Palencia es una emoción:

30 marzo 2008

La peli contra el Corán: Ganas de provocar.

Estoy convencido de que nadie que no haya estado enamorado comprende el sentimiento de unión que tienen un hombre y una mujer, nadie que no haya tenido un hijo puede comprender el amor de un padre, nadie que no haya poseído un perro podrá comprender el profundo sentimiento de dolor ante su pérdida.

Nadie que no haya tenido profundos sentimientos religiosos puede comprender a quien vive entregado a Dios, ni siquiera a quien simplemente tiene unas creencias y trata de vivir de acuerdo con ellas. Es harto difícil que una persona que carezca de fe pueda llegar a comprender los sentimientos nobles que hacia la Religión puede sentir un sincero creyente. Por eso con demasiada frecuencia se incurre en la zafia provocación, en el insulto y en el desprecio.

Evidentemente no soy musulmán. Apenas conozco esta religión más allá de lo que nos enseñaban en las escuelas franquistas, no conozco de cerca de ningún adulto que la practique, pero puedo comprender perfectamente los sentimientos nobles de quienes con más sinceridad vivan esa religión. Hablo de la gente del pueblo, de los musulmanes de calle, hablo de la inmensa mayoría de ellos. No, no hablo de Al Qaeda ni de sus fanáticos, como no hablo del visionario diputado holandés que quisiera imponer el cristianismo a punta de bayoneta. Hablo de la gente sincera, sencilla, que se levanta cada mañana para trabajar y adorar a Alá, gente profundamente entregada, infinitamente más que los cristianos, a trabajar y vivir y practicar su religión.

Y en el Occidente cristiano, adelantado, culto, evolucionado, tolerante con homosexuales, con los adoradores de Satán, comunistas, fascistas, con los practicantes de mil religiones distintas, que no discriminamos por raza, sexo o creencias nos estamos confundiendo gravemente con los musulmanes al insultar repetida e innecesariamente sus sentimientos religiosos. Aquella estúpida polémica con las viñetas de un dibujante holandés fue el primer paso. Ah, sí, que decíamos que en nombre de la libertad de expresión el autor puede decir todo lo que sea…, la sacrosanta libertad de expresión… pero en cuyo nombre no deberíamos permitirnos la ofensa, el insulto ni la chabacanería ofensiva a los sentimientos más nobles de nadie porque mi libertad no puede ser mi libertinaje.

No, no estoy defendiendo las tropelías que en nombre de una religión cometen los poderes civiles, no defiendo los medievales regímenes teocráticos de algunos países, no defiendo las discriminaciones sexuales, los castigos físicos a los delincuentes. Estoy defendiendo los sentimientos religiosos, muy nobles y dignos de alabanza de casi mil millones de creyentes musulmanes. ¿Por qué provocar absurdamente otros sentimientos igualmente profundos pero mucho más innobles que también, como todo ser humano, poseen?

No creo en la zapateril Alianza de Civilizaciones mientras no me demuestre algo más que la vaciedad que ha demostrado hasta ahora, pero tampoco creo que en nombre de la libertad de expresión podamos producir un cortometraje que ofrezca una imagen sesgada, interesada, parcial, sectaria y dañina del Islam. Que ofenda a mil millones de creyentes. Mi libertad de expresión termina donde empieza el derecho de los demás a ser respetados, apreciados y valorados.

No creo de momento en la Alianza de Civilizaciones, un invento huero relleno de palabras vacías, pero tampoco creo en el enfrentamiento porque sí, sin más razón que “bah, ésos son sólo moros”. Creo que si hay que convivir, y no tenemos más remedio porque la alternativa es la guerra, debemos evitar provocar innecesariamente y ser provocados vanamente. Sólo los chulos barriobajeros, los que se creen descendientes privilegiados de “la pata del Cid”, superiores, más fuertes, provocan cuando creen que van a salir impunes. A veces se equivocan.

29 marzo 2008

Carta de un revolucionario cubano

Quiero compartir con todos mis lectores esta carta que no he recibido ayer de mi amigo Inocencio Velásquez residente en Santiago de Cuba, en el sureste de la isla caribeña:

Querido amigo: ¿Ves cómo tenía yo razón? No todo lo que venga de un Castro es malo o represivo. Ni siquiera visto desde dentro el comunismo es tan malo como ustedes me querían hacer creer en aquella conversación que mantuvimos meses atrás escondidos en aquel perdido bosque. ¿Ves, mihelmano, cómo eres un impaciente? Ya las cosas empiezan a cambiar en mi patria, el sol sigue saliendo por el este pero nuestra vida va mejorando, como paso a contarte inmediatamente.

El progreso de la sociedad cubana es cada vez mayor. Y no me refiero a que en Cuba no hay analfabetos, y no como en España, que mira según me cuentas dónde han llegado algunos y cuánto aplauso fervoroso recogen cada vez que enseñan en la tele sus inmundicias. Y conste que tampoco pretendo llamar analfabetos a esos millones de telespectadores españoles que siguen esos programas, sino sólo a los directivos que permiten que se exhiban.

No, no. No me refiero a todas esas cosas ya conocidas y tan publicitadas por la izquierda de todo el mundo, sino que quiero hablarte de otro gran avance del socialismo. El heroico pueblo cubano ya tiene acceso a los teléfonos celulares, ésos que allá en España habéis decidido, bien torpemente, llamar móviles, ¿es que acaso se mueven solos?

¿Ven como todo llega? Hasta ahora nuestros líderes sólo se permitían el uso de celulares a sí mismos y a los turistas. De pronto, la autoridad (militar, por supuesto) ha autorizado que los cubanos tengamos acceso a un bien propio de una sociedad capitalista como la de ustedes.

No sé si la sustitución del Comandante Castro al frente del poder tiene o no algo que ver con los vertiginosos cambios que nuestra patria está sufriendo, pero desde la llegada a la presidencia de la república de la impulsiva juventud cubana vivimos una era de cambios desconocidos. Baste decirte que recientemente hemos alcanzado además otro bien propio de la sociedad capitalista: ¡¡los cubanos ya podemos hospedarnos en los hoteles de nuestra isla!!

Nunca he entendido tus críticas a la izquierda española que apoyaba el régimen de Castro, date cuenta que en estos importantes avances la revolución cubana ha tardado cincuenta años debido a la presión del gobierno nolteamericano, temeroso de lo que los cubanos podríamos hacer si nos dejaran competir con ellos en libertad.

Precisamente ése es el siguiente bien capitalista que mis compatriotas esperan que llegue en otros cincuenta años: Libertad. Así tal vez podríamos alcanzar un nivel de vida que nos permitiera comprar teléfonos celulares e ir a dormir a nuestros hoteles.

PD: Mis hijas, Deisi Patricia y Lilian Alessandra, están muy contentas porque de seguir este ritmo de avances sus nietas ya no tendrán que ser jineteras. Muy sanas y educadas, pero jineteras.

27 marzo 2008

Virginidad: la nueva revolución sexual que hay que detener.

Alguna vez habrán tenido ustedes esa sensación de recordar a una persona a la que nunca habían conocido antes o de que les sonara a repetido un lugar en el que jamás habían estado. Esa sensación tengo yo cuando empiezo este segundo artículo consecutivo sobre la virginidad, sólo que en este caso sí es cierto y un poco más abajo en este blog pueden ustedes encontrar lo que acabo de escribir sobre las declaraciones de Kaká defendiendo la virginidad hasta el matrimonio.

