos a tíos tan sabios como ellos. Ha llegado el comandante y ellos, sumisos, disciplinados y obedientes, se guardan sus propias opiniones, ponen cara de “Jo, tío, qué bueno eres” y aplauden a rabiar el discurso del Amado Líder Supremo. Ni una sola mala cara, ni un solo gesto hosco, sólo aplausos y parabienes. Y lo malo es que, a pesar de llevar la contraria a un 80% de ciudadanos según las últimas y urgentes encuestas, el PSOE arrasará en las sucesivas elecciones que le vayan echando.
Éstos, los del Comité Federal este, son como fueron antaño los diputados del PP, para qué van a sintonizar con el pueblo, su pueblo, y con los votantes, sus votantes, si es mucho más rentable remar a favor de corriente y correr en auxilio del vencedor. Con lo que hemos batallado durante siglos para conseguir la libertad de pensamiento, y por tanto la libertad de voto, van los políticos e inventan la disciplina de partido, una de las peores noticias de la Democracia.
Mecagüen la disciplina de partido, viva la libertad de pensamiento. Los ciudadanos somos sumisos corderillos que, salvo en la barra del bar, jamás ofenderemos a los gobernantes con nuestras incongruentes posturas. Eso sí, protestar, lamentarnos y quejarnos se nos da de maravilla.
Unos quejicas, somos unos quejicas.

02 marzo 2007

A Zapatero "se la suda" lo que pensemos de Iñaki de Juana

A Zapatero “se la suda” lo que pensemos de Iñaki De Juana.
La decisión de otorgarle el segundo grado a Iñaki de Juana es una decisión política, claro que lo es. Y la contraria también lo es. Y es una decisión legal. Y la contraria también lo es. Es lo malo que tiene gobernar, que hay que tomar decisiones, con lo bien que se estaba en la oposición. Llevo años pensando que todo esto ocurre porque estamos muy lejos de ser un país demócrata. Antes al contrario, estaríamos encantados de que un gobierno autoritario nos dijera lo que tenemos que hacer, qué tenemos que opinar y qué tenemos que votar.
Miren ustedes si no había millones de españoles que aún estando en absoluto desacuerdo con la participación de España en la guerra de Irak, incluso manifestándose en contra de tal hecho, seguían apoyando con su voto al partido que nos metió de hoz y coz en esa guerra. Millones de españoles se oponían a una decisión tan grave y peligrosa y sin embargo Aznar tomó una medida radicalmente impopular, porque sabía que, de no haber mediado los bombazos terroristas, no habría significado la pérdida del poder para su partido. Son millones de españoles los que jamás dudarán de que su voto pertenece al PP, haga éste lo que haga y tome las decisiones que tome. A eso se le podría llamar voto cautivo, ideológicamente cautivo. Y los políticos encantados, todo se les perdona.
Y exactamente lo mismo estará pensando Rodríguez Zapatero. Tiene sus millones de votos fijos, también ideológicamente cautivos. Haga lo que haga Zapatero hay millones de ciudadanos que le perdonarán con tal de que no gane el PP. Perdónenme la ordinariez que voy a escribir a continuación, si lo hago es porque es terriblemente descriptiva: A Zapatero “se la suda” lo que piensen en este momento los españoles, sabe que eso es una cosa y otra muy distinta lo que van a votar, no ya dentro de unos meses, en las elecciones locales y regionales, sino en las nacionales de dentro de.... varios siglos, porque para entonces quién se acordará ya, quién tiene tanta memoria crítica?
Mientras el ciudadano no sea radicalmente ecléctico con su voto, piense muy bien en cada ocasión electoral a quién se lo va a entregar y no esté dispuesto a pedir cuentas en la siguiente cita con las urnas seguiremos esclavos en un país semidemócrata, políticamente subdesarrollado, incapaz de sopesar siempre y en todas las ocasiones a quién va a dar la posibilidad de firmar el Boletín Oficial del Estado.
Por mi parte quiero oír alta, clara y muy contundentemente la opinión que los actuales acontecimientos merecen a socialistas del tipo de
José Bono,
Alfonso Guerra,
Rodríguez Ibarra,
Joaquín Leguina,
Felipe González,
Francisco Vázquez,
Consolación Pablos, alcaldesa de mi pueblo y amiga de mi juventud,
Ángel Villalba, aspirante a la presidencia de mi Comunidad Autónoma,y Heliodoro Gallego, alcalde de mi ciudad y presidente de la Federación Española de Municipios y provincias.
Además quiero saber qué piensan hacer con su carné del partido socialista Rosa Díez, Nicolás Redondo, Gotzone Mora y si no piensan en tomar ninguna otra determinación, si se van a conformar con quejarse y protestar.

Que no se callen, queremos saber lo que opinan, en manos de los periodistas está.

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