Pero en realidad ni éste ni el anterior artículo son exactamente sobre la virginidad, sino sobre jóvenes de éxito que nadan contra la corriente social de hedonismo, conformismo y “todovalismo”. Miren, lectores, que en el siglo XXI todavía haya quien tenga el valor de salir a defender en público posturas tan radicalmente opuestas a los valores morales y éticos actualmente en vigor es para descubrirse; que lo hagan sin miedo a ser insultados, tratados de cavernícolas, franquistas trasnochados e inquisidores medievales sólo se explica si quienes lo han hecho no son españoles ni residen en España.

Porque ya no sólo es Kaká, ídolo de juventudes futbolísticas, ahora ha sido su compatriota la modelo Adriana Lima quien ha salido defendiendo exactamente la misma moral sexual. Por cierto, la modelo internacional, católica practicante, también consideró que el aborto es un crimen. Y todo eso lo dijo poco antes, o poco después, qué más da, de posar desnuda para una revista masculina brasileña, lo que a mis oídos poco acostumbrados a estas cosas, suena a contradicción.

Y estas cosas aparecen en público en periódicos españoles en tiempos de Educación para la Ciudadanía, cuando el Estado se atreve a dar lecciones de ética y moral a los ciudadanos y a los hijos de sus ciudadanos. Salen en cualquier periódico, incluido “El País”, sin avisarnos para que nos pongamos encima a modo de protección unas declaraciones orgasmáticas de Pedro Zerolo ni de Jesús Vázquez ni de ninguno de sus respectivos “maridos”, se publican en los mismos o parecidos medios en los que salen las fotos de Pipi Estrada y Lucía Lapiedra y sólo unas páginas antes, o unas páginas detrás, qué más da, de los anuncios de prostitución.

¿Qué va a ser lo próximo, eh? ¿Va a salir alguien a defender que se debe respetar a los padres o que se debe obedecer a la autoridad? Imagino que Pepe Blanco y Zapatero ya habrán tomado nota de todo ello y en las reuniones que están manteniendo estos días para la formación de los apoyos del nuevo gobierno hayan tratado estos temas, no pueden dejar las cosas así, esto hay que pararlo porque cualquier día puede salir alguna mente fascista a decirnos que la fidelidad matrimonial es un bien que la sociedad debe defender.

Y no es que nos preocupe la virginidad o la fidelidad matrimonial, sino que si empezamos a revisar antiguos valores éticos que estábamos consiguiendo dejar en desuso, dentro de poco podrá aparecer alguna estrella, tal vez Javier Bardem, a defender posturas extravagantes como que el botellón es malo para la sociedad y para el individuo.

¡¡Y eso sí que no!!

25 marzo 2008

Kaká y la virginidad: un par de “huevos”.

Conste que no me lo creía, conste que tuve que leerlo dos veces: Kaká, un joven de hoy, un joven de éxito social y económico, sale en público a defender valores tan pasados de moda, tan fuera de lugar, como la virginidad. ¿Es posible que en 2008 exista alguien con la osadía de defender en público valores tan antiguos?

Una de las cosas que los que ya vamos teniendo determinados años echamos de menos es la sustitución de valores, que aquellos valores públicos que han dejado de serlo hayan sido sustituidos por otros igualmente elevados, la virginidad no es más que uno de ellos que me vale de excusa propiciada por un brillante futbolista.

No me voy a permitir defender la virginidad hasta el matrimonio a toda costa y contra todos los elementos que surgen en el océano de la vida del siglo XXI, sino que fundamentalmente quiero criticar el caso contrario, la excesiva permisividad y el todo vale que nos lleva a determinar incesantemente que los valores de una o dos generaciones anteriores son nefastos, perjudiciales y un estorbo para nuestra realización personal, y me refiero también a la virginidad en sí misma, pero no sólo a ella, sino a una colección de valores, que en un momento histórico de nuestra sociedad fueron tabúes radicalmente defendidos por una sociedad que al fin fue vencida por la presión contraria.

El pendulazo dado por la España postfranquista en este terreno de los valores morales es buen ejemplo de nuestra forma de ser, algo perfectamente observable en cualquier comedieta de esas que muestran nuestras televisiones nacionales. No sólo el concepto de “nación” es algo relativo, como hizo ver Zapatero, sino toda la esencia social, todo el tejido de usos y costumbres está puesto permanentemente en tela de juicio. No hay ni una sola de estas obras costumbristas de la escena que defienda determinados valores tradicionales, bastan unos breves minutos de atención a unos guiones llenos de exabruptos y a unos argumentos habitualmente basados en sexo, drogas, violencia y cuestionamiento perpetuo del papel de la autoridad, por ejemplo. Éste sería el momento ideal para hablar del triste papel que desempeñan en esas comedias los padres y los profesores, pero se saldría de los límites de un breve artículo de prensa.

Que alguien de la juventud y proyección social de Kaká cuya voz llega con facilidad a varias capas sociales tenga la gallardía de defender estos valores tradicionales y en desuso debería ser aprovechado por quienes tienen la obligación de defenderlos.

21 marzo 2008

Aznar, “el jarrón chino” del PP.

Dice Montserrat Nebrera que Aznar es el jarrón chino del PP… A veces, los objetos valiosos son un estorbo y lo mejor es ponerlos donde no entorpezcan la vida cotidiana. Vivir en una casa museo, llena de cuadros valiosos, lámparas antiguas y jarrones chinos es muy difícil, estorban y se te cruzan en cualquier lugar. En cualquier momento.

Aznar ya hizo perder unas elecciones al PP. Dos. Y además sigue opinando en su mal inglés por esa boquita que Dios le ha dado, que si las últimas declaraciones tan festivas y jocosas sobre Irak llega a hacerlas una semanita antes le da la mayoría absoluta a Zapacejas. Sigue sin aceptar que es el pasado, sigue sin aceptar el papel institucional de vieja gloria que le corresponde.

Las casas actuales, modernas y llenas de vida no tienen jarrones chinos. Que llegas a casa con un paquete de churros después de media hora de pasar frío en la churrería del parque y cuando vas a ponerlos en la mesa para desayunar resulta que no puedes porque está allí el jarrón chino. O te pones a jugar con tus hijos y el primer balonazo va al jarrón chino.

Los jarrones chinos son incompatibles con la vida moderna. Suelen ser un regalo de la difunta tía Eduvigis, la pobre, y lo procedente es colocarlos donde no estorben. Hombre, tampoco digo que haya que llevarlos al punto limpio, no, que no dejan de ser un preciado recuerdo de épocas más gloriosas, pero podría bastar con subirlos a la dichosa buhardilla, allí donde nadie sube en muchos años. También cabe la posibilidad de regalarlos a algún pariente lejano… pero en este caso… ¿quién aceptaría semejante regalo? A la semana siguiente llegaría el cartero a devolver el paquete a su remitente.

20 marzo 2008

Venta de Baños: La brocheta “santa”.

Sé que vivimos en tiempos materialistas, sé que España es más laica que el Boletín Oficial del Estado. Y además sé que somos prácticos porque hay que serlo para poder vivir, que sin vil metal no vamos a ninguna parte. Pero también sé que vivimos en tiempos en los que hemos hecho de algunos derechos el súmmum de lo políticamente correcto. De “algunos”, insisto, machaco y recalco. Ay de mí si se me ocurriera llamar maricones a todos los zerolos del mundo. Se me echarían encima mil y un lectores reclamando espantados el uso de algún circunloquio más correcto, “personas con una opción sexual alternativa”, por ejemplo.

¿Y si tuviese la infeliz idea de llamar “negro” a un negro en vez de decir “subsahariano” o “persona de color”? ¡Qué torpe sería yo si cometiese el error de llamar enano a un enano! ¿Pero entonces por qué a mí no se me respeta, por qué no se respetan mis sentimientos religiosos, al menos en esta Semana Santa? Porque en Venta de Baños, mi pueblo, algún tabernero con perspicaz mente comercial se ha inventado para este próximo fin de semana la iniciativa gastronómica que ha llamado la “brocheta santa”. Yo comprendo que vivimos tiempos en los que hay que hacer “pelas” como sea, pero ¿quiere alguien explicarme qué coño es la “brocheta santa? ¿Había que llamarla “santa” para…? ¿Para qué? ¿Por qué no “brocheta ferroviaria”? ¿Y brocheta cerrateña? ¿Si la llamamos “santa” multiplicará los euros de las cajas registradoras? ¿Entrarán en las tascas de Venta de Baños más clientes? ¿Oiga, y “brocheta mahometana"?

Que nos la cogemos con papel de fumar. Cuando nos interesa, claro. Hemos edificado nuevos altares del falso respeto y del circunloquio social y el pueblo idolatra ser estúpidamente correcto, lo que no me parecería nada mal si para ello no hubiéramos derribado otros respetos anteriores y más tradicionales, quizá por ello nos deben parecer material de derribo, desecho de la construcción de un nuevo mundo a partir de nuevos ideales y nuevas consignas del Poder. A la hoguera de la progresía con ellos. Claro que ese mismo pueblo tan progresista ha elegido libremente a Chikilicuatre para representarnos. Que semejante individuo haya sido seleccionado por los ciudadanos me da qué pensar de los ciudadanos, del gusto de los ciudadanos y de la cultura de los ciudadanos, pero me jodo y me aguanto.

Sé que muchos lectores se estarán diciendo que debo ser un facha, tal vez un integrista, quizá un viejo franquista camuflado, dirán que vaya tontería, que por bien poco me escandalizo y armo este “pollo”… No, no, no es cierto. Lo que me toca las narices es vivir en una sociedad que no permite que las televisiones cuenten chistes de gangosos, de enanos o de maricas porque se escandaliza y los espectadores queman la centralita telefónica. No les niego la razón.

Pues, oiga, yo quiero que nos la cojamos con papel de fumar para todo, para todos. Yo quiero que me respeten, a mí y mis sentimientos, tanto como a Zerolo, joé.

19 marzo 2008

Un pueblo contra los Molina: “Que no vuelvan”

Fuenteovejuna dista mucho de haberse disuelto en el paso de los siglos. España entera es Fuenteovejuna cuando las leyes no sirven o si sirven no se aplican. España es Fuenteovejuna que se vuelve el Far West a la espera de que John Wayne venga a defender con el dulce acento sureño de Texas los derechos de un polvoriento pueblo al que acosan cuatreros que todos los anocheceres roban el bienestar público. Película antigua en blanco y negro que de vez en cuando se exhibe fugazmente en las calles de algún pueblo español donde no llega el largo brazo de la Ley. Donde no llega porque no quiere.

España es una cuadratura imposible de templanza popular y turbulentas agresiones cuando los derechos más zerolos y políticamente correctos se defienden con ardor en las Cortes de Madrid, pero los pequeños derechos cotidianos y populares se defienden con ardor de estómago por autoridades que si están no intervienen y si intervienen prefieren no estar porque para qué meterse en líos. La oración de todo alto cargo es “Señor, que no ocurra mientras esté yo al mando”.

Nuevamente la España fuenteovejunera ha pretendido suplir las deficiencias de una Ley garantista que no se involucra si no hay muertos, una Ley que considera que amenazar de muerte no es motivo para echarle el guante al estúpido matón del pueblo, al gallito del O.K. Corral, al chulo de saloon que sólo se calla si hay otro con la mano más rápida y mortífera que él.

Al chulo del saloon sólo le detienen súper héroes como Wyatt Earp o Buffalo Bill, pero el famoso sheriff debe haber atravesado el río Grande en busca de aventuras y Buffalo Hill probablemente se haya jubilado con el cóccix dolorido de tanto montar, el caso es que por Mirandilla no aparecía nadie para apoyar a sus 1.400 habitantes. Qué mierda de Oeste cuando los marshalls se quedan resguardaditos detrás de los gruesas paredes de su comisaría. ¿Para qué pagamos entonces a tanto juez de rostro adusto y levita negra y a tanto sheriff de gatillo fácil? ¿Para qué pagamos los espesos muros de una comisaría que jamás encerrará al delincuente?

Ahítos estaban los de Mirandilla de aguantar bravuconadas, amenazas y palizas sin que apareciera John Wayne a imponer la justicia bajo las pezuñas de su caballo. Y es entonces cuando el Far West se trasmuta en un drama de Lope de Vega en el que los vaqueros son sustituidos por agricultores, funcionarios del catastro y la quiosquera de la esquina que está harta de denunciar sin fruto que todas las mañanas le birlan un paquete de Winston, que es casualmente lo que fuman los vaqueros más aguerridos cuando salen a trotar por esos campos de Manitú.

Y entonces todo el pueblo invoca a Lope de Vega y se levanta en armas. Algunos representan cada año la Pasión de Cristo, pero en Mirandilla han representado Fuenteovejuna, que les resultaba más oportuno. Nunca sabemos las armas que guarda en emocionante silencio un pueblo hasta que se encuentra con su respectiva familia Molina a la que hay que apiolar antes de que llegue la Guardia Civil a protegerlos. Es la hartura de los vecinos que estalla en fuegos artificiales de cólera y deseos reprimidos de venganza y no en busca de una justicia que después de tantos años no ha llegado y mira tú si no habrá tenido tiempo de venir a echarnos una mano antes de ahora.

Y es entonces y sólo entonces cuando los marshalls abandonan precipitadamente los gruesos muros de la comisaría y acuden en vertiginoso tropel a defender a los hermanos Malasombra, no vaya a ser que haya un linchamiento en nuestro pueblo, ah, no, eso en nuestro pueblo no.
Qué mierda de Far West, coño.

18 marzo 2008

Aznar, Don Erre que Erre

La actual guerra de Irak, provocada artificialmente por Estados Unidos, es uno de los mayores errores del mundo moderno. Basada en mentiras crueles, engaños y dolorosas falsedades fue una burla al mundo entero. Injusta y feroz, ha colaborado a la actual situación de tensión, inestabilidad e intranquilidad mundiales. Incluso ha proporcionado excusas a los criminales asesinos de Al Qaeda, que necesitan justificar como sea su actual locura.

Visto que en el país no había armas de destrucción masiva quedó demostrado que las razones argüidas eran una gran patraña que sólo buscaba beneficios espurios; comprobado igualmente que el régimen de Sadam Hussein nada tenía que ver con Al Qaeda quedó expuesto ante los ojos de todo el mundo que las razones de la invasión eran sólo razones criminales, injustas y egoístas.
Ningún beneficio ha sacado de ello la pobre población local, sacudida todos los días por terribles bombas mortíferas que en Europa harían caer gobiernos. Han pasado los años y la situación lejos de estabilizarse sólo anuncia más muerte, más dolor y más lágrimas para los aterrorizados iraquíes.

Aquel cruel error de Aznar trajo la derrota del PP, sobre el que el pueblo arrojó la culpa política en la votación de ahora hace cuatro años. El pueblo soberano desalojó del poder a quienes habían originado, apoyado y defendido incluso con su voto aquella invasión, señalándoles como responsables políticos de los males de España. El fiel de la balanza electoral se inclinó, y ya van dos veces, ocho años, en contra del Partido Popular. ¿Cómo puede Aznar lavarse las manos y no sentirse responsable de las dos derrotas de Rajoy? ¿Cómo puede Aznar desentenderse de la desastrosa, para él indudablemente, situación de España en manos del zapaterismo?

Porque Aznar sigue manifestándose orgulloso de la foto de las Azores, de la que se acaban de cumplir cinco años, aquella reunión donde se tomó la decisión de invadir y tomar por la fuerza de las armas el país que duerme sobre un inmenso pozo de petróleo. Ante la BBC, que acaba de entrevistarle, Aznar se ha reafirmado en todas sus decisiones de aquel momento: “Yo actuaría de la misma forma. Es un momento personalmente difícil para mí, pero mi convicción, mi conciencia, mi mente, es clara. Tomamos la decisión adecuada”.

¿Cómo es posible tanta inflexibilidad, tanta insensibilidad? ¿Qué artilugio intelectual usa Aznar para seguir en sus trece, considerando que el mundo está equivocado y que sólo él tiene razón, qué piruetas mentales usa para seguir sin reconocer el error de las armas de destrucción masiva? ¿Dónde encuentra él los beneficios para la sociedad, la española, la iraquí, la mundial, de tan grave fechoría política? Estamos ante el segundo de los misterios más insondables del siglo XXI.

El primero es la razón por la cual todavía varios millones de españoles le añoran como líder.

17 marzo 2008

El botellazo futbolístico en la Historia de España

Los que ya tenemos mogollón de años todavía nos acordamos del botellazo a Juanito, aquel excelente extremo del Real Madrid. De botellazo a botellazo y tiro porque soy un cafre. Y espero que no vengan los cafres a reivindicar su imagen y a llamarme políticamente incorrecto, pecado mortal en la España de Zapatero y Zerolo.

El caso es que se me hace raro escribir de fútbol por primera vez después de cientos de artículos en este blog, pero la actualidad manda y mientras no tengamos un gobierno contra el que criticar bueno será el cafre/bestia del otro día en Sevilla, que de algo hay que escribir para poder respirar.

Porque España es un botellazo. España cuando lo de Goya era un duelo a garrotazos en un patatal infecto, pero dado que estamos en la era de las nuevas tecnologías hemos evolucionado y aguzamos el ingenio para introducir a escondidas en el estadio una botella culpable de casi asesinato. Aguzamos el ingenio y la puntería, coño, que ya hace falta tener tino a esa distancia. En vez de dos patanes matándose a garrotazos nos entretenemos con veintidós combatientes multimillonarios que se dejan la piel sobre un prado que mejor estaría para cuidar vacas lecheras, ahora que de tanto reducirnos la cabaña ganadera la leche está por las nubes. En vez de molernos las espaldas y la cabeza a garrotazos dejamos que otros peleen por nosotros y nuestro honor. Y el de nuestro pueblo.

Porque eso es lo que se dirime en la mayoría de los partidos de fútbol, si los de Valladolid son mejores que los de Bilbao, por ejemplo. O los de Venta de Baños mejores que los de Cantalejo de las Quintanas. Mejores en todo, mejores personas, más honorables y con mejor cuna. Eso es simplemente lo que se dirime en todos los partidos, el honor de la propia cuna. Siempre es así menos en los partidos de solteros contra casados de las fiestas del pueblo. La esencia del fútbol es jugar solteros contra casados, nada de los de un pueblo contra otro, ni los del barrio del río contra los del barrio de la estación. El mejor fútbol, más honesto y sincero, lo juegan los solteros contra los casados porque no empeñan el honor ni la honra ni nada: ninguno de ellos sabe en qué momento de su vida pasará a engrosar las filas del otro equipo. De momento eres soltero o casado, pero no sabes en qué equipo podrás jugar las fiestas del año que viene.

Mientras tanto mandamos a once afortunados esclavos a que diriman en nuestro nombre el honor del pueblo, del barrio o de la nación. Son ellos los que convenientemente remunerados sudan por nosotros y los que se dejan la salud en nuestro nombre mientras nosotros estamos cómodamente sentados en una butaca expulsando del pecho nuestras pasiones más primarias. Y con la boca llena del bocata de chorizo que nos ha preparao la parienta juzgamos, pulgar hacia arriba o hacia abajo, la labor de quienes hemos hecho depositarios de nuestra honra y nobleza. Y las de nuestro pueblo que todavía son más sagradas.

Y si no combaten con suficiente fiereza les esperamos a la salida porque con nuestro honor, nuestra honra y la virtud de los de nuestro pueblo no se juega. Pero lo peor suele venir cuando los jayanes que visten camiseta del otro pueblo cometen la osadía de no dejarse ganar, ¿a qué han venido hasta aquí entonces, por qué les cuesta tanto cumplir con su misión y salir derrotados? Ah, entonces, si los once nuestros no son suficientes, entramos nosotros en acción con una botella certeramente arrojada y volvemos a poner las cosas en su punto, en el punto en que siempre debieron estar: No hay nadie como los de nuestro pueblo.

Al final no estoy muy seguro de haber escrito de fútbol.

15 marzo 2008

Mírala, mírala, la fosa de Alcalá.

Si hay cosas que me molestan es que me impongan la verdad. Pasé muchos años estudiando una Historia de España que luego descubrí que estaba amañada, sólo con los años desmontamos las falsedades que en ella nos vendían sobre la guerra civil. Pero además me imponían el pensamiento único desde F.E.N, la asignatura que en el Bachillerato quería hacer de nosotros unos perfectos franquistas.

Desmontamos esas falsedades como tantos años después desmontamos la patraña de Aznar sobre la justicia de una guerra contra Irak, un país que tenía armas de destrucción masiva. También nos quería imponer su verdad única sobre algo tan grave.

Y entonces ese error de Aznar sirvió para que llegaran Zapatero y su zapaterismo. El zapaterismo no es el socialismo, sino sectarismo y visión parcial y desviada. El zapaterismo es Zerolo y cheques para los votantes en vez de mejores hospitales, mejores carreteras y mejor enseñanza. Dinero para el voto en vez de terminar con las esperas hospitalarias. El socialismo es otra cosa, es ocuparse de los débiles, de los más pobres, defenderlos y mejorar su calidad de vida y sus posibilidades. Seguramente dentro de algún tiempo, cuando Zapatero sea un lejano recuerdo, el PSOE volverá allá donde siempre había estado.

Y con esa visión zapateril llegó de nuevo la revisión de la Historia y la imposición de nuevas verdades, entre ellas la arcádica vida en la España republicana. Entra de pleno en su derecho, en su doloroso derecho, recuperar a aquellos españoles que fueron fusilados al pie de cualquier carretera, “paseados” por una de las dos españas en una infortunada noche de odio y sangre. Pero, eso, había dos españas, igual de culpables, igual de asesinas, igual de paseadoras, igual de chequistas.

Y ahora hemos descubierto la fosa de la otra España, una fosa multitudinaria e igual de amontonada e indiscriminada que las de Franco. La guerra civil dentro de la guerra civil tenía estas cosas, que se aprovechaba para asesinarse dentro de los asesinos. De uno y otro bando.

Y eso es lo que me molesta, que las dos españas fueron tan cabronas la una como la otra, pero no lo quieren reconocer. Estos historiadores zapateristas de hoy me recuerdan a aquellos, tan parciales, que estudiaba en al antiguo bachillerato. Para ellos ser español de uno de los dos bandos era señal de ser bueno, honesto y más español o más demócratas que los demás.

Y me quieren vender la burra coja, la moto sin ruedas, la bici sin pedales, de la bondad de los asesinados de un solo bando, recuperar la memoria histórica de una sola de las dos españas, reivindicar nuevamente la división, el sectarismo. Olvidándose del matonismo que inundó toda España, olvidándose de las tapias de los cementerios, de las checas, de los “paseos” que propinaba su propia media España, olvidándose de que siempre los buenos y los malos están repartidos a partes iguales, con independencia de en qué lado te tocara pasar la guerra, quizá por casualidad, quizá porque no había más remedio.

La fosa de Alcalá nos recuerda que las dos españas fueron iguales, ambas fueron asesinas, cabronas y manipuladoras. Si no queremos relegar al perpetuo olvido la guerra incivil y sus consecuencias, si queremos tener memoria histórica, sólo queda un remedio: admitir que la maldad anidó en ambas.

14 marzo 2008

En defensa de Carod Rovira

Creo que nos estamos pasando con Carod. A mí Carod Rovira me “pone”. Qué quiere que le diga, amable lector, siempre me van los pobres, los débiles, los necesitados, los perdedores. Coño, que siempre me ha gustado defender a los pobrecillos. Y como también me gustan los políticamente incorrectos Carod Rovira ha sido siempre una debilidad para mí.

Bueno, reconozco que no siempre ha sido así. La mayor parte del tiempo Carod me ha parecido un sinvergüenza que con tal de arrimar el ascua a su sardina independentista era capaz de pasar por encima de las verdades más gordas, deformarlas y convertirlas en “su” verdad. Que un paisano como él se las diera de izquierdoso, de republicano, de defensor del débil, de izquierdista… era puro escándalo. Y ahora le han pillado comiendo menús de 120 euros. Toma izquierdismo de cataplines. Es un caso idéntico al de ese político norteamericano especializado en perseguir la corrupción y la prostitución al que ha pillado rodeado de prostitutas de lujo. Pura contradicción, pero no me pregunten más datos que Norteamérica del norte me aburre demasiado para prestarle tanta atención y no me he querido quedar con el nombre y el cargo del pardillo este.

Pero lo mismo se apellidaba también Carod. O a lo mejor no, pero el caso es que era un jeta impresentable también. Dime de lo que presumes y te diré a qué prostíbulo te diriges. O dime todo lo republicano que te sientes y te diré dónde comes a cuerpo de rey. O dime qué corona de espinas te pones y te diré la pasión que vas a sufrir... en cuantito pierdas unas elecciones.

Había pensado en escribir un largo artículo que resultase bochornoso para el pobre y pantagruélico Carod, reírme un poco de él y sus circunstancias y tomarle el pelo político, pero luego me he preguntado quién soy yo para hacer el juego a aquellos que ahora que ha perdido estas elecciones quieren ajustarle las cuentas. Porque básicamente se trata de eso, sucio navajeo catalanista para cargárselo por la debacle electoral de ERC.

Aunque bien pensado… ¿no son sus depauperadas huestes hispanofóbicas las que deben pedirle cuentas? ¿No son los indefensos republicanos catalanistas los que deben ir a por él y someterle al tercer grado? A ver, Josep Lluis, explícanos convincentemente cómo defiendes la república catalana comiendo todos los días menús a ciento veinte euros. Con la de pobrecitos esquerrarrepublicanos que comerían con ese montón de euros. Todo ello demandado en correctísimo catalán, no nos fuese a armar el pollo por dirigirnos a él en la pulgosa lengua de Cervantes, Unamuno, Góngora o Rafael Alberti.

Y ya de paso que le preguntasen todos los parias de la Tierra cuánto de izquierdismo revolucionario hay en condenar mientras tanto a sus escoltas, que bastante tienen con sufrirle a él, a comer bocadillos a tres euros la unidad. Que si la revolución no quiere algo es clasismo y división de la sociedad en parias y brahmanes sino igualdad, que si el izquierdismo es algo es solidaridad con los desheredados.

Lo ocurrido con este insigne padre de la patria catalana sirve para desmentir el contumaz sambenito que les tenemos colgado a los catalanes: Es totalmente falso que sean tacaños, antes al contrario, no hay más que mirar la generosidad con que tratan a Carod.

La mayor parte del tiempo Carod me ha parecido un sinvergüenza que con tal de arrimar el ascua a su sardina independentista era capaz de pasar por encima de las verdades más gordas, deformarlas y convertirlas en “su” verdad. Pero ahora que el pobre va a tener que comer todos los días en casa con su “santa”… se me ocurre una pregunta ¿Le aguantará la pobre mujer o hará con él lo mismo que le van a hacer los militantes de ERC?

13 marzo 2008

Apostato de España

Después de miles de años de Historia, después de decenas de guerras, revoluciones y contrarrevoluciones, después de dictaduras y dictablandas, después de una inacabable ristra de ministros de Educación (Popular. Y Ciencia. Y Cultura) resulta que nos convocan elecciones y elegimos a Chikilicuatre. Mierda de país, mierda de España, mierda de sociedad, mierda de cultura popular. No me voy a Suiza porque el gasoil está más caro que la gasolina, maldito diésel.

Dado que vivimos en un país-régimen que elige popularmente a un representante como el que hemos elegido yo me pido la baja. Que me desnaturalicen, “apostato” de España ahora que cuatro simples van a poner de moda esto de la apostasía. En nuestro país-régimen todo está atado y tan atado que si levantas tu voz defendiendo teorías contrarias a lo políticamente correcto van y te montan “Escenas de matrimonio” contigo de sufrido protagonista. Y te lo ponen todas las noches por televisión en medio de los aplausos de una sociedad ignorante, cabreante y humillante. Qué retrato de la sociedad española. Sociedad agónica. Sociedad atónica. Catatónica.

¿Cómo se puede convivir esperanzadamente en una sociedad tan rastrera, tan sucia, tan baja, tan incivilizada que consagra como ídolos a modelos sociales tan depauperados como éstos? Y además sin tetas no hay paraíso. ¿Y si son más grandes, el paraíso también será más grande? Viva la silicona. Somos un país de silicona, todas las mañanas nos levantamos para sacar adelante un país de silicona en el que el éxito viene de las manos de lo ordinario, de lo vulgar, de la chabacanería más miserable. Y contra eso nadie ha prometido un cheque gubernamental.

Intento consolarme pensando que también somos la España que levantó edificios milenarios que cuentan en piedra nuestra Historia, que entre nosotros escribieron Góngora, Cervantes o Quevedo, que Goya, Velázquez o Picasso no fueron fruto de la casualidad, que Machado, Alberti o Miguel Delibes dejaron huella al menos en una generación. Pero al final vuelve a mí la imagen del personaje que hemos elegido popularmente para representarnos y me dan ganas de sacarme el pasaporte y hacer lo de Roldán pero con la seguridad de que nadie va a ir a buscarme. Pa qué.

Que empiecen los lectores a revolverse incómodos en su silla y a echar pestes contra mí, pero me da grima vivir y callar en la España de Zerolo y sus orgasmos políticos (dime de lo que presumes…), de PRISA, de Martínez Pujalte, su bigote y su sonrisa diabólica; estoy harto de ser compatriota de Pedro J. Jiménez Losantos, sus iras, sus voces y sus prédicas. Me molesta, me ofende y me enciende que Rodolfo Chikilicuatre represente a la televisión de mis impuestos en Eurovisión, por muy bochornoso que sea el festival de Eurovisión. Y encima que haya sido elegido por voluntad popular, más bajo no podía caer la voluntad popular. Me deshonra profundamente que ésta sea la ¿cultura? con que la gente que me rodea quiera ser reconocida internacionalmente.

Qué puedo decirles de un país que se niega a sí mismo, que no admite en su Parlamento más que dos españas, qué puedo llorarles de una España que te exige necesariamente ser de Rajoy o Zapatero, del Real Madrid o del Barcelona, sin pensar que puedes ser del equipo de tu pueblo, con lo bonito que es ser de tu pueblo. ¿Cómo trasmitirles todo mi dolor por una España que carece de una escala de valores en la que no entren el fútbol y el dinero? Y las paradisíacas tetas.

Hoy me pillan ustedes mal, muy mal, escribo porque es segura forma de huir de una España chikilicuatrera, ruin y cateta. Si escribo me evado, pero me niego a seguir escribiendo para una España hinchada de silicona.

La familia no recibe, me voy a Suiza.

12 marzo 2008

Hay que inventarse otro PP

No sé si Rajoy tiene o no tiene que dimitir. Estaba yo más animado a decir que sí, pero oigo rumores de que la voz que clama en el desierto, el micrófono de los insultos, el locutor sin medida pide su retirada, señal más que suficiente quizá para pedir que Rajoy resista, se quede y refunde el partido.

Porque tiene que refundarle, tiene que empezar casi de cero, hacer tabla rasa y preparar el renacimiento. El error de Aznar fue nombrarle a él, el suyo no contar con Rato y sin embargo contar con el equipo de Aznar que se había mostrado incapaz de hacer frente a la crisis política desatada con el comportamiento incívico y desleal de la izquierda que salió a las calles y atacó las sedes durante la jornada de reflexión de hace cuatro años.

Ese equipo quedó viciado por su origen y por su incapacidad, vicios que arrastró durante estos cuatro años últimos. Son gentes quemadas, demasiado descontados ya en el haber político del votante español. Error de Rajoy.

Porque el error no está en ser del PP o ser del PSOE, se puede ser conservador o ser socialista y ser…, ser…, ser de otra forma. El error está en Zapatero y su sectarismo, su incapacidad y su entrega a los radicales. Como el error no está en ser del PP, hay miles de personas en el PP válidas, dignas y capaces, pero Rajoy no ha querido contar con ellos. El error está en Rajoy, su cortedad de miras, sus miedos y sus dependencias, sus cadenas, que tal vez han encadenado a todo el PP.

Toca otro PP, éste ya ha sido derrotado multitud de veces, toca renovación y volver a empezar. A ver si hay más suerte o más acierto dentro de cuatro años.

Algunos aciertos de los electores españoles.

Creo que hay una serie de cosas aprovechable de los resultados de las recientemente pasadas elecciones generales. Con independencia de lo que guste o no la victoria socialista de Zapatero (A mí no me ha gustado, y no por socialista, sino por Zapatero) hay importantes consecuencias que no pueden pasar desapercibidas y en las que hasta el más cerril partidario del PP podría encontrar amplios motivos para sonreír y felicitarse.

Siendo importante, es menos llamativa la retirada/huida de Gaspar Llamazares. Si hay algo antiguo, pasado de moda y antañón es el comunismo. Que estos hijos de Marx, Lennin y Stalin se hayan quedado en una cantidad incapaz de influir en el gobierno siempre es algo de lo que felicitarse. Que todavía nos vengan a vender la moto de la modernidad y del futuro de una teoría que llevada a la práctica ha dejado a su paso atraso, muerte y salvajismo es algo incomprensible, con lo sabida que está la historia de la URSS, con lo que viajamos a Cuba, con lo imposible que resulta viajar a Corea del norte. Que esta teoría política vaya a ser intrascendente en los próximos cuatro años es para felicitarse. Si además esta política de libertad quemada iba a ser aplicada por Gaspi y sus vídeos incendiarios el acierto de los votantes es para descubrirse.

Que Zapatero, inconsistente, improvisador, manipulador, sectario y tendencioso, haya reducido a los nacionalismos a unos niveles como los actuales es algo que no consiguió Aznar con todo su empeño, su dialéctica “anti” y ocho años de gobierno permanentemente cabreado. Antes al contrario, nunca estuvieron tan fuertes como con él. Es grandemente favorable para España la reducción a la mínima expresión de partidos radicales, iconoclastas como ERC, a la que deseamos con todas las fuerzas que se quede para siempre donde está. Probablemente alguno de los adjetivos que me merece Zapatero no le serían de aplicación si no fuera por ERC.

Por contra, Zapa, que ahora nos promete ser buen y humilde gobernante, está en eterna deuda con el PSC, que tratará por todos los medios de exprimir en su favor esta naranja que formamos todos los españoles. Mientras andan discutiendo si llega o no llega el AVE a Barcelona, si pasa o no debajo de la Sagrada Familia (qué disparate), en Castilla, la depauperada Castilla que Franco esquilmó y la Democracia dividió en cinco autonomías de la señorita Pepis, andan cerrando vías por falta de viajeros, cerrándonos pueblos por falta de habitantes y cerrando empresas por falta de futuro.

Ver para creer, Zapa.

11 marzo 2008

Democracia enferma

A veces no hay que darle muchas vueltas, basta con ser directo y decir las cosas con claridad, sin subterfugios, a pelo.

No hay otro sistema, la democracia es el único sistema válido, no hay alternativas ni recambios, pero esta democracia está enferma, muy enferma. Y lo puedo demostrar.

¿Cómo demostrar que una democracia está enferma y no sirve a los propósitos para los que está destinada?

Cuando convocan al pueblo a elecciones y el pueblo elige a Chiquilicuatre.

Es la prueba irrefutable.

Me equivoqué, otra izquierda es posible

Estoy plenamente convencido de la importancia que puede llegar a tener el partido de Rosa Díez si a lo largo de esta legislatura sabe ganarse un sitio en el ánimo de los votantes de izquierda. No sé si a alguno de los visitantes habituales me discutirá la trascendencia de que exista un fuerte partido de izquierdas con una visión de España semejante a la de Bono, Rodríguez Ibarra u otros líderes socialistas. O la Rosa Díez, de la que recordemos que es socialista.

Porque el culpable de los errores y debilidades del anterior gobierno no es el socialismo, sino Zapatero, su empeño en hablar con ETA cuando ésta robaba pistolas en Francia y colocaba bombas en Barajas y su entrega al PSC y a los extremistas de ERC. Por eso, digo, la necesidad de que el gobierno de España no dependa de ningún rincón, no negocie los presupuestos, los impuestos, las inversiones con ningún partido que prescinda de los demás españoles. ¿Cómo puede un gobierno de España aliarse con un partido que quiere desmembrar España?

De ahí la necesidad de que UPD llegue a buen puerto, represente a los españoles de izquierdas la futura formación de un gobierno y ayude en el equilibrio de fuerzas en el Congreso, algo que hasta ahora sólo depende de quienes ponen su esfuerzo, su interés, su cuidado y su atención sólo en un determinado grupo de ciudadanos, marginando a los demás.

Rosa Díez es la voz, la sonrisa y el futuro de otra izquierda, de cómo desempeñe su papel durante los próximos cuatro años depende buena parte del resultado de las próximas elecciones.
Reconducir a Zapatero y sus secuaces sectarios debe hacerse desde la izquierda.

10 marzo 2008

Blog clausurado

Cansado de pertenecer a la España de

“Escenas de matrimonio”,
“Sin tetas no hay paraíso”,
el voto útil,
Friki Zerolo,
Circunflejo Zapatero,
Rajoy,
Pepe Blanco,
Patxi López,
“Oiga, que tengo derechos”,
Zaplana,
Pedro J. Ramírez,
Kevin José, mi vecino el de arriba,
“Usted no sabe con quién está hablando”,
“Oiga, que aquí todos somos iguales”,
los padres de Kevin José,
Federico,
Jesulín de Ubrique,
los artistas de Zapatero,
“¿Y por qué iba yo a dimitir?”,
Llamazares,
Rodolfo Chikilicuatre,
esta puñetera bipolarización partidaria,
la foto de las Azores,
Prisa,
Marínez Pujalte
y el director de personal de mi empresa,

durante el día de hoy este blog permanecerá


cerrado por decepción

08 marzo 2008

Doscientos mil vascos que votan muerte

Todos lo habíamos dicho: BatasunETA quiere votar en estas elecciones. Y ayer desgraciadamente se hizo realidad. El voto de BatasunETA es de sangre, está hecho de Goma-2, de plomo, de amonal o de cualquier otro material cada vez más explosivo, moderno y mortífero. El voto de ETA es muerte. Hay doscientos y pico mil vascos que votan muerte y muchos de ellos han brindado con txacolí al conocer que un pistolero había depositado el voto de ETA en una calle de Mondragón. Qué miseria.

Qué miseria moral la de ese cuarto de millón de votantes que apoyan tradicionalmente los asesinatos, la extorsión, el coche bomba o el secuestro. Qué bajeza, qué mala ralea, que desecho de gentes miserables y fanáticas cuyo nivel de repugnante maldad sirve para animar y envalentonar a cuatro hijos de puta cuyo mayor ejercicio intelectual es apretar un gatillo.

Ésos son los votantes de BatasunETA, mentes enfermas de raquitismo espiritual, cerebros fríos, hueros, inertes; mentalidades castradas de ideas que han sido sustituidas por obcecación y locura. Mentes enfermas que carecen de escrúpulos y otros sentimientos elementales pero propios al menos de animales pluricelulares. No estoy hablando de esos dirigentes más conocidos, Otegi, Petrikorena, Olano, que bajo las órdenes de la Audiencia Nacional han ido ocupando últimamente las cárceles de máxima seguridad, ni de sinvergüenzas carentes de sentido común como la alcaldesa de Mondragón y sus seis concejales. Con ellos la Ley correctamente aplicada bien puede. Podrá, está pudiendo.

No, no, me refiero a esa miserable turba de ciudadanos adiestrados, amaestrados y domados por una miserable doctrina nazi y salvaje que exige la limpieza ideológica de sus enemigos; me refiero a ese infame tropel de ciudadanos vascos con el voto manchado de sangre, con el corazón con forma de bomba y el cerebro sustituido por Goma-2. Me refiero a los colaboradores de los asesinos que se sienten más hombres, más vascos, más trascendentes por introducir en las urnas papeletas con el anagrama de ETA. Esas papeletas llevan escritos los nombres de las próximas víctimas de los chacales etarras.

Ellos son los responsables directos de casi mil muertes, a ellos son achacables, ellos tienen buena parte de la culpa. Ellos son los que proporcionan energía al dedo que aprieta el gatillo. Vascos de siete impolutos apellidos en euskera dispuestos a cualquier sacrifico, ajeno, o a cualquier locura propia por la liberación de la quimérica patria fantaseada una tarde de sueños velados por el txakolí, vascos llegados desde cualquier dehesa extremeña, desde cualquier abandonado pueblo de Tierra de Campos, dispuestos a integrar su vulgar apellido estepario cueste lo que cueste. Kueste lo ke kueste. Las vidas que cueste.

Hay doscientos y pico mil vascos que votan muerte y muchos de ellos han brindado con txacolí al conocer que un pistolero había depositado el voto de ETA en una calle de Mondragón. Qué miseria.

Ellos son el aliento de ETA. La patria vasca, irreprochablemente nacionalista, impecablemente euskaldún, definitivamente libre de impurezas ya está un muerto más cerca.

07 marzo 2008

Salamanca “En el punto de mira”: La ciudad que sólo es un decorado de sí misma

Se acaba de estrenar en España “En el punto de mira”, la película que está llamada a ser un éxito cuya acción trascurre supuestamente en las calles de Salamanca. Doy por sentado que gran parte de los lectores habrán conocido la bella ciudad castellana y habrán paseado por sus calles que han servido de hermosísimo plató a esta película en la que intervienen actores de la talla de Dennis Quaid, Matthew Fox, Forest Whitaker y Sigourney Weaver.

En realidad dice la propaganda que la película está rodada en Méjico, reproduciendo en cartón piedra esa joya de la arquitectura que es la plaza mayor de la capital charra. Pero sepan que se trata sólo de una curiosa forma de publicidad para atraer a los despistados espectadores. ¿Para qué levantar un decorado en el desierto mejicano para reproducir otro decorado? ¿Para qué reproducir tan fielmente un decorado que ya existe? Salamanca en realidad no es una ciudad, es un decorado cinematográfico en el que los salmantinos son comparsas de esa función de cine que es la vida, maniquíes animados cuando los focos se iluminan para hacernos creer que la fantasía es realidad.

Porque las calles de Salamanca se están quedando muertas, vacías, sin ese impulso vital que da el futuro. Salamanca ha perdido cien empresas en un año, no llegan industrias nuevas y nadie mueve un dedo. Una de las más importantes empresas en echar el cierre es Nachi, que llegó con importantes apoyos y en medio de alborotos y de favorables medidas fiscales. Al cerrar ha dejado en la calle a ochenta y siete trabajadores. Nachi ha volado, ha tomado las de Villadiego para ir a producir casi sin invertir a otros lugares donde le hagan otro recibimiento semejante. Y estará allí hasta que vuelva a irse a un tercer lugar, y así sucesivamente. Salamanca ha perdido cien empresas en un año, no llegan industrias nuevas y nadie mueve un dedo. ¿Nadie? El alcalde de la ciudad acaba de subir desmesuradamente los impuestos… para animarnos a vivir en ella.

Las catedrales y el puente romano son sólo decorados artificialmente dispuestos a la espera de que una voz hollywoodiense dé las órdenes, “Luces, cámara, acción”, que toda la ciudad espera. Las campanas, las terrazas de la plaza mayor y las patatas revolconas son simple parte del atrezzo que queda a la espera de que los focos se iluminen de nuevo.

En cuanto se le rasca un poco se descubre que Salamanca no está hecha de piedra de Villamayor sino de yeso y pintura, su monumentalidad esconde una ciudad postiza, sin vida y sin futuro. La gente que debiera habitar Salamanca son puros comparsas de la comedia de la vida, comparsas cuyo futuro será trabajar en la hostelería para que al turista francés, alemán o japonés al que le han dicho que en mitad del campo charro hay un decorado muy bonito pueda tomarse un café confortablemente.

Salamanca queda para el turismo, un decorado falto de vida, con el tiempo sólo vivirá de eso y de un ciclo estudiantil que se renueva cada tres o cinco años, ciudadanos que al acabar sus estudios hacen mutis por el foro sin dejar nada a cambio. ¿Dónde están los salmantinos que callan resignadamente, que no se movilizan, que no toman las calles con sus protestas y sus quejas? Ahora que se llevan de Salamanca las industrias, ¿dónde están aquellos que se movilizaron cuando se llevaban los famosos papeles del Archivo?
Señor Alcalde, ¿qué pancarta va a colgar usted ahora del Ayuntamiento?

04 marzo 2008

Demócratas basura en el decanato

A veces resulta tan fácil ser demócrata que no tiene mérito, millones de personas se atribuyen esa cualidad sin más pruebas que su palabra y sin más esfuerzo que depositar una papeleta en una urna cada cuatro años. Para demócratas, los de antes. Contra Franco se era más demócrata.

Lo fácil es ser demócrata en una democracia. Lo jodío es salirse del carril marcado, del camino trillado, ser un político políticamente incorrecto. Rosa Díez, por ejemplo. Sólo tenía que seguir diciendo “Sí, Zapa” y seguiría llevando esa buena vida que llevan quienes encajan a la perfección en los engranajes de los partidos políticos. Guerra ya lo dijo: “El que se mueva no sale en la foto”. Pero no, el caso es que no, que la democracia de pulsar el botón que dice “sí” al amo no debe ser para ella y decidió empezar de cero. Otra vez. Con lo que cuesta empezar de cero y encima remar contra la corriente, contra la marea, contra el tsunami socialista. Que había sido su propia casa.

A Rosa Díez hace tiempo los fascistas le habían reventado un acto, amenazándola y boicoteándola. Bueno, simplemente lo intentaron. Pero no importaba, eran marginales, fascistas de izquierdas y por ello no contaban para la sociedad. No llegaban a ser ni demócratas-basura, ese estercolero donde habitan los despojos políticos que una vez fueron seres humanos conscientes y dignos.

Pero ahora ha sido el decanato de la Facultad de Ciencias Químicas de la Universidad de Sevilla el que ha impedido la celebración de una conferencia de otro miembro de su partido, el escritor Fernando Iwasaki, con el argumento del temor a que llegaran a suceder disturbios semejantes a los que ocurrieron en Madrid con la presencia de la propia Rosa Díez. Dicho de otra forma, como van a venir los malos a montar un folloncete a los buenos pues suprimimos a los buenos y se acabó el problema; como van a venir los fascistas impedimos que hablen los demócratas. Vamos que, en resumidas cuentas, el decanato le hace la tarea sucia a los intransigentes e intolerantes antidemócratas, colabora con ellos en el boicot a la libertad de expresión, y cercena la democracia, que viva el decanato, coño.

En este caso sí son demócratas basura, gentuza prestigiosa, bajo el marchamo de intelectual, que ha llegado a cierta altura social y acomoda su vida a lo que sea para no perder las prebendas, que inclina la cerviz ante los dictadorzuelos para escarnio de los valores democráticos, para burla de la libertad de expresión, para mortificación de las ideas. Y se dicen demócratas.

Demócratas basura.

03 marzo 2008

¿Robin Hood o Don Quijote?: ¡Presidente Chávez!

Cuando los pueblos sufren una gran crisis social pueden trastornarse y elegir a cualquiera para que rija sus destinos. Venezuela es un claro ejemplo. Arrojada a una grave crisis institucional por sus pésimos gobiernos democráticos ha acabado en manos de Demagogo Chávez. Y antes de seguir más adelante permítanme afirmar que para que un gobierno sea puramente demócrata no basta haber sido elegido en las urnas. Las urnas dan ciertamente legitimidad, pero el marchamo de “demócrata” sólo deben tenerlo aquellos gobiernos que gobiernan para el bienestar del pueblo, no para su ruina, por mucho que pertenezcan a la internacional socialdemócrata o cristianodemócrata.

Pues eso que decía más arriba, que Venezuela inmersa en una grave crisis institucional ha acabado en manos de Chávez. ¿No querían crisis? Pues tomen dos tazas. Chávez & Chávez, conflictos por doquier. Es imposible encontrar un presidente más iluminado que Chávez en un continente donde en cada generación nacen cien salvadores de las respectivas patrias, desde Castro en Cuba, “Papa Doc” Duvalier en Haití o Manuel Noriega en Panamá, a los conocidos genocidas argentinos o chilenos.

Estos iluminados salvapatrias se caracterizan por la alegría con la que sumergen a sus países en conflictos mucho más graves que los que previamente tenían. Viéndolos y oyéndolos se aprecia el alto concepto que tienen de sí mismos, jamás se equivocan en su alta misión ni aceptan consejo o ayuda de los demás. En ocasiones como Argentina o Venezuela el halo mesiánico del que se rodean les impulsa a buscarse enemigos entre aquellos que tienen a su alrededor sin tomar nota de la dificultad de la empresa que acometen ni los sacrificios que van a exigir a sus ciudadanos. Se sienten depositarios de un designio divino que les impide ver la tragedia a la que empujan a sus países en nombre de…, en nombre de… ¿En nombre de qué?

En sus delirios de grandeza Chávez imagina ser el superjusticiero de su propia película, destinado a extender su “pax romana” por toda Sudamérica. Cree reunir en uno las cualidades de Robin Hood, Superman y el Capitán Trueno para imponer por todo el continente, por cataplines evidentemente, su peculiar sentido de la justicia. Tristemente el tiempo mostrará que no pasa de ser un infortunado Don Quijote humillado y derrotado entre barrotes, siendo el escarnio del populacho, pero para entonces su país puede haber sido arrasado por una guerra con algún enemigo exterior inventado o en manos de los militarotes que por toda la región andan a la busca de una excusa para hacer de las suyas. De democracia a demagogia y tiro porque me toca.

El caballero de la triste figura venezolana lleva mucho tiempo amenazando, insultando y provocando a su alrededor. Cada semana encuentra un enemigo nuevo. Recuerda al infeliz adolescente cojonero capaz de romper el carísimo jarrón chino de la tía Eduvigis con tal de atraer la atención de sus padres. Sólo que el jarrón de la tía es una democracia tradicional, con casi un millón de km2 y 28 millones de habitantes que sienten y padecen, que se levantan todas las mañanas a trabajar y progresar y que quisieran vivir en paz y no en guerra contra un país hermano.

Conste que los españoles nos hemos librado de él porque una guerra contra nosotros, con todo el océano por el medio, tiene que salirle muy cara.

02 marzo 2008

Se monta los mítines a pelo.

Todos vamos a perder las próximas elecciones. Todos menos los nacionalistas. De la actual situación de práctico empate los nacionalistas catalanes, más probablemente que los nacionalistas vascos, van a sacar todito lo que les de la gana. Eso partiendo de que el resultado sea una victoria clara de cualquiera de los dos grandes partidos. No les digo cómo se harán valer los nacionalistas si no sólo pudieran negociar con un partido, si los resultados facilitaran que ambos, PP y PSOE, pudieran gobernar mediante pactos con los nacionalistas. ¿Se imaginan qué subasta?

Pues en ésas estamos, que si cada vez que hay elecciones estos hombres (y mujeres, para los políticamente muy correctos) ya sacan lo que quieren del gobierno ¿de todos? en esta ocasión se pueden poner las botas. No sólo ponen y quitan presidentes del Gobierno, sino deciden políticas económicas y determinan dónde se ha de invertir con el dinero de todos. De todos, digo.

Pues si la realidad una vez abiertas las urnas se aproxima a lo que dicen algunos sondeos resultará que podrá gobernar el que más oferte a los nacionalistas. Y la puja subirá mientras Rajoy o Zapatero consideren que los españoles pueden aguantar sin quejarse para que gobiernen ellos. La pregunta será “¿Alguien da más?”. Y el que más deposite en el bolsillo de ER, PNV o CiU será el nuevo presidente del gobierno. Estamos en sus manos, llore usté.

Necesitamos un tercer partido de alcance nacional que sustituya en los posibles pactos a los partidos nacionalistas. Alguien que piense en todos los votantes, no sólo en los de su rincón. “Ciudadanos” y UPD pretenden emplazarse en ese fiel de la balanza que les facilite pactar con unos y con otros. Pero los primeros arrastran el peso de sus errores y divisiones apenas alcanzaron mínimas, muy mínimas, cuotas de poder. Cuando un partido con propuestas y posturas esencialmente diferentes a los demás comete tan graves errores el lastre les inutiliza durante mucho tiempo para un futuro decisorio. Que es lo que pretenden.

Unión, Progreso y Democracia huyó de ellos precisamente por estos motivos. Quizá debieron pensar que con amigos como ésos no necesitaban enemigos… y enemigos les iban a sobrar por todas partes. Pero esta división entre partidos que comparten métodos y objetivos no puede ser buena para ninguno de ellos. Rosa Díez está presentando la novedad de la campaña, dirigiéndose a pie de calle a los transeúntes, sin intermediarios, sin barreras, directamente desde la acera, sin grandes teatros ni plazas de toros cuyos aforos llenar. La falta de dinero agudiza el ingenio. Sin embargo sus posibilidades de triunfo sin el poyo del capital bancario son mínimas, muy posiblemente no llegarán a una presencia ni testimonial y volveremos donde estábamos.
La pregunta que surge es si Ciudadanos y UPD perdurarán tras estas elecciones o serán una opción fugaz.

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